jueves, 30 de julio de 2009

ACERCANDOME AL REY



No Hay Amor Sin Dolor. No Hay Crecimiento Sin Dolor.

Ella me dijo con angustia del alma. Yo amó demasiado, pero no entiendo porque si amo de esa manera siento tanto dolor. Le dije: Bienvenida al Club de los enamorados. Todo amor va tomado de la mano con el dolor. Jesús nos amó de tal manera que terminó por ese amor clavado en la Cruz del Calvario por nosotros. Recuerda si no hay dolor no ganamos.

El deportista te lo puede decir que para tener una victoria primero necesita sentir el dolor en sus músculos y una madre te dirá el dolor del parto antes de disfrutar la Victoria de tener un hijo en sus brazos.
“Dios susurra y habla a la conciencia a través del placer pero le grita mediante el dolor: el dolor es su megáfono para despertar a un mundo adormecido”.
Clive Staples Lewis (1898-1963) Escritor británico.
El dolor es una realidad inevitable de la vida. Podemos aceptar el dolor y crecer en la vida a través de el. Si corremos en la vida huyendo del dolor a la final terminaremos eliminando los sanos placeres de la vida, ya que el dolor da a luz los mejores y sanos placer de la vida.
Recuerdas la última vez que tuviste que limitarte por un yeso en tu pierna? Que dolor sentirse limitado, pero luego…muy luego tuviste el placer sano de volver a correr.
La clave en la vida no está en evitar, huir o eliminar el dolor de la vida, porque eso es imposible, pero si podemos ver un mejor camino…el camino de aceptar, crecer y madurar en medio del dolor.
“El dolor es, él mismo, una medicina” William Cowper (1731-1800) Poeta británico.
Qué es en un última instancia el dolor? En simplemente el precio que se paga por el placer. Es el precio que paga el estudiante pasando noche enteras preparándose para tener el placer de la graduación, es el precio que se paga construyendo una buena relación para tener un buen matrimonio, es el precio de la madre en el parto para tener a su hijo cerca de su corazón. Lo más que pagamos (dolor) lo más que valoramos lo que ganamos y logramos.
Vivimos en un mundo instantáneo donde nadie quiere pagar el precio del dolor. Hoy se pueden obtener títulos sin estudiar, cosas sin pagar y hasta hijos sin engendrar, pero todos sabemos que el placer no es el mismo.
Decadencia de la vida es perseguir la comodidad sin ningún precio por pagar. Cuando un ser humano, una familia o una sociedad busca el placer, la comodidad y la vida sin dolor sabemos que se está tomando el camino peligroso y la vida sin raíces. Muchos imperios mundiales cayeron por que buscaron la comodidad sin pagar el precio y se abrieron a la decadencia de ellos mismos.
“El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor. Fiodor Dostoievski (1821-1881) Novelista ruso.
Muchos evitan el dolor por el temor. Conocí a ese hombre quién por 20 años se negó a visitar un odontólogo por temor al dolor. A menudo el temor al dolor es peor que el dolor mismo. El dolor de una inyección puede ser de solo segundos pero tener temor al dolor puede alargarse por horas.
La verdad es que cuando evitamos pagar el precio del dolor olvidamos que siempre, tarde que temprano tenemos que pagar el precio, pero cuando yo lo prolongo, lo pago con intereses.
El dolor es pasajero, pero los resultados pueden ser eternos.
“Toda ciencia viene del dolor. El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás”. Stefan Zweig (1881-1942) Escritor austriaco.
Dios nos creó como seres humanos no como robots. Los robots no sienten ningún dolor, pero los seres humanos si. La belleza del dolor no solo está en lo que logramos después del dolor sino en la compañía eterna de Dios, quién está a nuestro lado para consolarnos, fortalecernos y darnos de su Espíritu. Una de la herramientas que Dios usa para hacernos crecer es la riqueza del dolor que nos impulsa vencer nuestra limitaciones y a reparar nuestras almas.
“porque no menospreció ni rechazó el dolor del afligido, ni de él escondió su rostro, sino que cuando clamó a él, lo escuchó”. Salmo 22:24
“El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor; ablandará su cama en la enfermedad”. Salmo 41:3
Vivimos cada día en una encrucijada para escoger entre la vida y la muerte, la libertad o la esclavitud, la realidad o el escapismo y esa decisión siempre lleva implícito el dolor.
“El dolor siempre cumple lo que promete”.Germaine de Staël (1766-1817) Escritora e intelectual francesa.
Esfuerzo es un proceso de la vida por donde todos tenemos que ir y ese esfuerzo implica dolor. Tenemos muchas lecciones cruciales que aprender, conflictos que resolver y metas que alcanzar pero nada de eso está exento del dolor…es el dolor de crecer…el dolor de madurar…el dolor de triunfar y el dolor de morir para poder vivir.
Si nunca saltamos al río…jamás llegaremos a la otra orilla.
No más quejas ni lamentos por el dolor que sentimos, pongamos la mirada en la meta para no perder los minutos en el dolor que sentimos en las piernas al correr.
Aprendamos a aceptar el dolor de enfrentar la realidad y así encontrar la verdad de nuestra vida. No le temas más al dolor y véalo como el canal del crecimiento de tu vida interior.
Hay una herencia infinita que crece como una dulce planta en nuestro ser interior…esa planta duele cuando crece como le duele al gusano el liberarse del capullo para luego tener el placer de volar como una mariposa.

