viernes, 18 de diciembre de 2009

ACERCANDOME AL REY



Hoy… El Señor Será Mi Pastor.

“El Señor es Mi Pastor…Nada me faltará”. Salmo 23:1

Hoy es un día para disfrutar a la luz del sol si de día o de la luna si es noche de esta hermosa de la imagen de Señor y Pastor que me presenta este maravilloso salmo 23.

Acá encuentro la imagen del Señor altísimo , el Santo y por lo tanto yo pequeño e impuro por lo cuál no podría acércame a él, pero ese mismo Señor es también el Pastor, el confortador, el compañero, el amigo, quien está cerca de la oveja. Cuál es el estado intermedio entre Señor y Pastor? Sin duda es la imagen de Padre. Por eso me gozo hoy en este Salmo, en realidad es el Salmo de la Paternidad Divina.

El Padre provee cuidado y por lo tanto nada me faltará.

¿Qué implica la expresión “Nada me faltará”?.

* Implica la realidad de nada se me disminuirá porque él todo lo engrandece dentro de mi.

* Nada me dejará vacío, porque él todo lo llena. Nada quedará sin llenar.

* Ninguna de las áreas de mi vida quedará incompleta, porque el lo termina todo, lo construye todo.

Por eso el Apóstol Pablo lo expresa en su carta a los Efesios cuando ora “Para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”

Un genuino y verdadero Padre siempre velará para que a sus hijos no les falte lo que es básico y necesario. Dios, el buen padre siempre vela por los que son suyos.

Este es el día para ver en acción el amor del Padre en mi existencia. No importa lo que mis ojos puedan ver o mis oídos escuchar, en medio de todo lo veré a él como mi Padre, Mi Señor y mi Pastor. Mis temores y mis angustias las llevaré a él como oveja temerosa y su presencia reanimarán mis debilidades internas y como un hijo amado me recuperaré porque el Altísimo es mi Pastor y por encima de todo es mi Padre.

Señor, Gracias por sostenerme con el poder de tu fuerza. Gracias por ser mi padre que me anima, me sustenta y me alimenta. Hoy no estaré solo en este mundo confundido, sino que me guiarás con tu diestra y caminaré contigo como el niño camina tomado de la mano con su padre. Nada ni nadie me hará retroceder porque tú me has dicho que estarás conmigo cada día hasta el final del camino. Hoy te quiero contemplar como mi Padre y mi Pastor. Amén.

Dr. Serafín Contreras Galeano.

ACERCANDOME AL REY



Papas Embarazados

Entre los hipocampos o caballitos de mar el que lleva el embarazo es el padre.

La madre se limita a depositar sus huevos en un minúsculo orificio de la bolsa incubadora que el macho tiene en la parte delantera de la cola y luego se alejará para siempre. El macho fecundará los huevos y los incubará por un período de dos meses.

A medida que los embriones se desarrollan la bolsa incubadora se agranda dándole al macho un tierno aspecto de embarazado.

Cuando llega el momento del parto el cuerpo del padre es presa de movimientos convulsivos y se contrae de manera intermitente.

Mediante flexiones y enderezamientos sucesivos el caballito de mar comienza a expulsar las crías en forma aislada o grupal. Durante el parto que dura varias horas y se parece mucho a un alumbramiento verán la luz varias docenas de crías.

Terminado el parto el padre abandona a sus hijos a su suerte no sin antes devorarse a algunos de ellos que queden a su alcance.

Tito Rodriguez
Director Instituto Argentino de Buceo

Si los padres entendieran todo el dolor y sufrimiento que una mujer experimenta no solo antes del parto, sino en el parto y después del parto criando y cuidado hijos, el hombre sería más tierno, comprensivo y un tremendo ayudante en el largo proceso de maternidad.

Muchos son los hombres que creen que por llevar dinero a la casa para el alimento de los hijos eso ya es suficiente. No, la familia se extiende más alla de simplemente un plato de comida. Los caballitos de mar luego de estar embarazados se comen a los hijos que el mismo da luz. Muchos esposos no solo no se imaginan el duro trabajo del embarazo sino que luego destruyen la vida de sus hijos con su mal ejemplo y conducta.

