miércoles, 11 de diciembre de 2019

Cosas Que Pueden Paralizar En Tu Vida


 Cosas Que Pueden Producir parálisis en Tu Vida
Hay cosas que te pueden impedir movilizarte como quisieras.
La vida que Dios nos ha dado es dinámica. Dios es el Dios único que no es estático sino dinámico. Siempre está en movimiento, transformando y produciendo cambios permanentes. No es Dios de Parálisis.
El Apóstol Pablo lo expresó cuando dijo: «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas». Sin embargo a veces permitimos que ciertas cosas terminen inmovilizándonos espiritual, emocional y ministerialmente.
En varias ocasiones Jesús sanó a varios paralíticos atacando directamente la raíz de sus parálisis. Cuando conocemos la raíces de nuestras parálisis en la vida podemos retomar la fuerzas y movilizarnos en una nueva dimensión en nuestra vida.
«Unos días después, cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm, corrió la voz de que estaba en casa. Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras él les predicaba la palabra. Entonces llegaron cuatro hombres que le llevaban un paralítico. Como no podían acercarlo a Jesús por causa de la multitud, quitaron parte del techo encima de donde estaba Jesús y, luego de hacer una abertura, bajaron la camilla en la que estaba acostado el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico:
—Hijo, tus pecados quedan perdonados». Marcos 2:5
El Dr. Serafín Contreras Galeano comparte en esta audio conferencia el tema: «Cosas que pueden paralizar mi vida»
Has clic acá para escuchar y meditar en esta audio conferencia:

martes, 10 de diciembre de 2019

Sin Rencor



“El mejor regalo que uno puede dar es el perdón.” Pedro Sifontes
El  perdonar es muy importante  si tú quieres vivir una vida extraordinaria. Me he encontrado con muchas personas atrapadas en sus culpas, pesares y en sus rencores, muchos de ellos queriendo poder perdonar pero “no pueden”, están luchando consigo mismo,  y pasa porque sus expectativas son equivocadas acerca del perdón.
Es cierto que la vida no es justa, que hay gente que lastima, que te han hecho daño y que no merecen tú perdón. Pero, ¿Será eso lo que Dios quiere para tu vida?  ¿Será que el quiere que vivas amargado?
Entiende que el rencor no es un sentimiento agradable. Cada vez que piensas en la persona o en la circunstancia que lo provocó, vuelves a experimentar todas esas sensaciones desagradables como: ira, impotencia, frustración, dolor, ansiedad… todo eso es basura toxica que te causa estragos físicos en tu salud y emocional en tu mente.
Pero si Dios no quiere que viva amargado, ¿Qué hago con esas heridas? ¿Cómo saco este rencor?  ¿Cómo perdono?
Es importante entender lo que es el perdón, y lo que no es.
1.      No es un asunto de emociones. No tenemos que esperar  sentir alguna simpatía por el ofensor, para poder perdonarle.
2.      No es excusar. No significa aprobar lo que hizo esa persona. No necesitamos estar de acuerdo con el ofensor ni tenemos que buscar excusas por su comportamiento.
3.      No significa confiar nuevamente en el ofensor. Esto es particularmente importante cuando el ofensor no se arrepiente (y esto es muy frecuentemente el caso). El perdón, en este caso, no significa que la relación personal sea restaurada. La relación es restaurada solamente cuando el ofensor se arrepiente sinceramente, pide perdón y hace restitución. Mientras no sucede esto, no hay razón para confiar en él, ni mucho menos tener una relación amistosa con él.
4.      No es olvidar. Algunos piensan que no han perdonado realmente porque siguen sintiéndose heridos y no pueden olvidar la ofensa. El «olvidar» de Dios significa que El ya no recordará estos pecados «en contra de nosotros» (Salmo 79:8), o sea, ya nos utilizará para acusarnos.
5.      Perdonar es una decisión. Es un asunto «legal». Perdonar significa «soltar» o «condonar una deuda».
6.      Perdonar es un proceso. Nunca es bueno presionar a alguien: «Perdona no más» – esto lleva solamente a un perdón muy superficial.
En algunos casos tendremos que perdonar muchas veces; cada vez que la herida surge nuevamente en nuestros recuerdos. Jesús nos enseñó a perdonar «setenta veces siete» (Mateo 18:22).
El perdonar es algo que haces por ti mismo, no por la persona que te hirió. Cuando perdonas te liberas a ti mismo de poder volar, vivir a plenitud y con salud de mente, cuerpo y espíritu.
“Abandonen toda amargura,… y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Efesios 4:31,32
El mejor regalo que tú recibiste si eres cristiano fue el perdón de Dios y si Dios te ha perdonado, Dios espera que tú perdones.  Tu nunca tendrás que perdonar a otra persona, más de lo que Dios ya te ha perdonado. Y si aun no eres cristiano tú también puedes recibir el regalo del perdón por medio de Jesucristo para que puedas otorgar el perdón. Recuerda: “Nadie puede dar aquello que no tiene y nadie debe recibir aquello que no quiere”. Tú no puedes permitir que las personas te hieran. Las personas no te pueden dañar si tú no les das el permiso. Dígale adiós a sus rencores y comience a vivir la vida extraordinaria.
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes
Coach Personal

