miércoles, 31 de agosto de 2016

Obra perfecta


Cuenta que  un famoso pintor recibió el encargo de decorar el salón de conferencias en el edificio de una importante sociedad. Preparó el andamiaje y empezó a trazar sobre el estuco el fondo de lo que iba a ser su obra maestra.
Un amigo suyo fue a visitarlo, pero al verlo tan abstraído en su trabajo se quedó a la puerta sin atreverse a molestar al artista.
Al cabo de un rato, éste se dio cuenta de la presencia de su amigo y bajando del andamio le preguntó entusiasmado:

        - ¿Qué te parece? Esta es mi mejor obra.
        - Bueno, replicó el amigo, yo no veo más que unos trazos en la pared.
       - ¡Ah!, Exclamó el pintor, aquí está la diferencia: Tú  sólo ves lo que hay ahora, pero yo veo ya lo que habrá dentro de unos meses.
A cuántos de nosotros nos ha pasado que estamos como el amigo del pintor, tratando de encontrar sentido a nuestras vidas y todo parece reducirse a trazos sin sentido, a líneas que no dicen nada. Sin embargo, el Maestro está viendo en nuestras vidas su mejor obra de arte y trabaja con esmero en cada uno de nosotros para que lleguemos a ser aquello que Él tiene planeado.
Nuestra visión humana es muy corta, alcanza a ver lo que sucede ahora, mañana y quizás dentro de unas semanas, y por más que planifiquemos, ninguno de nosotros puede saber lo que pasará en unos meses o al año.  Dios es quien tiene el control de nuestras vidas y podemos descansar sabiendo que Sus pensamientos son de bien para cada uno de nosotros.
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.  Jeremías 29:11 (RVR 1960)
No desesperes y confía, eres la obra maestra de Dios, permite que  termine lo que ha empezado en ti.

       Ana María Frege Issa
                CVCLAVOZ    

martes, 30 de agosto de 2016

Todo con equilibrio


El equilibro, según el diccionario, es el estado de inmovilidad de un cuerpo sometido a dos o más fuerzas de la misma intensidad que actúan en sentido opuesto, por lo que se contrarrestan o anulan.
Este concepto se aplica en todo ámbito de la vida. Nuestras relaciones, gustos, creencias y hasta los pasatiempos deben tener un límite y un control en nuestra vida, no debemos aferrarnos a  una sola cosa porque puede ser contraproducente. Un ejemplo podría ser el ejercicio, puede que éste sea una fuente de trabajo, un hobbie o tal vez una forma de mantenernos saludables y no tiene nada de malo, pero que nos obsesionemos por hacer eso todo el tiempo o que nuestra mente, energías, tiempo y corazón estén enfocadas sólo en eso, harán que perdamos de vista otras cosas que nos dan equilibrio.
Muchos hablan de que el fanatismo por Cristo es un exceso y que es malo porque todo extremo es dañino; es muy cierto el concepto de que todo exceso es contraproducente,  sin embargo, debemos entender que el amar a Cristo sobre todas las cosas no es una posición que hace contrapeso, sino  es la balanza que nos ayuda a pesar todo lo que da equilibrio a nuestra vida.
“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Eclesiastes 3:1 (RVR-1960)
Entendamos que Dios nos dio tiempo para todo en esta tierra, y por eso mismo quiere que tengamos el momento para hacer y disfrutar todo lo que Él nos regala. Si de algo debemos ocuparnos todo el tiempo es de amar a Dios con nuestra vida.
Hoy te invito a vivir con equilibrio, sin inclinarte totalmente por algo, intenta vivir cada cosa en su momento. Nada merece tu entrega total en esta tierra, vive todo en su tiempo y enfócate en lo eterno.