“El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior”.
Amado Nervo (1870-1919) Poeta, novelista y ensayista mexicano.
La semilla que cae a tierra, la humedad la pudre y quebranta su corteza y entonces la vida surge. El dolor de tu vida está quebrantando la dureza del alma para liberar la vida de Dios dentro de ti.

Comienza a alabar a Dios, mira la grandeza de su amor, por tu mirada en la bola, no en el dolor de tus piernas y avanza con firmeza al aro para lanzar la bola y anotar los puntos finales del campeonato de tu vida y entonces..solo entonces tendrás el placer de tener el trofeo en tus manos.
Que Dios te sostenga hasta llegar a la meta.

Dr. Serafín Contreras Galeano.

ACERCANDOME AL REY



No Vivas en el Pasado… Es Tiempo de Cambiar!!!

“Enfrentarse al futuro con métodos del pasado es perder el gozo del presente”.


Muchas personas actualmente viven en un pasado que no les permite avanzar, viven lamentándose de las cosas que no hicieron y no pudieron lograr. Lo mas triste es que cada uno tuvo la oportunidad de elegir y sin embargo hoy se dan cuenta que eligieron mal y piensan que no hay solución.

Algunos se lamentan de su matrimonio que tienen varios años y hoy se están separando por una u otra razón, le llaman problemas matrimoniales. La verdad es que no hay problemas matrimoniales, sino problemas personales.

Algunos se lamentan que en sus negocios las cosas están saliendo mal y no hallan la formula para salir adelante.

Otros se lamentan de no haber terminado esa carrera universitaria y piensan que si la hubieran terminado su vida sería diferente.

Otros están como el famoso personaje Calimero diciendo: “¡No es justo! ¡Qué injusticia!” o “¡nadie me entiende!”. Viven quejándose porque las personas no son como ellos y están solos.

Cada una de estas situaciones son asuntos de cambio. La vida cambió, nuestras relaciones cambian, el trabajo cambia, vivimos en época de cambios donde necesitamos aprender a renovarnos para poder vivir y disfrutar todo lo que hacemos.

“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.” Victor Frankl

Para que la vida siga hace falta renovación. Para la vida del ser humano, la renovación es imprescindible. Si no somos capaces de renovarnos a los cambios, sufrimos y perecemos. La ansiedad, el estrés y la depresión por ejemplo, son un aviso de nuestro cerebro de que hay algo en nuestra vida que necesita ser renovado, cambiado.. Una crisis, del estilo que sea, suele reflejar la necesidad de hacer una renovación, de movernos en una nueva dirección.

