miércoles, 20 de enero de 2021

TODOS HEMOS SUFRIDO HERIDAS EMOCIONALES

 


TODOS HEMOS SUFRIDO HERIDAS EMOCIONALES

La felicidad es una decisión, una elección. Una mujer feliz, un hombre feliz, es alguien que tiene confianza en un Dios bueno, misericordioso, que desea lo mejor para sus hijos. Nuestro Creador nos hizo únicos, no hay nadie como nosotros en la tierra; incluso si somos gemelos, aun así seguimos siendo un ser con su propio espíritu y con su propia alma. Precisamente, tú identidad es una identidad espiritual y emocional. Tu carne viene de tus padres, pero tu espíritu y alma vienen de Dios.


Erróneamente, muchas personas dicen si mi madre me hubiera abortado yo nunca hubiera nacido. Eso no es cierto, pues aunque quizás hubieses lucido diferente en tu aspecto físico, Dios ya te tenia en su mente desde antes de la fundación del mundo. Tú no eres una casualidad de una noche de amor de tus padres. Tú eres parte del plan de Dios para toda la humanidad. Y es ahí donde esta mi certeza de que Dios te envió a este mundo para que vivas en paz y felicidad.

Pero la felicidad no es un acto de magia, ni tampoco es el producto de Dios tronar sus dedos y todo suceder como tú deseas. Aunque es cierto que “todo obra para bien para aquellos que amamos a Dios”, esta vida es un proceso de un diario vivir que incluye causas y efectos de nuestras decisiones y de las decisiones de otros. Además, parte de ser feliz viene del aprender de nuestros errores, de reconocer que en la vida hay límites y de saber cuando luchar para superar esos limites o cuando aceptarlos y esperar en el Señor.

Soñamos con tenerlo todo, pero no podemos tenerlo todo ni serlo todo. En lugar de perseguir fantasías, abraza la obra que tu Padre Eterno esta haciendo en ti, y eso te llenará de mucha alegría. Cada uno de nosotros es un ser en devenir perpetuo, en una continua transformación en las manos del Alfarero. No somos la misma persona a los diez, que a los treinta, que a los cincuenta, o a los setenta. A medida que pasan los años, surgen nuevas necesidades, aparecen otras facetas de nuestra personalidad.

Una mujer feliz, un hombre feliz, es alguien que está en paz con los demás. Hay personas con las que tenemos afinidades. Hay personas que no nos corresponden. Hay personas con las que compartimos un camino por un tiempo y luego las carreteras se separan.

La felicidad es saber que los demás tienen derecho a ser diferentes de nosotros y que es inútil querer transformarlos, poseerlos, y mucho menos juzgarlos o condenarlos. A menudo tenemos un modo de relación de fusión con el otro, no solo en el amor de pareja pero también en la amistad. Es como si quisiéramos hacer de nuestras relaciones algo similar a cuando teníamos el vínculo del cordón umbilical con nuestra madre. Y ese tipo de relación, sea con quien sea, es dañina y nos impide alcanzar nuestra felicidad.

La mayor parte del tiempo nos preocupamos por eventos que nunca ocurrirán, o que si ocurren será de una manera diferente y mucho más agradable de la que temíamos. Es genial estar vivo. La vida es un regalo del Señor. Y además, cuando uno sabe ponerse en estado de vigilancia, se da cuenta de que el Espíritu Santo nos llena de regalos todos los días, día tras día. La felicidad sí es posible y es definitivamente parte del diseño de Dios.

Nuestro proceso de curación emocional comienza con nuestro llamado divino. Con el llamado, Dios imparte a nuestra mente una revelación espiritual que previamente no estaba disponible para nosotros. Dios quita nuestras anteojeras espirituales, lo que nos permite vernos más como realmente somos.

Dios es amor. Eso es lo que Él es. Sus pensamientos son amor. Su motivación es amor y siempre lo será. "Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él" (1 Juan 4:16). Es el deseo de Dios que nosotros también estemos motivados por su amor y que seamos sanados en todas las áreas de nuestro ser por la capacidad de su amor. Él quiere que lo amemos, que amemos su verdad y que nos amemos los unos a los otros y que nos amemos a nosotros mismos.

