domingo, 30 de octubre de 2016

No duermas, busca a Dios


“y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” Mateo 26:39
Hemos llegado al tiempo que la Biblia llama tiempos peligrosos, comienzo de dolores de parto; donde la situación se pone cada vez más difícil y desesperante.  En 1ª Timoteo 4:1. Dice que en estos tiempos los hombres abandonaran la palabra de Dios y muchos apostatarán de la fe. Algunas ovejas serán engañadas o acomodadas al nuevo estilo de vida sin Cristo y, a causa de estos, otros muchos se perderán y blasfemarán contra el Señor. (2 Pedro 2:1-2).
Dejar de buscar a Dios hoy en día es peligroso, porque no sólo puede alejarte de la verdad, sino llevarte a perder tu salvación. Hebreos 2:1-4. Relata: "Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad".
Entender los tiempos que vivimos es sumamente sencillo, no necesitas escuchar mil mensajes que estamos en los últimos tiempos y que Jesús viene pronto. Sólo necesitas leer la Biblia, alzar tu mirada y ver que la realidad que vivimos está escrita. Por eso te animo a que no dejes de buscar a Dios y vivir bajo Su voluntad, es fácil no buscarlo, porque no requiere ningún esfuerzo. Pero, hacerlo exige mucho valor.
Y si estás atravesando alguna situación difícil o necesidad, no dejes a Dios como último recurso, acudiendo a los amigos primero, luego al pastor o consejero, y finalmente terminar de rodillas.  Jesús nos dice: "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." (Mateo 6:33). Debemos ir al Señor primero, antes que a cualquiera.
El apóstol Pablo escribe: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias." Filipenses. 4:6.  Lo que Pablo nos está diciendo es: "Busca al Señor primero si tienes alguna necesidad o preocupación.  Y dale las gracias anticipadas por escucharte."
Si Dios es importante para mí, haré hasta lo imposible por buscarlo cada día. Si no lo es, entonces mi búsqueda de Dios será pobre.
No duermas y empieza a buscarlo ahora que tienes tiempo y un libre acceso a Su presencia. “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.” Hebreos 10:19-22


                   Diego  Jora
                   CVCLAVOZ    

viernes, 28 de octubre de 2016

¿No te envió yo?


Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? Jueces 6:14
La Biblia nos cuenta la historia de un hombre llamado Gedeón, que estaba inmerso en una situación que  también nos desesperaría a muchos de nosotros.  Por causa de la rebeldía del pueblo de Israel, Jehová los había entregado en manos de los madianitas y estos los atacaban constantemente, saqueándolos a tal punto, que ni siquiera tenían lo básico para comer.
Allí estaba el pueblo de Dios, inmerso en el temor, sometido a un enemigo ante el cual se sentía débil e incapaz de enfrentar.  Los israelitas solo atinaban a hacer cuevas, para guardar algo de comida e impedir de tal manera que fuera robada por sus enemigos. Entre ellos estaba Gedeón, haciendo lo que podía para sobrellevar el mal momento, y como tantos hombres que se sienten abrumados ante una situación, solo trataba de hacer algo para sobrevivir.
Gedeón ante sus propios ojos, era un hombre digno de lastima, sin futuro ni ambiciones, ya que solo pensaba en asegurar su subsistencia. ¡Pero que diferente era  la mirada de Dios! El lo veía como un varón esforzado y valiente, un hombre con el potencial de liderar a su pueblo para finalmente vencer a los madianitas que tanto los acosaban.
Gedeón dudó ante un llamado tan grande, pero no lo juzgues ni te apresures a hablar de su falta de fe, porque si revisamos en nuestras propias vidas, esta actitud es mas común de lo que nosotros pensamos. Pero me llama la atención la expresión que Dios usó: ¿No te envió yo? Como diciendo: ¿Tu sabes con quien estás hablando, has pensado en quien es el que te está encargando esta misión?
Muchas veces, al igual que Gedeón, perdemos de vista la grandeza y el poder de nuestro Dios, las circunstancias nos asfixian, no se ve un futuro distinto ni mejor y solo se atina a sobrevivir como por inercia. Pero sobrevivir no es vivir, ni siquiera es lo que Dios preparó para nosotros, ¡cuantas promesas bíblicas nos muestran los planes que Dios tiene para nosotros y cuantas otras nos hablan de conquista, prosperidad, expansión de territorio y el alcance de nuevas metas!
Pero nosotros lo Gedeones de este tiempo también dudamos, pensamos que esto es todo lo que hay, que poco y nada cambiará en el futuro, sin embargo quiero que reflexiones en esa simple pregunta que el Señor le hizo a Gedeón: ¿Acaso no te envió yo? ¿No fui yo el que te di todas esas promesas que lees en la Biblia, realmente conoces quien soy y mi poder?
Finalmente Gedeón, lleno del Espíritu de Dios y contando solo con trescientos hombres, pudo conquistar lo que parecía imposible. Dios conforme a su Palabra cumplió su promesa y entregó a los madianitas en manos de Gedeón. Dios puede entregarte muchas cosas en tus manos, si tan solo puedes creer y comprender quien es el que esta contigo peleando a tu favor.
Es tiempo que te levantes como un nuevo Gedeón, que aun a pesar de sus temores y dudas, obedeció a Dios y Él le dio una resonante victoria. Ve con estas tus fuerzas y enfrenta las pruebas, las circunstancias, el imposible, la enfermedad, la pobreza, no hay enemigo que no puedas derrotar, si por un momento tomas consciencia de quien pelea por ti.