Podemos aprender de las águilas:

El águila, es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir 70 años. Pero para llegar a esa edad, a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. A los 40 años: Sus uñas curvas y flexibles, no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta.
Su pico alargado y puntiagudo, también se curva.
Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas por las gruesas plumas. ! Volar es ahora muy difícil!
Entonces el águila, tiene sólo dos alternativas: Morir,….. ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared, donde no necesite volar.
Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después, va a arrancar sus viejas uñas.
Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.
Y después de cinco meses, sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir, y entonces dispone de 30 años más.

Podemos entender la importancia de la renovación, de no vivir en el pasado apegados a costumbres y tradiciones, apegados a la rutina. Las soluciones que antes funcionaban no tienen por qué funcionar hoy. Las respuestas correctas del pasado es muy probable que hoy se hayan convertido en un problema. Si no estamos atentos a los cambios, el presente nos devorará.

Recuerda las palabras de Pablo: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” Romanos 12: 2 NVI

Puedes creer que entiendes la situación, pero lo que no entiendes es que la situación acaba de cambiar. Por ejemplo, si antes pensaba que la solución a tu relación de pareja es un divorcio piensa que puedes tener un matrimonio extraordinario. Si antes te quejabas de que no tienes amigos, de que la vida es injusta comienza tú ahora a generar amistades, a generar cambios en tu vida, a buscar la vida extraordinaria. NO VIVAS EN EL PASADO.

Si hasta hoy nada de lo que has hecho te ha servido y piensas que todo es una carga ¿Qué necesitas cambiar en este momento? ¿Cuál es tu anhelo?

Hoy es el mejor día para soltar tu pasado y todo aquello que te detiene para vivir una vida extraordinaria.

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

miércoles, 29 de julio de 2009

ACERCANDOME AL REY




Oración Poderosa Para Proyectos Fructíferos. (Cuarta Parte)

En La Tercera Parte hablamos de La Oración Es Para Inconformes. En esta cuarta parte hablaremos de que la Oración es la certeza de lo que se espera.
Elías no estaba orando a ver si llovía, a ver si algo pasaba.
Elías estaba orando porque sabía que la oración que Dios le había mandado a hacer haría llover, llover y llover. “…y la séptima vez el criado le informó:…”. 1Reyes18:44
Sólo a la séptima vez tenía algo que decir: “Desde el mar viene subiendo una nube. Es tan pequeña como una mano”. 1 Reyes18:44
El criado sacó los “binoculares” y dijo: ¡Que fenómeno tan extraño, pero si en Israel no ha habido nubes desde hace tres años y medio! O sea, no es más que un vaporcito. Así, se empiezan a ver actitudes cariñosas de parte de la persona por la cual usted está orando. Igualmente, ve una gotita de provisión que empieza a entrar a su bolsillo.

Usted empieza a ver un cambio en el carácter de la persona por la que ha estado orando.
Una nubecita del tamaño de una mano. Para una persona sin fe, prácticamente, eso no es nada. Pero usted no debe pensar así. Elías tuvo suficiente con la información de su criado: “Es tan pequeña como una mano”. “Entonces Elías le ordenó: “Ve y dile a Acab: Engancha el carro y vete antes de que la lluvia te detenga””. 1Reyes 18:44
Una orden extraña, al parecer ridícula debida las circunstancias, pero es que hay una gran diferencia entre la persona que pasa tiempo en oración con Dios y conoce que lo que Dios dice se hace y las personas que no oran y se guían por lo que ven.
El criado fue donde el rey Acab y le da el mensaje, algo así como: “Mire, que Elías le manda a decir que enganche ese carro y salga corriendo porque el aguacero que viene no lo va a parar nadie y usted sabe que Elías es como medio loco porque esa gente que ora mucho es como loca”.

