lunes, 25 de julio de 2022

Pretensiones espirituales

 


Pretensiones espirituales

Algunas veces no entiendo nada.

Quiero decir, digo que comprendo por lo menos un poco sobre los caminos de Dios, y entonces, para mi completa sorpresa, Él hace algo que simplemente no puedo comprender. Usualmente no es agradable.

Déjame darte un poco de historia personal – y en el proceso, recordar a todos mis lectores que soy exactamente igual a cada uno de ustedes.

Aquí sí que no hay “pretensiones espirituales,” les aseguro.

Ansiedad y tensión

Ayer un amigo recibió y acepto una oferta de trabajo. Él había buscado – ¡y bastante!- por más de un año. Oramos por esto con frecuencia. Sintió un alivio enorme.

La ansiedad, la tensión (económica y personal) había casi destrozado su matrimonio y su auto-estima. Dios lo rescató. Tuve el privilegio de ser parte del rescate introduciendo a la compañía, proveyendo apoyo físico y financiero para que se llevara a cabo la entrevista y con presencia en todo el proceso.

Así que cuando Dios conectó los puntos, todos celebramos.

Notificación de rechazo

Ese mismo día recibí otra notificación de rechazo de un trabajo que pensé era el escenario perfecto para mis talentos y habilidades. De hecho, era la oportunidad de trabajo que simplemente apareció en mi puerta.

Como había dicho mi amigo, “Nada de lo que intento funciona. He enviado más de 300 hojas de vida. Hice todas las llamadas que pude. Pero al final, este trabajo solo apareció.” Así que pienso, “Si, he tenido ese tipo de experiencia también.”

Cuando nada funciona

Por los últimos cinco años, he intentado e intentado hacer que las cosas arranquen de nuevo. Francamente, nada de lo que he intentado ha tenido éxito.

Lo que nos ha mantenido a flote a mi esposa y a mí simplemente ha aparecido, algunas veces de los lugares menos esperados. Y entonces llega la notificación de rechazo.

Pensé, “¿Qué pasa aquí? ¿Por qué es rescatado mi amigo y me dejan a mí en el lado egipcio del Mar Rojo?” ¿Por qué habría Dios de librarlo a Él y dejarme a mi?”

Envidia y enojo

Sentía envidia y enojo. Claro que estaba contento que hubiese logrado el trabajo. Él estaba extático. Pero no podía imaginar que Dios me dejara de observador y no hiciera nada por mí.

La siguiente mañana ore (o quizás grité), “Señor, estoy tan cansado de esto. Si no querías que tuviera el trabajo, ¿Por qué no lo dijiste desde el inicio? No quiero vivir mi vida de error en error.

Cansado y desgastado

Estoy cansado de jugar al gato y ratón contigo. Solo dime lo que quiere que haga, pero deja de arrastrarme en este sube y baja emocional. Solo me hace más y más pesimista. Me haces cuestionar si puedo confiar en Ti”

Tuvimos una gran discusión. Solo de un lado, claro, pues no me cayeron rayos sobre la cabeza. No lo escuche susurrar absolutamente nada, tampoco. Solo deseaba escapar de la dura realidad de otro intento fallido de estabilidad financiera. Evidentemente también estaba furioso conmigo mismo por sentir envidia y enojo. Sorprendente, ¿no es así?

Cansado de estar enojado

Aquí estoy enojado por estar enojado. ¡Como es de torcido el pecado!

Pase la mitad del día sumido en frustración, deprimido y desanimado. Ninguna relación con las características de un hombre guiado por el Espíritu o que declara la soberanía de Dios. Aun así, alegué con Dios.

“Señor, se que sabes lo que es lo mejor para mí. No dudo Tu soberanía. Sé que puedes resolver mi situación en un momento si lo deseas. Y lo harías, si fuera lo necesario. No creo que seas malo. Por lo tanto, debe haber una razón por la cual no permites que esto suceda, pero Señor, me desanimo tanto cuando sucede lo mismo una y otra vez.

No creo que Tú retengas Tus bendiciones para hacernos la vida difícil – o para ver como reaccionamos. Creo que Tú deseas bendecirnos.

El plan que no veo

Creo que tú deseas gozo. Pero no puedo ver como esto ayuda. Sé que Tú tienes el único plan bueno, pero Señor, estoy tan cansado de todo esto. No puedo seguir mas así. Por eso, me doy por vencido.

