domingo, 2 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Tú Versus Dios

«Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.» 2 Corintios 12.9

La gracia de Dios es verdadera y completamente efectiva en aquellos que admiten sus imperfecciones y necesidad de la gracia. La persona que cree que es perfecta no tiene necesidad de gracia, porque cree que puede hacerlo por si mismo. Bueno, el hacer las cosas por nosotros mismos no deja lugar para Dios. Hagámonos una pregunta sencilla. Quién es más fuerte, tu o Dios?

Entonces, si Dios es más fuerte que tu, y la única cosa necesaria para que Dios “te eche una mano” es el que admitas que necesitas de El en tu vida, entonces la única manera de que puedas experimentar la verdadera fuerza es que admitas que tiene una verdadera debilidad.

Tu debilidad + gracia de Dios = Suficiencia
Tu fuerza – gracia de Dios = insuficiencia


La matemática es muy sencilla.

Crees que NECESITAS a Dios? Si no es así, entonces estás funcionando con tus propias baterías. Te garantizo que se van a gastar. Si crees que SI necesitas de El, entonces estás funcionando, digamos que, con energía solar, la cual no se desgasta y siempre está supliendo más de lo que necesitas.

No creas que puedes hacerlo por tu propia cuenta. Puedes hacer mucho más con El.
Empieza tu día admitiendo que necesitas de El. Algo bueno vendrá de eso.


Robert Vander Meer.

“Una Comunidad Para Una Sexualidad Sana”.

sábado, 1 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Hoy… Lo Tocaré y Me Sanaré

“Entonces cuando la mujer vió que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo porque causa le había tocado, y cómo al instante había sido sana” Lucas 8:47.

Una de las más impresionante narraciones de la Biblia es esta en relación a la obra milagrosa de Jesús en los cuerpos enfermos. Esta es la historia de una mujer ignorante, pero con fe. Ella imaginó que la virtud venía fuera de Cristo por una ley de reserva.

Ella era una forastera a la generosidad de Jesús, sin embargo ella no pensó en colocarse en un sitio donde él la pudiera ver y de esa manera en su omnisciencia él conocería el caso de ella y en su amor trabajaría de inmediato en su cura. No, ella sólo penso en tocarle, Ella dijo si tan sólo toco su manto seré sana.

Hoy admiro su fe, pero también me maravillo de su ignorancia. Después que ella obtuvo el milagro , ella se acercó a Jesús temblando, sin duda ella temió de que Cristo se retractara de la bendición y pusiera una negativa en el subsidio de Su gracia, qué poco entendía ella la plenitud de su amor. Hoy, no quiero ignorar la grandeza de su amor. Se que no es fácil comprender las alturas y las profundidades de su amor, pero si se que Jesús es tan bueno que jamás retirará el regalo que en su bondad nos ha extendido.

Esta mujer era ignorante pero con una gran fe y por ello pudo ver la maravilla del milagro. Si hoy tengo fe como un grano de mostaza veré la salvación presente como un regalo eterno. Ningún poder humano o diabólico nos puede expulsar de la salvación y la sanidad que recibimos de él.

Hoy quiero tener esa fe sencilla pero genuina de la mujer del milagro. Hoy quiero colocar mi cabeza sobre el pecho del Señor como Juan lo hacía. Hoy quiero tocar su manto y seré sano. Hoy quiero tener el coraje de ir más allá de la enfermedad y el dolor y saber que el Maestro aun vive y recorre nuestras calles.

Hoy quiero recordar que él es mi sanador. Hoy quiero llegar confiadamente ante su presencia y extendiendo mi mano con sencillez, con fe, con amor y genuina devoción decirle, Señor: Quiero ser sano. No tengo que mendigarlo, sólo pedirlo con fe, mientras recuerdo que él llevó mis enfermedades.

