sábado, 16 de junio de 2018

La Ranita

Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente dos de ellas cayeron en un pozo profundo.
Las demás se reunieron alrededor del agujero y, cuando vieron lo hondo que era, le dijeron a las caídas que, para efectos prácticos, debían darse por muertas. Sin embargo, ellas seguían tratando de salir del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras les decían que esos esfuerzos serían inútiles.
Finalmente, una de las ranas atendió a lo que las demás decían, se dio por vencida y murió. La otra continuó saltando con tanto esfuerzo como le era posible.
La multitud le gritaba que era inútil pero la rana seguía saltando, cada vez con más fuerza, hasta que finalmente salió del hoyo.
Las otras le preguntaron: “¿No escuchabas lo que te decíamos?”
refle ranas 23aLa ranita les explicó que era sorda, y creía que las demás estaban animando desde el borde a esforzarse más y más para salir del hueco.
La palabra tiene poder de vida y de muerte.
Una voz de aliento a alguien que se siente desanimado puede ayudarle a terminar de día, mientras que una palabra negativa puede acabar por destruirlo. Cualquiera puede decir palabras que roben a los demás el espíritu que les permite seguir la lucha en medio de tiempos difíciles.
Tengamos cuidado con lo que decimos, pero sobre todo con lo que escuchamos.
Proverbios 18:21
La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
Proverbios 21:23
El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.
Salmos 34:13
Guarda tu lengua del mal,
Salmos 35:28
Y mi lengua hablará de tu justicia Y de tu alabanza todo el día.
refle ranas

viernes, 15 de junio de 2018

Cuenta con tus dedos tus bendiciones…

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A la edad de treinta y dos años a Doug McKnight se le diagnosticó esclerosis múltiple. Los dieciséis años siguientes le costaron su carrera, su movilidad y finalmente la vida.
Debido a la esclerosis múltiple no podía comer por sí mismo ni caminar; combatió la depresión y el temor.
A través de todo esto, nunca perdió el sentido de la gratitud. La evidencia de esto es su lista de oración. Los amigos de su congregación le pidieron que compilara una lista de sus peticiones para interceder por él. Su respuesta incluía dieciocho bendiciones por las que estaba agradecido, y seis preocupaciones por las cuales orar. Sus bendiciones superaban a sus necesidades por tres a una.
Doug McKnight había aprendido a estar contento.
Lo mismo ocurrió con la leprosa en la isla de Tobago. Un misionero de corto plazo la conoció en un viaje misionero.
En el día final, él conducía la adoración en una colonia de leprosos. Preguntó si alguien tenía una canción favorita.
Cuando hizo la pregunta, una mujer se volvió y dejó ver el rostro más desfigurado que se haya visto. No tenía orejas ni nariz. Los labios habían desaparecido. Pero levantó una mano sin dedos y preguntó: «¿Podemos cantar “Cuenta las riquezas que el Señor te da”?»
El misionero comenzó a cantar, pero no pudo terminar. Después alguien comentó: «Supongo que nunca podrá volver a cantar esa canción». «No» respondió, «la cantaré nuevamente, pero nunca de la forma en que lo hacía antes».
¿Espera que un cambio de circunstancias traerá un cambio en su actitud? Si es así, usted está en prisión, y necesita aprender un secreto para aligerar su equipaje.
Lo que tiene en El Señor su Pastor es mayor que lo que no tiene en la vida.
Mira tus manos y por lo menos cuenta con ellas las bendiciones que ya has recibido. Te darás cuentas que no te alcanzan los dedos para ellos. Sin más las bendiciones que los problemas en tu vida. Entonces no cuentes con los dedos y cuéntaselas a los demás.
Genésis 49:25
Por el Dios de tu padre, el cual te ayudará, Por el Dios Omnipotente, el cual te bendecirá Con bendiciones de los cielos de arriba, Con bendiciones del abismo que está abajo, Con bendiciones de los pechos y del vientre.
Deuteronomio 28:2
Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.
Salmo 21:3
Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien; Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.