Debemos rendirnos a Dios, a su Espíritu, permitiendo que su amor, no un espíritu egocéntrico negativo, nos motive. Así, el amor “ágape” de Dios se convierten en nuestro código de vida a lo largo del proceso de curación emocional. Jesús dijo: “El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10).

martes, 19 de enero de 2021

Cuando Los Fundamentos Se Agrietan..Las Paredes Se Resquebrajan

 La inquietud de oración por este planeta que he sentido los últimos diez años antes  y que ha sido expresada a ustedes a través de correos electrónicos e internet, se ha vuelto a incrementar en mi corazón en las últimas horas. Aunque tenemos solo casi dos años que vivimos en  este país, Estados Unidos, nación que nos ha recibido como residentes y tras el deterioro de la salud mundial con la pandemia del Covid 19 unidos al deterioro de los pilares fundamentales de una sociedad que va en declive a nivel mundial sacuden el espiritu. 

Ultimas Horas

En las últimas horas mi corazón esta nuevamente inquietado por Dios hacia la intercesión con una urgencia muy notable y quiero compartirlo con ustedes para que nuevamente hagamos una red de oración. 

La razón de esta urgencia de oración y profunda preocupación no depende de las noticias que vemos o leemos, sino esta basada en la Palabra de Dios la cual es la mejor noticia y la guía para emitir juicio o llamar a una reflexión seria.

Jesús dijo estas palabras>

“El que presta atención a mis enseñanzas y las pone en práctica es tan sabio como el hombre que edificó su casa sobre una roca bien solida, y cuando llegaron las lluvias torrenciales, las inundaciones y los huracanes, la casa no se derrumbó porque estaba edificada sobre la roca…pero los que oyen mis enseñanzas y no les prestan atención son como el que edificó su casa sobre la arena, y cuando llegaron las lluvias, las inundaciones y los vientos, la casa se derrumbó y grande fue su ruina”. Mateo 7 24-26

Oidos Sordos

Lamentablemente los lideres mundiales incluyendo los de este país,  Estados Unidos han hecho oídos sordos a lo que Dios les ha estado hablando.  Han violado los principios de Unidad, respeto y armonía.  Lo vi en mi propio país Venezuela donde el que fue  el Presidente de la Republica hasta sus subalternos se  caracterizaron en ofender y dividir al país, hasta verlo hoy degradado y en situación de miseria y es lo mismo que se está viendo ahora como un efecto domino en muchos paises del mundo.

El grado máximo de división y deterioro se ha incrementado  al punto de contemplar vidas personales divididas en si misma, al estructura escolar, la familia, la estructura  eclesiastica, la política, Fuerzas Armadas, Tribunales de justicia, Cuerpos legislativos y hasta hospitales colapsados. 

Jamás En La Historia

Jamás en la historia de esta tierra se había vivido un agrietamiento de las bases fundamentales en forma gradual y progresiva como hoy y todo producto ignorar al Señor, Al tomar decisiones  con las entrañas, pero sin darle oportunidad al Espìritu  y dando rienda suelta a  las palabras denigrantes lanzadas por personajes reconocidos como líderes. 

Cuando las bases se agrietan las paredes se resquebrajan. Hoy, estamos viendo la paredes resquebrajadas. Aun la Iglesia Cristiana como estructura, se encuentra dividida en Doctrina, principios, valores y por política.  Hablo de la iglesia como estructura humana,  poque la Iglesia espiritual, jamás se deteriora.

Cristianos Divididos

 Hoy tenemos líderes cristianos divididos aún en elementos de derecho a la vida, asunto de género, moralidad e integridad.  Ante ese panorama hemos dejado de cumplir nuestro papel. 

Este servidor jamás en mi vida he estado involucrado en política, ni cuando vivía en mi pais Venezuela ni ahora que vivo acá en Los Estados Unidos,  pero me veo obligado a advertir lo que esta por delante, aunque alguien se decida llamarme por eso un “desencajado”.