Elías sabía muy bien lo que Dios le había mandado a hacer y lo que había prometido hacer a través de su oración y fe.
Elías tenía la certeza de lo que esperaba porque sabía bien la fuente: Un Dios que cumple su palabra. Un Dios amplio y generoso, que da en abundancia.

Seguiremos en la Quinta Parte de Este Tema hablando de la oración que desata el Poder de Dios..
Que Dios te siga llenando de su paz.

John Freedy y Ruth Betancurt.

martes, 28 de julio de 2009

ACERCANDOME AL REY




Hoy..Pediré A Dios Lo Que Conviene.


Se congregaron los de Judá para pedir socorro al Se;or; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Dios.. 2 Crónicas 20:4
Qué y cómo debo pedirle a Dios?
Pídele a Dios que te ayude en formas muy prácticas. Pídele que haga que las cosas funcionen cuando de otro modo no resultaría.
Dios quiere abogar por ti. A Él le importan las necesidades diarias de tu vida y quiere ayudarte con los pequeños detalles.
Reflexiona sobre las cosas que has hecho mal en tu vida.
Recuerda que el amor de Dios cubre una multitud de faltas y equivocaciones. Dios encubre las cosas para liberarnos de su poder humillante. Agradéceselo.
Da gracias a Dios de que en cada momento de tu vida eres bendecido por Su amor. El amor del Señor te consuela, te calma y te levanta.
Cuando tengas necesidad de consuelo, debes saber que Dios siempre está justo ahí contigo. En la presencia de Dios el desánimo se transforma en valor y la esperanza se hace realidad.
Como parte de tu tiempo de oración con Dios, es posible que quieras incluir la siguiente oración:
Padre eterno: Estoy asombrado por la posibilidad de que Tú puedas realmente amarme de esta forma; estás tan lleno de deleite y eres tan acogedor. Ni mi corazón ni mi mente lo puede captar.
Yo suponía que Tú serías menos íntimo, que estarías menos dispuesto a estar cerca de mí. Creo que ésa es la razón por la que me he quedado distante y he sido impersonal contigo, excepto en aquellos momentos de gran necesidad.
No eres impersonal ni remoto en lo absoluto, ¿verdad? Me abro a Tu amor asombroso, Señor, y pido que me ayudes a superar este tipo de temor hacia Ti.
Te agradezco porque no tengo que trabajar para ganarme Tu aprobación; fuiste Tú quien me quiso antes de que yo ni siquiera comenzara a quererte a Ti.
Ahora vengo a Ti, con el deseo de confiar más en Ti por todas las cosas que Tu amor provee: ventajas, refugio, aliento, esperanza, misericordia y satisfacción.
Recibo el regalo de amor que me ofreces en la persona de Jesús, Tu Hijo.
Estoy tan humildemente agradecido que me recibas en Tu presencia por medio de Él, y de compartir con Él todos los privilegios de ser llamado Tu Hijo amado. En el nombre de Jesús. Amén.
Dr. Daniel A. Brown.
Disfrute Tu Diario Vivir.

lunes, 27 de julio de 2009

ACERCANDOME AL REY




La Voz Que Habla. (Segunda Parte).

