miércoles, 8 de octubre de 2014

No Te des por Vencido!!!


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A principio de la temporada de baloncesto de 1989, Michigan se enfrentó a Wisconsin. Faltando segundos en el último cuarto de hora, Rumeal Robinson de Michigan se vio en la línea de penalidad.
Su equipo estaba rezagado por un punto y él sabía que si podía anotar ambos tiros libres, Michigan ganaría.
Tristemente, Rumeal falló ambos tiros.
Wisconsin perdió frente al preferido Michigan y Rumeal fue a su vestidor sintiéndose aplastado y avergonzado.
Sin embargo, su desánimo lo estimuló a tomar acción y motivó su determinación.
Decidió que al final de cada práctica por el resto de la temporada, tiraría cien tiros libres extras al canasto. ¡Y lo logró!
El momento llegó cuando Rumeal se puso en la línea de penalidad en otro juego, de nuevo con la oportunidad de hacer tiros libres al canasto. ¡En esta ocasión, solo quedaban tres segundos de tiempo, y el juego era de los finales de la NCAA!
¡Como un chasquido salió el primer lanzamiento!
Y como un chasquido el segundo. Esos dos puntos dieron a Michigan la victoria y el Campeonato Colegial Nacional de la temporada.
¿Has fracasado en algo? No te des por vencido. En vez de ello, intensifica tu esfuerzo. ¡El éxito es posible!
Proverbios 10:4
Pobre es el que trabaja con mano negligente, mas la mano de los diligentes enriquece
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martes, 7 de octubre de 2014

Sin temor


Se cuenta que en el año 1735 Juan Wesley viajó desde Inglaterra a la Colonia de Georgia en las Américas. En medio del Atlántico el barco en el que se hallaba encontró una tempestad que puso en peligro la vida de los tripulantes y de los pasajeros.
Juan Wesley se encerró en su cuarto; pero allí pudo oír el canto de un grupo de moravos que, no teniendo recursos para pagar la comodidad de unos camarotes, tuvieron que quedarse en la cubierta y sufrir la furia de la tempestad.
Después que pasó la tempestad el señor Wesley preguntó a uno de los moravos cómo ellos y sus niños podían cantar en circunstancias tan terribles. Él le contestó con una pregunta: Señor Wesley, ¿Conoce usted a Jesucristo? Para el creyente, Jesús echa fuera el temor.
No importa la tempestad en la que te encuentres, quizás el viento sopla implacablemente y pareciera que es una tormenta que no tiene fin. Han pasado días, semanas o quizás meses desde que empezó y no sabes cuánto tiempo más podrás mantenerte de pie. Sin importar lo que ahora estás sintiendo, si tienes miedo o si estás agotado, levántate y canta porque Dios no te abandonará.
“El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador;  mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro”. Salmos 18:2 (NTV)
Dios nunca permitirá que una tormenta te dañe, Él es tu refugio, tu Escudo, Roca y Salvador, el único que puede guardar tu vida y calmar la tempestad, si aún no lo ha hecho es porque tiene algo que enseñarte, te está preparando para las bendiciones que tiene para ti.
Confía en Dios y canta con todo tu corazón, puedes estar seguro que pronto la tempestad pasará.
Mi corazón está confiado en ti, oh Dios; mi corazón tiene confianza. ¡Con razón puedo cantar tus alabanzas! Salmos 57:7 (NTV)

lunes, 6 de octubre de 2014

¿Te encuentras deprimido?