No comparto la corrupción de los partidos a lo largo de la historia quienes prepararon la mesa nefasta ni aplaudo los “exitos” brillantes de quienes solo han logrado ir destruyendo los elementos fundamentales del Reino de Dios para enfocarse en un “nacionalismo Cristiano” , el cual de hecho ignora los principios de Cristo, quien dijo claramente: “Mi Reino No es de este mundo”..

Vienen Más Lluvías

Vienen mas lluvias sobre este planeta, se oyen los huracanes, es inevitable los ríos que se desbordan, pero solo permanecerán en esta vendaval lo que se han aferrado a los principios de Dios y han luchado por ellos. 

Aquellos que se atrevieron a edificar sobre la Roca no serán quebrantados, pero lo que escogieron el camino de la arena y han edificado sobre la tierra movediza ofrecida por el liderazgo enfermo de hoy, verán como se derrumban las paredes y grande será su ruina.  Hoy, les invito a revisar las bases y los fundamentos. 

ES TIEMPO DE ORAR, GEMIR, NO PARA QUE NO VENGA LA LLUVIA, PORQUE ELLA VENDRA Y SOPLARAN LOS VIENTOS…SINO PARA QUE NO SE DERRUMBE LA CASA QUE ESTA SOBRE LA ROCA Y PARA QUE EL SEÑOR NOS AYUDE EN LA ÚLTIMA HORA A EDIFICAR LO QUE PODAMOS EN LA ROCA,

Principios Violados

LOS PRINCIPIOS DE DIOS HAN SIDO VIOLADO alrededor del mundo…..Y ESOS PRINCIPIOS TRAEN SUS CONSECUENCIAS……EL TIEMPO DIRÁ SI ESTO ES VERDAD O NO!!.

 

Dios, Tú eres el justo y verdadero. Clámanos hoy por todo este planeta que “Gime con dolores de parto …esperando su redención”…ese hermoso planeta en el cual he vivido 74 años. Hoy no es el mismo.  Algo hermoso se ha perdido producto de la violación de principios de padres y madres, maestros, comerciantes, políticos y de pastores y líderes quienes han jugado con tus verdades. 

Pidiendo Misericordia

Pedimos aún misericordia.  Por tu misericordia aún podemos ver un nuevo amanecer, pero sabiendo que antes del amanecer, es necesario pasar por la noche oscura para que se caiga lo que no tiene raices correctas,,,.solo ayudamos a permanecer fieles en medio de la noche. Amen.

“Cuando Dios habló en el SINAI, su voz conmovió la tierra.  Pero “La próxima vez”, dice, no sólo conmoveré la tierra sino también el cielo”. Esto quiere decir que va a remover lo que no tenga cimientos fuertes, y que sólo lo inconmovible permanecerá.  Por eso, en vista de que el reino nuestro es inconmovible, sirvamos a Dios con corazones agradecidos y procuremos agradarle con temor y reverencia.  Por que nuestro Dios es fuego consumidor” Heb 12:26-29

Ni Mirando De Lado

Libranos de mirar para otro lado, en vez de mirarnos a nosotros mismos.

Este mundo inestable, Dios lo está usando para miremos tres elementos fundamentales que producirían un cambio:

1.- Nuestra persona..no es el otro el que tiene que cambiar sino yo en primer lugar

2.- La Familia, porque cuando yo cambio…cambiará mi familia….es imposible tener una sociedad sana cuando la familia sigue repitiendo dinámicas enfermizas y destructivas.

3.- La Iglesia…pero no la iglesia como estructura, sino la iglesia espiritual, el remanente fiel…..esa iglesia se desprende el “yo” rendido y de la “familia original” creada por Dios.

El Profeta Haggeo

Finalizo estas palabras desde mi corazón con lo dicho por el profeta Haggeo. Y por favor no politicen este pasaje, no digan..por favor que Zorobabel es el tipo de tal gobernante o Jehosadac, es tal otro….Hay una tendencia aún entre algunos cristianos a politizar aún los versos de la Biblia para justificar posiciones políticas.

