martes, 15 de enero de 2019

¿Se Crece?

Se crece cuando uno acepta la realidad y posee suficiente aplomo y equilibrio para vivirla.
Se crece cuando uno mantiene un ideal, fortalece su voluntad y se apoya en su fe.
Se crece cuando uno asume su destino pero se empeña en trabajar para modificarlo si es necesario.
Se crece cuando uno admite su
pasado, construye el presente y
proyecta el futuro.
Se crece cuando uno se valora a sí
mismo sin dejar de valorar a los demás.
Se crece cuando uno recorre la vida
con la verdad, sin oscuros secretos
y sin hipocresías ni falsedades.
Se crece cuando uno permite que
su conciencia apruebe los dictados
de su corazón y su mente.
Se crece cuando uno se siente feliz
escuchando, ayudando o dando a los
demás, sin esperar recompensa alguna,
pero alegrándose al recibir algo por más
pequeño que sea.
Se crece cuando uno no actúa cínica
o cobardemente ni usa máscaras según
las personas y es coherente en todas
las circunstancias.
Se crece cuando uno experimenta que
al abrir un surco de respeto y al echar
en él semillas de bondad, se cosechan
frutos de amor.
Se crece cuando uno aprende a pronunciar
con sinceridad palabras como “gracias”, “me
equivoqué”, “te necesito”, “perdón”, “tienes
razón” y “te amo”.
Se crece cuando uno puede enfrentar
otoños e inviernos, aún perdiendo hojas
o temblando de frío.
Se crece cuando uno frente a una mirada
hostil o un gesto agresivo puede esbozar
una sonrisa como respuesta.
Se crece cuando uno se libera de la
pesada carga de rencores, de mentiras,
de infidelidades, de soberbia y de
egoísmos.
Se crece cuando uno se anima a volar
alto como un águila, a sostenerse como
un árbol o a iluminarse como una estrella.
Se crece cuando uno cree que es capaz
de transformar deseos e ilusiones en
realidades, sin permitir que se apague la
llama de la esperanza.
Se crece cuando uno comprueba que el
verdadero amor significa tolerar, ceder,
sufrir, llorar y…  aún renunciar.
Se crece cuando uno se da cuenta
que sólo se puede dejar de crecer el
último instante de su vida…
Permitámonos crecer,
agradeciendo a DIOS todo los que nos da…besos,
M. Teresa*

lunes, 14 de enero de 2019

Las Olas

Un niño se hizo un barquito de madera y salió a probarlo en el lago, pero sin darse cuenta, el barquito impulsado por un ligero viento fue más allá de su alcance.
Apenado corrió a pedir ayuda a un muchacho mayor, que se hallaba cerca, que le ayudara en su apuro.
Sin decir nada el muchacho empezó a levantar piedras y echarlas, al parecer en contra del barquito; el pequeño pensó que nunca tendría su bote otra vez y
que el muchacho grandote se estaba burlando de él; hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote cada piedra iba un poco más allá de este y originaba
una pequeña ola que hacia retroceder el barco hasta la orilla.
Cada piedra estaba calculada y por último el juguete fue traído al alcance del niño pequeño, que quedó contento y agradecido con la posesión de su pequeño tesoro.

A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables, sin sentido ni plan y hasta nos parece que más nos hunde; pero si esperamos
y tenemos confianza en Dios, nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulación, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas
de nuestra vida, que nos trae más cerca de nuestro objetivo.

Salmos 28:7.
El Señor es mi fortaleza y mi escudo; en El confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.
Salmos 3:3
Mas tú, oh SEÑOR, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
Salmos 13:5
Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se regocijará en tu salvación.
Salmos 16:9
Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura,
Salmos 18:2
El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable.
Salmos 26:1
Hazme justicia, oh SEÑOR, porque yo en mi integridad he andado, y en el SEÑOR he confiado sin titubear.

