sábado, 16 de diciembre de 2017

No Desistas!

No Desistas!


Cuando todo salga mal y ya intentaste todas las alternativas, no te desesperes… Dios proveerá de una solución.
EL ES UN DIOS FIEL Y TE GUARDARÁ DE TODO MAL.
¡Los momentos difíciles no son eternos!
Son como tempestades, sólo duran un momento.
Mira hacia atrás y ve cuantas cosas peores ya pasaste y superaste.
Algunas veces necesitamos las tribulaciones en nuestra vida
para hacernos madurar.
Por tanto, ¡ANÍMATE!
Cuando estés triste,
mira al cielo y fíjate. ¡Cuán grande es!
Si Dios fue capaz de crear el cielo, ¡Imagínate resolver tus problemas …
que son tan pequeños comparados con una obra tan grandiosa
como es el cielo!
TUS PROBLEMAS NO SON
MAYORES QUE EL PODER DE DIOS.
Haz como los atletas de las Olimpiadas.
Aunque no consigan llegar en primer lugar, ¡luchan por llegar hasta el fin!
Por lo tanto, no desistas de tus ideales.
LUCHA HASTA EL FIN,
NO DESISTAS
A LA MITAD DEL CAMINO,
DI: “¡YO VOY A VENCER!”
Si estuvieras triste, ¡llora!,
¡alivia el alma!
¡Jamás dejes que la tristeza
te venza!Jesús dice:
“¡ALÉGRATE! TEN BUEN ÁNIMO
QUE YO ESTOY CONTIGO!”
¡Busca a Dios con todo el corazón!
Recuerda que buscar a Dios es una búsqueda constante, diaria.
Dios tiene una solución para tus problemas.
¡¡¡Para Dios nada es imposible!!!
LLEVA UNA VIDA EN COMUNION CON DIOS.
Ten amigos, nunca en cantidades, más bien en cualidades,
Busca amigos que te hagan crecer personal y espiritualmente.
Si no te hacen crecer …
¡¡¡APÁRTATE!!!
LAS MALAS COMPAÑÍAS
¡HACEN PERDER LOS HABITOS ÚTILES!
¡TEN SUEÑOS!
Es en nuestros sueños que Dios nos revela su infinito poder.
¡NUNCA DEJES DE SOÑAR!
¡TEN OBJETIVOS!
¡Rema contra la marea!
En el recorrer de tu vida encontrarás personas que serán como “agua fría”
Dirán que eres incapaz … ¡que es imposible!
Dirán que aquello que tanto anhelas no es para ti.
¡NO DESISTAS!
EL DIOS AL QUE SERVIMOS
ES EL SEÑOR DEL UNIVERSO
Y ten la certeza que días mejores vendrán.
Y todo tiene un propósito en nuestra vida.
Nada es por casualidad.
ENTREGA TUS PASOS AL SEÑOR,            CONFÍA EN ÉL Y ÉL TE GUIARÁ.
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domingo, 3 de diciembre de 2017

Cuando Suceda



“Cuando lleguemos a la estación sucederá!”, exclamamos. “Cuando cumpla los dieciocho.” “Cuando compre un Mercedez Benz.” “Cuando se hayan graduado mis hijos.” “Cuando pague la casa”. “Cuando consiga un ascenso.”. “Cuando me jubile, ¡Qué Feliz voy a ser por el resto de mi vida!.
Tarde o temprano comprendemos que no existe tal estación; no hay un sitio al que llegar de una vez para siempre. El verdadero gozo de la vida esta en el viaje. La estación es solo un sueño. Se aleja de nosotros sin cesar.
“Disfruta el momento” es un buen lema, sobre todo si lo complementas con el Salmo 118:24: “Este es el día que ha creado el Señor; regocijémonos en él”. No son las cargas del hoy lo que enloquece al hombre. Son los arrepentimientos por el ayer y el miedo al mañana.
Por eso, deja ya de recorrer los pasillos y contar los kilómetros. En Cambio, escala más montañas, toma más helado, camina descalzo con más frecuencia, zambúllete en más ríos, contempla más atardeceres, ríe más, llora menos. Es preciso vivir la vida en pleno viaje. La estación llegará demasiado pronto.
Robert J. Hastings
2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

