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Desde pequeños se nos ha enseñado que, cuando alguien nos da algo o hace algo por nosotros, debemos decir “gracias” como parte de las normas de urbanidad y buenos modales.
Nadie va a decir gracias antes de ver si lo que la otra persona tiene para nosotros es bueno.
Sin embargo, cuando estamos esperando algo de parte de Dios, lo primero que deberíamos hacer es dar gracias por aquellas coas que vendrán, creyendo que ya ocurrió aquello que estamos pidiendo, dando por hecho que Dios ya respondió nuestra oración.
No es fácil agradecer cuando uno ha recibido una noticia devastadora y no ves que algo positivo pueda surgir de eso, cuando te dicen que tienes una enfermedad irreversible ni cuando perdiste tu trabajo hace meses y no has encontrado otro. En esas circunstancias no agradecemos, esperamos que Dios haga algo, le recordamos nuestra situación de forma constante y hasta llega un momento en el que nos conformamos con un “Aunque sea”, ya no importa lo que queríamos, sino que apelamos a que Dios nos dé “alguito, lo que sea”. Dejamos de buscar lo mejor, sólo queremos salir de esa situación.
La fe es el requisito indispensable en la vida cristiana. Nuestra mente siempre está en constante batalla con nuestra fe. Pero lo importante es tener la certeza de que Dios tiene algo grande para nosotros, que esa oración que hicimos ya fue contestada.
Tener un corazón agradecido y acercarnos a Dios con sinceridad y llenos de fe, hace que la mano de Dios se mueva en nuestro favor. No necesitas oraciones largas y rebuscadas, basta con que tengas fe.
El evangelio de Marcos, en el capítulo 5, nos relata el caso de una mujer que estaba enferma por mucho tiempo. Había visitado médicos y gastado todo lo que tenía pero no mejoraba. Entonces, cuando se acercó a Jesús y tocó el manto fue sana. La fe de esta mujer era tan grande que Jesús mismo preguntó quién había tocado su manto porque poder había salido de Él. En ese momento la pregunta sonaba un tanto absurda, considerando que la multitud lo estaba apretando.
Si esta mujer no hubiera estado segura de que Jesús podía sanarla, entonces no se hubiera acercado. Recordemos que Jesús estaba en medio de una multitud, seguramente no fue nada fácil llegar hasta Él. Y aun cuando lo hubiera tocado, si no hubiera creído, no habría pasado nada.
“Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”. Efesios 5:20
Quizás tuviste un año muy difícil y no viste la respuesta a muchas de tus oraciones, pero es tiempo de que creas y des gracias por aquello que pediste y que Dios ya te dio. No te rindas, sigue orando con fe pero también alégrate porque Dios ya te respondió. Prepárate cada día más para recibir lo que Dios tiene para ti. Recuerda que en cualquier momento Dios puede sorprenderte.
¡Termina el año agradecido y recibe el 2017 de la misma manera y verás grandes maravillas! Ana María Frege Issa
¿Alguna vez has extraviado algo importante para ti? Has rebuscado sin descanso, arrepintiéndote a cada instante por haberlo perdido y lo has buscado sin perder las esperanzas ¿Cómo te sientes después de encontrarlo? Estoy segura pegarías un grito al cielo y quizá harías un gran festejo.
Quiero contarte que del mismo modo hace el Señor cuando encuentra lo importante que perdió.
Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. Lucas 15:3-7
La Biblia nos enseña que somos como ovejas y que en ocasiones nos alejamos de Dios. La alegría que le producen las noventa y nueve ovejas no parece suficiente para el Buen Pastor que piensa en la que está perdida, lo que muestra que nadie es indiferente para el Señor; cada uno vale mucho a sus ojos. Después de dejar seguros a los fieles busca al extraviado.
La pregunta que quiero hacerte es: ¿Te has perdido? Esta enseñanza manifiesta el gran amor que Jesús nos tiene y está dispuesto a dejarlo todo para ir a tu encuentro. Te animo a empezar este nuevo año en la dirección correcta, con la protección y amor de tu Pastor, si te has alejado recuerda que ¡Él nunca se da por vencido! Vuelve al redil seguro y reconfortante. Shirley Chambi
El roble es uno de los árboles más grandes del planeta: su tronco tiene un diámetro que puede medir hasta 3 metros y alcanzar a crecer 30 o 35 metros de alto. Pueden vivir entre 200 y 300 años, y por la distribución espesa de sus ramas, se ve increíblemente grande. Su corteza es de un tono gris y aunque el tronco esté muerto, es muy difícil de arrancar del suelo por sus profundas raíces.
