lunes, 4 de mayo de 2015

¡Vuelve a casa!


 
Un hombre tenía dos hijos; Y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me pertenece: y les repartió los bienes. Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y le comenzó a faltar. Y fue y se llegó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos; mas nadie se las daba.
volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré, é iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti;  Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Lucas 15:11-19
La palabra de Dios dice que el joven “Volviendo en sí” recapacitó, pareciera que hace referencia a una persona que se aparta del lugar indicado. Un día este joven perdió el enfoque y se apartó de la casa de su padre, pero vivir las consecuencias de su mala decisión lo hizo reflexionar.
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.”
Aquel hijo tuvo que tomar una decisión: “volver a su casa”. Tenía vergüenza de regresar por lo que hizo, pero en cualquier momento tendría que hacerlo porque lejos de él seguiría así o peor. Entonces decidió regresar ocupando el lugar de un empleado.
Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.” Lucas 15:20-24
La biblia dice que desde lejos su padre corrió a recibirlo, lo abrazó y lo besó. A pesar de  que su hijo le causó gran dolor al irse, estaba muy feliz porque su hijo perdido había vuelto a casa. ¡No fueron reclamos lo primero que recibió el hijo, fue amor!
“porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15:5
Es posible que en estos momentos te encuentres lejos de tu padre Dios, lejos de sus brazos, de su amor y protección. Hoy te animo a tomar una decisión: “Vuelve a casa”, porque lejos de Él nada podrás hacer. Tal vez estés enfrentando consecuencias por haberte apartado del Señor; sin embargo, es mejor enfrentarlas de la mano de nuestro Padre que solos.
Deja de huir de su presencia, ya no pongas excusas, porque a Dios no le importa tu pasado ¡Hagas lo que hagas jamás dejarás de ser su hijo! Él está esperando que su hijo perdido vuelva a casa. Te animo a ponerte de rodillas y pedirle perdón.
¡Él te ama con amor eterno!

 
Shirley Chambi 
    CVCLAVOZ

domingo, 3 de mayo de 2015

En medio de la tormenta


 
La tormenta puede ser definida como un fenómeno meteorológico producido por vientos fuertes, como  una tempestad de corta duración y especialmente violenta que en ocasiones y dependiendo de su magnitud, puede causar grandes desastres.
Hace más de dos mil años atrás, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos al otro lado del lago».  Así que dejaron a las multitudes y salieron con Jesús en la barca. Pronto se desató una tormenta feroz y olas violentas entraban en la barca, la cual empezó a llenarse de agua.  Jesús estaba dormido en la parte posterior de la barca, con la cabeza recostada en una almohada. Los discípulos lo despertaron diciendo: « ¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?».  Cuando Jesús se despertó, reprendió al viento y dijo a las olas: «¡Silencio! ¡Cálmense!». De repente, el viento se detuvo y hubo una gran calma. Luego Él les preguntó: ¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?.  Marcos 4:35-40 (NTV)
Muchas veces hemos escuchado o leído: “Después de la tormenta viene la calma” Aunque no lo creas esta es una gran verdad extraída de la Biblia, las tormentas jamás permanecerán para siempre ni serán eternas. 
Así como pasan tormentas en el mundo, Dios permite que pasemos tormentas en nuestra vida, cuando aceptaste a Jesús en tu corazón como tu único Señor y Salvador, Él te subió a la barca, en un viaje maravilloso. Eso no significa que ya no tendrás problemas o desafíos; sino que Jesús jamás te dejará solo o te abandonará en medio de una crisis.
Él siempre irá contigo en la misma barca, protegiéndote, ayudándote y escuchándote. Cuando pases un problema no pienses que Dios te ha abandonado o que está lejos de ti. Lo que sucede es que Él nos prueba para ver a quién vamos a recurrir o cómo vamos a reaccionar frente a determinadas situaciones.
“No temas ni te desalientes, porque el propio Señor irá delante de ti. Él estará contigo; no te fallará ni te abandonará.” Deuteronomio 31:8 (NTV)
Así como los discípulos buscaron a Jesús en medio de una tormenta, acude tú también a Él, creyendo que  va a escucharte, a silenciar y calmar tus problemas.  Por muy crítica que sea tu situación, recuerda que tienes un Dios todopoderoso que bendice a los que esperan en Él.

