jueves, 11 de mayo de 2023

Pasando por una crisis

 


Pasando por una crisis

A las personas les cuesta darse cuenta que cuando pasan por una crisis, en realidad lo que haces es exactamente eso: Pasar por ella. ¡Todas las crisis son temporales! Todas las tormentas al final pasan. La noche se convierte en un nuevo día. Escoja persistir hasta que raye el alba.

Biblia y crisis

La Biblia habla de las crisis y como enfrentarlas:

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.

Habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues firmes. Efesios 6:13-14

La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz. Romanos 13:12

Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Efesios 5:16

Efesios 6:11
Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.

Estad, pues, firmes, CEÑIDA VUESTRA CINTURA CON LA VERDAD, REVESTIDOS CON LA CORAZA DE LA JUSTICIA.

Efesios 6:14

Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros. Santiago 4:7

Por tanto, puesto que Cristo ha padecido en la carne, armaos también vosotros con el mismo propósito, pues quien ha padecido en la carne ha terminado con el pecado. 1 Pedro 4:1

Dale clic acá abajo para ir al video con Luis Palau donde demuestra su Entereza, Esperanza y Visión de eternidad frente a su cáncer  en el pulmón:–

miércoles, 10 de mayo de 2023

Espíritu y vida.

 


Espíritu y vida.

Qué son las palabras? Son espíritu y vida?

Son el medio dado por Dios para conectarnos.

Es la belleza de poder establecer lazos de comunión.

Las palabras realmente llenas de Espíritu y Vida solo las encontramos en el Señor Jesús.

En esta primera sesión de la serie “Café con el Maestro”, Serafín Contreras Galeano comparte la primera reflexión sobre las palabras exclusivas de el Maestro y Señor Jesús.

Mis palabras son espíritu y son vida.

“Muchos de sus discípulos decían: «Esto es muy difícil de entender. ¿Cómo puede alguien aceptarlo?».

Jesús estaba consciente de que sus discípulos se quejaban, así que les dijo: «¿Acaso esto los ofende?   ¿Qué pensarán, entonces, si ven al Hijo del Hombre ascender al cielo otra vez?  Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida,   pero algunos de ustedes no me creen». (Pues Jesús sabía, desde un principio, quiénes eran los que no creían y también quién lo traicionaría).   Entonces les dijo: «Por eso dije que nadie puede venir a mí a menos que el Padre me lo entregue».

 A partir de ese momento, muchos de sus discípulos se apartaron de él y lo abandonaron.   Entonces Jesús, mirando a los Doce, les preguntó:

—¿Ustedes también van a marcharse?

  Simón Pedro le contestó:

—Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna.   Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios. Juan 6:60-69

Has clic acá para ir al vídeo y ver la primera sesión reflexiva de: Café Con El Maestro.

 

 

lunes, 8 de mayo de 2023

Paz: El arbitro de la vida

 


Paz: El arbitro de la vida

Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. Colosenses 3:15.

Amanecer de vida

Hoy…al amanecer mi vida parecía envuelta es un manto gris y opresivo. Ayer tuve unas experiencias muy desgarradoras en mi entorno que parecían ahogar mi alma.

Cuando el sol hoy se levanto victorioso parecía que su luz no me alcanzaba a tocar. Con desaliento en mi alma me dirigí al sillón donde acostumbro leer la Biblia y orar mientras disfrutaba del mate mañanero.

Paz que gobierna

Mis ojos se posaron en el verso de hoy. Colosenses 3:15 donde habla que la paz de Dios gobierne nuestros corazones. Sabía que parecía que la paz se hubiese esfumado por las circunstancias externas de la vida, pero entonces, como un suave  relámpago vino a mi mente lo que una vez había leído en un libro.

La Palabra gobernar en esta verso viene de la palabra griega “brabeuo”, la cual describe el trabajo profesional y bien delineado de un arbitro en un juego deportivo, quien profesional, moderada y justamente  juzga las acciones realizadas por un jugador.

