sábado, 4 de febrero de 2012
ACERCANDOME AL REY

No Hay Amor Sin Dolor… No Hay Crecimiento Sin Dolor
Ella me dijo con angustia del alma. Yo amó demasiado, pero no entiendo porque si amo de esa manera siento tanto dolor. Le dije: Bienvenida al Club de los enamorados. Todo amor va tomado de la mano con el dolor. Jesús nos amó de tal manera que terminó por ese amor clavado en la Cruz del Calvario por nosotros. Recuerda si no hay dolor no ganamos.
El deportista te lo puede decir que para tener una victoria primero necesita sentir el dolor en sus músculos y una madre te dirá el dolor del parto antes de disfrutar la Victoria de tener un hijo en sus brazos.
“Dios susurra y habla a la conciencia a través del placer pero le grita mediante el dolor: el dolor es su megáfono para despertar a un mundo adormecido”.
Clive Staples Lewis (1898-1963) Escritor británico.
El dolor es una realidad inevitable de la vida. Podemos aceptar el dolor y crecer en la vida a través de el. Si corremos en la vida huyendo del dolor a la final terminaremos eliminando los sanos placeres de la vida, ya que el dolor da a luz los mejores y sanos placer de la vida.
Recuerdas la última vez que tuviste que limitarte por un yeso en tu pierna? Que dolor sentirse limitado, pero luego…muy luego tuviste el placer sano de volver a correr.
La clave en la vida no está en evitar, huir o eliminar el dolor de la vida, porque eso es imposible, pero si podemos ver un mejor camino…el camino de aceptar, crecer y madurar en medio del dolor.
“El dolor es, él mismo, una medicina” William Cowper (1731-1800) Poeta británico.
Qué es en un última instancia el dolor? En simplemente el precio que se paga por el placer. Es el precio que paga el estudiante pasando noche enteras preparándose para tener el placer de la graduación, es el precio que se paga construyendo una buena relación para tener un buen matrimonio, es el precio de la madre en el parto para tener a su hijo cerca de su corazón. Lo más que pagamos (dolor) lo más que valoramos lo que ganamos y logramos.
Vivimos en un mundo instantáneo donde nadie quiere pagar el precio del dolor. Hoy se pueden obtener títulos sin estudiar, cosas sin pagar y hasta hijos sin engendrar, pero todos sabemos que el placer no es el mismo.
Decadencia de la vida es perseguir la comodidad sin ningún precio por pagar. Cuando un ser humano, una familia o una sociedad busca el placer, la comodidad y la vida sin dolor sabemos que se está tomando el camino peligroso y la vida sin raíces. Muchos imperios mundiales cayeron por que buscaron la comodidad sin pagar el precio y se abrieron a la decadencia de ellos mismos.
“El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor. Fiodor Dostoievski (1821-1881) Novelista ruso.
Muchos evitan el dolor por el temor. Conocí a ese hombre quién por 20 años se negó a visitar un odontólogo por temor al dolor. A menudo el temor al dolor es peor que el dolor mismo. El dolor de una inyección puede ser de solo segundos pero tener temor al dolor puede alargarse por horas.
La verdad es que cuando evitamos pagar el precio del dolor olvidamos que siempre, tarde que temprano tenemos que pagar el precio, pero cuando yo lo prolongo, lo pago con intereses.
El dolor es pasajero, pero los resultados pueden ser eternos.
“Toda ciencia viene del dolor. El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás”. Stefan Zweig (1881-1942) Escritor austriaco.
Dios nos creó como seres humanos no como robots. Los robots no sienten ningún dolor, pero los seres humanos si. La belleza del dolor no solo está en lo que logramos después del dolor sino en la compañía eterna de Dios, quién está a nuestro lado para consolarnos, fortalecernos y darnos de su Espíritu. Una de la herramientas que Dios usa para hacernos crecer es la riqueza del dolor que nos impulsa vencer nuestra limitaciones y a reparar nuestras almas.
“porque no menospreció ni rechazó el dolor del afligido, ni de él escondió su rostro, sino que cuando clamó a él, lo escuchó”. Salmo 22:24
“El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor; ablandará su cama en la enfermedad”. Salmo 41:3
Vivimos cada día en una encrucijada para escoger entre la vida y la muerte, la libertad o la esclavitud, la realidad o el escapismo y esa decisión siempre lleva implícito el dolor.
“El dolor siempre cumple lo que promete”.Germaine de Staël (1766-1817) Escritora e intelectual francesa.
Esfuerzo es un proceso de la vida por donde todos tenemos que ir y ese esfuerzo implica dolor. Tenemos muchas lecciones cruciales que aprender, conflictos que resolver y metas que alcanzar pero nada de eso está exento del dolor…es el dolor de crecer…el dolor de madurar…el dolor de triunfar y el dolor de morir para poder vivir.
Si nunca saltamos al río…jamás llegaremos a la otra orilla.
No más quejas ni lamentos por el dolor que sentimos, pongamos la mirada en la meta para no perder los minutos en el dolor que sentimos en las piernas al correr.
Aprendamos a aceptar el dolor de enfrentar la realidad y así encontrar la verdad de nuestra vida. No le temas más al dolor y véalo como el canal del crecimiento de tu vida interior.
Hay una herencia infinita que crece como una dulce planta en nuestro ser interior…esa planta duele cuando crece como le duele al gusano el liberarse del capullo para luego tener el placer de volar como una mariposa.
“El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior”.
Amado Nervo (1870-1919) Poeta, novelista y ensayista mexicano.
La semilla que cae a tierra, la humedad la pudre y quebranta su corteza y entonces la vida surge. El dolor de tu vida está quebrantando la dureza del alma para liberar la vida de Dios dentro de ti.
Comienza a alabar a Dios, mira la grandeza de su amor, por tu mirada en la bola, no en el dolor de tus piernas y avanza con firmeza al aro para lanzar la bola y anotar los puntos finales del campeonato de tu vida y entonces..solo entonces tendrás el placer de tener el trofeo en tus manos.
Que Dios te sostenga hasta llegar a la meta.
Dr. Serafín Contreras Galeano.
www.serafincontreras.com
viernes, 3 de febrero de 2012
ACERCANDOME AL REY