martes, 28 de noviembre de 2017

Caja de huevos


Algunos chicos se habían empezado a dar cuenta que Jorge era diferente. “Quizá debiera haber insistido más con los padres, para que lo enviaran a una escuela especial” pensó la maestra para sí misma.
“Para la próxima clase” dijo la maestra a los chicos del tercer grado, “por favor, traigan en una caja de huevos, algo que represente a la Pascua”.
Al día siguiente, los alumnos llevaron las cajitas de cartón y las dejaron en el escritorio de la maestra. Cuando las acomodaron, ella les dijo que no hacía falta saber quien había traído cada cosa. Secretamente, buscaba proteger a Jorge, quien podría haber estado limitado en la tarea.
Abrió la primera caja. Y salió una mariposa! “Esa es mía!” gritó María. “¡Qué buena idea!” dijo la maestra, ante la carita feliz de la alumna.
“Que hay en la segunda caja?” Era una pequeña piedra recubierta de musgo. “Esa es mía”, dijo Tomás. “Sí, el musgo representa nueva vida” dijo ella, “muy original, Tomás”.
La tercera caja estaba vacía. La dio vuelta y la sacudió. Algunos alumnos se reían. Ella buscó la siguiente, pero Jorge la interrumpió, diciendo “Es mía, es mía!”.
“Si, Jorge, gracias. Pero está vacía…”
“Si, dijo él, el día de Pascua la tumba estaba vacía, y eso nos dió una vida nueva a todos nosotros”.
Unas semanas después Jorge murió repentinamente, de un tumor cerebral.
En su ataúd, sus compañeros de clase pusieron veinte cajitas, todas vacías, recordando así como Jorge había entendido el significado de la verdadera Vida.!
Juan 11:25,26
Le dijo Jesús: Yo soy la resurección y la vida, el que cree en mi, aunque este muerto vivirá.
2 Corintios 5:15
Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Hoy… Aunque Fracasare… En Él Tendré Oportunidad

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; más los impíos caerán en el mal” Proverbios 24:16
El mundo está lleno de fracasos.   Fracasos grande y pequeños.  Nadie nace para fracasar, pero los fracasos son necesarios, porque a través de los fracasos aprendemos lecciones que de otra manera quizá no entenderíamos ni apreciaríamos muy bien.  Cuando fallamos, cuando fracasamos lo más importante es levantarnos y persistir.
El más grande ejemplo de persistencia es Abraham Lincoln. Abraham Lincoln nació en medio de pobreza y se encontró rodeado de derrotas a lo largo de su vida. Perdió ocho elecciones, dos veces falló en los negocios y sufrió un quiebre nervioso.  El podría hacer renunciado a persistir, pero por seguir a pesar de… llegó a ser uno de los mas notables presidentes de los Estados Unidos.
En 1816 Abraham Lincoln fue forzado a salir de su casa y trabajar para apoyar su familia. En 1818 su madre murió, en 1831 fracasó en los negocios, en 1832 se lanzó en campaña por la legislatura del estado y perdió, en 1832, perdió su trabajo y quiso entrar a la escuela de leyes y no pudo.
En 1833 pidió prestado dinero de un amigo para iniciar un negocio y a fin de año estaba en bancarrota. Gastó 17 años de su vida para pagar esa deuda.  En 1834 se lanzó en campaña por la legislatura estatal y ganó. En 1835 se casó y su esposa murió.  En 1836 tuvo una crisis de nervios y estuvo en cama por seis meses. En 1838 buscó ser el portavoz de la legislatura estatal y fue derrotado. 
En 1840 fue derrotado nuevamente en elecciones. En 1843 se lanzó en campaña por el Congreso y perdió. En 1846 se lanzó otra vez en campaña para el Congreso y ganó, haciendo un buen trabajo en el Congreso. En 1848 se lanzó a la reelección del congreso y perdió. En 1849 se buscó el trabajo de oficial de tierras en su estado y fue rechazado.
En 1854 se lanzó en campaña para el Senado de los Estados Unidos y perdió.  En 1856 buscó la nominación de vicepresidente en la Convención de partido y obtuvo menos de 100 votos. En 1858 se lanzó en campaña por el Senado y perdió.  Y en 1860 fue elegido presidente de los Estados Unidos.  Después de perder en campaña por el senado el dijo:  Esto es solo un desliz, más no una caída.
Hoy debo aprender de hombres como Abraham y más sabiendo que mi vida está en las manos del Señor.  Siete veces cae el justo vuelve a levantarse,  Hoy seguiré adelante a pesar de los fracasos.
Señor, Gracias porque en ti está mi fortaleza.  Siempre cuento con tu presencia y tu ayuda.  Quiero hoy ser perseverante y caminar con la alegría de saber que aún en mis fracasos encuentro una escuela para aprender.  Ayúdame a ser perseverante a pesar de mis fracasos. Amén.
Dr. Serafín Contreras Galeano.
www.serafincontreras.com

viernes, 24 de noviembre de 2017

Cuan Grande es mi Problema?