                 Daniel Zangaro
                   CVCLAVOZ    

jueves, 27 de octubre de 2016

Rehabilitación


El diccionario define la palabra rehabilitación como el conjunto de procesos que tienen la finalidad de volver a habilitar, restablecer o recuperar algo. Existe un área dentro de la fisioterapia llamada rehabilitación física, la cual está vinculada a los tratamientos que desarrolla una persona para recobrar la condición o el estado que perdió a causa de una enfermedad u otro tipo de trastorno de salud.
Las tareas que se realizan durante este periodo pretenden que el individuo mejore su movilidad y sus habilidades físicas a partir de ejercicios, masajes y otras técnicas. Muchas veces las lesiones que afectan a los músculos, los ligamentos, los tendones, las articulaciones y los huesos, suelen requerir tratamientos sin los cuales no se podría recuperar la fortaleza física.
Supongamos que una persona sufre un accidente automovilístico y el impacto le provoca una fractura en la pierna izquierda. Tras una intervención quirúrgica por muy exitosa que haya sido,  el individuo deberá recibir un tratamiento de rehabilitación física a cargo de un especialista para estar en condiciones de volver a caminar y luego, poco a poco, retomar su vida normal sin restricciones.
Ahora, cuando hablamos de la condición espiritual en el ser humano un factor importante que debemos reconocer es que todos llegamos  a la vida con todo tipo de pecados, en otras palabras, estamos inhabilitados desde nuestro nacimiento para recibir la gracia y el favor de Dios.
Pero llegar a los pies de Jesús y recibirlo como Señor y Salvador, es similar a una operación que nos permite sanar de la condición pecaminosa en la que nos encontramos, pero luego debe venir el proceso de rehabilitación.
Efesios 4:13 dice: “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.” Versión Reina-Valera 1960
El camino no termina cuando reconocemos la necesidad de Dios. Comprende: no somos salvos únicamente por reconocer la muerte de Jesús como paga por nuestros pecados, ese es sólo el principio de un camino de rehabilitación para convertirnos nuevamente en hombres y mujeres similares que estén a la estatura de Cristo. Mateo 24:13 dice: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.” Versión Reina-Valera 1960
Génesis 1:26 dice que somos creados a imagen y semejanza de Dios, pero qué lejana parece estar toda la humanidad hoy de todo eso. ¡Ánimo, no todo está perdido! Jesús hizo una promesa, Juan 14:23 dice: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Versión Reina-Valera 1960
Guardar la palabra de Dios y cumplirla en nuestra vida, es el proceso de rehabilitación para hacernos a la altura y la plenitud de Cristo.