Hoy… Su Arco Me Recordará La Promesa
Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Génesis 9:14
El cielo aparece lleno de nubes, mas no tememos que la tierra sea inundada por un nuevo diluvio.
El arco iris trazado en los cielos disipa todos nuestros temores. La alianza hecha por Dios con Noé no ha sido quebrantada; de esto no abrigamos duda alguna. Y siendo esto así, ¿por qué pensamos que las nubes de nuestras tribulaciones, que al presente oscurecen el cielo de nuestra dicha, serán para nuestra destrucción?
Desechemos estos temores infundados y bochornosos.
La fe siempre tiene delante de nuestros ojos el arco de la promesa establecida cuando nuestros sentidos perciben la nube del dolor.
Dios tiene en sus manos el arco con el cual puede lanzar las flechas de la destrucción; pero ese arco apunta hacia arriba. Es un arco sin cuerda y sin flecha; es un arco de trofeo, inútil para la guerra; un arco de muchos y diversos colores que significa esperanza y amor; un arco que se torna rojo con la guerra y negro con la ira. Tengamos valor.
Dios jamás ensombrece nuestro cielo, de tal modo que no podamos dar testimonio de su alianza.
Y aun cuando así lo hiciere, nosotros siempre podremos tener la seguridad de que la alianza de paz se cumplirá.
Hasta que nuevamente cubran las aguas toda la tierra, no tendremos motivo para dudar de la promesa de nuestro Dios.
Hoy..La promesa de Dios me sostiene porque sé que Dios cumplirá cada una de sus palabras.
Señor, Vengo a ti en oración con la seguridad de que tus promesas se harán en mí Amén.
Charles Spurgeon.
Libro de Cheques Del Banco De La Fe.
jueves, 2 de febrero de 2012
ACERCANDOME AL REY

Hoy… Mi Alma Será Saciada
El que saciare, él también será saciado. Proverbios 11:25
Si yo presto interés por los demás, Dios también se interesará por mí, y de algún modo seré recompensado.
Si pienso en el pobre, Dios pensará en mí; si me ocupo de los pequeñuelos, Dios me tratará como a hijo suyo. Si apaciento su rebaño, Él me alimentará; si riego su jardín, Él hará que mi alma sea a manera de jardín. Tal es la promesa del Señor.
A mí me toca cumplir las condiciones para poder esperar su cumplimiento.
Puedo preocuparme de mí mismo hasta enfermar; ocultar mis sentimientos hasta que nada sienta; lamentar mi flaqueza hasta el punto de no sentirme capaz de lamentar nada.
De mayor aprovechamiento será para mi el ser desinteresado, y empezar, por el amor de mi Señor, a preocuparme de las almas que me rodean.
El agua va menguando en mi cisterna; no ha caído agua suficiente para llenarla. ¿Qué haré? Dejaré abierta la válvula para que el agua corra libremente y riegue las plantas que se marchitan a mi alrededor. Mas, ¿qué veo? Mi cisterna se llena a medida que el agua va saliendo; brota un secreto manantial. Mientras el agua estaba detenida, el manantial dejaba de manar; mas cuando sale para regar las almas, el Señor piensa en mí ¡Aleluya!
Hoy, el Señor me dará la oportunidad de ver quienes a mi alrededor están padeciendo, sufriendo o sintiéndose secos y entonces podré extenderles el agua de mi manantial para ayudarles.
Señor, Tú me has dicho en tu palabra que quien cree en ti de su interior correrán ríos de agua viva. Hoy en tu altar te pido que me ayudes a no solamente sentir mi alma saciada, sino a saciar almas secas y afligidas. En el Nombre de Jesús. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro de Cheques del Banco de la Fe.
miércoles, 1 de febrero de 2012
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