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Hoy, viajando en un autobús vi una hermosa muchacha con cabello de Oro, y expresión de alegría; envidié su hermosura.
Al bajarse, la vi cojear. Tenía solo una pierna, y apoyada en su muleta, sonreía.
PERDÓNAME SEÑOR, CUANDO ME QUEJO. TENGO DOS PIERNAS, Y EL MUNDO ES MÍO!
Fui después a comprar unos dulces. Me atendió un muchacho encantador. Hablé con él; parecía tan contento que aunque se me hubiera hecho tarde no me hubiera importado, ya que al salir, oí que decía: Gracias por charlar conmigo… es Usted tan amable, es un placer hablar con gente como usted…
Ya ve, soy ciego.
PERDÓNAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. Y PUEDO VER, Y, EL MUNDO ES MÍO!
Más tarde, caminando por la calle vi a un pequeño de ojos azules, que miraba jugar a otros niños, sin saber qué hacer. Me acerqué y le pregunté: ¿Porqué no juegas con ellos? Siguió mirando hacia delante sin decir una palabra… entonces comprendí que no escuchaba.
PERDÓNAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. YO PUEDO ESCUCHAR, Y, EL MUNDO ES MÍO!
Tengo piernas para ir a dónde quiero… Ojos para ver los colores del atardecer… Oídos para escuchar las cosas que me dicen.
PERDÓNAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. LO TENGO TODO, Y, EL MUNDO ES MÍO!
… NO LE DIGAS A DIOS CUAN GRANDE ES TU PROBLEMA… DILE A TU PROBLEMA ¡CUAN GRANDE ES TU DIOS!
Si no es verdad, ni bueno,
ni necesario, sepúltalo en el
olvido; de lo contrario
envíaselo a alguien que quiera saber cuan grande es Dios.
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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Nunca dejes que el Fracaso Determine tu Futuro

“La forma en que reacciones al fracaso determina el resultado de tus sueños”  Pedro Sifontes
En esta semana he estado experimentando una sensación de fracaso en mi vida, y es que cuando se trata de vivir y liderar hay momentos en los que sentimos que no estamos alcanzando los resultados que deseamos. Lo bueno es poder recordar que el fracaso no es mi final y que tampoco es para siempre.
El fracaso no determina mi éxito, tampoco mi mañana. Hay personas que han fracasado y luego han conseguido el éxito, mientras que hay personas que han logrado el éxito y luego han fracasado. Así que ni el fracaso ni el éxito determinan mi mañana solo mi fe y mi mentalidad.
¿En dónde colocas tu confianza? ¿Cuáles son tus pensamientos cuando fracasas?
Me encontré con el significado de fracaso de acuerdo a uno de los entrenadores más famosos de futbol americano de la NFL, Vicent Lombardi.
Fracaso no es sinónimo de ser fracasado…  Significa, que todavía no obtuviste éxito.
Fracaso no significa que no lograste nada… Significa, que aprendiste algo nuevo.
Fracaso no significa que actuaste como un necio… Significa, que no tuviste mucha fe.
Fracaso no significa que sufrimos descrédito… Significa, que estuvimos dispuestos a probar e intentarlo.
Fracaso no es sinónimo de falta de capacidad… Significa, que debemos hacer las cosas, de distinta manera la próxima vez.
Fracaso no significa que somos inferiores… Significa, que no somos perfectos.
Fracaso no significa que perdimos la vida… Significa, que tenemos buenas razones para empezar de nuevamente.
Fracaso no significa que tengamos que echarnos para atrás… Significa, que tenemos que dar un paso adelante y luchar con mayor ahínco.
Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras metas… Significa, que tardaremos un poco más en alcanzarlas.
Fracaso no significa que Dios nos haya abandonado… Significa, que él tiene una idea mejor para nosotros y que tendremos otra oportunidad.
Puedes ver que el fracasar no nos hace un perdedor, lo que nos hace un perdedor es quedarnos en el fracaso.
Cuatro cosas que quiero recordarte:
–          El fracaso es un evento que pasa y también le ocurre a las mejores personas. No temas fracasar. Todo líder asume riesgos.
–          Cada vez que fracases no andes buscando excusas ni señalando culpables. Todo líder asume responsabilidad.
–          Está  siempre dispuesto a aprender del fracaso. Haz los cambios necesarios y evita que esto ocurra nuevamente. Todo líder es un aprendiz.
–          Deja el fracaso en el pasado y avanza hacia tu futuro. Si sigues abrazando el fracaso no podrás ver lo bueno que Dios tiene para ti.
Hay una definición de fracaso que dice: Fracaso es sinónimo de no haberlo intentado…”
¿Qué cosas necesitas seguir intentando?
Disfruta tu vida hoy, no dejando que el fracaso controle tu vida y tus emociones.
En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach y Conferencista