domingo, 13 de enero de 2019

No Desistas…

Cuando todo salga mal y ya intentaste todas las alternativas, no te desesperes…          
Dios proveerá de una solución.
¡Los momentos difíciles no son eternos!
Son como tempestades, sólo duran un momento.
Mira hacia atrás y ve cuantas cosas peores ya pasaste y superaste.
Algunas veces necesitamos las tribulaciones en nuestra vida
para hacernos madurar.
Cuando estés triste,
mira al cielo y fíjate. ¡Cuán grande es!
Si Dios fue capaz de crear el cielo, ¡Imagínate resolver tus problemas …
que son tan pequeños comparados con una obra tan grandiosa
como es el cielo!
Haz como los atletas de las Olimpiadas.
Aunque no consigan llegar en primer lugar, ¡luchan por llegar hasta el fin!
Por lo tanto, no desistas de tus ideales.
LUCHA HASTA EL FIN,
NO DESISTAS
A LA MITAD DEL CAMINO,
DI: “¡YO VOY A VENCER!”
Si estuvieras triste, ¡llora!,
¡alivia el alma!
¡Jamás dejes que la tristeza
te venza!
Jesús dice:
“¡ALÉGRATE! TEN BUEN ÁNIMO
QUE YO ESTOY CONTIGO!”
Ten amigos, nunca en cantidades, más bien en cualidades,
Busca amigos que te hagan crecer personal y espiritualmente.
Si no te hacen crecer …
¡¡¡APARTATE!!!
LAS MALAS COMPAÑIAS
¡HACEN PERDER LOS HABITOS ÚTILES!
¡TEN SUEÑOS!
Es en nuestros sueños que Dios nos revela su infinito poder.
¡NUNCA DEJES DE SOÑAR!
¡TEN OBJETIVOS!
¡Rema contra la marea!
En el recorrer de tu vida encontrarás personas que serán como “agua fría”
Dirán que eres incapaz … ¡que es imposible!
Dirán que aquello que tanto anhelas no es para ti.
¡NO DESISTAS!
EL DIOS AL QUE SERVIMOS
ES EL SEÑOR DEL UNIVERSO
Y ten la certeza que días mejores vendrán.
Y todo tiene un propósito en nuestra vida.
Nada es por casualidad.
ENTREGA TUS PASOS AL SEÑOR, CONFÍA EN ÉL Y ÉL TE GUIARÁ.


sábado, 12 de enero de 2019

Buscas Diamantes?

Muchos años atrás en África del Sur, un hombre vendió su granja para poder pasar sus días en búsqueda de diamantes. Estaba sumergido en sueños para convertirse en un  hombre rico. Cuando por fin su salud y recursos se agotaron, y solo estuvo cerca de su fortuna el día que vendió su granja; se tiró a un río y murió ahogado.
Un día, el hombre que había comprado su granja, divisó una piedra de aspecto poco usual a orillas de la quebrada. La puso en el manto de la chimenea como tema de conversación. Un visitante notó la piedra y la examinó con detenimiento. Luego expresó en voz alta sus sospechas de que la piedra era en realidad un diamante. El granjero discreto, hizo que se analizara la piedra y se confirmó que era uno de los diamantes más grandes y finos que se hayan encontrado jamás.
Aún operando en forma confidencial, el granjero buscó en su quebrada, recolectando piedras similares. Todas eran diamantes. ¡De hecho, su granja estaba cubierta con diamantes que esperaban ser recogidos! La granja que el buscador de gemas había vendido terminó siendo uno de los depósitos de diamantes más ricos del mundo.
La lección de sabiduría se puede aprender a menudo en las relaciones y experiencias con las que tropezamos a diario. Pídele a Dios que te revele lo que necesitas saber para poder vivir la vida que él desea. Es posible que los recursos que necesites estén delante de ti.
Las modas van y vienen; la sabiduría y el carácter son para siempre.
Proverbios 23:19
Escucha, hijo mío y sé sabio, y dirige tu corazón por el buen camino.

jueves, 10 de enero de 2019

Actitud De Agradecimiento

La actitud es lo que cuenta.
Necesitamos vivir con esa actitud de agradecimiento a Dios, la gratitud es un reconocimiento de que la vida no me debe nada y todo lo he recibido como un regalo.
Todo lo que tengo es un verdadero regalo. Mi esposa es un regalo, mis hijos son un regalo, mi cuerpo es un regalo, la comida es un regalo, la casa es un regalo.
La gratitud es el punto donde comienzo a experimentar a Dios de una manera poderosa, sin comparación alguna, y maravillosa.
El Talmud judío narra la conocida historia de Bruria. Bruria y su esposo, Rabbi Meir, tenían dos hijos los cuales murieron un viernes antes del Sabbat.
Bruria decidió no decirle a su esposo acerca de la muerte de sus dos hijos sino después de celebrar el Sabbat, ya que de acuerdo a la ley judía no se permite tener un funeral ni expresar luto en el sábado. De todas maneras no había nada que ellos pudieran hacer sino hasta después de ese día.
Guardó la información para ella misma y dejó que su esposo gozara la celebración del Sabbat.
(Imagínese la capacidad de esa mujer para hacer eso, tratando de explicarle a su esposo dónde estaban sus hijos).
Cuando la celebración del sábado terminó, ella le preguntó a su esposo:
–¿Cuál debe ser la apropiada actitud de una persona a quien le han prestado dos joyas muy valiosas y el propietario de las joyas ha pedido que se las retorne?
El esposo respondió:
–Esa persona necesita regresarlas al propietario.
Entonces Bruria tomó a su esposo de la mano y lo llevó al cuarto donde yacían sus hijos muertos y le dijo:
–Dios nos ha solicitado que le retornemos las dos joyas que nos prestó.
Bruria enseñó de esa manera la lección transformadora de la vida. Todo lo que tenemos no sólo en un regalo, sino también un préstamo. No somos señores de nada, somos siervos a quien el Señor les ha prestado todo.
“Todos daban gracias al Señor, y a una le cantaban esta alabanza: “Dios es bueno; su gran amor por Israel perdura para siempre”. Y todo el pueblo alabó con grandes aclamaciones al Señor, porque se habían echado los cimientos del templo”.
Esdras 3:11
“Si juzgas que tienes pocos bienes para agradecer a Dios, agradécele al menos… los muchos males que no tienes en la vida”.
Autor Desconocido
Dr. Serafín Contreras Galeano
Fragmento De su libro: Familia de Gloria o Familia de Escoria