Continuaremos con la segunda Parte de este Tema La Voz Que Habla.
Estamos viviendo en un siglo secularizado. Nuestros pensamientos y hábitos son los del científico, no los del adorador. Estamos más dispuestos a explicar que a adorar. “Es un trueno” decimos, y seguimos nuestro camino, indiferentes. Pero todavía la Voz sigue resonando y escudriñando.
El orden y la vida del mundo dependen de esa Voz, pero los hombres están demasiado ocupados, o demasiado obstinados para escuchar.
Cada uno de nosotros ha tenido alguna experiencia imposible de explicar: un súbito sentido de soledad, un sentimiento de maravilla o de pavor, al contemplar la vastedad del infinito. O tal vez un fugaz relámpago de luz, como venido de otro sol, que nos ha dejado la sensación de pertenecer a otro mundo, que nuestro origen es divino.
Lo que hemos visto entonces, o sentido, o aprendido, es diferente a todo lo que enseñan las escuelas, y en una amplia gama, distinto de todas nuestras anteriores experiencias y opiniones.
Nos vimos entonces forzados a suspender nuestras dudas cuando, por un breve momento, las nubes se retiraron y pudimos ver y oír por nosotros mismos. Cualquiera sea la explicación que demos a estos casos, no seríamos justos si excluyéramos completamente a Dios, negando que nos estuviera hablando en ellos. Nunca tengamos a tal petulancia.
Es mi propia creencia (y no me enojo si alguien opina de distinta manera),que todo lo bueno y bello que hay en el mundo, producido por el hombre, es el resultado de su falaz y pecaminosa respuesta a la Voz creativa que resuena por toda la tierra.
Los filósofos moralistas, que soñaron sueños de virtud; los pensadores religiosos, que especularon acerca de Dios y la inmortalidad; los poetas y artistas, que crearon de la materia común obras de imperecedera belleza, ¿cómo se pueden explicar? No es suficiente con decir “Se trata del genio.”
¿Qué es el genio? El genio podrá ser un hombre perseguido por esa Voz, que trabaja afanándose como un poseído, por ver si logra alcanzar un fin que vagamente comprende.
El hecho de que el genio, sea hombre o mujer, no crea en Dios, y aún hable o escriba en contra de él, no contradice lo que estoy diciendo. La revelación de la obra redentora de Dios que se halla en las Escrituras es necesaria para la obtención de la fe salvadora y la paz con Dios.
La fe en el Salvador resucitado es necesaria para la obtención de paz y tranquilidad y para adquirir fe en nuestra propia inmortalidad. Para mí todo esto es una adecuada explicación de todo lo bueno que existe fuera de Cristo. Pero usted puede ser un buen cristiano sin aceptar mi tesis.

La voz de Dios es amistosa. Nadie necesita asustarse al oirla, a menos que antes haya hecho la decisión de no obedecerla. La sangre de Cristo ha cubierto no solo la raza humana, sino toda la creación también. “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por él reconciliar todas las cosas consigo, así las que están en la tierra como las que están en el cielo,haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”(Colosenses 1:19-20).
Podemos predicar con toda confianza acerca de un cielo amistoso. Los cielos y la tierra están llenos de la buena voluntad de aquel que habitó en la zarza. La sangre perfecta del sacrificio expiatorio asegura esto para siempre.
Quienquiera que desee detenerse a escuchar oirá hablar a los cielos. Esta no es la hora en que los hombres están dispuestos a escuchar, porque el escuchar no es parte de la religión popular de hoy en día. Nos encontramos en el polo opuesto.
La religión ha aceptado la monstruosa herejía de que el ruido, el tamaño, la actividad y el estrépito hacen estimable al ser humano delante de Dios. A un pueblo que está sumido en un clima de violencia Dios le dice:
“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.”
Hoy en día Dios quiere que aprendamos que nuestra fortaleza y seguridad no dependen del ruido, sino del silencio. Es necesario que estemos tranquilos y en silencio para oír la voz de Dios. Lo mejor es que estemos con nuestra Biblia abierta ante nosotros.