No son los nombres en este pasaje lo que vale, es el contexto que siempre tendrá doble referencia  Y la paz de la que habla este pasaje no se refiere al producto de “buenas políticas humanas”, creo que esta paz y esa gloria descrita en este pasaje…se refieren al tiempo cuando el Señor , Establezca su señorío total en esta tierra..cuando todo lo que tiene que caerse se caiga y vendrá “El deseado de las naciones”:

“Entonces el 17 de octubre de ese mismo año, el Señor envió otro mensaje por medio del profeta Hageo:  «Di lo siguiente a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Jesúa, hijo de Jehosadac, el sumo sacerdote, y al remanente del pueblo de Dios allí en la tierra:  “¿Alguno de ustedes recuerda esta casa—este templo—con su antiguo esplendor? ¿Cómo se compara este con el otro?

¡No se parecen en nada!  Sin embargo, ahora el Señor dice: Zorobabel, sé fuerte. Jesúa, hijo de Jehosadac, sumo sacerdote, sé fuerte.

Ustedes que aún quedan en la tierra, sean fuertes. Así que ahora, ¡manos a la obra!, porque yo estoy con ustedes, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales.  Mi Espíritu permanece entre ustedes, así como lo prometí cuando salieron de Egipto. Por lo tanto, no teman”.

 »El Señor de los Ejércitos Celestiales dice: “Dentro de poco, haré temblar los cielos y la tierra, los océanos y la tierra firme una vez más.

 Haré temblar a todas las naciones y traerán los tesoros de todas las naciones a este templo. Llenaré este lugar de gloria, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales.  La plata es mía y el oro es mío, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales. 9La futura gloria de este templo será mayor que su pasada gloria, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales, y en este lugar, traeré paz. ¡Yo, el Señor de los Ejércitos Celestiales, he hablado!”».

Haggeo 2: 2-9.

Señales Claras

 “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.

 Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.

Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. Lucas 21:25-28

Con amor

Su hermano y amigo

Serafín Contreras Galeano.

lunes, 18 de enero de 2021

DIOS TIENE UN LLAMADO EN TU VIDA...

 


DIOS TIENE UN LLAMADO EN TU VIDA...


Estoy aquí para decirte que cuando Dios tiene un llamado divino en tu vida, Él se involucra en la situación y resuelve tus problemas y esta contigo cada paso del camino. Nunca te deja solo.

Es más, antes de tú llegar, ya Él llegó. Antes de tú pasar por el camino, ya el pasó y limpio el terreno para que tu visión sea amplia, grande, sin arbusto que estorben el tú ver la tierra prometida antes de poseerla.

En Lucas 5, la Biblia dice que había tanta gente interesada en lo que Jesús estaba diciendo que presionaron contra él hasta empujarlo a la orilla del agua. Pero Jesús no dejó de predicar, lo que hizo fue que vio una oportunidad no solo de salvar a las almas de las personas que lo presionaban, sino también de salvar a Simon Pedro de no perder su llamado.

Dias anteriores, Jesús había llamado a Simon Pedro a seguirlo y él lo había hecho. Pero luego volvió a sus negocios, volvió a la pesca. Jesús estaba a punto de repetirle el llamado. De darle una nueva oportunidad. Pero antes de hacerlo, necesitaba enseñarle algo. Muchas veces antes de Jesús poder hacer la obra en nuestras vidas, necesita enseñarnos algo, no para que suframos sino para que confiemos tranquilamente en él.

Le pidió a Simon Pedro que le prestara su barca, luego entró en la barca y se quedo a la orilla y le ministro a la multitud. Pudo haber elegido otra barca, pero tenía una misión divina para la vida de Simon Pedro. Todo lo que Dios hace en tu vida tiene propósito, nada es por casualidad.

Cuando Jesús tiene una misión divina para ti, él te elige a ti, él te busca en tu barca, en tu casa, en tu trabajo. De día y de noche tú sientes ese fuego arder en tu corazón y no hay lugar donde te puedas esconder de su presencia.

