domingo, 7 de abril de 2019

No Olvide


No Olvide ser agradecido.
Seamos agradecidos de que todavía no tenemos todo lo que deseamos; si así fuese, ¿qué nos motivaría a seguir adelante?
Seamos agradecidos cuando no sabemos algo porque nos da la oportunidad de aprender.
Seamos agradecidos por los tiempos difíciles ya que en medio de ellos, crecemos.
Seamos agradecidos por nuestras limitaciones ya que nos dan oportunidad de mejorar.
Seamos agradecidos por cada nuevo desafío porque edifica nuestro carácter y nos fortalece.
Seamos agradecidos por nuestros errores ya que nos enseñan valiosas lecciones.
Seamos agradecidos cuando estemos cansados y desgastados porque significa que hemos hecho una diferencia.
Es fácil estar agradecidos por las cosas buenas. Una vida de ricos logros sólo alcanza a quienes también son agradecidos por los reveses.
La gratitud puede tornar algo negativo en algo positivo. Hallemos la manera de estar agradecidos por nuestras dificultades y se convertirán en nuestras bendiciones.
Perder el agradecimiento en la vida, es perder el fuego que puede encender nuestro espíritu hacia las cosas más bellas y únicas.
Ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel. Jueces 8:35
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. Col 3:15

sábado, 6 de abril de 2019

El Árbol Confundido


Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: “No sabía quién era.”
“Lo que te falta es concentración”, le decía el manzano, “si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ve que fácil es?”
– No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y “¿Ves que bellas son?”
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado. Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:
– No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución. No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.
– ¿Mi voz interior…? ¿Ser yo mismo…? ¿Conocerme…?, se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
– Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje… Tienes una misión “Cúmplela”. Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.
Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Y tú… ¿dejas crecer el roble que hay en ti? En la vida, todos tienen un propósito que cumplir, un espacio que llenar.
No permitas que nada ni nadie te impida conocer y compartir la maravillosa esencia de tu ser.
Pero sobre todo recuerda, jamás podrás conocer el propósito de tu vida si no rindes tu corazón a aquel quién te creo. Conocer a Dios es encontrar el propósito de Dios para nuestra vida.
¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del Señor está su deleite, y en su ley medita de día y de noche!
Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera. Salmo 1:1-3