miércoles, 13 de junio de 2018

Aprovecha el Día

Hoy tenemos vida; la única vida segura.
Aprovecha al máximo el día de hoy.
Espabílate. Déjate llevar por los vientos del entusiasmo.
Vive hoy con ardor.
—Dale Carnegie
Los únicos límites a las
posibilidades de tu vida mañana
son los peros que pones hoy.
—Les Brown
Aprende del ayer,
vive para hoy
y ten esperanza
en el mañana.
—Albert Einstein
Hoy te encuentras donde
te han traído tus pensamientos;
mañana estarás donde tus
pensamientos te hayan llevado.
—James Lane Allen
Lo que no se empiece hoy
jamás se terminará mañana.
—Johann Wolfgang von Goethe
Vive, actúa y piensa hoy lo mejor que puedas.
La preparación más segura para mañana y
todos los mañanas que seguirán empieza hoy.
—Harriet Martineau
Hoy es el día más extraordinario,
porque no lo habíamos vivido;
nunca lo viviremos de nuevo;
el único día que tenemos es hoy.
—William A. Ward
De mí, y no de las circunstancias,
depende que sea o no feliz hoy.
Puedo elegir una de las dos opciones.
El ayer ha muerto,
y el mañana todavía no llegó.
Solo dispongo del día de hoy,
y quiero ser feliz hoy.
—Groucho Marx
El hoy es alumno del ayer.
—Thomas Fuller
Dichoso aquel que con serenidad
pueda afirmar con ánimo feliz:
Si el mañana ha de traerme pesar ,
¡al día de hoy su jugo le exprimí!
—John Dryden
Jamás permitas que el ayer consuma
demasiado el día de hoy.
—Will Rogers
¡No tengo miedo al mañana,
porque he visto el ayer
y el hoy me encanta!
—William Allen White
La mejor preparación para el mañana
es esforzarse hoy al máximo.
—H. Jackson Brown, Jr.
¡Ilumina el mañana con el día de hoy!
—Elizabeth Barrett Browning

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martes, 12 de junio de 2018

No te rindas, persevera

Lucas 21:19
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El 4 de Julio de 1952, Florence Chadwick de 34 años entró al Océano Pacífico en la costa de la Isla Catalina, California, con la determinación en ser la primera mujer en nadar hasta llegar a la costa del continente. Siendo una experimentada nadadora, ella ya había sido la primera mujer que cruzó nadando el Canal de la Mancha en ambos sentidos.
El tiempo ese día estaba nublado y frío; así que apenas podía ver a los botes que la acompañaban. Millones de espectadores la veían por televisión.
Florence Nadó quince horas. Cuando rogó que la sacaran del agua, su madre, que estaba en uno de los botes que iban a su lado, le dijo que estaba cerca y que lo podía lograr. Pero cuando vio hacia la costa lo único que podía ver era neblina. Finalmente, extenuada física y emocionalmente, dejó de nadar y fue sacada del agua.
No fue sino hasta que estuvo en el bote que descubrió que la costa estaba a menos de un kilómetro de distancia. En una conferencia noticiosa al día siguiente, ella dijo: “Todo lo que podía ver era la niebla . . . Creo que si hubiera podido ver la costa, lo hubiera logrado”.
El fracaso, de Florence, no fue la fatiga, ni el frío, la niebla la había derrotado porque le impedía ver su meta. La niebla le había cegado su razonamiento, su visión y su corazón.
Esa fue la única ocasión que Florence se rindió. Dos meses después logró la hazaña aun cuando había neblina, Florence perseveró porque sabía que detrás de la neblina estaba la costa.
Permíteme hacerte una pregunta, ¿Qué es lo que te motiva cuando la niebla llega a tu vida? ¿Eres de las personas que se paraliza por las neblinas de la vida?
Alguien dijo, “Si Colón hubiera regresado, nadie lo hubiera culpado, pero tampoco nadie lo hubiera recordado”.
Hoy puedes ver las neblinas de tu vida como obstáculos o como oportunidades; la decisión es tuya. Te puedes rendir ante tus circunstancias o puedes seguir nadando aunque estés entumecido; la decisión es tuya. La perseverancia te habilitará para ajustarse a los cambios radicales e injustos de la vida.
Como puedes ver, tu fortaleza y tu profundidad espiritual son demostradas por tu perseverancia. Son demostradas por el deseo de seguir aunque no veas la costa.
Jesucristo dijo, “Con vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas”.
Jorge Cota