Entonces, si así lo deseamos, podemos acercarnos a Dios y escuchar lo que está hablando a nuestro corazón.
Pienso que para la mayoría de las personas el procedimiento será algo como esto: primero un sonido, como de una Presencia caminando en el jardín. Después una voz, algo más inteligible, pero todavía algo lejos. Luego, el momento feliz cuando el Espíritu comienza a iluminar las Escrituras, y eso que al principio fue solo un sonido, y después una voz, llega a ser una palabra clara, cálida, íntima y amable como la del mejor amigo. Enseguida vendrá la vida y la luz, y lo mejor de todo, la capacidad de ver y descansar, abrazando a Cristo como el Salvador y Señor de todo.
La Biblia no podrá nunca ser un libro vivo hasta que no reconozcamos que Dios habla en el universo. Saltar de un mundo impersonal y muerto a una Biblia dogmática es algo demasiado para muchas personas. Ellos pueden admitir que deberían aceptar la Biblia como la Palabra de Dios, pero de ahí a creer que cada palabra es para ellos, media un gran trecho.
Un hombre puede decir, “Esas palabras son para mí,” pero todavía seguir pensando en su corazón que no lo son. El es víctima de una psicología dividida. Trata de pensar que Dios está mudo en todas partes y que habla solo en un libro.
Creo que mucha de nuestra incredulidad religiosa se debe a que tenemos una equivocada concepción de las Escrituras de Verdad. Un Dios silencioso comienza a hablar súbitamente en un Libro, y cuando éste queda terminado, vuelve a guardar silencio por el resto de los siglos. Y ahora leemos el libro como si fuera solo el registro de lo que Dios dijo en los tiempos que hablaba. Con nociones como estas en nuestra cabeza, ¿cómo podemos creer? El hecho es que Dios no está mudo y silencioso, que nunca lo ha estado. Está en la naturaleza de Dios hablar.
La segunda persona del Dios Trino es llamada la Palabra. La Biblia es el resultado del continuo hablar de Dios. Es la declaración infalible de su mente dicha para nosotros en palabras comprensibles y familiares.
Creo que un nuevo mundo surgirá de la actual niebla religiosa cuando nos acerquemos a la Biblia con la idea de que no solo es un libro que una vez ha hablado, sino uno que habla todavía. Los profetas decían habitualmente “Así dice el Señor.” Y daban a entender a sus oyentes que Dios estaba hablando siempre en tiempo presente.

Podemos usar el tiempo pasado para hacer ver que en algún momento, en el tiempo pasado, Dios habló, pero lo que Dios dijo una vez, sigue repitiéndose, como la criatura que ha nacido sigue viviendo, y un mundo que fue creado, sigue existiendo. Pero estas ilustraciones son insuficientes, porque las criaturas mueren, y los mundos se consumen, mas la Palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Si queréis proseguir en conocer a Dios, abrid vuestra Biblia, en la seguridad de que ella os hablará. No la leáis pensando que es una cosa que podéis desechar en cualquier momento, porque ella es algo más que una cosa; es una voz, una palabra, la palabra del Dios vivo.
Señor, enséñame a escuchar. Los tiempos son ruidosos, y mis oídos están hartos de gritería y sonidos estridentes. Dame el espíritu del niño Samuel, que dijo, “Habla, Señor, que tu siervo oye.” Permíteme que te oiga hablándome al corazón.

Haz que me acostumbre al sonido de tu voz, y que lo oiga cuando todos los de la tierra hayan desaparecido; haz que los únicos sonidos que oiga en esos momentos sean los de la música de tu Voz, Amén.
A. W. Tozer

jueves, 23 de julio de 2009

ACERCANDOME AL REY




La Voz Que Habla. (Primera Parte)