Ese es el Señor al que servimos, un Dios vivo, un Dios de acción, un Dios que te provoca a moverte en fe.

Cuando terminó de predicar a la multitud, se volteo a Simon Pedro y le dijo, Pedro es hora de profundizar, es hora de ir mar adentro. Le dio una orden: Boga mar adentro.

Y Simon Pedro le dice a Jesús: "hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada".

¿Acaso Jesús le pregunto si había pescado algo? Mientras Jesús predicaba a las personas en la orilla, Simon Pedro estaba ahí. Quizás estaba limpiando las redes, pero de que estaba ahí, estaba ahí. Pero Simon Pedro no entendió el mensaje, porque hay mensajes que en la orilla no se entiende. Hay gente que hasta que no están con el agua hasta el cuello, no entiende.

Al decirle a Pedro "boga mar adentro", es como si Jesús le dijera: boga mar adentro que tú todavía no lo sabes pero lo que yo te quiero mostrar, no se muestra en la orilla.

Si en algún momento te sientes afligido, no lo veas como una derrota, míralo como una oportunidad de creer más en Dios, de entender mejor lo que Jesús esta hablando a tu corazón, de ver la revelación del Señor manifestada delante de tus ojos.

Por la mente de Simon Pedro solo estaba pasando en que tenia una familia que mantener, deudas que pagar. Cuando Jesús le habla, él piensa que Jesús lo quiere ayudar a pescar. Pobre, era todo lo contrario, Jesús venia a cambiar su vida por completo. Venia a destruirle el negocio de una vez y para siempre y llevarlo a otra dimensión.

Tengo algo que decirte. En la orilla, en aguas poco profundas, tú estas familiarizado como son las cosas. En aguas poco profundas tú eres experto. Y ahí te sientes seguro. Pero el ministerio siempre se ha tratado de movernos en fe. De creer que la mano poderosa de Dios esta con nosotros. El ministerio siempre se ha tratado de buscar la pesca grande. De nunca conformarnos con pececillos, sino de buscar los peces grandes, las victorias grandes. El día que el ministerio deja de ser un desafío, ya no es ministerio y solo es un trabajo más.

En aguas poco profundas, sabemos esperar, sabemos conformarnos, saber tener más de la misma rutina, pero Jesús te dice es hora de profundizar.

Algunos de nosotros hemos estado lidiando con los mismo peces por mucho tiempo. Es hora de cambiar de ambiente. Y no hablo solo de un edificio, hablo de nuestra visión. De nuestra manera de ver la vida, de ver el ministerio, de nuestro propósito de estar en este mundo, de ver nuestro gozo, nuestra felicidad.

Sabes, se nos ha olvidado que nosotros no fuimos llamados para ser gente de orilla. La multitud es gente de orilla. Nosotros no fuimos llamados para ser conformistas, para vivir por vivir. Nosotros fuimos llamados por el Rey de reyes para moverle el piso a los hombres. Para que sientan el poder de Dios estremeciendo sus vidas.

Nosotros somos hombres y mujeres de aguas profundas. Donde más se mueven los dones que están en operación en nuestras vidas es precisamente en aguas profundas, no en una simple orilla.

Entre más grande es el barco, más lejos tiene que estar de la orilla porque si se acerca mucho a la orilla se encalla, porque barco grande fue diseñado a cruzar los océanos que los barcos pequeños nunca cruzaran. Tu fuiste investido de la unción de Dios para cruzar océanos. Dios te dio vida y te la dio en abundancia. Dios llenó tu copa y ¿sabes hasta dónde la llenó? Hasta que rebosó, así es, hasta que se desbordó. Porque Dios no es de los que da poquito.

Y te preguntarás, ¿y para qué yo necesito un barco tan grande? Yo te puedo responder eso. Para cuando el aceite que Él tiene para ti comience a fluir de nuevo, esta vez no le vas a venir con la excusa de que se te acabaron las vasijas. Esta vez, le vas a decir, bendíceme Papá, bendíceme hasta que sobreabunde, bendice que tu hijo/a recibe.