Señor, Conoces mi padecimiento. Quiero llegar ante ti con la fe de esta mujer. Si lo toco me sano. Llego ante ti, no mendigando, sino extiendo mi mano para tocar tu manto . No tengo que llegar temblando como esta mujer, porque tu amor se que es muy amplio . Amén

Dr. Serafin Contreras Galeano.

viernes, 30 de septiembre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Dónde Están Las Manos De Dios?

Cuando observo el campo sin arar,
cuando los aperos de labranza están olvidados,
cuando la tierra esta quebrada y abandonada.


Cuando miro tantos niños abandonados,
tantos hermanos que lloran, tantas guerras.

Cuando miro las lágrimas, la baja estima, la tristeza,
los odios, el inconformismo ……. me pregunto:

¿Dónde están las manos de Dios?.

Cuando observo la injusticia, la corrupción,
el que explota al débil.

Cuando veo al prepotente y pedante,
enriquecerse del ignorante y del pobre,
del obrero y del campesino carente de recursos
para defender sus derechos, me pregunto:

¿Dónde están las manos de Dios?.

Cuando contemplo a esa anciana olvidada,

cuando su mirada es
nostálgica y balbucea

aún palabras de amor por el hijo que la
abandonó, me pregunto:

¿Dónde están las manos de Dios?.

Cuando miro a ese joven, antes fuerte y decidido, ahora embrutecido
por la droga y el alcohol. Cuando veo titubeante lo que antes era
una inteligencia brillante y ahora con harapos, sin rumbo, sin
destino; me pregunto:

¿Dónde están las manos de Dios?.

Cuando esa chiquilla que debería soñar en fantasías, la veo
arrastrar la existencia y en su rostro se refleja ya el hastío de
vivir, y buscando sobrevivir se pinta la boca y se ciñe el vestido y
sale a vender su cuerpo; me pregunto:

¿Dónde están las manos de Dios?.

Cuando aquél pequeño a las tres de la madrugada me ofrece su
periódico o su miserable cajita de dulces sin vender. Cuando lo veo
dormir en la puerta de un zaguán o debajo de algún puente tiritando
de frío, con unos cuantos periódicos que cubren sufrágil cuerpecito.
Cuando su mirada me reclama una caricia, cuando lo veo sin esperanza
vagar con la única compañía de un perro callejero, me pregunto:
¿Dónde están las manos de Dios?.

Y me enfrento a él y le pregunto: ¿Dónde están tus manos Señor?,
para luchar por la justicia, para dar una caricia, un consuelo al
abandonado, rescatar a la juventud de las drogas, dar amor y ternura
a los olvidados. .

Después de un largo silencio, escuché su voz que me reclamó: ¿No te
has dado cuenta que TÚ eres mis manos?. ¡Atrévete a usarlas para lo
que fueron hechas, para dar amor y alcanzar las estrellas!. .

Y entonces comprendí que las manos de Dios somos TÚ y YO. Nosotros
somos los que tenemos la voluntad, el conocimiento y el coraje para
luchar por un mundo más humano y más justo, aquellos cuyos ideales
sean más altos que no puedan acudir a la llamada del destino,
aquellos que desafiando el dolor, la crítica, la blasfemia, se reten
a sí mismos para ser las manos de Dios. .

Señor, ahora me doy cuenta que mis manos están sin llenar, que no
han dado lo que deberían dar. Te pido perdón por el amor que me
diste y que no he sabido compartir. Sé que las debo usar para amar y
conquistar la grandeza de la creación. El mundo necesita esas manos
llenas de ideales y estrellas, cuya obra magna sea contribuir día a
día a forjar una civilización. Unas manos que busquen valores
superiores, que compartan generosamente lo que Dios nos ha dado y
puedan al final llegar vacías al cielo porque entregaron todo el
amor para el que fueron creadas…

Y entonces Dios seguramente dirá: ESTAS, ¡SON MIS MANOS!.
Bendice mis manos Señor!