lunes, 11 de junio de 2018

Nunca dejes que el Fracaso Determine tu Futuro

“La forma en que reacciones al fracaso determina el resultado de tus sueños”  Pedro Sifontes
En esta semana he estado experimentando una sensación de fracaso en mi vida, y es que cuando se trata de vivir y liderar hay momentos en los que sentimos que no estamos alcanzando los resultados que deseamos. Lo bueno es poder recordar que el fracaso no es mi final y que tampoco es para siempre.
El fracaso no determina mi éxito, tampoco mi mañana. Hay personas que han fracasado y luego han conseguido el éxito, mientras que hay personas que han logrado el éxito y luego han fracasado. Así que ni el fracaso ni el éxito determinan mi mañana solo mi fe y mi mentalidad.
¿En dónde colocas tu confianza? ¿Cuáles son tus pensamientos cuando fracasas?
Me encontré con el significado de fracaso de acuerdo a uno de los entrenadores más famosos de futbol americano de la NFL, Vicent Lombardi.
Fracaso no es sinónimo de ser fracasado…  Significa, que todavía no obtuviste éxito.
Fracaso no significa que no lograste nada… Significa, que aprendiste algo nuevo.
Fracaso no significa que actuaste como un necio… Significa, que no tuviste mucha fe.
Fracaso no significa que sufrimos descrédito… Significa, que estuvimos dispuestos a probar e intentarlo.
Fracaso no es sinónimo de falta de capacidad… Significa, que debemos hacer las cosas, de distinta manera la próxima vez.
Fracaso no significa que somos inferiores… Significa, que no somos perfectos.
Fracaso no significa que perdimos la vida… Significa, que tenemos buenas razones para empezar de nuevamente.
Fracaso no significa que tengamos que echarnos para atrás… Significa, que tenemos que dar un paso adelante y luchar con mayor ahínco.
Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras metas… Significa, que tardaremos un poco más en alcanzarlas.
Fracaso no significa que Dios nos haya abandonado… Significa, que él tiene una idea mejor para nosotros y que tendremos otra oportunidad.
Puedes ver que el fracasar no nos hace un perdedor, lo que nos hace un perdedor es quedarnos en el fracaso.
Cuatro cosas que quiero recordarte:
–          El fracaso es un evento que pasa y también le ocurre a las mejores personas. No temas fracasar. Todo líder asume riesgos.
–          Cada vez que fracases no andes buscando excusas ni señalando culpables. Todo líder asume responsabilidad.
–          Está  siempre dispuesto a aprender del fracaso. Haz los cambios necesarios y evita que esto ocurra nuevamente. Todo líder es un aprendiz.
–          Deja el fracaso en el pasado y avanza hacia tu futuro. Si sigues abrazando el fracaso no podrás ver lo bueno que Dios tiene para ti.
Hay una definición de fracaso que dice: Fracaso es sinónimo de no haberlo intentado…”
¿Qué cosas necesitas seguir intentando?
Disfruta tu vida hoy, no dejando que el fracaso controle tu vida y tus emociones.
En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach y Conferencista