Y si mal os parece servir al Señor, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos al Señor. Josue 24:15

Nuestros padres pecaron y murieron,pero a nosotros nos tocó el castigo. Lamentaciones 5:7

Entonces me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a una nación de rebeldes que se ha rebelado contra mí; ellos y sus padres se han levantado contra mí hasta este mismo día. Ezequiel 2:3

jueves, 17 de diciembre de 2009

ACERCANDOME AL REY



Hoy… Quiero Abrir La Puerta de Mi Corazón.

“He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta entraré a el” Apocalipsis 3:20

Una de las cosas que más aprecio en mi casa es la puerta. Esa puerta es símbolo de autoridad y de firmeza. Le abro la puerta a quién yo deseo que entre y la cierro firmemente si encuentro que en el lado exterior de mi casa hay algo que me amenaza a mi y a mi familia. Por ello el Señor, queriendo hablar de intimidad dice que está tocando la puerta y si alguien oye su voz y le abre, entonces él entrará, y yo quiero hoy darle la oportunidad para que entre a mi vida.

Cual es su deseo hoy? Anhela las cosas celestiales o está meramente embriagado por las terrenales? Anhela usted disfrutar la doctrina alta del amor de Dios? Desea hoy libertad y una comunión más cercana con el Señor? Aspira conocer las medidas del amor divino en su altura, anchura, profundidad y altura? Entonces usted es candidato para oír la voz del Señor y el toque suave de su mano sobre la puerta de su corazón.

Cuando el toca al corazón es porque desea una estrecha comunión con nosotros y quiere compartir la unción del santo. Él tiene todas las llaves de las cámaras secretas de Dios y sin embargo no va a entrar en tu corazón a menos que tu mismo le abras la puerta.

Hoy quiero abrir la puerta y disfrutar de su dulce compañía sabiendo que cuando él entra no solo me trae paz y amor y sobre todo salvación sino que también trae los tesoros de Dios de las cámaras secretas del Padre. S

Se que él hará de mi corazón su residencia permanente, con él llega la provisión del espíritu , él vendrá con el amor que siempre he anhelado sentir, él vendrá con el vino nuevo y las manzanas dulces de amor y traerá el aliento y salud que necesito en medio de mi enfermedad. Cuando yo le abra la puerta él no solo entrará sino que él dejará afuera los enemigos. Oh amor tan sin igual que trae tal invitado. Hoy quiero abrir esa puerta y dejarlo entrar y nunca, nunca más dejarle ir.

Para que dejarle ir, si ya he vivido muchos años solo. Otros han tocado la puerta y yo la he abierto y los he invitado a seguir, pero desde el mismo momento que abrí la puerta me dejaron un hondo sabor amargo en espíritu. No tenían nada que ofrecerme. Invité al Señor religión, al señor filosofía, al señor éxito, a la señorita vanidad, a doña orgullo y a don gruñón y nada me dejaron….como no he de invitar al Señor Jesús..si en él encuentro gozo y felicidad, verdadero amor y profunda ternura.

“ Señor. Se que tocas la puerta de mi corazón y quieres entrar, no te quiero dejar fuera. Te necesito y anhelo que toques mi vida y me llenes de tu amor y bondad. Tú prometes entrar e mi ser y que más anhelo yo si no es eso. Tu presencia es importante y maravillosa. La puerta de mi corazón cede ante la insistente y amorosa persuasión de tu Espíritu. Ven Señor Jesús. Amén.

Dr. Serafín Contreras Galeano.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

ACERCANDOME AL REY



Hoy… El Señor es Mi Fortaleza

“Tú, Señor, eres mi fuerza; yo te amo. Tú eres mi protector, mi lugar de refugio, mi libertador, mi Dios, la roca que me protege, mi escudo, el poder que me salva, mi más alto escondite. Tú, Señor eres digno de alabanza, cuando te llamo me salvas de mi enemigos. La muerte me enredó en sus lazos; sentí miedo ante el torrente destructor. La muerte me envolvió en sus lazos; me encontré en trampas mortales. En mi angustia llamé al Señor, pedí ayuda a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; mis gritos llegaron a sus oídos.