lunes, 7 de enero de 2019

Errores en Perspectiva

Peter Drucker, experto en liderazgo, dice:
Mientras mejor es el hombre, más faltas cometerá, porque tratará de hacer más cosas nuevas.
Yo nunca promovería a la posición más alta del trabajo a un hombre que no esté cometiendo errores … porque sin duda se trata de un mediocre.
Los errores, en realidad, pavimentan el camino para alcanzar el éxito.
He aquí una serie de reflexiones que me ayudan a mantener los errores en perspectiva. Los errores son …
Mensajes que nos realimentan acerca de la vida.
Interrupciones que nos hacen reflexionar y pensar.
Señales en el camino que nos indican la dirección correcta.
Pruebas que aumentan nuestro proceso de maduración.
Despertamientos que nos mantienen mentalmente en el juego.
Llaves que podemos usar para abrir la siguiente puerta de la oportunidad.
Exploraciones que nos hacen andar por donde nunca antes habíamos pasado.
Afirmaciones sobre nuestro desarrollo y progreso.

Veamos la vida como una escalera de aprendizaje donde aun las caídas se pueden convertir en un peldaño mas.
Salmo 51:1-4
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a lo inmenso de tu compasión, borra mis transgresiones.
Lávame por completo de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
Porque yo reconozco mis transgresiones, y mi pecado está siempre delante de mí.
Contra ti, contra ti sólo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos, de manera que eres justo cuando hablas, y sin reproche cuando juzgas.

viernes, 4 de enero de 2019

Hoy… Aunque Fracasare… En Él Tendré Oportunidad

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; más los impíos caerán en el mal” Proverbios 24:16
El mundo está lleno de fracasos.   Fracasos grande y pequeños.  Nadie nace para fracasar, pero los fracasos son necesarios, porque a través de los fracasos aprendemos lecciones que de otra manera quizá no entenderíamos ni apreciaríamos muy bien.  Cuando fallamos, cuando fracasamos lo más importante es levantarnos y persistir.
El más grande ejemplo de persistencia es Abraham Lincoln. Abraham Lincoln nació en medio de pobreza y se encontró rodeado de derrotas a lo largo de su vida. Perdió ocho elecciones, dos veces falló en los negocios y sufrió un quiebre nervioso.  El podría hacer renunciado a persistir, pero por seguir a pesar de… llegó a ser uno de los mas notables presidentes de los Estados Unidos.
En 1816 Abraham Lincoln fue forzado a salir de su casa y trabajar para apoyar su familia. En 1818 su madre murió, en 1831 fracasó en los negocios, en 1832 se lanzó en campaña por la legislatura del estado y perdió, en 1832, perdió su trabajo y quiso entrar a la escuela de leyes y no pudo.
En 1833 pidió prestado dinero de un amigo para iniciar un negocio y a fin de año estaba en bancarrota. Gastó 17 años de su vida para pagar esa deuda.  En 1834 se lanzó en campaña por la legislatura estatal y ganó. En 1835 se casó y su esposa murió.  En 1836 tuvo una crisis de nervios y estuvo en cama por seis meses. En 1838 buscó ser el portavoz de la legislatura estatal y fue derrotado. 
En 1840 fue derrotado nuevamente en elecciones. En 1843 se lanzó en campaña por el Congreso y perdió. En 1846 se lanzó otra vez en campaña para el Congreso y ganó, haciendo un buen trabajo en el Congreso. En 1848 se lanzó a la reelección del congreso y perdió. En 1849 se buscó el trabajo de oficial de tierras en su estado y fue rechazado.
En 1854 se lanzó en campaña para el Senado de los Estados Unidos y perdió.  En 1856 buscó la nominación de vicepresidente en la Convención de partido y obtuvo menos de 100 votos. En 1858 se lanzó en campaña por el Senado y perdió.  Y en 1860 fue elegido presidente de los Estados Unidos.  Después de perder en campaña por el senado el dijo:  Esto es solo un desliz, más no una caída.
Hoy debo aprender de hombres como Abraham y más sabiendo que mi vida está en las manos del Señor.  Siete veces cae el justo vuelve a levantarse,  Hoy seguiré adelante a pesar de los fracasos.
Señor, Gracias porque en ti está mi fortaleza.  Siempre cuento con tu presencia y tu ayuda.  Quiero hoy ser perseverante y caminar con la alegría de saber que aún en mis fracasos encuentro una escuela para aprender.  Ayúdame a ser perseverante a pesar de mis fracasos. Amén.
Dr. Serafín Contreras Galeano.