viernes, 5 de abril de 2019

10 Cosas que te impiden ser feliz


A continuación te presentamos 10 cosas que tienes que dejar de hacer para poder ser feliz de una buena vez y para siempre. ¿Cómo ser feliz? Debes soltar todo lo que te causa tristeza, dolor, estrés y sufrimiento. Libérate y date la oportunidad de ser feliz.
1.- Deja de querer controlarlo todo
Esto es asfixiante. Si de verdad quieres ser feliz debes tratar de dejar querer controlarlo todo. Conozco personas que quieren tener el control de todo y, lo que hacen es amargarle la existencia a todo aquel le rodea y así mismo. Deja de controlar a tu pareja, a tus hermanos, a tu madre, a tu padre, a los eventos o situaciones, etc. No es justo. Entiendo que lo que no quieres es que el otro fracase. Quizá sientes que tienes la responsabilidad de velar para que no le suceda al otro lo que te sucedió a ti, pero… entiende que algunas personas aprenden de su propia experiencia, no de la de los demás. Da tu consejo y deja que el otro sea libre de elegir lo que cree que más le conviene. Deja a los demás ser como son, verás que serás feliz.
2.- Deja de cargar con la responsabilidad de los demás
Esto es muy importante, cada uno tiene que aportar su grano de arena. He visto personas que cogen todo para ellos solos, y cargan con todo el peso de la responsabilidad. Luego, las personas se hacen los locos y te dejan todo a ti: en el trabajo, en la casa, en la universidad, en el colegio, en la iglesia. Deja que cada quien aporte su parte, aunque esta sea pequeña. TU NO TIENES que cargar con los compromisos del otro. Coopera, pero no cargues con la responsabilidad ajena: tú debes ser feliz.
3.- No siempre tienes la razón
Sé que es difícil dar tu brazo a torcer. Es probable que los demás no quieran o no están en la capacidad de entender tu punto de vista. Pero… déjalo ir, no vale la pena imponerte y lastimar a los que te rodean. Es una situación demasiado estresante,¡déjalo ir!
Discutir y violentarte quitará años a tu vida. Si te enojas demasiado, cálmate y espera que las aguas vuelvan a su curso. Si estás en lo correcto, Dios te dará la razón. Tú mereces ser feliz.
4.-¿Por qué te preocupa ser aceptado?
Para ser feliz, no finjas ser alguien que no eres sólo para lograr ser aceptado. ¿Qué sucederá cuando te quites la máscara y todos vean realmente cómo eres? No, debes ser tu mismo, eso es lo que te hace especial. Le caerás bien a algunos, le caerás muy mal a otros: No te preocupes.
Jesús nuestro Señor pasó exactamente por lo mismo… Deja que las personas te acepten tal y como eres, no te esfuerces y, por favor, para ser feliz no debes pretender ser alguien que en verdad no eres.
5.-No te quejes tanto
“Al mal tiempo, buena cara”, no sé quién lo dijo, pero de seguro que era bien sabio. Al ser humano les ocurren cosas malas todo el tiempo. Es aceptable que te quejes y sufras lo que te acontece, pero lo que no está bien es que vivas quejándote hasta de la más mínima cosa. No es fácil vivir con alguien que vive quejándose todo el tiempo de pequeñeces, cuando hay tanta gente sufriendo por cosas mayores. Cuando sientas la necesidad de quejarte, mira a tu alrededor, de seguro verás gente con problemas el triple de pesados que el tuyo y, quizá, hasta los veas felices.
6.-Deja de dar tantas excusas
Para ser feliz no las necesitas !suéltalas! Las excusas te limitan, te estancan y no te dejan vivir tu vida al máximo. Hoy vas a decir: Yo puedo, yo quiero y voy a salir adelante. Voy a terminar ese proyecto tan importante para mí y para mi familia y no lo voy a postergar más y, con la ayuda de Dios saldré a camino y seré feliz.
7.-Deja de criticar
No somos iguales, si fuera lo contrario, ¿este mundo sería sumamente aburrido? Pero… Sí, existe algo que compartimos todos: el deseo de ser felices.
Deja al otro vivir su vida para que puedas tener tiempo de vivir la tuya.
Jesús dijo a sus discípulos: “No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados”.
¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano”.
Si vas a criticar hazlo adoptando una actitud responsable, no dañina, sino más bien constructiva y llena de amor. Debes primero conocerte y también comprender al otro. La crítica dañina agrandará las diferencias entre tú y tu prójimo,¡te impedirá ser feliz!.
8.-No te resistas a los cambios
Los cambios son buenos. Nos ayudan a permanecer en movimiento. Los cambios mejoran nuestra vida y la de los demás. Dios sabe por qué pasan las cosas. ¿No te ha pasado que te cambian algo de repente y luego las cosas te salen mejor? Sé feliz y acepta el cambio… No te resistas, sigue la corriente.
Señor, haz conmigo lo que quieras, porque sé que siempre haces lo que consideras mejor para mí.
9.- Deja ir el pasado
Para ser feliz es necesario que dejes ir el pasado, no es nada fácil. Sobre todo si nuestro pasado fue mejor que nuestro presente. Pero, debes reconocer que el pasado ya pasó y solo te queda vivir el presente. Ten en cuenta que ahora en el presente puedes realizar cosas que te enorgullezcan y te hagan aceptar y ver tu pasado de forma positiva. No te quedes en el ayer  lamentándote. Vive el presente y no pienses que tu futuro será aterrador. ¡Es ahora o nunca!
10.-No te apegues a nada
El hecho de que no seas apegado a una cosa, no quiere decir que no lo aprecias o no lo ames. Cuando sientes apego a alguna cosa quiere decir que tienes miedo de perderle. Nada es para siempre, lo que si es para siempre es el amor infinito de nuestro Padre Celestial. El amor y el miedo no coexisten, debes romper este lazo para que llegues a ser una persona: tolerante, pacifica, amable, empático, amorosa. Es algo difícil de explicar, pero te conviertes en alguien que acepta con amor todo lo que le acontece.
Esperamos que estos consejos te ayuden a ser feliz, de una buena vez y para siempre.
Fuente: Beliefnet

jueves, 4 de abril de 2019

Estas destinado a Volar


Un campesino en una ocasión cazó un águila en el bosque, la trajo a casa, y la crió entre sus patos y pavos. Cinco años después, un naturalista vino a visitarlo y vio al ave.  Le dijo:
-¡Esa es un águila, no un pollo!
-¡Sí -contestó el campesino-, pero ya la he criado para que sea pollo.
– Aun así -expresó el naturalista-, tiene alas que abarcan un espacio de quince pies. ¡Es un águila!
-Nunca va a volar -afirmó el campesino.
El naturalista no estuvo de acuerdo y decidieron poner su diferencia a prueba.
Primero, el naturalista tomó el águila y le dijo:
-Águila, tú eres un águila; perteneces al cielo y no a la tierra; estira tus alas y vuela.
El águila vio a los pollos y saltó al suelo. Al día siguiente, el naturalista llevó el águila a la cima de la casa y le dijo lo mismo antes de soltarla. De nuevo, divisó a los pollos abajo y revoloteó para unirse a ellos y comer.
– Otro intento -dijo el naturalista.
Llevó el águila a una montaña. El ave temblorosa miró alrededor y luego el naturalista le hizo mirar al sol. De momento, el águila abrió sus alas, dio un poderoso chirrido y salió volando para nunca regresar.
Puede que otros digan que eres un trozo de carne, un pollo en vez de águila. Pero en lo profundo, tienes un espíritu creado a la imagen de Dios, y estás destinado a volar.
Todo llamado es grande
cuando se busca con fuerza.
Filipenses 3:14
Prosigo hacia meta para obtener el premio
del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