                 Hector Colque
                   CVCLAVOZ    

miércoles, 26 de octubre de 2016

Ejercitar y fortalecer


Aunque parezca difícil de creer, a la fecha la ciencia no tiene respuestas concretas para explicar la razón de los dolores musculares que aparecen después del ejercicio físico comúnmente llamado como mialgia diferida, agujetas o macurca. A través de los años se han formulado varias hipótesis entre las cuales se destaca la Microrrotura.
Esta teoría sostiene que el ejercicio físico provoca roturas e hinchazón en las fibras musculares que han sido sometidas a esfuerzos fuera de lo normal. Cuando una persona hace ejercicio, empieza a sentir sensación de ardor en los tendones que están realizando el trabajo, todo puede estar tranquilo al principio, pero después de un tiempo de reposo aparecen esos típicos dolores. Esas roturas musculares son las causantes de las agujetas o macurcas.
La recomendación es consumir carbohidratos después del ejercicio porque las fibras musculares están en reconstrucción y buscan componentes para reparar dicha roturas.
Lo interesante es que gracias  a ese dolor uno puede estar seguro que los músculos están predispuestos al crecimiento. Si a eso le sumamos la constancia y el cuidado adecuado, con seguridad se obtendrán buenos resultados.
Ahora bien, existe cierta similitud cuando hablamos de crecimiento espiritual. En algunos versículos de la Biblia podemos leer: “Ejercítate para la piedad” 1 Timoteo 4:7, “Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza” Efesios 6:10, “Para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal” Hebreos 5:14.
Ejercitar y fortalecer, son algunos de los términos arriba empleados. Esto quiere decir que el crecimiento espiritual demanda esfuerzo intencional: Amar al prójimo no siempre es fácil, perdonar no es precisamente algo que se hace con facilidad, cultivar el hábito de orar cuesta, vivir con la convicción de obedecer lo escrito en la Biblia aunque todo alrededor parezca decir lo contrario demanda un esfuerzo, creer que Dios tiene el control aunque las cosas no estén saliendo como uno quiere demanda más fe, aceptar un NO de Dios por respuesta a una petición es algo muchas veces difícil, atravesar pro pruebas puede provocar tristeza, etc.
En ese instante uno quisiera tomar personalmente el control de todo, pero ese dolor del yo interior al dejar realmente cualquier circunstancia en las manos de Dios y obedecer sus mandamientos, por muy difícil que parezca en ese instante, es una señal de crecimiento.  
En medio de la aflicción y las dificultades Dios no nos dejará solos, pero tampoco podemos huir de nuestra responsabilidad.
Hechos 14:22 dice: “En estos lugares animaron a los creyentes, y recomendándoles que siguieran firmes en la fe, les dijeron que para entrar en el reino de Dios hay que sufrir muchas aflicciones.” Versión Dios Habla Hoy
Un entrenador de gimnasio dijo una vez: “Si no duele, no sirve” pero en términos de vida espiritual cotidiana podríamos decir: Si estás determinado a permanecer en los mandamientos de Dios aunque debas renunciar a ti mismo, entonces estás creciendo.


         
                Héctor Colque
                   CVCLAVOZ    

martes, 25 de octubre de 2016

No tengo esperanza


La Palabra de Dios da a conocer la historia de un hombre que buscaba a Jesús desesperadamente porque su hija se encontraba en un estado crítico.
Mientras él regresaba con Jesús, vinieron de su casa para decirle que no moleste más al maestro porque su hija había muerto, en otras palabras, que deje de clamar y pedir porque no había esperanza.
Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar. Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.
Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. Marcos 5:21-24
Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente. Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.
Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente. Marcos 5:35-42

¿Cuál es la dificultad que estas enfrentado? Es posible que las personas que te rodean crean que no existe esperanza para ti, incluso que tú mismo pienses que tu problema no tiene solución y que estás perdiendo el tiempo buscando a Jesús; pero en este momento Él te dice: “No temas, cree solamente”
Las personas que no conocen a Dios nunca creerán en lo que Él puede hacer, sólo pensarán que eres una molestia, así que apártalos de tu vida. Si en este momento estás sufriendo alguna aflicción en tu vida o por alguien que amas no tengas miedo y cree en Él, entrégale tu vida y la de tu familia así como lo hizo Jairo ¡No dejes de clamar porque nada es imposible para Dios!

