viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Estás contento con lo que tienes?


En la antigua Grecia durante los siglos IV y III a.C., comenzó a desarrollarse una corriente filosófica llamada Escuela Cínica.
En aquella época los filósofos eran considerados hombres eruditos que además de buscar la razón de todas las cosas, intentaban idear vías para llegar a la felicidad, la paz, el bienestar, la salud, el desarrollo social, etc. Entre todos los pensadores de la época, vamos a destacar a  Diógenes de Sinope, el fundador del Cinismo.
Esta corriente filosófica postulaba que la verdadera felicidad no se encontraba en la riqueza, el poder político, la abundancia de bienes, posiciones sociales, logros intelectuales, etc. No es que esté mal tener todo esto, pero establecer la felicidad sobre todo lo antes mencionado no garantizaba completa paz porque se trataban de circunstancias momentáneas y objetivos que podían perderse en cualquier momento.
La fama del cinismo como estilo de vida se extendió mucho más cuando Alejandro Magno visitó a Diógenes, quien viva en una cueva sin más posesiones que una capa. Al llegar ante el filósofo, el general le preguntó que si deseaba algo, él podía dárselo. Diógenes respondió diciendo: “Sí, que te apartes un poco y no me tapes el sol” Tal respuesta dejó claro que tenía todo lo que quería y no deseaba nada más.       
Aunque hoy en día sería un extremo marcharse a vivir a una cueva y despojarse de toda posesión hasta quedar únicamente con una manta, quizás podríamos aprender un poco de esta filosofía de vida.   
Mateo 6:25-26 dice: “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” Versión Reina-Valera 1960
En esta porción Bíblica, Jesús habla a quienes se empeñan en buscar constantemente riquezas terrenales como objeto de su felicidad. Es una amigable amonestación a quienes andan afanados buscando más posesiones creyendo creen que serían más felices si ganaran más dinero, si tuvieran más oportunidades laborales, si tuvieran otro automóvil, si vivieran en una casa más grande, etc. y nunca terminan de contentarse con nada.
Es muy interesante porque Jesús no sólo busca un cambio en el enfoque de vida, sino que nos guía a establecer la confianza en Dios mencionando que Él conoce todas nuestras necesidad y que al igual que provee para las aves del cielo, puede proveer para nosotros porque valemos más.
La corriente filosófica cínica se estropeó con el tiempo. Muchos de sus partidarios comenzaron a dejar de preocuparse por la salud, la muerte e incluso por los padecimientos de su prójimo por considerarlos estorbo para llegar a la felicidad total. Por todo esto, ser cínico hoy es símbolo de una falta de sensibilidad ante el dolor ajeno.
Pero más poderosa que una corriente filosófica es la Palabra de Dios, la cual nos instruye a poner nuestro enfoque en lo espiritual antes que en lo terrenal. No que no luchemos por tener bienestar económico y social, sino que sepamos contentarnos con lo que tenemos hoy.  
1 Timoteo 6:8 dice: “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” Versión Reina-Valera 1960    
 
  
     
        Hector Colque
           CVCLAVOZ    

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Conciencia


Un hombre fue a ver a un doctor porque  no podía dormir, sus nervios estaban destrozados. El médico, después de examinarlo y no encontrar ningún mal, le preguntó: “¿Hay algo que oculta en su conciencia?” El hombre se puso furioso y replicó:
        - Yo vine a su consultorio para que me diera un tratamiento médico y no para confesarme.Pero al día siguiente volvió y dijo:
       - Usted tiene razón; hay algo en mi conciencia. Nuestro padre murió y nos dejó una herencia nombrándome albacea; yo me quedé con la parte que le correspondía a mi hermano, se la robé.El doctor insistió en que se comunicara con su hermano confesándole su mala acción. Una vez que siguió el consejo,  estrechó la mano del doctor y le dijo:
               - Gracias a Dios que he descansado de mi carga. 
Desde aquella hora se sintió bien.
El tener cosas pendientes o el haber hecho algo en contra de nuestro prójimo tiende a quitarnos la paz, se convierte en una carga difícil de llevar y que cada día nos  asfixia más.
Por eso mismo, en Efesios 4:26-27 encontramos un gran consejo: “Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle». No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados,  porque el enojo da lugar al diablo”. (NTV)  No se trata de no molestarnos por alguna circunstancia, pero lo importante es no dejar que ese enojo crezca para no llegar a hacer cosas con las cuales podamos dañar a los demás.
Y lo mismo sucede cuando cometemos una falta contra los demás, el momento en el que nos percatamos de ese error debemos ir hasta la persona afectada y pedir perdón, de esa manera viviremos en paz y seremos bendecidos.
“Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos”. Santiago 5:16 (NTV)
¿Quieres que tus oraciones sean escuchadas y vivir una vida plena, llena de paz? No esperes más, pide perdón a Dios y a la persona afectada; si tú has sido dañado por alguien, perdona y sé libre.

