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¿Alguna vez escuchaste la frase “Dios tiene un propósito para tu vida”? Quizás en más de una ocasión y en diferentes circunstancias, lo importante es que se trata de una gran verdad ya que de otra manera nuestra vida sería, parafraseando una parte de la película Forrest Gump, como una pluma llevada por el viento sin dirección aparente.
La biblia nos muestra en muchas partes que la vida de toda persona ha sido pensada previamente por Dios. Así lo manifiesta Jeremías 1:5 y también lo confirma el Salmo 139:16 cuando dice: “Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos.” Versión La Biblia de las Américas
Alguno puede preguntar al leer este último versículo: ¿Y dónde quedó el libre albedrio si todo ya está escrito?, ¿Dónde está mi propia decisión? Aunque yo podría responder a esas preguntas quizás sea mejor que la biblia continúe iluminando nuestro entendimiento.
Deuteronomio 30:15 dice: “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal.” Versión Reina-Valera 1960
En ese versículo podemos ver cómo la palabra de Dios explica que cada uno puede tomar su propia decisión y elegir el camino que quiere recorrer; el que es de bendición o el que conlleva maldición.
No nos confundamos. Dios no nos está esperando al final de ese camino dejando que busquemos ciegamente su voluntad, más bien Él nos acompaña en cada paso del recorrido animándonos al recordarnos sus promesas, llevando nuestras cargas, dándonos fuerzas cuando parece que ya no podemos más y perdonándonos si fallamos. Su fidelidad no tiene igual.
Para encontrar ese camino es sumamente necesario ver todo bajo la perspectiva de Dios.
Cuando Jehová llamó a Abraham (Génesis 12) empezó a formar al patriarca de su propio pueblo. Cuando llamó a Isaac le recordó la relación que Él tenía con su padre (Génesis 26) y cuando llamó a Jacob lo volvió a hacer identificándose como el Dios de su abuelo y su padre, Abraham e Isaac (Génesis 28).
Mucho tiempo después Dios llamaría a Moisés a quien también le dijo que Él era el Dios de Abraham, Isaac y Jacob (Éxodo 3) De esa manera le recordó lo que estaba haciendo a través del tiempo en cada generación y lo que estaba por hacer para el futuro.
Dios tiene un propósito para nuestras vidas, el cual debemos descubrir viendo todo desde Su perspectiva y para ello, necesitamos tener una RELACIÓN con Él, para que pueda ayudarnos a introducirnos en su propósito al igual que lo hizo con Abraham, Isaac, Jacob y con todos los hombres que ha llamado a lo largo de la historia bíblica. De otra manera continuaríamos perdidos y vagando en un espiral de perdición, sin un destino aparente.
No te dejes engañar si tu situación actual está llena de problemas o si en el pasado hubieron un sin número de momentos que hoy son causa de dolor para tu vida, Dios tiene, aun con todo eso, un plan de restauración.
A través del sacrificio en la Cruz del Calvario, Dios ha dispuesto todo para que seamos nosotros quienes tomemos la decisión sobre el camino que queremos tomar.
“El Señor dice: Mis ojos están puestos en ti. Yo te daré instrucciones, te daré consejos, te enseñaré el camino que debes seguir.” Salmos 32:8 Versión Dios Habla Hoy
Leyendo el libro “Con premiso”, de un conocido cantante cristiano, llegué a un capítulo que me hizo pensar mucho acerca de cómo está el cristianismo de hoy en día y de cómo debería ser, y quiero compartir algunos extractos: “Oímos mucho de que Dios nos quiere prosperar pero no oímos casi nada de que Dios quiere que nos humillemos ante Él y que renunciemos a lo nuestro.” Mateo 16:24 dice: “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.” Aquí claramente la Palabra habla acerca de renuncia voluntaria a uno mismo, tomar la cruz que implica estar dispuestos a sufrir las burlas, sufrimiento y el desprecio de la gente que no cree en Dios y seguir en todo lo que el Señor manda.
La porción clave y nuestro gran ejemplo está en Filipenses 2:5-11 “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” Tener el mismo sentir que hubo en Jesús, es la exhortación de Pablo, que se humilló no para ser exaltado sino para salvarnos.