Estamos constituidos de tal manera que los sentimientos y emociones juegan en nosotros un papel predominante. Uno de los más grandes problemas de nuestra vida en este mundo y no solo para los cristianos sino para toda la gente, es el adecuado control de cada uno de ellos, puesto que muchas personas son propensas a dejarse llevar por lo que sienten en un momento determinado; incluso aún después de su conversión tienen que seguir batallando con tal condición.
Creo que todos los cristianos en algún momento mencionaron no sentirse bien, o dijeron que están tristes, pero lo curioso de esto es que “Cristiano y Depresión” son palabras totalmente opuestas, y ni siquiera ellos mismos pueden explicar porque están con ese estado de ánimo.  Lo que nadie puede negar es que: ¡Todos tienen una experiencia particular con sus emociones!
Muchos pueden estar muy felices un día y al siguiente con otro estado de ánimo, porque  lo que más varía en nuestras vidas son las emociones y sentimientos y todos corremos el riego de que ellos nos controlen. Los sentimientos siempre están buscando controlarnos, y a menos que nos demos cuenta de esto lo conseguirán.
"¿Por qué te abates,  oh alma mía,  Y te turbas dentro de mí?  Espera en Dios;  porque aún he de alabarle,  Salvación mía y Dios mío". Salmos 42:5 (RVR 1960)
Si permitimos que ellos nos controlen habremos perdido la batalla, por tanto, debemos hacer lo que hizo el Rey David, él se alentó así mismo, habló consigo mismo y dijo: ¿Porque voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza. No debemos dar lugar a que los sentimientos nos dominen más bien debemos decir, “es verdad, no tengo ganas; pero con o sin sentimientos, yo obedeceré la Palabra de Dios y en ella pondré mi confianza, venga lo que venga en ella confiaré”.
Muchos se encuentran caminando en la tormenta, pero siguen adelante, no se sientan a compadecerse de sí mismos y esa es la diferencia de un hijo de Dios, que avanza a pesar de lo que enfrenta. ¡Aunque en ese momento no ve el rostro de su Señor, sabe que Él está allí y por lo tanto sigue adelante! “Paciencia y Confianza” ese es el camino.
Digámonos a nosotros mismos: ¡No tengo tiempo para preocuparme por mis sentimientos, debo avanzar aunque sea fuerte la prueba que esté atravesando!



Shirley Chambi
    CVCLAVOZ

domingo, 5 de octubre de 2014

Tienes que entregárselo


Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó:
- ¿Cuánto pesa este vaso?...Las respuestas fueron variadas, pero la mayoría dijo que entre 200 y 250 gramos.
El psicólogo respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo”.
Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.
“El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve.”
Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua:
Si piensas en ellas un rato, no pasa nada.
Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”
Al igual que esta ilustración nuestros problemas, nuestras angustias, las pruebas y demás afanes, pueden desgastarnos física, mental y emocionalmente hasta el punto que ya no soportemos más y lleguemos a buscar soluciones equivocadas.
Y conociendo Dios de nuestras debilidades, como nos ama tanto y anhela nuestro bienestar; nos da un consejo muy práctico cuando estemos pasando por estas situaciones. Se encuentra en Filipenses 4:6-7 (RVR 1960) “Por nada estés afanoso sino sean conocidas tus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego con acción de gracias. Y su paz, que sobrepasa todo entendimiento, guardará tu corazón y tus pensamientos en Cristo Jesús”.
No permitamos que la desesperación y la inquietud perturben nuestras vidas, si tenemos una salida efectiva, una promesa de parte de Dios, entonces, para qué aferrarnos a la preocupación. Es importante buscar las estrategias para saber cómo afrontarlas pero evitemos castigarnos con el dolor.
Recuerda: Dios está dispuesto a ayudarte, quiere darte esa paz que sólo él tiene y que es exclusivamente para ti, porque nadie más que el Señor conoce cuánto es tu sufrimiento y tu angustia y sabe que su paz es como un aliento para seguir adelante; por eso en 1 Pedro 5:7  vuelve a decir:
“Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
Dios cuida de ti, no olvides entregarle tus preocupaciones, Él está pronto para auxiliarte y darte una solución a cada una de ellas.