Agradeciendo al Señor

Allí en mi sofá agradecí al Señor por traer este verso y recordarme que no son las Circunstancias las que determinan mi paz ni mi bienestar, no es la gente que me rodea ni es el buen día que he recibido , sino la Paz de Dios la que hará un papel clave como un arbitro en medio del juego diario donde tengo que desenvolverme.

Cuando la angustia me sobreviene, entonces el arbitro de la paz de Dios toca el silbato, saca la tarjeta amarilla o la tarjeta roja para detener la angustia , la cual está infringiendo las reglas de juego establecidas por Dios.

Olimpiadas del corazón

Esa paz cuando gobierna o rige las olimpiadas de mi corazón produce agradecimiento. Por eso Pablo en el verso finaliza diciendo. Sed Agradecidos.

Como no estar agradecidos con Dios quién no nos ha dejado solos en el gran juego de la vida, sino que nos ha provisto un grandioso arbitro…y ese arbitro es Su Paz.

Hoy, no miraré las malas jugadas de la vida ni las infracciones cometidas contra mi como hijo de Dios, sino que dejaré que la Paz de Dios sea el arbitro en mi diario caminar.

Señor, Gracias por darme de tu amor y de tu bondad y sobre todo tu paz. Por eso quiero ser agradecido. En el Nombre De Jesús. Amén.

Dr. Serafin Contreras Galeano.
www.serafin@contrerasg.com

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sábado, 6 de mayo de 2023

Me vuelvo a ti, oh Dios

 


Me vuelvo a ti, oh Dios

Me vuelvo a ti, mi Señor, es mi clamor cuando paso por momentos difíciles “Dios trata con sus discípulos sobre la base de “las crisis”.  Hay una cierta reacción rápida  generada por la crisis que nunca ocurre en los procesos lentos y largos.  No dejes que la “crisis” te mate, deja que te revitalice”.

Gracia y poder

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 2 Corintios 12:9

Crisis y fortaleza

Y me dijo: No temas, hombre muy estimado. La paz sea contigo; sé fuerte y esfuérzate. Cuando habló conmigo, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. Daniel 10:19

Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo. No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios. 1 Corintios 2:3

Miedo y angustia

“Jacob sintió mucho miedo, y se puso muy angustiado. Por eso dividió en dos grupos a la gente que lo acompañaba, y lo mismo hizo con las ovejas, las vacas y los camellos” Génesis 32:7

“Y al cabo del tiempo, cuando hayas vivido en medio de todas esas angustias y dolores, volverás al Señor tu Dios y escucharás su voz”. Deuteronomio 4:30

Desafío completo

Vayan y clamen a los dioses que han escogido. ¡Que ellos los libren en tiempo de angustia! Jueces 10:14

Mi desafío es dar el paso para volver al único Dios Verdadero.

jueves, 4 de mayo de 2023

Me atraerá y me hablará

 


Me atraerá y me hablará

Yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Oseas 2:14.
Nuestro benigno Dios, viendo cuántos atractivos tiene para nosotros el pecado, ha querido, para llevarnos a Él, ejercer sobre nosotros el más poderoso atractivo de su amor.

 ¿No recordamos aún cómo nos atrajo el mejor amigo de nuestras almas para arrancarnos de los encantos del mundo?
Esto mismo está dispuesto a hacer cuantas veces sea necesario para sacaros de las redes del pecado.

 Dios promete, con el fin de ejercer una acción más eficaz con nosotros, llevarnos a un lugar apartado, que no es precisamente un paraíso, sino un desierto, porque allí nada habrá que pueda estorbar nuestra atención por las cosas de Dios.

 En el desierto de la aflicción, la presencia de Dios es nuestro mayor bien; allí juzgamos su compañía mucho más preciosa que la de nuestros amigos cuando estábamos sentados bajo nuestra vid y nuestra higuera.
La soledad y la aflicción sirven para acercarnos a nuestro Padre mucho mejor que cualquier otro medio.