Esta es la parte que deja mucho que considerar de nuestra vida “Porque cristianismo auténtico es seguir a Cristo y sus enseñanzas. Seguir lo que la Palabra de Dios nos dice. Y cuando leemos la verdad, descubrimos que Dios no busca personas que tengan ambiciones personales para correr detrás de ellas y satisfacerlas como si Él fuera el gran Papá Noel de los cielos, cumpliendo deseos de todo el mundo y regalando a todos el último capricho. Todo lo contrario. Él busca personas que estén dispuestos a deponer a sus sueños y renunciar a ellos, para abrazar los sueños de Dios y vivir para Él, cueste lo que cueste. Gente que se ponga a la brecha como Ezequiel 20:30, como los santos del Antiguo y el Nuevo Testamento, como los héroes de la fe, aquellos que hicieron proezas y aquellos "otros" que murieron como mártires sin haber alcanzado aquello por lo cual vivieron, pero aún creyeron. (Hebreos 11:36-40)”¿Renunciarías a tus sueños personales por los sueños de Dios? ¿Hasta dónde llegaría tu amor por Él?
Hoy, examina tu vida y la razón por la que sigues el camino de Dios.
Como jóvenes muchas veces no somos conscientes de los gastos que realizamos porque no tenemos muchas obligaciones pero si analizamos la forma en la que nuestros padres administran su economía nos damos cuenta que lo hacen con mucha sabiduría y con la ayuda de Dios porque no solo cumplen con los gastos de cada mes sino que también reservan un excedente con el que nos consienten.
José fue un hombre lleno del espíritu de Dios, el único que pudo interpretar el sueño del faraón, motivo por el cual quedó a cargo del palacio porque no había nadie más sabio e inteligente que él. La interpretación del sueño fue la siguiente: “Las siete vacas gordas y las siete espigas robustas representaban siete años de prosperidad, las siete vacas raquíticas y las siete espigas marchitadas representan siete años de hambre”. Para poder enfrentar el periodo de escasez, él tomó previsiones y durante los primeros siete años recogió todas las cosechas que crecieron en Egipto y guardó en las ciudades el grano de los campos aledaños y las acumuló en grandes cantidades. Después el hambre azotó a todas las regiones vecinas, pero en todo Egipto había alimento de sobra, incluso llegaba gente de todas partes para comprarle grano a José. Génesis 41:25-27, 50-57 (NTV)
Si quieres ver cambios en tu economía, sigue el ejemplo de José, ahorra en tiempos de abundancia para poder disponer de esos recursos cuando se te presente algo imprevisto como: enfermedad, muerte, robo, accidente, etc., en vez de estar preocupado y considerando la opción de prestarte dinero de alguna persona o entidad financiera. Prevé todo, no dejes nada para el último momento.
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Santiago 1:5
Empieza a llevar un registro de tus ingresos y egresos, gasta sólo en lo que necesitas, no en lo que deseas y se fiel con tus diezmos y ofrendas; verás como Dios recompensa tu obediencia y te permite ser un canal de bendición para otras personas.
La comunidad científica ha formado una orden de animales marinos llamados selacimorfos, palabra griega compuesta que quiere decir cartilaginoso o formado de cartílago. Este grupo es más conocido con el nombre de “Tiburón” y se adhieren todos aquellos animales acuáticos cuya anatomía está formada en su mayor parte de esos mismos tejidos coyunturales elásticos.
La especie varía en todo tipo de tamaños y formas. Algunos tan grandes como el tiburón blanco y otros más pequeños que habitan en las profundidades marinas; incluso existen especies encontradas en agua dulce y en ríos, están los más raros como el tiburón martillo o el pez espada que a pesar de su nombre, también forman parte de esta categoría.
Esta especie marina tiene fama de ser agresiva, incontrolable y depredadora, todo eso gracias a películas y documentales que muestran sus enormes fauces con incontables dientes filosos. Algunos son tan agresivos que incluso devoran a los más débiles de su misma especie, además que su sentido del olfato es tan agudo que puede oler una gota de sangre a kilómetros de distancia.
Pero no todos los tiburones son nocivos y agresivos; el tiburón ballena puede medir hasta 18 metros de largo y se alimenta únicamente de plancton, además que es considerado dócil.
Una característica interesante y hasta cierto punto difícil de creer, es que los tiburones deben nada todo el tiempo o de lo contrario pueden hundirse en las profundidades marinas. Suena bastante raro pero es verdad; los tiburones son animales cuya constitución física es inferior a la densidad del agua, una cualidad que no les permite mantenerse a flote si se quedan en estado de reposo.
Aunque se trata de una peculiaridad encontrada únicamente en los tiburones, puede servirnos de ejemplo dentro del ambiente espiritual.