 Claudia Carvajal
     CVCLAVOZ

sábado, 4 de octubre de 2014

El Ingenio de la Hormiga…

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Pero una hormiga en particular atrajo mi atención.  Negra y de tamaño mediano, la hormiga llevaba como carga una pajita que era seis veces más larga que ella misma.
Después de avanzar casi un metro con semejante carga, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras.
Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano.  Hasta que por fin la hormiguita hizo lo insólito.
Con toda habilidad apoyó los extremos de la pajita en un borde y otro de la grieta, y así se construyó su propio  puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo.
Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.
La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje.  De no haber tenido esa carga, que bien pesada era para ella, no habría podido avanzar en su camino…
¿Captamos la moraleja?
¡Cuántas veces nos quejamos por los problemas, las cargas y las pruebas que debemos soportar! Pero sin darnos cuenta, esas mismas cargas -bien tomadas- pueden convertirse en puentes y peldaños que nos ayudan a triunfar.
Una deficiencia cardíaca hizo de un médico un famoso cardiólogo; el impedimento físico convirtío al joven en un gran escritor; la timidez del estudiante lo llevó a ser un destacado investigador.
¡Cuántos otros ejemplos podríamos mencionar!  Todos para mostrar la misma verdad; que con  frecuencia debemos padecer males para disfrutar luego de los bienes mayores; que debemos llevar con valor nuestras cargas para luego convertirlas en puentes de éxito y prosperidad.
¿Estás soportando en este momento algún problema o adversidad?  Recuerda que nada conseguirás quejándote o angustiándote.  Confía en Dios, Él no permitirá que la prueba te  aniquile,  Más bien te dará fuerzas para seguir con valor y lograr mayores alturas.
Descarga esta diapositiva aquí:     El Ingenio de la Hormiga…


viernes, 3 de octubre de 2014

En el Camino Aprendí

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La vida es una experiencia y hay que aprender de ella en cada paso.
En el camino suele haber días tan dulces y días tan tristes, pero en esto me pregunto, qué sería de mi si no conociera la tristeza, el dolor, no lo sé, simplemente he dado respuesta a esto con más preguntas.
Dentro del camino suelen tener la compañía o la presencia en algunos momentos, pero también puede reinar la soledad. Puedes observar las huellas que han quedado impregnadas dentro de tu camino y puedes darte cuenta de lo que en realidad necesita tu vida.
Dentro de este camino hay espinas que nunca salen de tu interior, hay estrellas que suelen señalar, pero quizás nunca llegues a palpar su calor. Hay momentos que rebasas tu felicidad y momentos en agonías en tu dolor, pero la vida es un subir y bajar de emociones, es una vida peligrosa pero a la vez suele ser hermosa.
El ser no es más grande por su tamaño si no por la fuerza que se encuentra en su interior: ¿Qué pasaría con las ilusiones y con los logros si entre ellos no existe un esfuerzo? ¿Qué pasaría con caer y no levantarse? No podríamos conocer el éxito, hay personas que luchan y consiguen llegar a la meta sin limitarse en ella, sino seguir más adelante.
En el camino en algunos momentos es necesario mirar hacia atrás, pero no es necesario retroceder, es necesario escuchar el silencio, tal vez del silencio escuches algo más profundo de lo que escucharás en la turbulencia, trata de observar a tu alrededor; cada uno tiene un universo diferente, tal vez inexplorado o sin descubrir, tal vez tu sólo estés soñando, y yo sólo sea parte de tu sueño.
Autor Desconocido.
La Vida es un proceso que hacer germinar dentro de nuestro corazón las semillas de la Esperanza, la Fe y El Amor. Nunca exterminemos esas semillas, por el simple hecho que no entendamos los momentos críticos de la Vida.
refle-pasos30a¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien? Salmo 34:12.
Porque en ti está la fuente de la vida,y en tu luz podemos ver la luz. Salmo 36:9.
El Señor protege la vida de los íntegros, y su herencia perdura por siempre. Salmo 37:19.