lunes, 9 de diciembre de 2019

Jesús… Yo Confío en Ti


¿Por qué te confundes  y Te agitas ante los problemas de la vida..?
Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones en mí todo se resolverá con tranquilidad según mis designios.
No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.
Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús, yo en ti confió.
Evita las preocupaciones y angustias y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad.
Abandónate confiada mente en mí. Reposa en mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: Jesús, yo confió en ti.
Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera.
Cuando me dices; Jesús, yo confío en ti, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, YO TE AMO.
Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración sigue confiado, cierra los ojos del alma y confía.
Continúa diciéndome a toda hora: Jesús, yo confío en ti.
Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles, Satanás quiere eso; agitarte, angustiarte, quitarte la Paz. Confía solo en Mí, abandonándote en Mí.
Así que no te preocupes, hecha en Mí todas tus cargas y duerme tranquilamente. Dime siempre; Jesús, yo confió en ti y verás grandes milagros.
Te lo prometo por mi amor.

domingo, 8 de diciembre de 2019

Auxilio… Dios se olvidó de mi…


Si estás leyendo este artículo, es porque te sientes identificado. Muchas personas  piensan que Dios se ha olvidado de ellas y se dicen a si mismo: ¿Por qué me abandonó Dios? ¿Es que acaso no soy digno? He puesto toda mi confianza en El y todavía no tengo respuesta. Me siento abandonado, solo y triste. ¿Si Dios me ama por qué permite que estas cosas malas me ocurran? ¿Por qué siempre oro y nunca me responde?
La verdad es que muchas personas han olvidado como vivir, se han centrado tanto en los problemas y en las cosas que les acontecen que se olvidan de la grandeza de Dios y de los planes que tiene Dios para ellos, sus planes son de bienestar. Dios no se ha olvidado de usted, siempre ha estado pendiente y ha cuidado cada detalle de su vida. Lo que siempre comparto, el hecho de estar vivo es la maravillosa oportunidad para ir tras los sueños que Dios puso en nuestros corazones. Dios no se olvidó, no se olvida y no se olvidará de ti porque tú eres su máxima creación, tú eres un poema de El. Lo que sucede es que Dios no va a hacer lo que a nosotros nos toca hacer.
Permítame hacerle una pregunta ¿Si usted viviera su vida ideal, qué le gustaría hacer?
– ¿Ayudar a otros?
– ¿Alcanzar equilibrio en su vida?
– ¿Entablar relaciones profundas y satisfactorias?
– ¿Pasar más tiempo con su familia?
– ¿Disfrutar la vida junto a tu esposo o esposa?
– ¿Comenzar su propio negocio?
– ¿Tener una vida saludable?
– ¿Tener un ministerio poderoso?
– ¿Llevar una vida santa?
– La lista podría ser larga y podrías contarme de las cosas que te gustaría hacer,  ahora todo eso es posible cuando adquirimos el conocimiento de El. Conocimiento es sabiduría, sabiduría es el arte de vivir.
«pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido». Oseas 4:6a (NVI)
La falta de conocimiento trae destrucción, trae crisis, trae derrotas, y muchas veces no encontramos respuestas a nuestros problemas  por nuestra falta de conocimiento, nuestra ceguera al no ver lo que necesitamos ver para seguir adelante y lo único que alcanzamos a ver son obstáculos. Dios probablemente no te quite los obstáculos cada vez que oras. El desea que tú crezcas y seas responsable para que solo y guiado por el Espíritu Santo y basado en la Biblia puedas vencer cualquier obstáculo. Lo que Dios busca es formar y fortalecer nuestro carácter.
Hay un relato llamado: La vida que sostienes está en tus manos
«Un grupo de chicos conocían a un hombre sabio de su pueblo y urdieron un plan para engañarle. Atraparían a un pájaro vivo e irían a visitar al hombre sabio. Uno de ellos sostendría el pájaro detrás de la espalda y le preguntaría: «Hombre sabio, ¿el pájaro está vivo o muerto?» 