Una búsqueda constante de Dios es lo único que nos puede mantener a flote por sobre las aguas profundas del pecado. Si en algún momento alguno llegara a descuidarse y a quedarse estático, corre el riesgo de hundirse.
Pablo amonesta todo creyente cuando dice: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” 2 Timoteo 4:1-2 Versión Reina-Valera 1960
El apóstol nos pide que nos mantengamos en constante movimiento en la búsqueda de Dios y en la predicación de su palabra, de hecho usa la frase: “en tiempo y fuera de tiempo” para hacer aún más énfasis. A lo largo de la biblia podemos encontrar más recomendaciones similares; El Salmos 1:2 dice: “…Y en su ley medita de día y de noche.” 1 Tesalonicenses 5:17 dice que “oremos sin cesar”, 1 Crónicas 16:11 nos recomienda que “busquemos de Dios continuamente”, etc.
Recuerda, el tiburón se puede hundir en las profundidades del mar si se queda estático y alguno que quiere ser seguidor de Cristo, puede hundirse en el pecado si descuida su condición espiritual y deja de lado su constante búsqueda de Dios.
Las preocupaciones y los afanes de la vida pueden hacer que enfoquemos toda nuestra atención y energías en ellas, sin embargo, ¿Qué pasa cuando te ocupas de las cosas de Dios?
La revista Selecciones Reader’s Digest, publicó la historia de Greg Thomas, quien pasó años con la misma rutina: cuando salía a pasear a sus perros por los caminos rurales de Minnesota, se detenía frente a una iglesia para orar en los escalones.
Pero en mayo del 2009 se enteró de que los intensos dolores de cabeza, oídos y mandíbula que lo habían atormentado en el último año se debían a unos tumores inoperables en la cabeza y el cuello. El cáncer estaba tan avanzado, que los médicos sugirieron a la familia de Greg empezar a preparar el sepelio. - “Una tarde estaba sentado en la iglesia, encomendándome a Dios, cuando de pronto me fijé en el deterioro del templo. Pensé: Antes de dejar este mundo, Señor, quisiera hacer algo por ti”. Cuenta Greg.Decidió restaurar los muros descascarados, el techo lleno de goteras, los escalones rotos y el piso de madera carcomido. Al día siguiente fue a la iglesia con una propuesta: si le daban una llave de la puerta para que pudiera entrar a orar, él repararía el templo. Les advirtió que el trabajo sería lento porque acababa de pasar por tres ciclos de quimioterapia y 40 sesiones de radioterapia; pesaba 30 kilos menos. A pesar de eso, el patronato aceptó.
Todos los días Greg iba a la iglesia a raspar la pintura y cambiar tablas, y, por increíble que parezca, empezó a recuperar las fuerzas, cuanto más trabajaba en el templo, mejor se sentía; ya ni siquiera necesitaba los fuertes analgésicos que le habían recetado. Conforme Greg seguía restaurando el templo, los estudios médicos revelaban algo asombroso: los tumores estaban reduciéndose.
Cuatro años y veintitrés días después de haberle dado el diagnóstico los médicos le retiraron la sonda de alimentación, que supuestamente usaría de por vida, y le permitieron volver a comer alimentos sólidos. En la actualidad Greg ya no tiene tumores; oficialmente, está en remisión el cáncer y no requiere estudios de seguimiento. - “Mientras yo restauraba la iglesia, Dios me restauraba a mí”, dice.Justamente eso es lo que sucede cuando nos ocupamos de las cosas de Dios, Él se encarga de nuestras necesidades, concede las cosas que anhelamos, guarda nuestras vidas y protege a los que amamos.
Pero no se trata de hacer las cosas por interés, sino de corazón, por amor, como Greg, quien decidió hacer algo por Dios mientras duraba su vida, no esperando recibir nada a cambio y sin embargo, su salud fue restituida.
Por algo en Mateo 6:33 Jesús hace la siguiente declaración: “Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten” (NTV)
No importa si tu problema es económico, familiar o de salud, permite que Dios se haga cargo de tus preocupaciones, de aquellas cosas te roban fuerzas y tiempo e invierte estos recursos en las cosas de Dios, verás cómo todo toma su lugar y los milagros empiezan a ocurrir.
En los días en que los jueces gobernaban Israel, un hambre severa azotó la tierra. Por eso, un hombre de Belén de Judá dejó su casa y se fue a vivir a la tierra de Moab, junto con su esposa y sus dos hijos. El hombre se llamaba Elimelec, y el nombre de su esposa era Noemí. Sus dos hijos se llamaban Mahlón y Quelión. Eran efrateos de Belén, en la tierra de Judá. Así que cuando llegaron a Moab se establecieron allí.