       Telma Céspedes
            CVCLAVOZ    

lunes, 29 de agosto de 2016

Dolor de un padre


 Pedro era un padre trabajador, su esposa lo había abandonado con un hijo, al cual se dedicaba con mucho esmero y amor. Mientras su hijo crecía fue haciéndose cada vez más rebelde y lastimaba constantemente a su padre con palabras hirientes, las cuales Pedro siempre perdonaba.
Un día el joven llegó ebrio y golpeó a su padre hasta casi matarlo, los vecinos fueron a ayuda  a Pedro, por lo que el joven tuvo que escapar. A pesar de los golpes recibidos por su hijo y la presión de sus amigos para que lo denunciara, él solamente quería saber si su hijo se encontraba bien. Después de enfrentar escases y hambre, el muchacho volvió arrepentido y sin pensarlo dos veces su padre lo perdonó nuevamente.
Las personas que lo rodean critican este accionar puesto que piensan que el joven volverá a hacer lo mismo, pero Pedro sólo cree que su hijo merece otra oportunidad para ser una mejor persona, a pesar que muchas veces le ha fallado.
Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos los oías y según tus misericordias muchas veces los libraste. Les amonestaste a que se volviesen a tu ley; mas ellos se llenaron de soberbia, y no oyeron tus mandamientos… Nehemías 9:28-29
Mas por tus muchas misericordias no los consumiste, ni los desamparaste; porque eres Dios clemente y misericordiosoNehemías 9:31
Israel se olvidaba de Dios cuando tenía paz,  no atendía a sus mandamientos, no escuchaba las amonestaciones, no le servía, ni se convertía de sus malas obras, hasta que sufría. Cuando el pueblo de Dios enfrentaba el dolor, buscaba al Señor y Él los perdonaba, no estaba enojado con ellos, no los desamparó, Dios los amaba y era misericordioso aunque su pueblo le fallaba constantemente.
Podemos criticar al pueblo de Israel pero quizás somos semejantes a ellos ¿Cuántas veces has fallado a Dios? Aunque en este momento estés haciendo algo que no le agrada, quiero recordarte que Él te ama y está preocupado por ti, acércate una vez más, porque Él es bueno. Recuerda que por su misericordia aún  tienes la oportunidad de arrepentirte,  acercarte y clamar otra vez, porque lejos de Él nada podrás hacer.
Nunca llegarás lejos luchando contra Dios, nunca podrás huir de su presencia, arrepiéntete y dale gracias porque a pesar de todo lo que has hecho Él solamente quiere que te encuentres bien.

       Shirley Chambi
           CVCLAVOZ    

viernes, 26 de agosto de 2016

¿Cuánto pesa tu yugo?



“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mateo 11:25-30). 
Comencemos por definir qué se entiende por yugo: se trata de un madero que se coloca en los bueyes para unirlos. Solo los animales con un fuerte cuello pueden soportarlo ya que es allí donde se apoya todo el trabajo, aunque el peso se divide entre los dos animales. El yugo es sinónimo de carga pasada o trabajo forzado, pero también nos da la idea de  “estar atado”, ya que la autonomía de estos animales se reduce solo a poder caminar.
El pasaje citado nos habla de un yugo que es de Cristo. Esto debe entenderse como las instrucciones que Él nos da para que vivamos de acuerdo a Su voluntad y de tal manera podamos permanecer en el camino que Jesús preparó para nosotros. Efesios 2:10 dice: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
Muchas veces vemos personas que piensan que están soportando el yugo de Cristo, cuando en realidad solo se trata de un pesado yugo de esclavitud que ellos mismos han tomado o alguien más les ha impuesto. La Biblia dice que el yugo de Cristo, no es pesado, por lo tanto si tu carga lo es y te sientes agobiado, ¿No será que estás cargando un yugo extraño?. Dice la Biblia: “Ahora, pues, ¿Por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?” (Hechos 15:10).
Parece que en aquella época algunos se encargaban de poner pesadas cargas sobre otros, exigiéndole lo que ni ellos mismos podían lograr. Por lo tanto, pudiera haber   personas que quisieran imponernos yugos que no nos corresponden llevar. ¿Conoces alguno? La culpa, altas exigencias, comparaciones son ejemplos de algunos de los yugos mas sutiles que alguien podría poner sobre tu vida. El apóstol Pablo nos da un importante consejo en relación a esto: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” (Gálatas 5:1)
Por lo cual es necesario comenzar a revisar si nuestro yugo realmente es el de Cristo o se trata de alguna pesada carga que no nos correspondía llevar. Es posible también que nuestra carga se haya aumentado por causa del pecado o la rebeldía. La Biblia dice que todo pecado trae consecuencias y en muchos casos es de amargura de corazón, ese sentimiento que nos hace sentir oprimidos, cansados y sin ganas de seguir.
Por lo cual, si te sientes agotado con las presiones de la vida, si piensas que estás llevando una pesada carga, entonces hoy es una buena oportunidad para aceptar la invitación de Cristo e ir delante de Él para entregar toda carga y hallar verdadero descanso.

      Daniel Zangaro
          CVCLAVOZ    

miércoles, 24 de agosto de 2016

Verdadero Arrepentimiento



Un niño robó una moneda del platillo de la ofrenda del templo cuando nadie lo miraba, porque quería comprar dulces.
Poco después comenzó a remorderle la conciencia y no pudo disfrutar del dulce que había comprado; así que por dos domingos puso la cantidad robada en la ofrenda pero todavía no se sentía tranquilo. Finalmente no pudo soportar más y  entró a la oficina del pastor para confesarle lo que había hecho.
Ante su confesión el pastor le dijo: “Dios solamente desea  que te arrepientas sinceramente y restituyas lo robado. Ya has hecho las dos cosas”.
Después de orar con él, el niño salió de la  oficina del pastor sintiéndose aliviado de una gran carga y mucho más sabio.
En muchas oportunidades hemos cometido faltas contra nuestros hermanos y contra Dios, nos hemos arrepentido y hemos pedido perdón pero posiblemente no hemos restituido el mal hecho; o quizás, ha sucedido lo contrario, hemos enmendado el mal causado de forma anónima pero no hemos sido capaces de admitir nuestra culpabilidad.
El verdadero arrepentimiento nos lleva a actuar y eso requiere que seamos lo suficientemente humildes como para admitir nuestros errores, arrepentirnos y restaurar las vidas dañadas.
Cuando Zaqueo tuvo el encuentro con Jesús (Lucas 19: 1- 9) no sólo dio la mitad de su fortuna a los pobres, sino que devolvió cuatro veces más a los que había estafado.
Ese es el ejemplo que debemos seguir para poder vivir en paz y disfrutar de las bendiciones que Dios ha preparado para cada uno de nosotros.
Si tu pecado no fue contra tu prójimo sino que le fallaste a Dios, no dudes un minuto más y vuelve a sus brazos, Él nunca rechaza un corazón contrito y humillado.
“El Señor está cerca de los que tienen quebrantado el corazón;  él rescata a los de espíritu destrozado”.  Salmos 34:18 (NTV)