lunes, 20 de noviembre de 2017

La Vida es Tan Corta

PP-CORTA15
Dios hace las cosas a Su manera y a Su hora.
 
 
Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.
La vida es tan corta que debemos aprovechar cada día para ser felices.
John Powell, un profesor de Loyola University en Chicago, escribe sobre un estudiante de su clase de la Teología de la Fe llamado Tommy.
Hace unos doce años atrás, yo estaba de pie observando a mis estudiantes de la universidad mientras entraban al salón para nuestra primera sesión de Teología de la Fe.
–Ése fue el primer día que vi a Tommy.
Tommy estaba peinando su larga cabellera rubia, que caía pulgadas por debajo de sus hombros.
Como ese día no estaba preparado para ello, mis emociones se alteraron y de inmediato catalogué a Tommy bajo “de extraño… Muy extraño”. Tommy resultó ser el “ateo de la clase” en mi curso de Teología de la Fe.
Él objetaba constantemente, sonriendo sarcásticamente sobre la posibilidad de un Dios/Padre que nos ama incondicionalmente.
Cuando al terminar el curso vino a entregar su examen final, me preguntó en un tono algo cínico:
¿Cree usted que alguna vez encontraré a Dios?
Inmediatamente decidí usar un poquito de la técnica de la terapia de shock. – ¡No!, le dije muy enfáticamente.
– ¿Por qué no?, me respondió, yo creía que ése era el producto que usted estaba vendiendo.
Dejé que estuviese a unos cinco pasos de la puerta del salón y alcé mi voz para decirle:
– ¡Tommy! Creo que tú nunca encontrarás a Dios… Pero estoy absolutamente seguro de que Él te encontrará a ti.
Él se encogió de hombros y salió de mi clase y de mi vida.
Yo me quedé algo frustrado por el hecho de que no había captado mi ingeniosa observación:
“¡Él te encontrará a ti!”, por lo menos yo pensaba que había sido ingeniosa…
Un tiempo después me enteré que Tommy se había graduado y me dio el debido gusto.
Más adelante me llegó una triste noticia, supe que Tommy padecía de un cáncer terminal.
Antes de que yo pudiera salir a buscarlo, él vino a verme.
Cuando entró en mi oficina lucía demacrado y su larga cabellera había desaparecido debido a la quimioterapia. Pero sus ojos brillaban y su voz tenía una firmeza que no tenía antes.
Tommy, he pensado mucho en ti… oí que estás enfermo, le dije en un tono casual.
– Oh, sí, muy enfermo, me respondió, tengo cáncer en ambos pulmones. Es cuestión de semanas.
– Tom, ¿puedes hablar sobre eso?, le pregunté.
– Por supuesto, ¿que quiere saber?, me contestó.
-¿Qué se siente al tener sólo 24 años y estar muriendo?- le dije.
– Bueno, podría ser peor.
¿Peor, como qué?
– Bueno, como llegar a los cincuenta años sin tener valores o ideales; o llegar a los cincuenta creyendo que beber, seducir mujeres y hacer dinero son lo máximo de la vida.
Anteriormente había clasificado a Tommy de extraño Parece ser como si a todo aquel que yo rechazara mediante mi propia calificación, Dios lo devolviera a mi vida para que me educara.
-Pero por lo que en realidad vine a verlo es por algo que usted me dijo el último día de clases. (¡Se acordó!)
Él continuó diciendo:
– Yo le pregunté si usted creía que yo llegaría alguna vez a encontrar a Dios. Usted me dijo que ¡No!, cosa que me sorprendió mucho. Entonces usted dijo: Pero Él te encontrará a ti.
Estuve pensando mucho en eso, aunque no se puede decir que mi búsqueda fuese muy intensa en aquel entonces.
Pero cuando los doctores removieron el tumor que tenía en la ingle y me dijeron que era maligno, ahí fue que empecé a buscar seriamente a Dios.
Y cuando el cáncer se regó a mis órganos vitales, de verás que empecé a golpear fuertemente con mis puños las puertas del Cielo pero Dios no salió. De hecho, no pasó nada.