 Cuando de este modo somos apartados y llevados a Él, el Señor puede decirnos muchas cosas excelentes para nuestro consuelo.
¡Ojalá pudiéramos saber por experiencia cuán grande es el valor de esta promesa! Atraídos por su amor, separados por la prueba y consolados por el Espíritu de verdad, conoceremos al Señor y cantaremos con gozo sus alabanzas.

 Hoy... Quiero ser atraído por él al Desierto para escuchar su voz allí.
Señor, Gracias por atraerme con tu amor y bondad y sostenerme con tu brazo fuerte. Amén.

 
Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.

Dale clic acá abajo para ir al video con Serafín Contreras Galeano y el tema: “Escuchar A Dios” en su Parte 1.

miércoles, 3 de mayo de 2023

La mirada del alma

 


La mirada del alma

La verdad es que Jesús enseñó siempre que todo lo que él hacía podía hacerlo porque se mantenía mirando a Dios. Su poder descansaba en el hecho de que siempre estaba con su mirada interior puesta en su Padre (Juan 5:19-21).

Mirando al autor de la fe

La Epístola a los Hebreos  nos dice que corramos la carrera “puestos los ojos en el autor y consumador de la fe, en Jesús” Todo lo cual enseña que la fe no es un acto que se realiza una sola vez, sino una actitud continua del corazón que se mantiene mirando a Dios.

Creer, entonces, es dirigir la atención del corazón hacia Cristo. Es levantar la mirada a “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.” y nunca dejar de mirar por el resto de nuestra vida. Al principio podrá parecer difícil, pero dicha actitud se hace más fácil con el continuo mirar a la maravillosa personalidad de Cristo.

A pesar de distracciones

Podremos distraernos a veces, pero al haber encomendado nuestro corazón a él, cada vez que nos apartemos un poco, sentiremos el fuerte deseo de retornar al igual que un pajarillo que vuelve a su nido.

Insisto en que es necesaria esta entrega personal y voluntaria a Cristo, que hace que el alma fije para siempre su mirada en Jesús. Dios acepta esta intención como la elección nuestra, y tolera las distracciones que sufrimos al vivir en este mundo malo.

Adquiriendo el habito

Dios sabe que hemos encaminado nuestro corazón a Jesús, y nosotros también lo sabemos, y nos consolamos al saber que nuestra alma está adquiriendo un hábito que no tardará en formar parte de nuestra naturaleza, de modo que pronto no ha de requerir ningún esfuerzo de nuestra parte.

La fe es la virtud que menos piensa en sí misma. Por su propia naturaleza es escasamente consciente de que existe. Igual que el ojo, que ve todo lo que tiene delante de sí, pero él no se ve nunca, la fe se ocupa del Objeto sobre el cual ella descansa, y no pone nunca atención en sí misma.

Mientras miramos a Dios

Mientras estamos mirando a Dios, no nos estamos mirando a nosotros mismos, El hombre que ha luchado por purificarse a sí mismo, y no ha conseguido nada más que fracasos, encontrará grande alivio al quitar la mirada de sí mismo y fijarla en aquel Único que es perfecto.

Mientras mire a Jesús, se realizarán dentro de él todas aquellas cosas que deseó por tanto tiempo.

Dios estará dentro de él, obrando el querer y el hacer por su buena voluntad.

Fe no es un acto meritorio

La fe, por sí sola, no es un acto meritorio; el mérito depende de aquel en quien se pone la fe.

La fe es un cambio de mirada: dejamos de mirarnos a nosotros mismos para mirar a Dios. El pecado ha torcido nuestra visión interior. La incredulidad es poner al yo en el lugar que le corresponde a Dios, y se halla peligrosamente cerca del pecado de Lucifer, que dijo, “Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Isaías 14:14).

La fe mira hacia afuera

La fe mira hacia afuera, y no hacia adentro, y sobre esto reposa la vida entera.

Todo esto podrá parecer demasiado sencillo. Pero no pedimos disculpa por ello. A aquellos que quieren subir al cielo en busca de ayuda, o descender al infierno,  les dice,” Cercana está la palabra de fe” (Romanos 10:8)

La palabra nos induce a levantar nuestros ojos a Cristo y allí comienza la bendita vida de fe.