Tiempo después murió Elimelec, y Noemí quedó sola con sus dos hijos. Ellos se casaron con mujeres moabitas. Uno se casó con una mujer llamada Orfa y el otro con una mujer llamada Rut. Pero unos diez años después murieron tanto Mahlón como Quelión. Entonces, Noemí quedó sola, sin sus dos hijos y sin su esposo.
Estando en Moab, Noemí se enteró de que el Señor había bendecido a su pueblo en Judá al volver a darle buenas cosechas. Entonces Noemí y sus nueras se prepararon para salir de Moab y regresar a su tierra natal. Rut 1:1-6 (NTV)
Belén era un lugar en la tierra de Canaán escogido por Dios. Él quería cumplir su voluntad en esta tierra y le da una promesa a Abraham para la misma (Génesis 12:1).
Lo lamentable es cuando la dificultad llegó, Elimelec decide abandonar la promesa de Dios y descender a los campos de Moab, un lugar que le parecía más conveniente que la tierra de Belén. Él obviamente no entendía la promesa y por eso la dejó; lastimosamente no tuvo un buen final, ya que él y sus hijos murieron en aquella tierra.
Dios específicamente había prometido que siempre habría abundancia si Israel era obediente. Por lo tanto, el “hambre en la tierra” significa que Israel, como nación, no estaba siendo obediente al Señor (Deuteronomio 11:13-17) El sufrimiento que tuvo Israel fue por su propio pecado, por tanto, la solución no era irse lejos, sino arrepentirse y pedir perdón.
“A veces lo mejor que puedes hacer es inclinar tu rostro, hacer una oración y aguantar tu tormenta”
Existen circunstancias donde nos encontramos en medio de una gran tormenta, pero debes tener presente que lo que estás viviendo no será para siempre, y confiar que Dios cuidará de ti porque le perteneces. Es cuando no entiendes su voluntad que verás otras salidas antes que esperar en Dios, al final siempre sufriremos las consecuencias de alejarnos porque no quisimos esperar.
Es posible que estés enfrentando una situación difícil y, para empezar, te animo a realizar una oración y pedir perdón, renunciar el pecado y empezar de nuevo.
Si estás sufriendo por haberte alejado, entonces, busca recibir Su gracia, es mejor enfrentar las consecuencias con Él que solo. Si ya lo hiciste, entonces confía en Dios, no dejes de orar y estudiar su palabra, lo mejor que puedes hacer es esperar en él.
¡No te canses de esperar porque en su tiempo recibirás respuesta!
Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.
Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. 47-48
Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás. Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre. Juan 1:45-51
Natanael era un hombre íntegro y sabio. Felipe le hace la invitación de acercase a Jesús para que compruebe quién es Él y a pesar que al comienzo desvaloriza su procedencia decide conocerlo.
Para Jesús la llegada de Natanael no fue una sorpresa, lo vio antes de que él tomara la decisión de acercarse, la sorpresa fue para Natanael. Entonces, le declara palabras que dejan una huella en el corazón: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi” en otras palabras: “antes que te acerques, te estaba esperando” “antes que vengas a conocerme, yo ya te conocía”
Varias personas no deseaban acercarse a Cristo por los conceptos equivocados que tenían con respecto a la iglesia, los cristianos o la palabra de Dios, sin embargo, cuando decidieron hacerlo ellos mismos fueron sorprendidos por el amor del Señor. Si aún no te has acercado a Jesús te extiendo la invitación, comprueba quién es Él y lo que tiene preparado para ti, te aseguro que te sorprenderás.
Natanael, no se imaginó que la mirada de Jesús estaba sobre su vida, y así es Dios quién te ve cuando nadie lo hace. Así como con Zaqueo que, aunque había mucha gente y era criticado por muchos, fue visto y llamado por Jesús. Es posible que estés viviendo en pecado y por eso tengas vergüenza en acercarte a Cristo, pero ten presente que Él sabe, te conoce y no ha quitado su mirada de ti. Acepta su invitación.
No importa dónde estés, el Señor te ve y te ha observado; no para criticarte, no para reclamarte por los pecados que has cometido, sino para dejarte saber que Él sabe sobre ti. Aunque para los demás seas indiferente, Él te mira, aunque lo desvalorices Él sabe quién eres y está pendiente de ti.
Si esto te sorprende ¡Aun desea que veas cosas mayores!