¿Alguna vez ha tratado de hacer algo con mucho esfuerzo sin obtener ningún resultado? Uno se harta psicológicamente, se aburre de tratar, tratar y tratar y eventualmente, uno deja de intentarlo.
Bueno, pues un día me desperté y en lugar de estar lanzando mis reclamos inútiles por encima de ese muro de ladrillos a un Dios que posiblemente no estuviera ahí, me rendí. Decidí que en realidad no me importaba Dios, ni una vida después de la muerte, ni nada que se le pareciera.
Decidí pasar el tiempo que me quedara haciendo algo más provechoso.
Pensé en usted y en su clase y recordé otra cosa que usted nos había dicho: La mayor tristeza es pasarse la vida sin amar. Pero sería igualmente triste pasar por la vida e irse, sin nunca haberle dicho a los que uno ama, que los ama.
Fue más fácil con mi madre y con mi hermano pequeño. También ellos lloraron conmigo y nos abrazamos y nos dijimos cosas bonitas los unos a los otros. Compartimos las cosas que habíamos guardado en secreto por tantos años. Sólo me arrepiento de una cosa ¡¡¡de haber esperado tanto tiempo!!!
Ahí estaba, comenzando a abrirme a todas las personas que siempre habían estado tan cerca de mí. Entonces, un día me giré ¡y ahí estaba Dios! No vino a mí cuando yo se lo rogaba.
Me imagino que yo me portaba como un entrenador de animales aguantando el aro para que saltaran: ¡Vamos, salta! Te doy tres días, tres semanas. Aparentemente Dios hace las cosas a Su manera y a Su hora.
Pero lo importante es que Él estaba ahí.
¡Me había encontrado! Usted tenía razón, me encontró aún después de que yo dejé de buscarle.
– Tom, le dije casi sin aliento, yo creo que estás diciendo algo muy importante y más universal de lo que tú te puedas imaginar.
Por lo menos para mí, lo que estás diciendo es que la forma más segura de encontrar a Dios: Es la de no hacerlo una posesión particular, un solucionador de problemas, un consuelo instantáneo en tiempos de necesidad sino abrirse al amor!!!
Sabes, el apóstol Juan dijo eso, él dijo: Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.
Tom, ¿podría pedirte un favor?, pregunté. Fíjate, cuando te tenía en mi clase eras una verdadera molestia, pero (riendo) ahora puedes compensarme por todo ¿Vendrías a mi curso de Teología de la Fe y les contarías lo que acabas de contarme? Si yo se lo dijera a ellos, no tendría el mismo impacto que puede tener al contárselo tú.
– Oohh. Yo estaba listo para usted, pero no sé si estoy listo para su clase.
– Piénsalo, Tom, y si te sientes listo, llámame.
Tom me llamó a los pocos días y me dijo que estaba listo para la clase, que él quería hacer eso por Dios y por mí. Así que planificamos la cita, pero Tom nunca pudo llegar Él tenía una cita mucho más importante que la mía y mi clase.
Por supuesto que su vida no terminó con la muerte, sólo cambió. Él dio el gran salto de la fe a la visión. Él encontró una vida más hermosa que todo lo que ha visto el ojo humano o que el oído humano haya escuchado o que la mente del ser humano jamás se haya imaginado.
Antes de que él muriera, hablamos una última vez.
-No voy a poder llegar a su clase, me dijo.
– Lo sé, Tom.
– ¿Les hablará usted por mí? ¿Le hablará al mundo entero por mí?
-Sí, Tom, les hablaré. Lo haré lo mejor que pueda.
Así que a todos ustedes que han tenido la bondad de leer esta simple historia sobre el amor de Dios, gracias por el tiempo.
Y a ti, Tommy, en los brillantes y verdes cerros del Cielo, lo expliqué lo mejor que pude
DIOS SIEMPRE ESTÁ CON NOSOTROS
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