Dejo de intentar y empujar. No me lleva a ninguna parte. Solo me deprimo más y más. No tengo la respuesta. Pero aquí estoy, Señor, sentado a la orilla del Mar Rojo, deseando llegar al otro lado. Y no lo puedo hacer sin Ti

¿Escucharas mi corazón?

No te acerques a mí viendo mis manos, Señor. No están muy limpias. Ni están lo suficientemente limpias para ver Tu santo templo, eso es seguro. Así que, Señor, ven a mi rescate por Tu carácter, no por mi valor. Que Tu misericordia sea mayor que tu justicia. Permite que Tu compasión sobrecoja Tu Ley. Por favor Señor, enséñame cuanto te importa.”

Algo paso. No, no escuche una voz. No, no flotó mana del cielo en mi jardín trasero. Pero súbitamente me acorde del espacio alrededor mío. Estaba junto a la piscina de mi casa, el cielo estaba azul, el día soleado (como sucede con frecuencia en Florida durante el invierno).

Vi lo que no veía

Tenía mi casa cinco años después de estar seguro de perderla durante el colapso financiero. Había comida en mi mesa. No moría de una terrible enfermedad. Dios es bueno.

Este pensamiento fue seguido de inmediato por otro. “ya sabes que hacer. Guarda mis mandamientos.” Eso es correcto. Dios no promete trabajos cuando creemos necesitarlos. Promete que Su diseño se cumplirá. Mientras eso sucede (todos los días de nuestras vidas) debemos ser siervos fieles y obedientes, no amos. Nosotros no diseñamos los planes.

Cumplimos órdenes. Y sabía muy bien que las órdenes están escritas ya en piedra. Hónralo. Actúa con benevolencia hacia otros. Aboga por los desamparados. Cuida mis hermanos y hermanas.

Creo que puedo hacer eso mientras espero.

Dr. Skip Moen
http://www.atgodstable.com

sábado, 23 de julio de 2022

No te rindas… Alguien está peor que tú

 


No te rindas… Alguien está peor que tú

Un hombre fue atrapado y lanzado en un foso de unos 13 metros de profundidad, tan sólo por ser un extraño.  Luchó por salir del foso pero entre más lo intentaba, más débiles se tornaban sus músculos.  Se dijo a sí mismo: “No sé como salir de esta; quizá debiera sólo morir en vez de soportar estas miserables luchas y penalidades”.

Un grito de ayuda

Justo entonces, oyó una voz gritando: “¡Ayúdenme!”  Los gritos venían de otro foso que tenía 3 metros más de profundidad que el suyo.  Pensó para sí mismo: “Así que hay alguien más como yo atrapado aquí también”.

Al escuchar con cuidado, oyó algún resquebrajamiento y arena cayendo del muro del foso de la otra víctima.  Inmediatamente se hizo de valor y con las últimas fuerzas que le quedaban, comenzó a arrastrarse poco a poco hasta salir del foso.

Moraleja de la historia:

Ese dolor que pensamos estar pasando… hay gente en peor condición que la nuestra.  Siempre digámonos algo dulce a nosotros mismos y sonriámosle a nuestros sufrimientos.  Déjeles ser; están allí por un tiempo y también para desafiarnos.  Hoy pudiera ser la hora más oscura pero nuestro gozo vendrá en la mañana.

Intentemos animarnos… mirémonos en el espejo, golpeémonos el pecho y digámonos: “Puedo lograrlo y pasar la prueba del tiempo”.

Siempre intentemos enfrentar nuestro peor temor porque nada viene fácil.  Necesitamos sentirnos incómodos para llegar a nuestra zona de comodidad.  ¡Pensemos en grande!

Ekerette Festus, copyright 2012

Fuente: www.motivateus.com

La vida es mucho más que metas

Si bien no siempre tendremos en nosotros mismos toda la capacidad para alcanzar lo que nos proponemos, lo cierto es que si no lo intentamos, de seguro que no lo haremos.

La vida es mucho más que el alcance de nuestras metas; en realidad trata de nuestra travesía intentando alcanzarlas.  Si bien no siempre alcanzaremos todas las que nos propongamos, disfrutaremos y aprenderemos—y a final de cuentas, viviremos—intentándolo.