Y termino con esto. Cuando estaban mar adentro, Jesús les ordenó que echaran las redes y en su nombre lo hicieron. ¡Bendito es Dios! Creo que no existe algo más impactante en este mundo que experimentar un milagro de Dios. Aquellos de nosotros que hemos tenido el privilegio de ver un milagro, de ver el poder de Dios en lo sobrenatural, sea una sanidad, sea ver como Dios suple en el momento preciso, sea ver la liberación de un alma atada y atormentada, sea ver un milagro creativo, donde de la nada el poder del Señor lo hace todo, hemos quedado impactados de por vida, son cosas que no se olvidan.

En el momento que la barca se desbordaba de tantos peces, fuera de la hora de pesca, todo lo que Pedro pensó fue en hacer más dinero y mando a llamar a los otros. Pero de momento, cayo en sí, y se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo. Jesús lo había hecho. Jesús no era un hombre más, era el mismo Dios entre nosotros. Y Pedro lo reconoció como Dios, cayo de rodillas y le dijo: Señor apártate de mí, soy hombre pecador.

Pedro reconoció que debido a sus pecados, él merecía nada. Si yo fuera a analizar mi vida, podría decir lo mismo, apártate de mi Jesús, tú eres santo y yo no lo soy.

Pero es por gracia, es por un favor inmerecido que somos escogidos por Dios para ser salvos y para servirle. Tu barca se mueve, no por tu poder. Tu ministerio fluye, no por tu poder. Tu vida prospera, no por tu poder. Hay uno que su nombre es el Exaltado de las Naciones, el Alfa y la Omega, el Rey de reyes y Señor de señores, él es quien hace todo posible en tu vida y tu ministerio. Él es quien te llama a ser pescador de hombres.

domingo, 17 de enero de 2021

NO SE POR LO QUE ESTES PASANDO, PERO TEN ÁNIMO, TEN FUERZA

 


No le digas a Dios: "Si puedes hacer algo", recuerda que todo es posible para el que cree.

Un padre angustiado había buscado sin éxito la curación de su hijo endemoniado y se le acercó a los discípulos de Jesús para pedirles que sanaran a su hijo.

Hay circunstancias en la vida que nos socavan nuestra fe, y seguimos diciendo que creemos, pero la duda invade nuestro interior y nos desmorona como un edificio viejo que se va cayendo por pedazos. Se escucha fuerte, pero más de uno va a estar de acuerdo conmigo porque es la verdad.

Cuando esto sucedió, el hombre se le acercó y le dijo:

—Mi hijo tiene un espíritu que le impide hablar. Dondequiera que se apodera de él, tiene convulsiones; lo arroja al suelo; echa espuma por la boca, rechina los dientes y se pone rígido. Así que les pedí a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron.

Jesús le preguntó al papá:

—¿Cuánto tiempo ha estado así?

Él le respondió:

—Ha estado así desde que era niño. Muchas veces lo ha tirado al fuego o al agua para matarlo. Por favor, si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.

Jesús le dijo:

—No digas: "Si puedes hacer algo", todo es posible para el que cree.

Por favor, lee eso otra vez: No digas: "Si puedes hacer algo".

Necesitamos orar creyendo, no solo de labios, sino de corazón. No tenemos que entenderlo, no tenemos que explicarlo, solo tenemos que pedir creyendo que Cristo es poderoso para hacerlo.

El papá del joven le respondió en forma humilde:

—¡Creo! ¡Ayuda mi incredulidad!

En mis momentos más débiles, me sincero con Dios, pues ¿qué he de esconderle al Señor Omnisciente? Si mi fe se apaga, se lo digo de corazón. Si me siento triste, se lo digo de corazón. Si me siento perdido, se lo digo sin aparentar nada, pero sin faltarle el respeto, pues ¿qué puedo yo reclamar a quien me ha dado todo lo que tengo y todo lo que soy?

Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre y su habilidad para sanar a los quebrantados de corazón; echar fuera demonios; liberar al cautivo; sanar al enfermo nunca ha disminuido con el tiempo. Porque, como nos recuerda Jeremías, "nada es demasiado difícil para ti".

sábado, 16 de enero de 2021

DIOS TIENE UN LLAMADO EN TU VIDA...


DIOS TIENE UN LLAMADO EN TU VIDA...


Estoy aquí para decirte que cuando Dios tiene un llamado divino en tu vida, Él se involucra en la situación y resuelve tus problemas y esta contigo cada paso del camino. Nunca te deja solo.

Es más, antes de tú llegar, ya Él llegó. Antes de tú pasar por el camino, ya el pasó y limpio el terreno para que tu visión sea amplia, grande, sin arbusto que estorben el tú ver la tierra prometida antes de poseerla.

En Lucas 5, la Biblia dice que había tanta gente interesada en lo que Jesús estaba diciendo que presionaron contra él hasta empujarlo a la orilla del agua. Pero Jesús no dejó de predicar, lo que hizo fue que vio una oportunidad no solo de salvar a las almas de las personas que lo presionaban, sino también de salvar a Simon Pedro de no perder su llamado.

Dias anteriores, Jesús había llamado a Simon Pedro a seguirlo y él lo había hecho. Pero luego volvió a sus negocios, volvió a la pesca. Jesús estaba a punto de repetirle el llamado. De darle una nueva oportunidad. Pero antes de hacerlo, necesitaba enseñarle algo. Muchas veces antes de Jesús poder hacer la obra en nuestras vidas, necesita enseñarnos algo, no para que suframos sino para que confiemos tranquilamente en él.

Le pidió a Simon Pedro que le prestara su barca, luego entró en la barca y se quedo a la orilla y le ministro a la multitud. Pudo haber elegido otra barca, pero tenía una misión divina para la vida de Simon Pedro. Todo lo que Dios hace en tu vida tiene propósito, nada es por casualidad.

Cuando Jesús tiene una misión divina para ti, él te elige a ti, él te busca en tu barca, en tu casa, en tu trabajo. De día y de noche tú sientes ese fuego arder en tu corazón y no hay lugar donde te puedas esconder de su presencia.

Ese es el Señor al que servimos, un Dios vivo, un Dios de acción, un Dios que te provoca a moverte en fe.

Cuando terminó de predicar a la multitud, se volteo a Simon Pedro y le dijo, Pedro es hora de profundizar, es hora de ir mar adentro. Le dio una orden: Boga mar adentro.

Y Simon Pedro le dice a Jesús: "hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada".

¿Acaso Jesús le pregunto si había pescado algo? Mientras Jesús predicaba a las personas en la orilla, Simon Pedro estaba ahí. Quizás estaba limpiando las redes, pero de que estaba ahí, estaba ahí. Pero Simon Pedro no entendió el mensaje, porque hay mensajes que en la orilla no se entiende. Hay gente que hasta que no están con el agua hasta el cuello, no entiende.

Al decirle a Pedro "boga mar adentro", es como si Jesús le dijera: boga mar adentro que tú todavía no lo sabes pero lo que yo te quiero mostrar, no se muestra en la orilla.

Si en algún momento te sientes afligido, no lo veas como una derrota, míralo como una oportunidad de creer más en Dios, de entender mejor lo que Jesús esta hablando a tu corazón, de ver la revelación del Señor manifestada delante de tus ojos.

Por la mente de Simon Pedro solo estaba pasando en que tenia una familia que mantener, deudas que pagar. Cuando Jesús le habla, él piensa que Jesús lo quiere ayudar a pescar. Pobre, era todo lo contrario, Jesús venia a cambiar su vida por completo. Venia a destruirle el negocio de una vez y para siempre y llevarlo a otra dimensión.