 
     
 Ana María Frege Issa
         CVCLAVOZ    

martes, 27 de septiembre de 2016

Un mal consejero


A veces creemos que no servimos para nada y  quizás, por algunos fracasos, estamos arrepentidos de levantarnos una y otra vez. 
En la Parábola de los talentos, Jesús intenta que entendamos aspectos que tal vez ignoramos. Y es que cuando el hombre les dio a sus siervos los talentos, lo hizo para pudieran trabajarlos. Él no lo hubiera delegado esa responsabilidad si hubiera sabido o pensado  que no podrían lograrlo o que les era imposible, ya que en esos tiempos un talento era mucho dinero.
Cuatro de los que recibieron los talentos, los trabajaron y le regresaron al hombre mucho más de lo que habían recibido, pero hubo uno que no lo hizo; al contrario, guardó el talento y al final, cuando lo presentó a su señor le fue quitado. 
Pero, ¿Por qué guardo en la tierra su talento? Por miedo, está palabra tal vez se nos hace muy familiar, el temor es aquel mal consejero que nos dice que no podremos, que estamos destinados a fracasar y que no somos capaces. Incluso hace que perdamos mucho más que dinero.
Dios nos comisiona cosas que nosotros no nos animamos a cumplir por miedo, pero Él no se equivoca, jamás nos mandaría a hacer algo de lo que no somos capaces. 
“Porque yo soy el Señor, tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: “No temas, yo te ayudaré.” Isaías 41:13 (NVI) 
El miedo a veces pondera lo que el enemigo quiere que pensemos de nosotros y subestima el poder que Dios ejerce a través de sus hijos. El miedo es un mal consejero que no deja que crezcas y camines. 
Dios no te hubiera dado la vida si no supiera que puedes con ella, ni te encomendaría ser su discípulo si no creería  que eres capaz de ser un canal de bendición para otros. No permitas que el miedo evite que cosas maravillosas sucedan en tu vida. 

 
 Telma Céspedes
      CVCLAVOZ    

lunes, 26 de septiembre de 2016

Marcas que no se borran


¿Qué personas han dejado marcas en tu camino?
En la vida puedes conocer muchos amigos, pero nunca se olvidan aquellos que te han acompañado en el momento de dificultad, los que te apoyaron en la necesidad, se preocuparon y te valoraron cuando pensabas que estabas solo. No te olvidarás de aquellos que han dejado una marca cuando estaban contigo.
Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?
Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.
Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.
Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.
Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.
¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.Lucas 10:25-37
¿A cuántos has dejado una marca? La palabra de Dios dice que debes amar a tu prójimo como a ti mismo. En otras palabras, Jesús nos pide que seamos el prójimo que deja marca en el camino de las personas.
Seguramente, este hombre que recibió ayuda,  jamás olvidó al samaritano que salvó su vida, vendó sus heridas y lo cuidó. El samaritano manifestó el amor de Dios por medio de sus actos.
Lo que Dios pide es que des amor y trates a las personas que te rodean como si fueras tú mismo. Te animo a empezar a dejar marcas en la vida de las personas, este día decídete a hacer algo por alguien y muestra el amor de Dios en actos.
¡Sigue los pasos de Jesús, quien a donde iba dejaba marcas!


 Shirley Chambi
    CVCLAVOZ    

sábado, 24 de septiembre de 2016

Perseverando


“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.” Filipenses 1:6
Pilar, una niña muy inquieta se quedó sola en casa por un corto tiempo cuando sus padres salieron a conversar con la vecina sobre algo importante.
A su retorno se encontraron con un gran desorden, su niña en el intento de ayudar con el orden de la casa cambió de posición muchas cosas lo que generó caos. Ella, al notar el silencio y sorpresa en sus padres, se dio cuenta que algo no hizo bien y con la cabeza agachada les pidió perdón.
Sus padres, molestos pero a la vez comprensivos por la intensión de su hija, la perdonaron, abrazaron y le pidieron ayuda para acomodar nuevamente las cosas de casa.
En nuestras buenas intenciones muchas veces cometemos errores, nos adelantamos a tiempos, “ayudamos” a Dios a que nuestros anhelos se cumplan y también cosechamos consecuencias.
Dios como nuestro Padre nos ve como esos padres de la niña, que a pesar de su error en su mucho amor nos perdona y también nos ayuda a arreglar lo que arruinamos.
Sin duda, cada error trae dolor pero con el amor de Dios lograremos seguir perseverando en la fe. Por eso no te rindas si fallaste a Dios, no dejes que la culpa o las temibles consecuencias te aparten de su camino, confía que Su perdón te dará paz y su gracia te seguirá sosteniendo hasta que seas perfeccionado.
Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) Efesios 2:4-5 (NTV)


Soraida Fuentes
   CVCLAVOZ    

viernes, 23 de septiembre de 2016

¿En quién confías?