Los estudiosos de la botánica admiran a este árbol por todas las cualidades antes mencionadas, pero también por sus hermosas hojas y las flores amarillo/verdosas que nacen en la primavera, su tallo es uno de los más duros que hay y su combinación de colores marrones, le da una elegancia inigualable.
Definitivamente es uno de los árboles más hermosos de la creación, pero todas estas cualidades no aparecieron simplemente de la noche a la mañana, sino que forman parte de un proceso largo. El roble crece únicamente 30 centímetros por año, convirtiéndolo en la especie boscosa con la tasa de crecimiento más baja, siendo superada por mucho otros como las palmeras que crece bastante rápido.
Este es un ejemplo de la naturaleza muy interesante. Muchas veces creemos que nuestra vida está condicionada por el tiempo que tarda en llegar el éxito que buscamos o las promesas que esperamos. En ese momento, cuando vemos a las personas que nos rodean obtener con mayor rapidez aquello que nosotros también quisiéramos, cometemos el error de frustrarnos, enojarnos y hasta la renuncia se convierte en una alternativa.
Debemos comprender que los éxitos en la vida no se logran de la noche a la mañana: una familia estable, una empresa lucrativa, un trabajo satisfactorio, un ministerio, etc. Son algunos logros de la vida que pueden tardar en llegar ya que requieren empeño y dedicación constante.
Quizás hay cosas que te están costando lograr más que a los demás. No te sientas mal. Piensa en el roble que tarda más que cualquier otro árbol en crecer, pero cuando llega a estar totalmente frondoso, nadie deja de admirarlo. Eso mismo es lo que espera a los que crecen con paciencia, firmeza y dedicación.
Jeremías 17:7-8 “Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto” Versión Reina-Valera 1960 Héctor Colque
Un comerciante cristiano fue requerido para ayudar a una colecta para cierta obra de la iglesia. Gozosamente escribió un cheque por 250 dólares y lo entregó al visitante. En el mismo momento llegó un telegrama. El comerciante lo leyó y quedó conturbado. - En el cablegrama – dijo- me dan cuenta de que uno de mis barcos se ha ido a pique perdiéndose toda la carga. Esto trastorna mis negocios, voy a escribir otro cheque para usted.El visitante comprendió y devolvió el cheque inicial, esperando recibir otro por una cantidad mucho menor, pero cuál no fue su asombro cuando leyó en el segundo cheque 1.000 dólares. - ¿No se ha equivocado usted? - Preguntó tímidamente el visitante. - No - dijo el comerciante- no me he equivocado. Entonces con sus ojos llenos de lágrimas agregó: Este telegrama era un mensaje de mi Padre celestial diciéndome: “No os hagáis tesoros en la tierra.¿En qué estás poniendo tu enfoque? ¿Qué acapara tu tiempo, esfuerzos y recursos?
Los afanes de este mundo muchas veces nos llevan a poner nuestras fuerzas y corazón en lo terrenal y pasajero, en aquellas cosas que perecen, olvidando las que realmente valen la pena y que nos ayudarán a cumplir nuestro propósito en la tierra, el plan que Dios tiene para nosotros.
“No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban. Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar. Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón”. Mateo 6:19 -21 (NTV)
Muchas veces nos desgastamos trabajando y nos afanamos por conseguir una mejor casa, un auto más moderno, por querer encajar en determinado grupo y muchas cosas más, pero olvidamos aquello que le da significado y valor a nuestras vidas.
Posiblemente eres de los que hace una lista de metas y propósitos para cada año, ahora que vamos a empezar uno nuevo, no olvides tener en cuenta cuáles son las verdaderas prioridades y las cosas que valen la pena, que merecen tu esfuerzo y tiempo. Busca enfocarte en las cosas eternas, has que sea un año diferente y no uno más. Ana María Frege Issa
Con cada fin de año llegan las evaluaciones de nuestras vidas, del año que transcurrió, de las metas alcanzadas y aquellas que quedaron postergadas.
Algunos podrían afirmar que el 2016 fue el mejor año de sus vidas, han alcanzado todas sus metas o tal vez la mayoría de ellas. Para otros en cambio, puede haber sido el año más complicado y lo único que desean es que termine a la brevedad posible.
Sin importar cómo fue este año puedes estar seguro de que a unos días de distancia se encuentra uno nuevo que trae consigo nuevas oportunidades, metas y sueños que tal vez durante mucho tiempo se postergaron pero que ahora se realizarán.
No importa si fueron días buenos o malos, lo importante es que no te aferres al pasado, las victorias y las derrotas quedarán en nuestras memorias y dejarán en nosotros enseñanzas que han hecho de nosotros mejores personas. Con cada prueba el Señor nos va perfeccionando. Recuerda que no puedes quedarte abrazando tus éxitos y tus fracasos, tienes que tener las manos libre para poder recibir las bendiciones que Dios tiene para ti.
“Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”. Lucas 9:62
Antes de hacer cualquier lista de metas y propósitos para el 2017 te invito a recordar todas las bendiciones que Dios te dio este año. Tal vez no tuviste un trabajo estable pero Dios siempre proveyó para tus necesidades, posiblemente hayas luchado con una enfermedad pero el Señor siempre estuvo ahí para sostenerte y te mostró su mano poderosa, quizás te han calumniado o acusado injustamente, pero Él ha estado ahí para defenderte, tal vez tu familia ha enfrentado duras crisis pero el Espíritu Santo siempre te ha consolado y fortalecido, o posiblemente, nada de lo que planeabas resultaba y te sentías confundido pero Dios te ha mostrado qué camino seguir y te ha sostenido.
No importa lo que hayas atravesado, Dios siempre es fiel y te ha sostenido porque tiene planes de bien para tu vida.
Agradécele con todo tu corazón porque por más duro que haya sido este año Él nunca te ha dejado, nunca te ha desamparado y jamás lo hará. Puedes tener la certeza de que Dios siempre estará contigo.
Ahora, elabora tu lista de nuevos propósitos y encomienda tu vida al Señor, deja que Él sea quien dirija tus pasos, ¿quién más sabe lo que es mejor para nosotros?
“Encomienda a Jehová tu camino, confía en él; y él hará”. Salmos 37:5 Ana María Frege Issa
El profeta Samuel fue en busca del sucesor del rey Saúl, y como estaba en los planes de Dios ese nuevo rey debía salir de la casa de Isaí y aunque el mismo padre de David no lo consideró apto para ser rey, Dios lo escogió para gobernar a su pueblo porque no vio su capacidad física o intelectual sino que miró su corazón.
“Pero el Señor le dijo a Samuel: —No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón” 1 Samuel 16:7Nueva Traducción Viviente (NTV).
Muchas personas sueñan y anhelan lograr grandes cosas en su familia, en su profesión u oficio y en el ministerio, pero a veces se encuentran con obstáculos que los desaniman y los enfocan en sus falencias provocando el temor a fracasar y con ello dejan de soñar y luchar por alcanzar sus anhelos.
Quizás te hayan rechazado o tú mismo te hayas descalificado ante una excelente oportunidad porque viste y pensaste que no estás preparado para hacer aquello que se te ha encomendado, recuerda esta gran verdad “Dios no ve tus capacidades, sino la disposición de tu corazón”, no tengas temor, porque si Dios te llamó para hacer y algo grande que quizás supera tus fuerzas y expectativas, ¡Arriésgate! y toma la oportunidad, pues si Dios te llamó también te capacitará y te apoyará en todo lo que debes hacer.
No escuches lo que otros dicen de ti (si podrás o no podrás) porque la opinión más importante y determinante es la de Dios. Judith Quisbert
Generalmente toda persona suele establecerse metas personales: estudiar una carrera profesional, tener una familia, brindar una educación sana para los hijos, tener un negocio propio y lucrativo, levantar en un buen ministerio, etc.
Todos esos logros suenan nobles y honorables, pero sin duda requieren esfuerzo continuo y dedicación permanente, ya que nada que sea perdurable es construido de la noche a la mañana.
Salmos 127:1 dice: “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vélala guardia.” Versión Reina-Valera 1960
Esta es la realidad: No importa lo que estemos construyendo, logrando o levantando, en algún momento las dificultades se harán presentes y tratarán de arrasarlo todo, es más, esas mismas dificultades provocan que nuestras debilidades y el mal carácter que tenemos se hagan evidentes para quienes nos rodean. Todo esto puede provocar inestabilidad y la mayoría de las veces nuestra capacidad puede ser rebasada.
Mateo 7:24-25 dice: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.” Versión Reina-Valera 1960
Un nuevo año termina y otro más está por comenzar. Quizás hubo muchos emprendimientos o metas que te pusiste a ti mismo, y tal vez no todo se ha cumplió como esperabas. No te desanimes.
Un nuevo año es una nueva oportunidad para volver a empezar. Esta vez ten presente a Dios porque lo que Él hace siempre permanece. Su poder tiene la cualidad de hacer posible aquello que para nosotros parece imposible, sencillamente porque cuando nuestra capacidad es rebasada su fuerza continúa, cuando nuestra sabiduría es insuficiente Él puede seguir guiándonos y cuando parece que ya nada se puede hacer, Dios todavía puede hacer más.
Si ya empezaste y ves que existen problemas golpeando tus proyectos, tu familia, tu negocio, tu ministerio, etc. es hora de incluir a Jesús en todo el proceso, porque todo lo que es edificado sobre la Roca firme permanece.
Dios es fiel. Héctor Colque