Quien no se atreve y arriesga, no sólo jamás logrará nada, sino que simplemente no vivirá… sino que meramente vegetará.

Así que, pensemos en grande, permitiendo al Señor ayudarnos a alinearnos con Sus planes para nuestras vidas y adelante.

Que Dios les bendiga.

Raúl Irigoyen

El pensamiento del capellán

jueves, 21 de julio de 2022

Contra toda esperanza

 

Contra toda esperanza.

Sin Esperanza? “Contra toda esperanza, Abraham creyó y esperó, y de este modo llego a ser padre de muchas naciones….” Romanos 4.18

 Sin duda alguna, Abraham, hoy día  sigue siendo una figura importante para muchos, y no solo para nosotros los cristianos sino también para otra grandes religiones; los musulmanes y judíos reconocen a Abraham como “El Padre”. La manera en que Abraham vivió su vida fue determinante no solo para si mismo, sino para miles de generaciones que aun lo ven como el Padre.

Este versículo es impresionante, porque muestra como aún en medio de la angustia, Si es posible creer, esperar y recibir. “Contra toda esperanza”…en vista de su edad y sus circunstancias este hombre tomó la decisión de no solo creer en Dios pero también de esperar.

 Muchas veces por la falta de esperanza, por la oscuridad que hay en nuestro caminar, por las circunstancias negativas, terminamos creyendo que ese es el destino de nuestra y que simplemente no hay salida/solución.

Creemos pero no esperamos

Creemos pero no queremos esperar. Pero el verdadero poder de creer en Lo Supremo, supera la falta de esperanza, supera el tiempo de espera, se levanta y va más allá de nuestras circunstancias…..solo cuando creemos y esperamos, es que lograremos ver resultados sobrenaturales.
Cuando tomamos la decisión de fijar nuestra mirada y enfoque en nuestras dificultades, el mundo se nos vienen encima, terminamos enterrándonos vivos y llenos de incredulidad ante la existencia de Dios. No es fácil ir contra toda esperanza, y creer en EL, mucho menos esperar. Pero es posible y esa es nuestra decisión.

Decisión y esperanza.

Te garantizo que cuando tomes la decisión de ir contra toda esperanza y creas firmemente que Dios cambiará el rumbo de tu vida, en su tiempo, verás que Dios es real. Y no solo eso, sino que esa decisión de creer en medio de la tormenta, va a tener un impacto que tocará las generaciones que vienen después de ti.

Levántate, Cree, Espera y Recibe. Haz tu parte para que El pueda hacer la suya!

 Rebecca Vander Meer

miércoles, 20 de julio de 2022

Cuando hay problemas

 


Cuando hay problemas

Si le advierten de unos problemas, reconozca que este existe y no se demore en solucionarlo. Ponga manos a la obra cuanto antes.

El trabajo que más demora es aquel que nunca se empieza.

Muchas veces optamos por la negación, no queremos admitir que hay un problema y otras veces culpamos a otros de nuestros problemas.

El camino del perezoso está plagado de espinas, pero la senda del justo es como una calzada. ver Proverbios 15:19

El hombre irascible suscita riñas, pero el lento para la ira apacigua contiendas. Proverbios 15:18

El hijo sabio alegra al padre, pero el hombre necio desprecia a su madre. Proverbios 15:20

Espinos y lazos hay en el camino del perverso; el que cuida su alma se alejará de ellos. Proverbios 22:5

Los problemas en la vida son oportunidades para enfrentar y resolver, desarrollar paciencia, incrementar nuestra visión y atrevernos a mirar dentro para explorar caminos que no han sido revelados.

De nada sir mirar simplemente afuera sin contemplar los parajes oscuros que permanecen dentro de nosotros.

Dale Clic acá para ir a la primera parte del video: “El Problema No está a fuera.. está dentro” con Serafín Contreras Galeano:

lunes, 18 de julio de 2022

El capullo se arriesga

 


El capullo se arriesga

Me encantó la cita que leí en Asaman Thinketh: “Y llegó el día en que el riesgo a correr al quedarme dentro del capullo era más doloroso que el riesgo a tomar al florecer” (Anais Nin).  Me llevó a pensar.