Al levantar nuestra mirada hacia Dios podemos esta seguros de hallar una mirada amistosa, porque está escrito que los ojos del Señor recorren toda la tierra para ver a los que tienen corazón perfecto para con él.

La gran expresión

La gran expresión de la experiencia es, “Tú, oh Dios, me ves. Cuando los ojos del alma se encuentran con el Señor quien busca, se puede decir que el cielo ha comenzado a existir en la tierra.

Nicolás de Cusa en su obra “Visión de Dios,” escribió esto hace más de quinientos años:

“Cuando todo mi afán es dirigirme hacia ti, porque tú haces todo para dirigirte hacia mí; cuando solo miro hacia ti con entera atención, sin despegar de ti los ojos de mi mente, por que tú me abrazas con tu constante cariño; cuando dirijo mi amor únicamente a ti, porque tú que eres amor, tú te has tornado hacia mí, ¿qué es mi vida, Señor mío, sin todo dulzura por tu amoroso abrazo?”

El casi no recordado Nicolás de Cusa

Me gustaría decir más de este antiguo varón de Dios. Él es muy poco conocido entre los cristianos corrientes y entre los fundamentalistas, menos. Creo que ganaríamos mucho si nos relacionáramos un poco con hombres de la escuela cristiana de la que Nicolás de Cusa es uno de los representantes más genuinos. Pero para que los líderes denominacionales de hoy aprueben la literatura que el pueblo ha de leer, esta debe ser enteramente del gusto partidista de ellos.

Medio siglo transcurrido en América con esta misma actitud nos ha hecho a todos presumidos y satisfechos con nosotros mismos.

Nos imitamos unos a otros, y repetimos los unos las frases de los otros, y buscamos excusas pueriles para disimular nuestra falta de originalidad.

Devoción brillante y radiante

Nicolás fue fiel seguidor de Cristo; amaba a nuestro Señor, su devoción era brillante y radiante. Su teología era ortodoxa, pero fragante y dulce como todo lo que emana de Jesús. Por ejemplo, su concepto de la vida eterna no podía ser más encantador. Si no me equivoco, era lo más parecido posible a Juan 17:3, que es lo corriente entre nosotros hoy en día.

“La vida eterna -decía Nicolás- no es otra cosa que la manera bendita en que miras constantemente, penetrando hasta lo más secreto de mi alma. Tu mirada imparte vida, incesantemente; imparte tu amor; me alimentas inflamándome; y mientras me alimentas, despiertas en mí mayores deseos de tí; me das a beber del rocío de la felicidad, y al mismo tiempo abres en mí una fuente de vida cuya corriente tú abasteces y haces permanente.”

Mirada del corazón

Pues bien, si la fe es la mirada que el corazón dirige a Dios, y si dicha mirada no es otra cosa que el levantar los ojos del alma para que se encuentren con los de Dios, que todo lo ve, se comprenderá que dicha operación es bastante fácil. Dios siempre hace fácil el desempeño de las cosas vitales, y las pone al alcance de los más débiles y pobres de nosotros.

De todo esto se pueden sacar varias conclusiones. Su simplicidad, por ejemplo. Desde que creer es mirar, eso se puede hacer sin necesidad de ninguna aparatosidad religiosa.

Dios ha dispuesto que lo esencial para la vida o para la muerte esté sujeto al capricho o al accidente.

Mirar es una actitud de corazón

El mobiliario puede romperse o perderse; el agua puede escurrirse, los registros consumirse por el fuego, el pastor puede tardar en llegar o el edificio incendiarse. Todas estas cosas son externas y pueden sufrir accidentes. Pero el mirar es una actitud del corazón que puede asumirla cualquiera, ya sea de pie, de rodillas, o reclinado en su última agonía, aunque se encuentre a miles de millas de cualquier templo.

En vista que el creer es mirar, dicha mirada se puede efectuar en cualquier momento.

Seguiremos en la Ultima Parte.

A. W. Tozer

Chicago. E.U.A.

Junio 16 de 1948