Si miras a tu alrededor podrás observar que las personas necesitan depositar su confianza en alguien o algo. Mucha gente tiene amuletos mágicos o realizan ciertas actividades para que les vaya bien; por ejemplo, algunas personas que viven en ciertos pueblos clavan un cuchillo detrás de sus casas, según ellos con el fin de que no ingresen delincuentes.
No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios. Levítico 19:31
En la actualidad los brujos y hechiceros se han modernizado, las publicidades que dan atraen fácilmente la atención de las personas que están en busca de una respuesta; ofrecen soluciones para aquellos que desean vengarse de alguien, hacer volver al ser amado, protección para sus vidas y otros. Es triste observar la cantidad de personas depositan su confianza en algo que es desagradable a los ojos de Dios.
La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella. Proverbios 10:22
Si acudes a ellos, es posible que recibas respuesta a tus peticiones porque el diablo tiene poder, pero ese favor vendrá añadido de tristeza, no es gratis lo que da y en su tiempo cobrará la cuenta.
Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de quedar preso. Proverbios 3:26
El Señor desea que deposites tu confianza en Él, no en un objeto, en supersticiones u otras creencias que el ser humano ha impuesto. La pregunta es: ¿En quién está tu confianza? Si deseas que tu camino sea bendecido y esté en las manos de alguien que quiere lo mejor para ti, es preciso que confíes en Dios y dejes de colocar tu bienestar en otras cosas.
En esta vida te irá bien mientras te encuentres en la voluntad de Dios, obedeciendo y cumpliendo el propósito por el cual fuiste creado.


                Shirley Chambi
                    CVCLAVOZ    

jueves, 22 de septiembre de 2016

Siempre Agradecidos


En “The Bible for China”  (La Biblia para China), un pastor chino relata la historia de una mujer, miembro de la iglesia que él pastoreaba, que no tenía hijos y oró fervorosamente a Dios pidiéndole un niño.
Dios contestó esas oraciones y le concedió el hijo que había pedido. Entonces, ella dio gracias por esa dádiva y como testimonio de gratitud entregó una ofrenda que equivalía a cinco dólares.
Unos meses después la madre llevó al niño al templo para consagrarlo a Dios delante de la congregación, y en este acto  que ella consideró como  un privilegio, y como testimonio de su gratitud a Dios entregó una ofrenda equivalente a diez dólares, cantidad que significaba un verdadero sacrificio para ella.
Dos años después ese niño enfermó y murió. ¿Qué hizo la madre? Se presentó ante la iglesia y dio una ofrenda equivalente a veinte dólares para mostrar su gratitud a Dios por tres razones, que ella explicó del modo siguiente:
1º Por haber tenido este niño, contra toda esperanza.
2º Porque este niño, que pertenecía a Dios, le fue prestado por dos años, produciéndole mucho gozo el  privilegio de haberlo cuidado y disfrutar de sus afectos y sonrisas.
3º Porque sabía que el niño estaba en los cielos con su Salvador y algún día volvería a ver a su hijito.
La historia de esta mujer china nos enseña  que el agradecimiento no sólo debe estar presente cuando recibimos la respuesta Dios, sino desde el momento en el que se presenta la necesidad y oramos por ella, debe manifestarse en nuestro diario vivir; y aun cuando nuestra oración es respondida y parece que todo va bien pero de pronto las cosas parecen volverse adversas.
“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4: 6,7 (NVI)
Siempre hay por lo menos una razón por la cual estar agradecidos a Dios. Nuestra confianza en Él se pone en manifiesto cuando pese a las circunstancias adversas decidimos darle gracias y permitimos que su paz llene nuestros corazones.
No importa cuáles son tus circunstancias o qué dicen los expertos acerca de tu situación, Dios es experto en imposibles y Él tiene planes de bien; descansa porque estás en las mejores manos
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           Ana María Frege Issa
                   CVCLAVOZ