Si el hombre sabio respondía que estaba vivo, el chico aplastaría rápidamente al pájaro y diría: «No, está muerto». 
Si el hombre sabio decía: «El pájaro está muerto», el chico le enseñaría el pájaro con vida. Los chicos consiguieron que el hombre sabio los recibiera, El que sostenía al pájaro le preguntó: «Hombre sabio, ¿el pájaro está vivo o muerto?» 
El hombre sabio permaneció en silencio durante unos instantes. Después se agachó hasta que quedó a la misma altura que el chico y le dijo: «La vida que sostienes está en tus manos».
De la misma manera que muestra este relato «La vida que sostienes está en tus manos». Dios te ha dado toda la capacidad de poder convertir tus sueños en realidad, está en tus manos el darle vida o matar tus sueños. Para ello vas a necesitar incorporar a tu vida esa búsqueda constante de la sabiduría manifestada a través de la lectura de la biblia y me gustaría recomendarte algunas distinciones que me han ayudado y pueden  llevarte a esa vida extraordinaria como el compromiso, la disciplina, la resiliencia, el aprendizaje, la perseverancia y la responsabilidad. Cada una de ella las puedes adquirir mediante nuestros entrenamientos o programa de capacitación.
¿Por qué nos cuesta creer que podemos tener  o lograr lo mejor?
¿Dios se ha olvidado de ti? De ninguna manera.
¿Te olvidarás tú de Dios? Es lo más probable que ocurra. Y para no olvidarse de El hay que estar conectado con El con un corazón agradecido, no un corazón lleno de quejas.
¿Por qué no dejas tu problema en el altar? ¿Por qué no comienzas a vivir la vida abundante? ¿Por qué no dejas de vivir en el pasado y comienzas a vivir tu futuro?
Hay una frase que dice: «El artista no es nada sino está conectado con su don, pero el don no es nada si no se lo pone a trabajar.» Emile Zola
Recuerda siempre que aunque tú olvides, Dios nunca se olvidará de ti. Ve tras tus sueños recordando las palabras del Apóstol Pablo:» Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.» Filipenses 1:6 (NVI)
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes

sábado, 7 de diciembre de 2019

No Desistas…


Cuando todo salga mal y ya intentaste todas las alternativas, no te desesperes…          
Dios proveerá de una solución.
¡Los momentos difíciles no son eternos!
Son como tempestades, sólo duran un momento.
Mira hacia atrás y ve cuantas cosas peores ya pasaste y superaste.
Algunas veces necesitamos las tribulaciones en nuestra vida
para hacernos madurar.
Cuando estés triste,
mira al cielo y fíjate. ¡Cuán grande es!
Si Dios fue capaz de crear el cielo, ¡Imagínate resolver tus problemas …
que son tan pequeños comparados con una obra tan grandiosa
como es el cielo!
Haz como los atletas de las Olimpiadas.
Aunque no consigan llegar en primer lugar, ¡luchan por llegar hasta el fin!
Por lo tanto, no desistas de tus ideales.
LUCHA HASTA EL FIN,
NO DESISTAS
A LA MITAD DEL CAMINO,
DI: “¡YO VOY A VENCER!”
Si estuvieras triste, ¡llora!,
¡alivia el alma!
¡Jamás dejes que la tristeza
te venza!
Jesús dice:
“¡ALÉGRATE! TEN BUEN ÁNIMO
QUE YO ESTOY CONTIGO!”
Ten amigos, nunca en cantidades, más bien en cualidades,
Busca amigos que te hagan crecer personal y espiritualmente.
Si no te hacen crecer …
¡¡¡APARTATE!!!
LAS MALAS COMPAÑIAS
¡HACEN PERDER LOS HABITOS ÚTILES!
¡TEN SUEÑOS!
Es en nuestros sueños que Dios nos revela su infinito poder.
¡NUNCA DEJES DE SOÑAR!
¡TEN OBJETIVOS!
¡Rema contra la marea!
En el recorrer de tu vida encontrarás personas que serán como “agua fría”
Dirán que eres incapaz … ¡que es imposible!
Dirán que aquello que tanto anhelas no es para ti.
¡NO DESISTAS!
EL DIOS AL QUE SERVIMOS
ES EL SEÑOR DEL UNIVERSO
Y ten la certeza que días mejores vendrán.
Y todo tiene un propósito en nuestra vida.
Nada es por casualidad.
ENTREGA TUS PASOS AL SEÑOR, CONFÍA EN ÉL Y ÉL TE GUIARÁ.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Estas destinado a Volar