El Señor, el Altísimo, hizo oír su voz de trueno desde el cielo; granizos y carbones encendidos. Lanzó sus rayos como flechas y a mis enemigos hizo huir en desorden. El fondo del mar quedó al descubierto; las bases del mundo quedaron a ala vista por la voz amenazante del Señor, por el fuerte soplo que lanzó. Dios me tendió la mano desde lo alto y con su mano me saco del mar inmenso. Me salvó de enemigos poderosos que me odiaban y eran más fuertes que yo. Me atacaron cuando yo estaba en desgracia, pero el Señor me dio su apoyo: me sacó a la libertad; me salvo porque me amaba.

El Señor me ha dado la recompensa que merecía mi limpia conducta, pues yo he seguido el camino del Señor. Jamas he negado de mi Dios. Yo tengo presente todos sus decretos, jamás he rechazado sus leyes. Me he conducido ante él sin tacha alguna; me he alejado de la maldad. El Señor me ha recompensado por mi impía conducta en su presencia. Tú, Señor eres fiel con el que es fiel, irreprochable con el que es irreprochable, sincero con el que es sincero, pero sagaz con el que es astuto. Tu salvas a los humildes, pero humillas a los orgullosos. Tú, Señor me das luz; ti, Dios mío, alumbras mi oscuridad. Con tu ayuda atacare al enemigo y sobre el muro de sus ciudades pasaré.

El camino de Dios perfecto; la promesa del Señor es digna de confianza; Dios protege a todos cuantos en él confían. Quien es Dios, fuera del Señor? Qué otro dios hay que pueda protegernos? Dios es quien me da fuerzas, quien hace intachable mi conducta, quien me da pies ligeros como de cierva, quien me hace estar firme en las alturas, quien me entrena para la batalla, quien me da fuerza para tensar arcos de bronce.

Salmo 18.

Serafín Contreras Galeano

ACERCANDOME AL REY



Agradecido

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidio que le mostrarán el mejor anillo de compromiso que tuviera.

El joyero le presento uno. La hermosa piedra solitaria brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contemplo el anillo y con una sonrisa lo aprobó. Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo.

Se va usted a casar pronto? – Le preguntó el joyero. No! – respondió el muchacho – Ni siquiera tengo novia.

La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador. Es para mí mamá – dijo el muchacho.

Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me dió el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos. Fue padre y madre para mí, y fue amiga y hermana, y fue mi maestra. Me hizo ser lo que soy.

Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella.

Quizás después entregue otro anillo de compromiso. Pero será el segundo.

El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento aquel que se hacia nada más a los clientes importantes.

“No olvides lo importante que es mostrarle el agradecimiento y el amor hacia tus padres.

Lo que han hecho por tí, no tiene precio, sin embargo puedes hacer tu mayor esfuerzo en devolverles al menos lo mejor dentro de tus posibilidades, recuerda que si no eres padre, muy probablemente lo serás! aprovecha mientras los tienes a tu lado, no sea que pronto tengas que arrepentirte y no puedas devolver el tiempo.”

Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser censurado por aquello de que doy gracias? I Cor 10:30

Para exclamar con voz de acción de gracias, Y para contar todas tus maravillas. Sal 26:7

Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos, Pues cercano está tu nombre; Los hombres cuentan tus maravillas. Sal 75:1

martes, 15 de diciembre de 2009

ACERCANDOME AL REY



Infeliz, Pobre y Ciego

Las tristezas no se quedan para siempre cuando caminamos en dirección a lo que siempre deseamos. Paulo Coelho

¿Alguna vez has estado en el valle de los miserables? Las personas que habitan en este valle se sienten infelices, pobres y ciegos. Estas personas no disfrutan la vida, viven amargados, son tan pobres que no pueden dar ni una sonrisa y tan ciegos que no ven nada, están cegados que no alcanzan a ver todo lo bueno que Dios tiene para ellos. Quien camina en este valle, camina en medio de lodo y pareciera que cada paso que da lo lleva al hundimiento en sus relaciones, en sus negocios, en su vida, a esta persona le cuesta tomar vuelo, le cuesta elevarse.