Autor Desconocido

jueves, 29 de septiembre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Se Vende

El dueño de una pequeña propiedad, amigo del gran poeta Olavo Bilac, cierto dia lo encontró en la calle y le dijo:

- Sr. Bilac, necesito vender mi casita de campo, que Ud. tan bien conoce. ¿Podría redactar el aviso para el diario?

Olavo Bilac tomó lápiz y papel y escribió:

“Se vende encantadora propiedad, donde cantan los pájaros al amanecer en las extensas arboledas, rodeado por las cristalinas aguas de un lindo riachuelo. La casa, bañada por el sol naciente, ofrece la sombra tranquila de las tardes en la varanda.”

Algunos meses después, el poeta se encontró con el comerciante y le preguntó si ya habia vendido el lugar. -No pensé más en eso, dijo el hombre. Después que leí el aviso me dí cuenta de la maravilla que tenía.

A veces, no nos damos cuenta de las cosas buenas que tenemos y vamos tras falsos tesoros. Debemos valorar lo que tenemos y que nos fue dado gratuitamente por Dios: la salud, los amigos, el empleo, el conocimiento que adquirimos, la sonrisa de los niños y el cariño de esa persona especial.

Estos sí son verdaderos tesoros.

Colosenses 2: 10 En Cristo estàn escondidos todos los tesoros de la sabidurìa y del conocimiento

miércoles, 28 de septiembre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Visión

Un Obispo, de la costa oriental de los Estados Unidos, hace muchos años visitó a una pequeña universidad religiosa del medio oeste.

Se alojó en casa del presidente de la universidad, que también fungía como catedrático de física y química. Después de la cena, el obispo dijo que el milenio no podía estar lejos porque todo sobre la naturaleza había sido descubierto y todos los inventos habían sido concebidos.

El joven presidente de la universidad le manifestó cortésmente su desacuerdo y le dijo que él creía que habría más descubrimientos. Cuando el obispo, enojado, retó al presidente para que nombrara siquiera uno de tales inventos, el presidente replicó que estaba seguro de que dentro de cincuenta años los hombres podrían volar.

“¡Absurdo!” barboteó el furioso obispo. “Sólo los ángeles fueron creados para volar”.

El nombre del obispo era Wright, y tenía dos hijos que demostrarían tener una visión más amplia que la de su padre. Sus nombres eran Orville y Wilbur.
(Inventaron y pusieron en vuelo el primer avión práctico.)

El padre y sus hijos vivían bajo el mismo cielo, pero no tenían el mismo horizonte. (William Barker)

Muchas veces Dios ha puesto en nuestro Corazón una visión que quizá no concuerde con la de quienes nos rodean, sin embargo no olvidemos que es Él quien la ha puesto allí.

Habacuc 2:3
Aunque la visión tardará aún por tiempo, más al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará.
Juan 4:35
¿No decís vosotros: Aun hay cuatro meses hasta que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos, y mirad las regiones, porque ya están blancas para la siega.
Daniel 8:26
Y la visión de la tarde y la mañana que está dicha, es verdadera: y tú guarda la visión, porque es para muchos días.
Filipenses 3:15
Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos: y si otra cosa sentís, esto también os revelará Dios.

martes, 27 de septiembre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Secretos

“Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón.” Salmo 95.7-8

El escuchar, sentir y entender la voz de Dios es fundamental y monumental para tener un caminar cercano e íntimo con Él.

El escuchar y responder positivamente a esa voz es aún más importante porque crea un lazo de confianza entre tú y Él.

Este versículo dice, “Si” lo oyes/ escuchas Su voz hoy. ¿Vas a poder escucharla? ¿Estás dispuesto a escucharla?