miércoles, 3 de abril de 2019

Universidad del Fracaso



Una experiencia que tuve en la universidad, junto con la forma que reaccioné a ella, es típica de lo que muchos estudiantes enfrentan.
El primer día de mi primer año en la universidad, el profesor entró a la clase de historia de las civilizaciones y con energía, dijo: «La mitad de ustedes no aprobará esta clase».
¿Cuál fue mi primera reacción? ¡Miedo! Hasta entonces, nunca había tenido un fracaso en mis estudios. Y no quería empezar ahora, de manera que la primera pregunta que me hice fue: «¿Qué querrá el profesor?»
La universidad se transformó en un juego que yo quería ganar.
Recuerdo que una vez memoricé ochenta y tres fechas para un examen porque mi profesor creía que si se podían citar fechas era porque la materia se dominaba. Conseguí una A en ese examen, pero tres días más tarde, había olvidado toda la información.
Me las arreglé para evitar el fracaso que temía, pero en realidad no logré nada.
¿Qué es un fracaso?
Cuando era niño, yo creía que era un porcentaje. Menos de sesenta y nueve significaba fracaso. Setenta para arriba significaba éxito. Ese pensamiento no me ayudó.
El fracaso no es un porcentaje ni un examen. No es un hecho aislado. Es un proceso.
No estaba preparado para el fracaso.
Cuando me gradué de la universidad, lo hice entre el cinco por ciento mejor de la clase. Pero eso no quería decir nada.
Había jugado con éxito el juego de la escuela y había absorbido un montón de información. Pero no estaba preparado para lo que me esperaba más adelante.
La Vida tiene altos y bajos. Y las dos cosas son la mejor Universidad de la Vida. Esta Universidad nos prepara para el Éxito y para el Fracaso.
Lo importante es no perder ninguna lección y aplicarla de manera práctica en la vida.
Al fracaso lo precede la soberbia humana; a los honores los precede la humildad.
Proverbios 18:12
Los planes bien pensados: ¡pura ganancia!Los planes apresurados: ¡puro fracaso!
Proverbios 21:5

martes, 2 de abril de 2019

La Adversidad te Fortalece


“La vida es demasiada corta para permitir que las dificultades me quiten la alegría de vivir.” Pedro Sifontes
¿Cómo puedo mantenerme motivado cuando las cosas no están bien? Es cierto que cuando las cosas están saliendo bien nuestra motivación está alta; sin embargo, cuando las cosas no salen como quisiéramos nuestra tendencia es a desmotivarnos e inclusive a desesperarnos.
Debemos recordar las palabras de Pablo a Timoteo: Pero tú, Timoteo, mantén la calma en todo momento, soporta los sufrimientos y anuncia siempre la buena noticia.  Haz bien tu trabajo.”  2 Timoteo 4:5  ¿Qué puedes ver aquí?
La mayoría de las personas no alcanzan a ver las dificultades como oportunidades para crecer, no creemos que verdaderamente todas las cosas nos ayuden a bien. Y todas las cosas incluyen momentos difíciles, momentos de dolor. La clave para mantenerse motivado en tiempos difíciles es evitar caer en desesperanza y concentrarse en buscar el beneficio.
La adversidad nunca te dejará igual, tienes dos opciones en los momentos difíciles: te debilita o te da fuerzas. ¿Qué escoges? ¿Cómo te gustaría vivir la vida? ¿Motivado o desmotivado? Siempre tendrás opciones en la vida y una es la elección que debes hacer para enfrentar la adversidad.
¿Recuerdas el cuento de la zanahoria, el huevo y el grano de café?
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, chef de profesión, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre fuego. Pronto el agua de cada uno estaba hirviendo. En uno colocó zanahorias, en otros huevos y en el último preparó café. Los dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y lascolocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café.Mirando a su hija le dijo: “Querida, ¿qué ves?”
-”Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias.Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.Humildemente la hija preguntó: “¿Qué significa esto, papá?”
Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccionado en forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. El café sin embargo era único; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
“¿Cual eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón flexible? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido, te has vuelto dura y rígida?
¿O eres como el café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
Y tú, ¿cuál de los tres eres?
“No podemos controlar nuestras circunstancias, pero podemos controlar nuestras reacciones.” Joel Osteen
Estar motivado en tiempos difíciles exige determinación, pasión, confianza y compromiso. Tener la voluntad de estar automotivado es de valientes, no es de cobardes, los cobardes no tendrán ninguna herencia, nunca podrán disfrutar de las bendiciones de la vida.  No permitas que el fracaso o la adversidad te quite la motivación de ir tras tus sueños, cada vez que enfrentes la adversidad disponte para aprender de ella, busca los beneficios y te convertirás en una persona fuerte y poderosa.
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes
Coach y Conferencista