 Diego Jora 
    CVCLAVOZ

sábado, 2 de mayo de 2015

Carta de Presentación


 
Pablo compartía con los corintos las dificultades y privaciones que estaban pasando a causa de la obediencia de predicar la Salvación en Jesús, pero también se presentaba en su vida como carta abierta.
En 2 Corintios 6:3-6 (NTV) dijo: “Vivimos de tal manera que nadie tropezará a causa de nosotros, y nadie encontrará ninguna falta en nuestro ministerio. En todo lo que hacemos, demostramos que somos verdaderos ministros de Dios. Con paciencia soportamos dificultades y privaciones y calamidades de toda índole. Fuimos golpeados, encarcelados, enfrentamos a turbas enfurecidas, trabajamos hasta quedar exhaustos, aguantamos noches sin dormir y pasamos hambre.Demostramos lo que somos por nuestra pureza, nuestro entendimiento, nuestra paciencia, nuestra bondad, por el Espíritu Santo que está dentro de nosotros y por nuestro amor sincero.“
Sin duda alguna lo que somos y lo que hemos creído lo demostramos en nuestros actos, en la manera de reaccionar en las dificultades que se nos presentan; siempre nuestro interior se revela en lo exterior.
¿Qué vida llevó Pablo para afirmar que no encontrarían ninguna falta en su ministerio? ¿Cómo soporto los golpes, el encarcelamiento, el cansancio y el hambre? Tenía una vida entregada totalmente al Espíritu Santo y estaba comprometido con Dios.
Por eso es importante invertir tiempo con Dios, en su presencia nuestras vidas serán transformadas tanto que podremos soportar las tempestades con la esperanza firme en la fidelidad de Dios.
Desarrollemos lo que Pablo logró para tener un vida prospera no solo aquí sino también para la eternidad.

 Soraida Fuentes 
     CVCLAVOZ

viernes, 1 de mayo de 2015

La roca


 
Cuenta una historia que después de un naufragio en una terrible tempestad, un marinero pudo llegar a una pequeña roca y escalarla, permaneciendo en ella durante muchas horas.
Cuando  finalmente pudo ser rescatado, un amigo suyo le preguntó:
    -  ¿No temblabas de espanto por estar tantas horas en tan precaria situación, amigo mío?
     -  Sí, - contestó el náufrago- la verdad es que temblaba mucho; pero… ¡la roca no! Y esto fue lo que me salvó.No importa lo fuerte que sea la tempestad, si nuestro barco se hundió o si llevamos días esperando un rescate, lo cierto es que mientras permanezcamos en la Roca, nada podrá dañarnos.
Tu tempestad puede llamarse problemas financieros, familiares, de salud, sentimentales, crisis política y social en tu país, desastres naturales, etc.; sin importar de qué se trate,  puedes estar seguro que ninguno de ellos te hundirá, no perecerás por muy fuertes que sean.
Aférrate a Dios, pon en Él tu confianza, porque es el único Refugio seguro que tendrás, es la Roca que no se mueve y te ayuda a mantenerte a salvo en medio de la tormenta.
“El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite!”  Salmos 18:2 (NTV)
Al igual que el náufrago, puede ser que estés temblando de miedo pero no temas,  si te refugias y permaneces en Dios, no habrán olas, ni viento ni ningún tipo de tempestad que te venza.
Deja de luchar con tus fuerzas, sostente de la Roca y refúgiate en Dios, permite que Él detenga el viento y calme las aguas, entrégale esa tormenta que te atemoriza; verás que Dios nunca falla. 

 Ana María Frege Issa 
       CVCLAVOZ

jueves, 30 de abril de 2015

El centro del universo


 
El sol es una estrella que se encuentra al medio de nuestro sistema solar. Su energía es pura radiación electromagnética producida por constantes explosiones atómicas de sus componentes principales, el hidrógeno y el helio. Ambos gases se fusionan en el núcleo haciendo que busquen puntos de fuga detonando como energía en todas direcciones.
Esa energía es la que llega a nuestro planeta en forma de luz solar, sustentando a casi todas las formas de vida en la tierra a través de la fotosíntesis.
Aunque hoy en día está comprobado que el sol es el centro de nuestro sistema solar y los planetas son los que giran alrededor del mismo, la humanidad tardó mucho tiempo en descubrirlo y mucho más en aceptarlo.
La idea de que la tierra gira alrededor del sol fue propuesta desde el siglo III a.C. por Aristarco de Samos, pero nunca recibió atención por su teoría.
No fue sino hasta el siglo XVI cuando el matemático y astrónomo polaco, Nicolás Copérnico,  postuló la idea que el sol era el centro del sistema solar. Esto marcó el inicio de lo que se conoce como la historia de la ciencia moderna. En el siglo siguiente, Johannes Kepler extendió este modelo para incluir órbitas a los planetas y a algunos satélites. Su trabajo se apoyó en observaciones hechas con el telescopio de Galileo Galilei.
Hoy en día no cabe la menor duda: Es la tierra que gira al redor del sol y no al revés  ¿Te sorprende que la humanidad haya tardado 16 siglos y más, en descubrirlo y aceptarlo?  
En la vida espiritual, el hombre muchas veces olvida que todo gira alrededor de Dios y no alrededor de sí mismo.
Así como el planeta necesita los rayos del sol cayendo sobre la tierra, sustentándola, nosotros necesitamos recibir todas las bendiciones que Dios nos puede dar a través de su sola presencia.
Comprender que el sol es el centro del sistema solar ayudó a lo científicos a entender mejor la naturaleza de la creación y verla en su forma real. Hacer a Dios el centro de nuestra vida hará que comprendamos mejor su amor, descubramos su voluntad y podamos conocerlo en una forma personal.
“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;  amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días…” Deuteronomio 30:19-20 Reina-Valera 1960.
Deja de buscar que Dios sólo cumpla tus deseos, ajusta tu vida y conviértelo en el centro de tu existencia.