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1
Cualquier persona inteligente, aún no instruida en las enseñanzas del cristianismo, leyendo este texto llegaría a la conclusión que lo que Juan quiere decir es que Dios desea hablar, y comunicar sus pensamientos a otros. Y estaría en lo cierto.
La palabra es el medio por el cual se expresan los pensamientos, y al aplicar este término al Hijo de Dios nos lleva a pensar que el deseo de expresarse es inherente a la Divinidad, y que Dios desea hablar con los seres que ha creado. Toda la Biblia apoya esta creencia. Dios está hablando. No solo que ha hablado, sino que está hablando.
Habla continuamente por medio de la naturaleza; el mundo está lleno de su voz.
Una de las grandes realidades que debemos considerar es la Voz de Dios hablando en este mundo.
La cosmología más breve y más satisfactoria es ésta. “Dios dijo, y fue hecho!’ El por qué de la ley natural es la voz viviente de Dios inmanente a toda la creación. Y esta palabra de Dios que dio vida a todas las cosas no puede entenderse que es la Biblia, porque no es palabra escrita o impresa, sino la expresión de la voluntad de Dios hablando en la estructura de todas las cosas.
Esa palabra de Dios es el aliento divino, que llena todo con potencia viva. La voz de Dios es la energía más poderosa en la naturaleza, pues toda energía parte del hecho de que Dios ha hablado.
La Biblia es la palabra escrita de Dios, y porque es escrita, está confinada a los límites del papel, tinta y cuero. En cambio la voz de Dios es viva, libre y soberana.
“Las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida!’ La vida está en las palabras habladas. La palabra de Dios en la Biblia puede tener poder solo si corresponde con la palabra de Dios en el universo. Es su Voz
presente, lo que hace a la palabra escrita tan poderosa. Si no fuera así, la palabra estaría encerrada entre las tapas de un libro.

Sería una concepción muy primitiva de Dios imaginarlo en la creación usando sierras, martillos y clavos a la manera de un carpintero que fabrica un mueble. La Biblia enseña otra cosa. “Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió”(Salmos 33.9). “Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos, por la palabra de Dios” (Hebreos 11:3).
Tengamos en cuenta que Dios no se refiere aquí a su palabra escrita, sino a su palabra hablada.
La voz de Dios que llena el mundo antecede a la Biblia por siglos incontables. Es una voz que no ha dejado de oírse desde los albores de la creación, y sigue resonando de un extremo a otro del universo.
La palabra de Dios es rápida y poderosa. En el principio de todas las cosas habló hacia la nada, y la nada se convirtió en algo. El caos oyó esa voz, y se convirtió en orden; la oscuridad la oyó, y nació la luz. “Y dijo Dios sea, y fue!’ Estas palabras gemelas, como causa y efecto, ocurren a todo lo largo del relato bíblico de la creación. El dijo vale por el así. Y el así, es el dijo puesto en continuo presente.
Que Dios está aquí, y está hablando, son verdades que respaldan otras verdades bíblicas: sin ellas no podría haber revelación. Dios no escribió un libro y lo envió por medio de mensajeros a personas sin ayuda. Dios habló un Libro, y vive en sus palabras habladas, hablando continuamente sus palabras y haciendo que perduren a través de los años.
Dios sopló sobre un muñeco de barro y ese vino a ser un hombre. El sopla sobre los hombres y vuelven a convertirse en barro. “Volveos, hijos de los hombres” -fue lo que Dios dijo después de decretar la muerte de todo hombre, y no fue necesario que dijera una sola palabra más.
La triste procesión humana desde la cuna hasta la sepultura es prueba suficiente de que su primera palabra fue verdad.
Todavía no hemos dado la atención necesaria a esa profunda declaración en el evangelio de Juan que dice, “Aquel era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo!’
No importan los cambios de puntuación que se hagan, la verdad permanece firme, la palabra de Dios afecta el corazón de todo hombre, como la luz lo hace al alma.
En el corazón de todos los hombres brilla la luz y resuena la palabra, y no hay manera de escapar. Algo así debe ser necesario, si es cierto que Dios vive y está en el mundo. Juan afirma que así es.
Aun las personas que nunca han leído la Biblia han recibido en sus conciencias mensajes suficientemente claros, de manera que no pueden decir que no han oído su voz. “Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles, o defendiéndoles, sus razonamientos”(Romanos 2:15).
“Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas, de modo que son inexcusables”(Romanos 1:20).
Los hebreos de la antigüedad le daban el nombre de Sabiduría a esa voz de que estamos tratando, pues decían que se oía en todas partes y que recorría la tierra en busca de respuesta de parte de los hijos de los hombres.
El capítulo octavo del libro de Proverbios comienza así: “¿No clama la sabiduría, y da su voz la inteligencia?” Entonces describe la sabiduría como una hermosa mujer que “se para en las alturas y en las encrucijadas de los caminos; dirige su voz a todas partes, para que nadie deje de oírla y dice: ‘Oh, hombres, a vosotros clamo; dirijo mi voz a los hijos de los hombres.’ “Seguidamente se dirige a los simples y faltos de cordura y les aconseja que escuchen lo que les dice.
Lo que pide la sabiduría de Dios es atención espiritual, pero rara vez este pedido es escuchado. La tragedia consiste en que nuestro bienestar eterno
depende de nuestro oír, y hemos enseñado a nuestros oídos a no escuchar.
Esta voz universal ha resonado siempre, y a menudo atribulado a los hombres, aun cuando estos no se daban cuenta de donde provenían sus temores. ¿No será esa voz que se cierne como niebla vital sobre los corazones de hombres y mujeres, lo que ha despertado sus conciencias y sus anhelos de inmortalidad en millones de seres humanos desde los albores de la historia?
No tenemos por qué temer eso. La voz hablando es un hecho. Como los hombres han reaccionado ante ella, es algo que se debe observar.
Una vez que Dios habló a nuestro Señor desde el cielo, algunos que oyeron atribuyeron la voz a causas naturales. “Ha sido trueno’,’ dijeron. Este hábito de explicar la voz por causas naturales es la vera raíz de la ciencia moderna.
En el soplo de vida del cosmos hay algo misterioso, algo sumamente pavoroso, que la mente humana no alcanza a comprender. El creyente no pretende comprenderlo, simplemente cae de rodillas y exclama ” ¡Dios!” El hombre común también cae de rodillas, pero no lo hace para adorar, sino para investigar, escudriñar, en su afán de hallar explicación natural a todas las cosas.
Estamos viviendo en un siglo secularizado. Nuestros pensamientos y hábitos son los del científico, no los del adorador. Estamos más dispuestos a explicar que a adorar. “Es un trueno” decimos, y seguimos nuestro camino, indiferentes. Pero todavía la Voz sigue resonando y escudriñando.
En La Segunda Parte seguiremos tratando este Tema.