Luego sigue diciendo, “No endurezcas tu corazón”. Dónde esta tu Corazón? El órgano que bombea sangre está en tu pecho, pero allí no es donde está el corazón del cual este pasaje está hablando. Tu corazón esta en tu cabeza, también conocido como el cerebro. Típicamente cuando la Biblia dice “Corazón”, se está refiriendo a tu sistema límbico, o la parte de sobrevivencia de tu cerebro. La parte que guarda memorias, experiencias, emociones y no piensa con palabras ni lógica. Basado en las experiencias guardadas, tu cerebro responde y reacciona a situaciones diarias, para mantenerse seguro. La manera en que respondes hoy en día a las situaciones, para así mantenerte seguro, están basadas en experiencias de tu pasado.

Entonces, si puedes y estás dispuesto a oír y escuchar SU voz, está atento al dolor de tu pasado y experiencia, para que no respondas ni reacciones ante Dios con un reflejo auto protector, en vez de confiar completamente en El.

“Si” estás dispuesto y disponible para escuchar Su voz…..hablemos entonces por un momento sobre los secretos. Los secretos usualmente son sobre cosas que estamos haciendo y que sabemos o sentimos que no es lo correcto, cosas que no son buenas para uno y cosas de las cuales no hablamos. Cuando oras, pidiéndole a Dios que te guíe y dirija en la vida, pero al mismo tiempo tienes un secreto o un tema no resuelto, adivina de que te querrá hablar El primero…..de TU SECRETO!

Dios te ama y quiere que resuelvas las cosas no saludables o difíciles en tu vida. Pero si no estás listo para enfrentar y trabajar con ese problema/secreto, vas a tener que cortar Su voz. Convirtiéndose entonces en un área que no le confías a El. Cuando ignoras su voz por mucho tiempo, desarrollarás adormecimiento. El resultado es la pérdida gradual de la habilidad de escuchar Su voz. Ese proceso completo describe lo que significa el “endurecer tu corazón”.

Si callas Su voz, entonces El no podrá hablarte a ti, ni a pasado, ni a tus experiencias, ni a tus miedos, ni a tus fracasos. El no podrá traer sanidad a esa parte de tu cerebro y vida. El resultado será el que continúes reaccionando a la vida de maneras no saludables e incontrolables. Esto sucede porque Su voz fue callada y apagada por el miedo de nuestros secretos.

Oye Su voz hoy. Después de que la oigas, escúchala. Esto es importante, si no escuchas Su voz hoy, entonces mañana puede que no oigas nada.
La comunicación reciproca, de dos vías, es una relación.

La comunicación de una sola vía, es religión
.

Robert Vander Meer

domingo, 25 de septiembre de 2011

ACERCANDOME AL REY



No Pares, sigue Tocando


El folklore que rodea al famoso concertista, pianista y primer ministro polaco, Ignace Paderewski, incluye esta historia:

Una madre, deseando animar a su hijo a mejorar su desenvolvimiento al piano, compró boletos para un concierto de Paderewski. Cuando llegó la noche, hallaron sus asientos cercanos al frente del salón de conciertos y pudieron apreciar el majestuoso piano de marca Steinway esperando en escena.
Pronto, la madre halló a una amiga con quien conversar y el niño se escurrió.

Cuando llegaron las ocho de la noche, se apagaron las luces, la audiencia hizo silencio y sólo entonces notaron al niño sentado en el banco del piano tocando “Estrellita”

Su madre tragó en seco pero antes de que pudiera retirar a su hijo, apareció el maestro en escena y rápidamente se dirigió al piano. “No pares, continúa tocando”, le susurró al niño. Inclinándose, Paderewski estiró su mano izquierda y comenzó a tocar la parte del bajo.

Pronto su brazo derecho se estiraba del lado contrario, rodeando al pequeño, para agregar un”obbligato” corrido.
Juntos, el viejo maestro y el pequeño novato mantuvieron a la multitud embobada.

En nuestras vidas, tan poco pulidas como puedan parecernos, es el Maestro quien nos rodea y susurra en nuestro oido, una y otra vez: “No pares, sigue tocando”. Y mientras lo hacemos, Él aumenta y suplementa hasta crear una obra de sorprendente belleza.

Darrel L. Anderson

Prosigo a la meta al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 2:14.