Capullo cerrado

Un capullo, cuando está cerrado, es protegido del viento y la lluvia.  Sus pétalos delicados y su estigma están encerrados, libres de daños, arropados juntitos y seguros.  ¡Pero la presión crece!  Algo las empuja, una contra la otra y el asunto es que en la cima del botón, ¡la cubierta protectora se ha partido y algunos de los pétalos están siendo empujados hacia afuera!

En realidad algunos de los pétalos estaban entusiasmados de ser libres, de poder moverse como quisieran, de saludar al sol del que habían oído tanto.  Pero otros eran más cautelosos, ¡temiendo cambios innecesarios!

Azotados por el viento

Ahora regresa el informe de los pétalos superiores de que el sol estaba apagado y que estaban siendo azotados por el viento.  Intentaban volver al capullo y todo lo que lograban era aumentar la rotura, exponiendo a otros pétalos.

¡Un gran pétalo estaba muy callado en toda la discusión resultante!  Sabía que ahora estaba cerca al sol.  ¡Había esperado tanto!  Empujó con toda su fuerza.  ¡Podía ver al rotura justo sobre él ahora!  Debo intentarlo otra vez, decidió.  ¡Necesito echarle una mirada!  Así que se enfocó y lo intentó de nuevo.

Demasiada presión

Empujó y empujó hasta que la presión fue demasiada para el capullo y se partió por un costado.  ¡El pétalo volteó sus ojos hacia afuera!  ¡Qué maravilla!  ¡Qué aire tan fresco!  ¡Los olores!  ¡El perfume!  ¡Las posibilidades!  ¡La libertad!

“¡Es maravilloso, simplemente maravilloso!” gritó a los pétalos tras él.  “¡Vengan, mostrémosle al mundo cuán hermosos somos!” les urgió.  “Pero, ¡el riesgo!” argumentaron los demás pétalos, “¡Quedémonos aquí… es más cómodo ahora que el capullo está roto!”  Justo entonces se oyó una vocecita fuera: “Papito, ven rápido.  ¡El capullo se está abriendo!  ¡Mira el hermoso color!”  “¿Puedes oler el perfume?” fue la respuesta.  “No, Papito, ¡no hay olor!”   “Podrás olerlo cuando todos los pétalos se abran.  Será maravilloso”.

Pétalos en silencio

Los pétalos se quedaron en silencio por unos momentos.  ¡De repente comprendieron!  Florecer, ¡eventualmente les costaría todo!  ¡Pero para ello habían sido creados!  ¡Quedarse en el capullo y morir en la parra era impensable!

“Necesitamos florecer.  Necesitamos empujar todos juntos.  Necesitamos ser el mejor y más atractivo florecimiento.  ¡Entonces las abejas vendrán y beberán de nosotros y aunque muramos, en realidad viviremos para siempre!”

Pétalo satisfecho

Una semana después un satisfecho pétalo yacía bajo la parra, soplado junto a la cerca.  Su color se desvanecía, pero su perfume todavía permanecía fuerte.  Lo habían hecho bien.

La niñita los habían admirado todos los días, pero más importante aún, se habían abierto al sol por completo y las abejas habían venido.  Y mientras miraba a la parra, ahora podía ver la hinchazón, justo debajo de los últimos pétalos que hablaban de fruto, con su promesa de vida nueva.

Realización

Cerca a él en la tierra yacía un capullo… nunca se había abierto al sol.  La parra lo había dejado caer al suelo como inútil.  Cuán triste nunca haber experimentado el sol, ¡nunca haber alcanzado la realización!  ¡Cuán agradecido estaba de haber sido aquel gran pétalo con la visión y el valor de guiarlos hacia afuera!

Jo Wanmer
Fuente: www.AsAManThinketh.net

¿Estado estable?

Son muchos los que añoran una vida libre de cambios… en “estado estable”, sin darse cuenta de que aquello es una quimera, una virtual imposibilidad en nuestro mundo.  Lo único constante en la vida es el cambio.  No se trata si van a venir cambios sino cuántos enfrentaremos hoy.

La fábula de hoy nos muestra que aunque se corren riesgos a veces muy grandes al atrevernos a buscar algo mejor…la recompensa más que lo justifica.  Por otro lado, el aferrarnos a lo que ya hemos vivido como si pudiésemos hacerlo, acaba por llevarnos al desastre.