jueves, 7 de junio de 2018

Moldeando El Acero

Se cuenta la historia del herrero que, después de una juventud llena de excesos, decidió entregar su alma a Dios.
Durante muchos años trabajó con ahínco, practicó la caridad, pero, a pesar de toda su dedicación, nada perecía andar bien en su vida, muy por el contrario sus problemas y sus deudas se acumulaban día a día.
Una hermosa tarde, un amigo que lo visitaba, y que sentía compasión por su situación difícil, le comentó:
“Realmente es muy extraño que justamente después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar.
No deseo debilitar tu fe, pero a pesar de tus creencias en el mundo espiritual, nada ha mejorado.”
El herrero no respondió enseguida, él ya había pensando en eso muchas veces, sin entender lo que acontecía con su vida, sin embargo, como no deseaba dejar al amigo sin respuesta, comenzó a hablar, y terminó por encontrar la explicación que buscaba.
He aquí lo que dijo el herrero:………
“En este taller yo recibo el acero aún sin trabajar, y debo transformarlo en espadas.
¿Sabes tú cómo se hace esto?
Primero, caliento la chapa de acero a un calor infernal, hasta que se pone al rojo vivo, enseguida, sin ninguna piedad, tomo el martillo más pesado y le aplico varios golpes, hasta que la pieza adquiere la forma deseada.
Luego la sumerjo en un balde de agua fría, y el taller entero se llena con el ruido y el vapor, porque la pieza estalla y grita a causa del violento cambio de temperatura.
Tengo que repetir este proceso hasta obtener la espada perfecta, una sola vez no es suficiente. “
El herrero hizo una larga pausa, y siguió: “A veces, el acero que llega a mis manos no logra soportar este tratamiento.
El calor, los martillazos y el agua fría terminan por llenarlo de rajaduras.
En ese momento, me doy cuenta de que jamás se transformará en una buena hoja de espada y entonces, simplemente lo dejo en la montaña de fierro viejo que ves a la entrada de mi herrería.”
Hizo otra pausa más, y el herrero terminó: “Sé que Dios me está colocando en el fuego de las aflicciones.
Acepto los martillazos que la vida me da, y a veces me siento tan frío e insensible como el agua que hace sufrir al acero.
Pero la única cosa que pienso es: Dios mío, no desistas, hasta que yo consiga tomar la forma que Tú esperas de mí.
Inténtalo de la manera que te parezca mejor, por el tiempo que quieras, pero nunca me pongas en la montaña de fierro viejo de las almas. “
Para que un día yo también pueda decir…..
“He peleado la buena batalla,
He acabado la carrera,
He guardado la fe.”
2 Timoteo 4:7

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miércoles, 6 de junio de 2018

La vida es un Desafío

Dios tiene una razón
para permitir que las cosas sucedan,
puede que nunca entendamos su sabiduría,
pero tenemos que CONFIAR en su voluntad.

Preocuparse no cambia nada.
Confiar en Dios cambia todo.
¿Te has puesto a observar la actitud de los pájaros ante las adversidades?
Están días y días haciendo su nido, recogiendo materiales a veces traídos desde largas distancias…
… Y cuando ya está terminado y están prontos para poner
los huevos, las inclemencias del tiempo
o la obra del ser humano o de algún animal lo destruye
y tira por el suelo lo que con tanto esfuerzo se logró…
¿Qué hace el pájaro?
¿Se ahuyenta, se paraliza, abandona la tarea?
De ninguna manera. Vuelve a recomenzar, una y otra vez,
hasta que en el nido aparecen los primeros huevos.
A veces -muchas veces- antes de que nazcan los pichones
algún animal, un niño, una tormenta, vuelve a destruir
el nido, pero esta vez con su precioso contenido…
Duele recomenzar desde cero…
Pero aun así el pájaro jamás enmudece ni retrocede, sigue cantando y
construyendo, construyendo y cantando…
¿Has sentido que tu vida, tu trabajo, tu familia, tus amigos no son los que soñaste?
¿Has querido decir basta, no vale la pena el esfuerzo, esto es demasiado para mí?
¿Estás cansado de recomenzar, del desgaste de la lucha diaria, de la confianza traicionada,
de las metas no alcanzadas cuando estabas a punto de lograrlo?
Por más que te golpee la vida no te entregues nunca,
di una oración, pon tu esperanza al frente y arremete.
No te preocupes si en la batalla sufres alguna herida,
es de esperar que algo así suceda. Junta los pedazos de tu esperanza, ármala de nuevo y vuelve a arremeter.
No importa lo que pase… no desmayes, sigue adelante.
La vida es un desafío constante pero vale la pena aceptarlo.
Y sobre todo… nunca dejes de cantar.
Y recuerda la promesa de Dios:
Isaías 41:10 “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré
con la diestra de mi justicia.”
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