Me atrevo a preguntarte ¿Eres feliz? seguramente me dirás si soy feliz, tengo a Cristo en mi corazón y sabes yo no voy a dudar de que tengas a Cristo en tu corazón. Me encanta que seas feliz y ahora te preguntaría ¿Estás satisfecho con tu vida? ¿Estas viviendo la vida que Dios diseñó para ti? O ¿Estás viviendo la vida sintiéndote triste, miserable, ciego y sin propósito?

Si hoy estas leyendo este artículo es porque andas buscando la felicidad plena, porque quieres más de la vida, no estás satisfecho contigo mismo, sabes que hay algo más y no sabes como lograrlo. Hay muchas personas que cuando llega el mes de diciembre se deprimen de tal manera porque no han podido lograr sus sueños, viven pensando que se ha ido otro año y siguen en el mismo lugar, no teniendo lo que querían, sus sueños lo ven demasiado lejos por lo cual desean que este mes no llegue. Tú no eres de esas personas porque a partir de hoy estás tomando la dirección que te lleva a la felicidad porque has decidido poner en el Señor todos tus sueños.

Tu puedes decir hoy como el Salmista: “Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme. Puso en mis labios un cántico nuevo, un himno de alabanza a nuestro Dios.” Salmo 40:1-3ª.

Creo que tu eres de aquellos que están agradecidos por la vida, que tienen y experimentan buenos momentos en la vida, sin embargo sabes que algo te falta. Sabes que tienes todo el potencial y todas las oportunidades para ser feliz pero no lo sientes, y sobre todo cuando ves que hay cosas que no están funcionando bien en alguna área de tu vida. ¿Está tu vida en equilibrio? ¿Cómo estás en tus relaciones? ¿Cómo estás con tus metas? ¿Estás postergando tus sueños?

La felicidad no es un accidente. No es un sentimiento, la felicidad es algo que tú eliges. Elige ser feliz hoy y alegrar a otros!

La felicidad no va a llegar a tu vida por lo que te pase o por medio de una varita mágica sino que viene por lo que pasa internamente, dentro de ti. No es algo que tú sientes, es cuestión de elección.

Tú puedes elegir quien quieres ser, recuerda que Dios te ha dado el poder de elegir, te ha dado el libre albedrío, tu puedes elegir ser la mejor versión de ti mismo que te entusiasme ser. ¿Quién quieres ser? Tu comienzas a vivir a partir de esa persona que tu quieres ser.

¿Si no fueras tu mismo quien te gustaría ser?

Muchos no son felices porque no saben quienes son y están tratando de vivir una vida copiándose a otros o siguiendo los estándares del mundo o de los medios de comunicación, que para ser feliz necesitas una tarjeta de crédito o mucho dinero, o necesitas ser famoso o poderoso.

Cuando tú sabes quién eres, puedes ser genuino en pensamiento, palabra y acción. Jesús era autentico porque sabía quién era, sabía cual era su misión y su vida no era llevada por las circunstancias. Jesús no vivía en la excusa, vivía comprometido con su propósito. Como dice un autor tu naciste original no mueras como una copia. Así que para ser feliz necesitas encontrarte con tu diseño y comenzar a elevarte hacia las alturas. Si quieres ser feliz no tienes que esperar a que las cosas cambien, a que las cosas mejoren, no tienes que esperar el 2010 y comenzar con la canción: “año nuevo, vida nueva, mas alegres los días serán…”
Para ser feliz debe gustarte lo que estás haciendo.
¿Lo que estás haciendo te gusta? ¿Te hace feliz? Si respondiste si, te felicito.
Si respondiste no, es hora de cambiar lo que estás haciendo, porque no te está llevando a ninguna parte. Es hora de cambiar lo que está dentro de ti, lo que te hace infeliz en realidad no son las cosas que están afuera, lo externo, es la frustración interna. Es tiempo de tomar decisiones, tiempo de ir tras una vida extraordinaria, tiempo de elevarse.