miércoles, 1 de octubre de 2014

La Felicidad es Cuestión de Elección


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“La felicidad es una elección y no está condicionada a tu situación.” Pedro Sifontes
¿Has sentido como que la felicidad se escapa de tu vida?  ¿ Te parece que estuvieses navegando contra la corriente? ¿Crees que la felicidad se ha ido de tus manos?  Dejame decirte que la felicidad no va a llegar a tu vida por lo que te pase o acontezca en tu exterior, sino que viene por lo que pasa internamente, dentro de ti. Es cuestión de elección.
El rey Salomón escribió: “El que atiende a la palabra, prospera. ¡Dichoso el que confía en el Señor!” Proverbios 16:20b, (NVI)  En otra versión dice:  Felices los que confían en El Señor. Fíjese que no dice felices los que tienen todo o felices aquellos que le pasan las cosas buenas de la vida, dice que si tu confías en Dios serás feliz, entonces no hay razón alguna para preocuparse o afanarse. Es cuestión de elección.
Una de las películas que mas me ha gustado es “En Búsqueda de la Felicidad” protagonizada por Will Smith y su hijo, es un drama conmovedor, que puede ser un fiel reflejo de la vida de muchas personas que conviven entre sus sueños de grandeza y la dura realidad que se les muestra bien distinta a como la esperaron. Es una historia de la vida real, que puede ser tu caso hoy donde estas viendo que tu vida se desmorona y comienzas a preguntarte: ¿Por que me pasa esto a mí? ¿Qué hice para merecer esto? ¿Hay un mañana para mí? Solo te recuerdo las palabras del sabio: ¡Dichoso el que confía en el Señor!
Es tiempo de encontrarte contigo mismo y luchar por ese sueño,  por ese trabajo, por esa familia, por las cosas que te hacen feliz. Quisiera dejar dos preguntas:
¿Qué es lo que te hace feliz?
¿Cuáles son los sueños que vas a perseguir?
Nunca dejes que nadie robe tus sueños, que nunca te digan lo que no puedes hacer, es tiempo de ir por los regalos que la vida te tiene. Muchos al hacer la lista ponen cosas tales como: Tener un auto nuevo, cambiar de casa, tener más dinero, hacer un viaje a Europa, a Sudáfrica, jubilarse joven e irse a una Isla del Caribe para estar debajo de una palmera en una hamaca disfrutando de una piña colada. ¿Para qué queremos esto?
Quizás también tenemos en nuestra lista cosas que queremos hacer como: Hacer ejercicios físicos y rebajar unos cuantos kilos o libras,  pasar más tiempo con la familia, mejorar el trabajo que tenemos. ¿Para qué queremos hacer eso?
En el fondo todos los seres humanos están en la búsqueda de la felicidad y creen que “Hacer” o “Tener” nos lleva a esa experiencia en el “Ser”
. Vemos entonces que la vida puede darse en tres niveles : El “Ser” , el “Hacer” y el “Tener”.  Estos tres niveles forman una coherencia y están relacionados entre si. Lo que comúnmente la gente piensa es que a partir de “Tener” podremos “Hacer”, para luego “Ser” sin embargo funciona al revés. Primero hay que ser para luego hacer y así tener.
Si quieres “Ser Feliz”, entonces comienza a ser feliz, confiando en El Señor, en Su Palabra, en Sus Promesas, olvidando lo pasado, dejando ya de lamentarte, de criticarte, juzgarte, condenarte, porque  hoy tu puedes ser feliz, independientemente de las cosas que tengas o no tengas, las personas que son felices eligieron ser felices, ellos valoran la vida y decidieron cambiar su destino.
Esto me recuerda la anécdota que también se cuenta en la película:”Es un náufrago en mitad del océano, desperado porque va a morir ahogado. En esto que pasa un barco y le preguntan -¡venimos a salvarte! -a lo que el hombre responde -¡no!, déjenme aquí, que Dios me salvará. Y el barco se va. Más tarde llega otro, se repite la misma situación y se vuelven a ir sin rescatarle mientras espera ser salvado por Dios. Al final el hombre muere, va al cielo y allí se encuentra al Señor, a quién le pregunta -¿por qué me dejó morir? yo esperaba que me salvara. A lo que Dios respondió -pero hijo mío, si te he mandado dos barcos y no has querido subirte a ninguno.”
¿Se parece a tu situación?
Muchos están esperando a que Dios los salve de esa situación que están atravesando, pero lo que necesitamos es aprender a no seguir haciendo lo que venimos haciendo porque obtendremos siempre el mismo resultado, es tiempo  de hacer cosas nuevas, los sueños que Dios te ha dado, es tiempo de confiar en el Señor, y la felicidad nos seguirá donde quiera que vayamos. Es cuestión de elección.
Elige ser feliz hoy y tu vida cambiará!

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach y Conferencista
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