 
           
                 Shirley Chambi
                   CVCLAVOZ    

domingo, 23 de octubre de 2016

Si regresas a mi te restauraré

Esto dice el Señor: “Si regresas a mí te restauraré para que puedas continuar sirviéndome. Si hablas palabras beneficiosas en vez de palabras despreciables, serás mi vocero...” Jeremías 15:19 (NTV)
¿Sientes que estás lejos de Dios? ¿Has fallado tanto que lo único que deseas es la muerte? El Señor te dice: “si tú regresas a mí”, es decir, si tú dejas el pecado, “yo te restauraré el corazón y podrás estar delante de mí”.  No te engañes, cuando estás en pecado estás apartado de Dios, Él no está contigo. Su presencia no está dentro de ti, ni sus bendiciones caerán a tu favor. Es imposible.
Por eso es importante que reconozcas que hay pecado en ti y que necesitas ser restaurado. Esto no significa que lo que hiciste no tendrá consecuencias; sino que, Jesús nunca te dejará ni te abandonará en medio de este proceso. Él te ayudará a salir adelante y vivir para Él.
Dile este día a Jesús: “Señor, estoy aquí delante de ti, agradecido porque tu misericordia me ha alcanzado, lejos de juzgarme me buscas para perdonarme y restaurarme. Hoy te pido perdón por todos mis pecados, perdóname porque me he alejado de ti, acepto que me dejé llevar por los placeres de este mundo y los deseos de mi carne. Reconozco que te necesito porque sin ti no puedo vivir, por eso te pido que me ayudes y restaures. Cambia mi carácter, transforma mis pensamientos y fortalece mi dominio propio. Por favor, tómame en tus manos, quiero que me moldees conforme a tu voluntad. Hoy quiero comenzar de nuevo con tu ayuda, no me dejes, y no me sueltes, cuando yo quiera soltarme no lo permitas, dispongo totalmente mi corazón para que obres libremente. Gracias Señor, porque puedo sentir tu presencia, gracias porque sé que me amas y que terminarás la perfecta obra que un día comenzaste en mí, lo creo en el Nombre Poderoso de Jesús, Amén.”
Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros. Romanos 8:34 (NTV)
Jesús te ama tanto que está intercediendo por ti y no sólo te escogió para que seas salvo, sino que te hizo Su hijo, porque Su amor por ti es grande.
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.” 1 Juan 3:1-2
¡Olvida el pasado y empieza a vivir a partir de hoy!


                   Diego Jora
                   CVCLAVOZ    

sábado, 22 de octubre de 2016

Gracia que me salvó


Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9
Uno de los temas más importantes, que es necesario que comprendamos bien, es el tema de la gracia.
Es necesario, en primer lugar, establecer qué es y qué no es la gracia para no caer en exageraciones.
Lamentablemente, a veces se enseña esto, con un concepto tan desproporcionado, que lleva al libertinaje, pensando que la gracia implica una especie de licencia para pecar.  Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
En posición diametralmente opuesta, se encuentra otro grupo, que al reducir el alcance de la gracia, termina imponiendo el legalismo en sus congregaciones.
Suele verse en estos casos, que llega el necesitado a la iglesia, y en lugar de encontrarse con el amor cristiano, recibe una lista de requisitos que debe cumplir. Teniendo que soportar unas veces el rigor de la ley y otras el prejuicio religioso.
En cuanto a este tema, es muy interesante el libro de Philip Yancey “Gracia divina, condena humana” donde el autor nos confronta con muchas actitudes, que tienen más que ver con el juzgar que con el restaurar.
Tomemos el ejemplo de Jesús:
Dice la Biblia, que en una oportunidad, encontraron a una mujer en pleno acto de adulterio. La ley decía que correspondía que fuera apedreada. ¿Era justo? Según la ley sí, porque no había duda sobre lo que la mujer había hecho y la ley era clara al respecto.
Sin embargo, con Jesús llega la gracia. Dice el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, entonces nadie pudo condenarla.
En este caso, vemos claramente el obrar de la ley y la gracia.
Gracia, es favor inmerecido, un regalo dado por Dios, no por los méritos humanos, no por lo buenos que somos, sino por su infinito e incondicional amor.
Es importante aprender a vivir bajo la gracia.  Como pecadores que somos, la necesitamos.
Aceptar la gracia implica renunciar al legalismo y obrar con amor y misericordia para con nuestro prójimo. Restaurando al caído, animando y reflejando en nuestra vida el amor de Cristo.
Esto también funciona para uno mismo, por las veces que le hemos fallado a Dios, hoy podemos ir confiadamente delante del Señor, sabiendo que hay una nueva oportunidad para cada vida.



                Daniel Zangaro
                   CVCLAVOZ