Elige ser feliz hoy y tu vida cambiará! Tú puedes dejar de ser infeliz, pobre y ciego. Esto se aprende y tú debes dar el próximo paso de buscar la ayuda de personas que te ayuden a ver aquellas cosas que no estás viendo.

Haz del 2010, el mejor año de tu vida!

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach Personal

lunes, 14 de diciembre de 2009

ACERCANDOME AL REY



Hoy… Estaré En Audiencia Privada Con El Señor

“Sea puesta mi oración delante de ti como incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde” (Salmos 141:2).
El orar es como encender una vara de incienso, y después dejar que el humo se eleve en el aire hasta que llene el cuarto con su fragancia.
Así es también con la oración. Dios tiene una relación con nosotros que dura toda la vida, no sólo como amigo, sino como nuestro Padre amoroso. Nuestro Padre está extremadamente bien relacionado y tiene una provisión ilimitada de todas las cosas, así que no tiene que considerar el costo de nuestras necesidades para ver si las puede solventar o pagar en estos momentos.
¿Por qué nos dice Jesús que no nos cansemos de orar, sino que perseveremos en la fe?
La oración es una audiencia privada con el Señor, una oportunidad para hacerle cualquier pregunta, para saber el por qué de algo que haya ocurrido y para pedir ayuda y provisión al Ser más rico, más poderoso y con más conocimientos de toda la creación.
Lo que estamos autorizados a hacer mientras oramos, y lo que resulta de nuestras oraciones, no sucede de otra forma, ni le sucede a ninguna otra persona. Podemos hacer todas las cosas mediante el Señor, cosas que no tenemos ninguna esperanza de hacer sin Él.
Así que para ser efectivos en nuestra oración, necesitaremos aprender algunas lecciones importantes respecto a esto que llamamos oración. ¿Qué clase de actividad es ésta?
Una primera lección que podemos aprender respecto a la oración es que trata con lo que es imposible para nosotros lograr por nuestros propios medios. Con la oración entramos al terreno de lo que no podemos hacer y no podemos cambiar, donde nuestra única esperanza es la intervención del Señor (Lucas 18:27). Por muy obvio que suene, es una verdad muy fácil de olvidar.
Nuestra tendencia es evaluar una situación: calculando el cociente de las posibilidades y decidiendo qué es lo más probable que suceda. Si cambiar algo con nuestras propias fuerzas está sólo un poquito fuera de nuestro alcance, o una insignificancia más allá de nuestras habilidades, le agregamos oración como darle un pequeño giro a una bola de boliche. Podemos equivocadamente tratar la oración como un seguro adicional, un pequeño “extra que no hace daño”.
Un giro puede ayudarnos a derribar más pinos, pero no es necesario.
En otras palabras, si no tenemos cuidado de contraatacar esta tendencia natural, vamos a terminar orando sólo por las situaciones en las que creemos que hay una buena posibilidad de que algo suceda por sí mismo, sin requerir la intervención de Dios.

Así, aun cuando el Señor conteste nuestra oración, no parece gran cosa porque ya nos habíamos imaginado que la situación podía resolverse sola. Pero si oramos por circunstancias y necesidades que no tienen esperanza sin el toque de Jesús, en realidad veremos más respuestas y aumentará nuestra fe para orar por situaciones aún más imposibles.
Hoy llegaré en Audiencia con el Señor y se que él me oirá.
Señor, Gracias por recibirme ante tu trono a través de la oración. Me humillo ante ti. En el Nombre de Jesús. Amén.

Dr. Daniel A. Brown.

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