Tengo algo que decirte. En la orilla, en aguas poco profundas, tú estas familiarizado como son las cosas. En aguas poco profundas tú eres experto. Y ahí te sientes seguro. Pero el ministerio siempre se ha tratado de movernos en fe. De creer que la mano poderosa de Dios esta con nosotros. El ministerio siempre se ha tratado de buscar la pesca grande. De nunca conformarnos con pececillos, sino de buscar los peces grandes, las victorias grandes. El día que el ministerio deja de ser un desafío, ya no es ministerio y solo es un trabajo más.

En aguas poco profundas, sabemos esperar, sabemos conformarnos, saber tener más de la misma rutina, pero Jesús te dice es hora de profundizar.

Algunos de nosotros hemos estado lidiando con los mismo peces por mucho tiempo. Es hora de cambiar de ambiente. Y no hablo solo de un edificio, hablo de nuestra visión. De nuestra manera de ver la vida, de ver el ministerio, de nuestro propósito de estar en este mundo, de ver nuestro gozo, nuestra felicidad.

Sabes, se nos ha olvidado que nosotros no fuimos llamados para ser gente de orilla. La multitud es gente de orilla. Nosotros no fuimos llamados para ser conformistas, para vivir por vivir. Nosotros fuimos llamados por el Rey de reyes para moverle el piso a los hombres. Para que sientan el poder de Dios estremeciendo sus vidas.

Nosotros somos hombres y mujeres de aguas profundas. Donde más se mueven los dones que están en operación en nuestras vidas es precisamente en aguas profundas, no en una simple orilla.

Entre más grande es el barco, más lejos tiene que estar de la orilla porque si se acerca mucho a la orilla se encalla, porque barco grande fue diseñado a cruzar los océanos que los barcos pequeños nunca cruzaran. Tu fuiste investido de la unción de Dios para cruzar océanos. Dios te dio vida y te la dio en abundancia. Dios llenó tu copa y ¿sabes hasta dónde la llenó? Hasta que rebosó, así es, hasta que se desbordó. Porque Dios no es de los que da poquito.

Y te preguntarás, ¿y para qué yo necesito un barco tan grande? Yo te puedo responder eso. Para cuando el aceite que Él tiene para ti comience a fluir de nuevo, esta vez no le vas a venir con la excusa de que se te acabaron las vasijas. Esta vez, le vas a decir, bendíceme Papá, bendíceme hasta que sobreabunde, bendice que tu hijo/a recibe.

Y termino con esto. Cuando estaban mar adentro, Jesús les ordenó que echaran las redes y en su nombre lo hicieron. ¡Bendito es Dios! Creo que no existe algo más impactante en este mundo que experimentar un milagro de Dios. Aquellos de nosotros que hemos tenido el privilegio de ver un milagro, de ver el poder de Dios en lo sobrenatural, sea una sanidad, sea ver como Dios suple en el momento preciso, sea ver la liberación de un alma atada y atormentada, sea ver un milagro creativo, donde de la nada el poder del Señor lo hace todo, hemos quedado impactados de por vida, son cosas que no se olvidan.

En el momento que la barca se desbordaba de tantos peces, fuera de la hora de pesca, todo lo que Pedro pensó fue en hacer más dinero y mando a llamar a los otros. Pero de momento, cayo en sí, y se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo. Jesús lo había hecho. Jesús no era un hombre más, era el mismo Dios entre nosotros. Y Pedro lo reconoció como Dios, cayo de rodillas y le dijo: Señor apártate de mí, soy hombre pecador.

Pedro reconoció que debido a sus pecados, él merecía nada. Si yo fuera a analizar mi vida, podría decir lo mismo, apártate de mi Jesús, tú eres santo y yo no lo soy.

Pero es por gracia, es por un favor inmerecido que somos escogidos por Dios para ser salvos y para servirle. Tu barca se mueve, no por tu poder. Tu ministerio fluye, no por tu poder. Tu vida prospera, no por tu poder. Hay uno que su nombre es el Exaltado de las Naciones, el Alfa y la Omega, el Rey de reyes y Señor de señores, él es quien hace todo posible en tu vida y tu ministerio. Él es quien te llama a ser pescador de hombres.