Un campesino en una ocasión cazó un águila en el bosque, la trajo a casa, y la crió entre sus platos y pavos. Cinco años después, un naturalista vino a visitarlo y vio al ave.  Le dijo:
-¡Esa es un águila, no un pollo!
-¡Sí -contestó el campesino-, pero ya la he criado para que sea pollo.
– Aun así -expresó el naturalista-, tiene alas que abarcan un espacio de quince pies. ¡Es un águila!
-Nunca va a volar -afirmó el campesino.
El naturalista no estuvo de acuerdo y decidieron poner su diferencia a prueba.
Primero, el naturalista tomó el águila y le dijo:
-Águila, tú eres un águila; perteneces al cielo y no a la tierra; estira tus alas y vuela.
El águila vio a los pollos y saltó al suelo. Al día siguiente, el naturalista llevó el águila a la cima de la casa y le dijo lo mismo antes de soltarla. De nuevo, divisó a los pollos abajo y revoloteó para unirse a ellos y comer.
– Otro intento -dijo el naturalista.
Llevó el águila a una montaña. El ave temblorosa miró alrededor y luego el naturalista le hizo mirar al sol. De momento, el águila abrió sus alas, dio un poderoso chirrido y salió volando para nunca regresar.
Puede que otros digan que eres un trozo de carne, un pollo en vez de águila. Pero en lo profundo, tienes un espíritu creado a la imagen de Dios, y estás destinado a volar.
Todo llamado es grande
cuando se busca con fuerza.
Filipenses 3:14
Prosigo hacia meta para obtener el premio
del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Hoy… Dios Proveerá Lo Que Mi Vida Necesita


Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? Mateo 6:30.
Los vestidos son costosos y los creyentes poco afortunados tal vez vivan inquietos preocupándose cómo adquirirán un nuevo vestido. Las suelas de sus zapatos están ya gastadas, ¿cómo comprar unos nuevos? Mirad con cuánta solicitud ha provisto a esta necesidad.
El Padre celestial viste la hierba del campo con tal esplendor que ni el mismo Salomón pudo igualar, ¿y no vestirá a sus propios hijos? No lo dudemos. Tal vez llevamos muchos remiendos y zurcidos, pero iremos vestidos.
Un ministro del Señor, que era muy pobre, llevaba su ropa tan raída que se le caía a pedazos; pero como fiel siervo de Dios, esperaba que su Maestro le proveería vestidos. Cuando el que escribe estas líneas fue a visitar a un amigo suyo, le invitó a predicar a este buen siervo y se le ocurrió hacer una colecta para ayudarle; de este modo pudo obtener un traje.
¡Cuántos casos como éste se han repetido en los siervos de Dios, en los cuales se ha visto cómo el Maestro se ha preocupado de proporcionarles vestidos! El que proporcionó al primer hombre ropa después de su caída, también se la procurará en su misericordia; y la que el Señor dio a los primeros padres fue mucho mejor que la que ellos se hicieron para sí mismos.
Hoy no viviré sumido en preocupación por lo que me hace falta porque se que Mi Señor es Mi Pastor y Nada me Faltará.
Señor, Gracias por ser mi proveer y por tomar en cuenta mis necesidades básicas. Hoy descanso en tu altar creyendo que no me faltará. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro De Cheques del Banco De La Fe.