Aprendamos del capullo que se arriesgó.  Adelante y que Dios les continúe bendiciendo.

Raúl Irigoyen
El pensamiento del capellán.

domingo, 17 de julio de 2022

Dios estará con nosotros

 


Dios estará con nosotros

Dios estará con vosotros. Génesis 48:21.

El anciano Jacob no podía estar más tiempo con José, porque había llegado la hora de su muerte.
Sin embargo, se separó de su hijo sin temor, porque podía decir confiadamente:
«Dios estará con vosotros».

Cuando un ser amado parte

Cuando los miembros más queridos de nuestra familia, o nuestros más útiles amigos son llamados por la muerte, debemos consolarnos con el pensamiento de que Dios no nos ha dejado, sino que vive y permanece con nosotros para siempre.

Si Dios está a nuestro lado, tenemos buena compañía, aunque seamos pobres y despreciados.
Si Dios está nos acompaña, tendremos fuerzas suficientes, porque para el Señor nada hay difícil.

Dios nos sostiene

Si Dios está nos sostiene, viviremos seguros y confiados, porque nadie puede perjudicar a los que viven bajo su sombra.
¡Qué gran motivo de gozo!

No sólo está Dios a nuestro lado, sino que estará con nosotros, individualmente, con nuestras familias y con nosotros como Iglesia.

¿El nombre de Jesús,  es Enmanuel, Dios con nosotros?
¿Y no es esto el bien supremo?

Seamos valerosos y valientes

Seamos valerosos y diligentes y vivamos en una gozosa esperanza.
Nuestra causa debe prosperar; la verdad tiene que triunfar, porque el Señor está con los que están con Él.

Que todo creyente que lea este Libro de Cheques del Banco de la Fe disfrute de esta dulce palabra todo el día.
No es posible mayor felicidad.

Señor Gracias por la seguridad que nos das de estar a nuestro lado y sostenernos con tu mano poderosa. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro de cheques del banco de la fe.

sábado, 16 de julio de 2022

Derribando gigantes

 


Derribando gigantes

Hay momentos en la vida en las que aparecen gigantes que intentan atemorizarnos.

Pueden ser deudas, enfermedades, crisis familiares o relacionales.

Cuando el temor me arropa

El temor intenta arroparnos y hacernos retroceder. David se enfrontó al gigante Goliat, pero él sabía que el Dios a quien él amaba era mucho más poderoso que ese gigante.

Tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo.  Éste, por su parte, también avanzaba hacia David detrás de su escudero. Le echó una mirada a David y, al darse cuenta de que era apenas un muchacho, trigueño y buen mozo, con desprecio le dijo:

Entre maldiciones y amenazas

—¿Soy acaso un perro para que vengas a atacarme con palos?

Y maldiciendo a David en nombre de sus dioses, añadió:

—¡Ven acá, que les voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo!

 David le contestó:

—Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor  Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado. Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel.  Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos.

Corriendo al frente no hacia atrás

  En cuanto el filisteo avanzó para acercarse a David y enfrentarse con él, también éste corrió rápidamente hacia la línea de batalla para hacerle frente.  Metiendo la mano en su bolsa sacó una piedra, y con la honda se la lanzó al filisteo, hiriéndolo en la frente. Con la piedra incrustada entre ceja y ceja, el filisteo cayó de bruces al suelo.  Así fue como David triunfó sobre el filisteo: lo hirió de muerte con una honda y una piedra, y sin empuñar la espada.  Luego corrió adonde estaba el filisteo, le quitó la espada y, desenvainándola, lo remató con ella y le cortó la cabeza.

Con la cabeza en la mano

Cuando los filisteos vieron que su héroe había muerto, salieron corriendo. Entonces los soldados de Israel y de Judá, dando gritos de guerra, se lanzaron contra ellos y los persiguieron hasta la entrada de Gat  y hasta las  puertas de Ecrón. Todo el camino, desde Sajarayin hasta Gat y Ecrón, quedó regado de cadáveres de filisteos.  Cuando los israelitas dejaron de perseguir a los filisteos, regresaron para saquearles el campamento.  Luego David tomó la cabeza de Goliat y la llevó a Jerusalén, pero las armas las guardó en su tienda de campaña. 1 Samuel 17: 40-54

Serafín Contreras Galeano comparte este tema: “Derribando Gigantes”.

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