lunes, 1 de abril de 2019

Lo que Quiero es Salir Corriendo…


“Si has sentido miedo es que tu conciencia quiere hablarte.” Anónimo
El título que elegí es una frase que una persona manifestó en una de nuestras sesiones de coaching, y me llamó la atención porque es muy común en muchas personas que se encuentran en una encrucijada y no saben que hacer, quieren correr pero no pueden porque están llenas de pánico, están llenas de miedos y sienten miedo a morir. ¿Ha sentido pánico alguna vez? ¿Qué haces cuando Sientes pánico? ¿Te identificas con una de estas situaciones?
Sientes pánico en tu matrimonio al pensar si sigues aguantando o te separas y piensas que acaba el sufrimiento. ¿Y si no se acaba el sufrimiento?
Sientes pánico al ver que tus negocios no están produciendo, las deudas crecen y el dinero se acaba. ¿Cómo salgo de esto?
Sientes pánico, piensas que te puedes volver loco al no conseguir ese trabajo que necesitas o el que quieres. ¿Cómo no volverme loco?
Sientes pánico, cuando ves o escuchas que otros están alcanzando sus sueños y te preguntas ¿Por qué a mi no me pasa nada bueno? ¿Qué he hecho yo para merecer esta vida? O te dices: “quiero morirme” “quiero salir corriendo”.
El pánico paraliza y en la vida hay que entrenarse para no entrar en pánico. No es fácil salir del mismo  requiere en primer lugar una elección y en segundo lugar el compromiso de aprender en un contexto de amor, humildad y confianza.
La Elección
La vida siempre te brinda la oportunidad de elegir. No importa la circunstancia que tu estés atravesando tu eliges como reaccionas ante ella. Como dijo Chuck Swindoll “La vida es 10% de las cosas que me pasan y 90% de cómo reacciono ante ellas”. Mi elección va a afectar mis resultados.
Si elijo el pánico, viviré en estrés, ansiedad, depresión y mis pensamientos vivirán en el pasado y lo que es peor en la mentira. Hay unos casos en la Biblia, Pedro entró en pánico y negó conocer a Jesús, Adán y Eva tuvieron pánico y se escondieron cuando desobedecieron a Dios. Ellos entraron en problemas cuando no pudieron procesar la verdad.” porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7, RV1995)
Es mi elección el caer en pánico o moverme hacia donde Dios quiera que me mueva, es decir seguir su dirección. Dios nos dio la capacidad de enfrentar cada uno de nuestros temores para que vivamos en la paz y seguridad que El da.
El Aprendizaje
En el coaching decimos que Aprendizaje: es expandir nuestra capacidad de acción efectiva. Es incorporar habilidades que hagan posible acceder a resultados u objetivos que antes estaban fuera de mis posibilidades. ¿Estoy aprendiendo de mis circunstancias? ¿Estoy desarrollando habilidades que me permitan obtener la vida que deseo? Si estás en pánico no puedes aprender y necesitas de la ayuda de un coach que te ayude a ver  lo que no estás viendo de la situación que estás atravesando y así poder llegar a la vida extraordinaria.
La vida es aprendizaje, cuando estés en ese momento de pánico, detente un momento para hacer un balance de lo que ha sucedido, relájate y coloca las cosas en perspectiva divina y comienza de nuevo el viaje con Dios como conductor. No es momento de correr, es un momento para volver a comenzar de nuevo. Muchos piensan que al fracasar termina todo, se rinden y hasta allí. Si sientes miedo, no te preocupes, te tengo buenas noticias y es que la vida continua y si estas leyendo esto recuerda ¿Quien eres en Dios? Cuando sabes quien eres en Dios vas a poder descansar y también vas a poder moverte hacia una zona de crecimiento.
“porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará;..” Proverbios 24:16ª (NVI)
En la vida te vas a encontrar muchas veces en la zona de pánico, pero tú puedes tomar acción renovando tus pensamientos con la Palabra de Dios y recordarte que Dios está en el trono que no debe cundir el pánico.
Hoy es el mejor día para salir de tu zona de pánico y comprometerte a cambiar tu manera de pensar y aprender.
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes
Coach Personal