A. W. Tozer
Chicago. E.U.A.

miércoles, 22 de julio de 2009

ACERCANDOME AL REY




» Tiempo de Oración

Unos años atrás, un anuncio de televisión enfocaba el rostro sonriente de una preciosa joven. Aparecía mirando hacia abajo y evidentemente ocupada con cierta tarea, aunque no se veía lo que hacía. Mientras desempeñaba su labor, ella oraba. El anuncio hacia énfasis en ocupar tiempo para orar, aunque tuvieran que desarrollarse otros deberes durante el día.

Cuando el movimiento de la cámara mostró un panorama más amplio, se vio claramente que la joven cambiaba el pañal a su bebé.

¡Qué hermosa ilustración acerca de lo fácil que es para nosotros hablar con el Señor! Tal vez le sea difícil apartar un tiempo, aun breve, cada mañana, pero en el transcurso de las veinticuatro horas del día, podemos con creatividad encontrar unos instantes y dedicarlos a Dios.

Murmuramos y rechinamos,
Nos enfurecemos y estallamos,
Hablamos entre dientes y rezongamos,
Nuestros sentimientos resultan dañados.
No podemos entender
Nuestra visión se nubla más y más,
Y todo lo que necesitamos es:
Tener un momento con Él.

La mayoría de nosotros estamos tan ocupados durante el día que se nos hace muy difícil apartar una porción de tiempo para orar, y no precisamente para una breve plegaria de gratitud, sino unos momentos de genuina comunicación con el Señor.

Dios anhela que tengamos este tiempo juntos, y nosotros lo necesitamos. Hay ocasiones para estar a solas con el Salvador, pero es necesario que con gran empeño las busquemos.

Tomado del libro: Amanecer con Dios

Eclesiastés 3:11
Él ha hecho todo apropiado a su tiempo.