 
Ana María Frege Issa
        CVCLAVOZ    

lunes, 22 de agosto de 2016

¡Esfuérzate hasta que lo obtengas!


En los Juegos Olímpicos Rio 2016, cada atleta tiene una historia personal digna de compartir: sus luchas, logros y caídas,  todo lo que han trabajado para llegar lejos. De esas historias quisiera destacar una en especial que corresponde a una adolescente latina, siendo una muestra de lo que hace años de trabajo, disciplina, pasión y fortaleza.
Laurie Hernández (Gimnasia Olímpica) es una adolescente, pero su vida es muy diferente a las de las chicas de su edad. Ella pasa unas 36 horas a la semana entrenando y estudia desde su casa. Tiene poco tiempo para ir a cazar pokemons o salir de paseo con sus amigas, y con tan sólo 16 años no es sólo la atleta más joven de su equipo, sino que además es la segunda latina en representar a Team USA en la historia de esta disciplina.
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. 1 Corintios 9:24-27
Esta adolescente es una muestra de pasión y esfuerzo y de igual forma el Señor nos pide que luchemos, pero no para recibir un premio material como en las olimpiadas, sino una recompensa  eterna.
Pablo menciona que se entrenaba con propósito, él no corría por correr o golpeaba por golpear, sino que  tenía claro dónde quería llegar y lo que debería hacer para lograrlo, sabiendo que siendo un hombre que ha sido ejemplo para muchos, él mismo podía ser eliminado.
La pregunta es: ¿Te estás entrenando? ¿Estás esforzándote para recibir la corona que Dios menciona en su palabra? Así como te esfuerzas para alcanzar algo que deseas, de la misma manera Dios te pide que lo hagas para obtener lo que Él tiene preparado para ti. ¡Búscalo! Ora y estudia su palabra, obedece y vive el propósito que tiene para tu vida.

 
             Shirley Chambi
                 CVCLAVOZ    

sábado, 20 de agosto de 2016

¡Sigue el camino!


Un caracol empezó a trepar por un manzano en el mes de febrero. Mientras se deslizaba lentamente hacia arriba, un gusano asomó la cabeza desde una grieta del árbol donde se escondía y le dijo: “Estás desperdiciando tus energías. No hay ni una sola manzana ahí arriba.” A lo que el caracol respondió: “No, pero las habrá cuando llegue ahí”.
En esta pequeña historia, el final sería diferente si la reacción del caracol sería creerle al gusano y dejar el árbol de manzano, sin embargo su actitud y firmeza de saber qué le esperaba al final de su recorrido le ayudó a seguir la marcha, no importando que aún no estén las manzanas listas sino que el árbol daría el fruto anhelado en un tiempo oportuno.
Puede que el camino de Dios parezca incierto en algunas ocasiones, más aún cuando todo alrededor parece estar en nuestra contra o los acontecimientos terribles que pasan en el mundo a diario nos digan lo contrario, y quizá por ello muchos desistieron de continuar en esta carrera eterna, pero hay también quienes siguieron y siguen a pesar de todo obstáculo porque tuvieron fe, como indica Hebreos 11:33-35ª NTV “Por la fe esas personas conquistaron reinos, gobernaron con justicia y recibieron lo que Dios les había prometido. Cerraron bocas de leones, apagaron llamas de fuego y escaparon de morir a filo de espada. Su debilidad se convirtió en fortaleza. Llegaron a ser poderosos en batalla e hicieron huir a ejércitos enteros. Hubo mujeres que recibieron otra vez con vida a sus seres queridos que habían muerto…”
Tener la seguridad de cuál es nuestro destino eterno nos ayudará a perseverar a pesar de las malas situaciones, de lo que los demás digan incluso de lo que todo el mundo pueda creer.
Si tienes un ministerio o un sueño dado por Dios y aparentemente nada está a favor, acuérdate de que al final de este camino está lo que Dios nos prometió: Vida eterna junto a Él.
Quiero animarte a que no dejes de creer en el poder de Dios, y que nada te impida llegar a la meta.
Soraida Fuentes
     CVCLAVOZ