 Héctor Colque 
    CVCLAVOZ

miércoles, 29 de abril de 2015

La roca


 
Cuenta una historia que después de un naufragio en una terrible tempestad, un marinero pudo llegar a una pequeña roca y escalarla, permaneciendo en ella durante muchas horas.
Cuando  finalmente pudo ser rescatado, un amigo suyo le preguntó:
    -  ¿No temblabas de espanto por estar tantas horas en tan precaria situación, amigo mío?
     -  Sí, - contestó el náufrago- la verdad es que temblaba mucho; pero… ¡la roca no! Y esto fue lo que me salvó.No importa lo fuerte que sea la tempestad, si nuestro barco se hundió o si llevamos días esperando un rescate, lo cierto es que mientras permanezcamos en la Roca, nada podrá dañarnos.
Tu tempestad puede llamarse problemas financieros, familiares, de salud, sentimentales, crisis política y social en tu país, desastres naturales, etc.; sin importar de qué se trate,  puedes estar seguro que ninguno de ellos te hundirá, no perecerás por muy fuertes que sean.
Aférrate a Dios, pon en Él tu confianza, porque es el único Refugio seguro que tendrás, es la Roca que no se mueve y te ayuda a mantenerte a salvo en medio de la tormenta.
“El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite!”  Salmos 18:2 (NTV)
Al igual que el náufrago, puede ser que estés temblando de miedo pero no temas,  si te refugias y permaneces en Dios, no habrán olas, ni viento ni ningún tipo de tempestad que te venza.
Deja de luchar con tus fuerzas, sostente de la Roca y refúgiate en Dios, permite que Él detenga el viento y calme las aguas, entrégale esa tormenta que te atemoriza; verás que Dios nunca falla. 

 Ana María Frege Issa 
       CVCLAVOZ

martes, 28 de abril de 2015

¿Cuál es tu voluntad?


 
Nosotros tenemos anhelos y sueños, le pedimos a Dios que nos ayude a cumplirlos pero a veces estamos con la mirada tan fija en lo que queremos que no vemos cuál es la voluntad de Dios.
Muchas veces hemos criticado el modo en que los hijos han perdido el respeto e ignoran las órdenes o decisiones de los padres cuando se trata de permisos, limitándose a avisar  sus decisiones y no así a consultar a los padres si están de acuerdo o  si está mal, si pueden o no hacer algo. Piensan que no necesitan el consentimiento de ellos y sólo se limitan a informarles lo que van a hacer.
Nosotros, al igual que estos jóvenes, actuamos de la misma manera sin haber orado o consultado con nuestro Padre. Estamos acostumbrándonos pedirle a Dios que bendiga nuestras decisiones sin haberle consultado cuál es su voluntad, le pedimos que bendiga una compra, una relación, esto y aquello, obviando por completo su decisión y sin analizar si está dentro de lo que Él quiere para nosotros.
“El hombre propone y Dios dispone. A cada uno le parece correcto su proceder, pero el Señor juzga los motivos. Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán.” Proverbios 16:1-3
No ignores la opinión de Dios y su voluntad, recuerda que sus planes y pensamientos son mucho más grandes y mejores que los nuestros. En tu tiempo de comunión y oración podrás hallar la respuesta y la decisión que Dios tomó acerca de tu vida y por ende recibirás su bendición pues estarás cumpliendo con lo que Él dispuso.
Hoy te animo a buscar su voluntad, a preguntar a Dios cuál es su decisión antes que su bendición; si estás dentro sus planes ten la seguridad que todo saldrá mejor de lo que tú hubieras planeado.

 Telma Céspedes 
    CVCLAVOZ