martes, 16 de mayo de 2017

Te Autosaboteas?



“Cada cosa que pensamos, cada cosa que decimos está creando nuestro futuro” Marci Shimoff
La verdad es que mucho de nosotros llevamos un villano que nos impide alcanzar nuestros sueños. Debes entender que el mayor boicoteador de tus sueños no es el diablo, no son las personas que te rodean, eres tú mismo. Nuestra falta de confianza e incredulidad hacen que no podamos alcanzar lo que tanto anhelamos.
La mayoría de las personas no se gustan a sí mismo, y como no se gustan a sí mismo no pueden amarse, y como no pueden amarse a si mismo tampoco pueden amar a los demás.  Ese autosabotaje hace que tu vida sea complicada porque la vida es un asunto de relaciones. ¿Cómo me estoy relacionando?
El sabio Salomón decía que somos de acuerdo a lo que nosotros pensamos. ¿Cómo son mis pensamientos? ¿Cuáles son las conversaciones que mantengo conmigo mismo cada día? Seguramente muchas de esas conversaciones tienen que ver con lo siguiente:
“Soy un perdedor”
“No valgo nada, soy un gusano”
“No merezco ser feliz”
“Yo no puedo”
Hay muchas más que nos decimos, y saben que eso también es fe. La fe viene por el oír y el oír por las palabras que te repites cada día. Tú eres responsable de guardar tus pensamientos. Tu felicidad y tu éxito dependen de  ti, no de lo que puedan decir otras personas.  Todo lo que hizo Dios fue bueno y todo lo que El tiene para tu vida es bueno. Su plan es de bienestar, de prosperidad, no es de calamidad, no es para darle mal, es para darle esperanza y un futuro mejor.
Deja de pensar  lo negativo, tú tienes el poder de elegir lo que quieres ver, oír y pensar. Piensa en lo que es bueno para tu vida. Evita las malas compañías, deja de ver películas o novelas que no te edifican, no veas ni leas revistas ni libros que no te convienen, no navegues en internet por sitios peligrosos para tu corazón. Tú eres responsable de tu vida.
La vida son elecciones que hacemos día a día, no son la situaciones son las emociones las que necesito aprender a intervenir. Mi actitud ante la vida determinará cuanto estoy dispuesto a crecer y vivir.
Le invito a cambiar su manera de pensar, si somos tan exitosos en admitir nuestro fracaso, utilicemos toda esa energía en admitir nuestro éxito, comience a verse exitoso y actúe como tal. Dios dice que llaman las cosas que no son como si fuesen. Tus palabras tienen poder, úsalas para el bien, para la vida. Elige hoy la bendición, la prosperidad, el bienestar, la calidad que Dios te da.
“En la lengua hay poder de vida y muerte;  quienes la aman comerán de su fruto.” Proverbios 18:21
Hoy es un buen día para comenzar a admitir la verdad de Dios sobre tu vida, no sigas autosaboteándote, tú eres hechura suya creado en Cristo Jesús para buenas obras. En ti hay virtudes y fortalezas donde necesitas enfocarte para alcanzar tu potencial.
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes
Coach Personal

lunes, 15 de mayo de 2017

Aprendamos A Descansar La Mente



Puede suceder que lo tan deseado, como pueden ser las vacaciones se convierta en algo temido: “Y ahora ¿qué voy a hacer?”.
Entretenidos durante meses en tantas ocupaciones y actividades, la interrupción puede producir malestar, incomodidad, aburrimiento, temor, desgano, desmotivación, que puede trasladarse a malestares físicos como dolores, jaquecas, mareos y también en sufrimientos anímicos como angustia, ansiedad, tristeza, temor…
Por lo tanto es importante tener en cuenta no sólo permitirnos “parar” en las vacaciones sino “parar” a diario.
Y no hace falta quedarse quieto para parar. Hay otro hacer. Por ejemplo, hacer de las vacaciones un ejercicio durante el año que nos permita reír, desear, disfrutar, observar, crear, diseñar, sentir, respirar o esperar.
Esto sucede cuando a lo largo del año se vive en automático, sin un sentido en las cosas que hacemos, es decir, sin objetivos o metas claras.
Entonces, en ese vivir programado no nos encontramos con un tiempo para disfrutar de lo que somos, de lo que tenemos, de los logros y metas obtenidas, de lo que hacemos.
La angustia es una reacción ante el peligro, es una señal de alarma que nos invita a ocuparnos de lo que no está bien en nosotros. Si esto le sucede no lo desestime; ocúpese de entender qué es lo que no esta bien; pida ayuda profesional cuando regrese de sus vacaciones. No lo deje pasar hasta las próximas vacaciones o síntomas.
Muchas personas sienten que el tiempo corre, entonces se tiende a ir detrás de él, pero sin saber para dónde.
Esto lleva a la necesidad de incluir las horas de la semana en una agenda cargada de actividades.
Aún las horas del tiempo libre. Esto sucede con la agenda diaria de los niños que frente a padres ocupados hay niños ocupados pero sin rumbo.
Ya que tendemos a confundir productividad con rédito económico, a depositar en el trabajo, muchas veces, expectativas desmesuradas que terminan por convertirse en la medida con que evaluamos todas nuestras actividades.
Frecuentemente, el no estar ocupado, como puede ser en las vacaciones, puede estar
cargado de una connotación negativa: ocio no productivo, haraganería, apatía, vagancia, falta de iniciativa, etc.
Esto pasa por nuestra cabeza a diario, son creencias erróneas que nos quitan vida y
disfrute. Al creer que en la vida el hacer o la utilidad es el modo que se tiene para vivirla, puede suceder que en momentos en que no estemos haciendo nada productivo (para lo que cree nuestra mente) sobrevenga la angustia.
Puede ser porque se cree que descansar no les resulta algo útil. Se trataría entonces de liberarse de los condicionamientos impuestos y permitir que el tiempo libre se refleje en nuestra autonomía para disponer de él, disfrutar de los días más allá de las actividades que se realicen: viajes, paseos, quedarse en casa, visitar gente, dormir, y lograr que ese tiempo sea un momento de placer, de redescubrimiento de emociones y sensaciones, de encuentro o reencuentro con uno mismo y con las personas que nos rodean.
El tiempo libre es un tiempo de disfrute y esparcimiento; de satisfacción y de placer. Para ello tenemos que estar dispuestos a entenderlo, aceptarlo y experimentarlo como de naturaleza diferente al tiempo laboral; con otra productividad.
Cuando no lo puede vivir con naturalidad se pierde una fuente de energía para recargar nuestras baterías difícil de reemplazar.
Aprenda a estar sin ocupaciones regladas, a descansar la mente, a darles vacaciones a sus emociones o, mejor aún, explore, con ayuda de alguien experto en la materia, de qué modo se puede estar de vacaciones sin deprimirse o fastidiarse en el intento.
Para evitar que el tiempo libre no se convierta en una causa de angustia ofrecemos algunas opciones a tener en cuenta:
■ Disfrutar o proponérselo, pequeñas porciones de ocio durante el año, sin forzar cuando aparece el malestar o bien pedir asesoramiento para resolverlo.
■ Procurar compañía para pasar los ratos de esparcimiento, una buena compañía genera placer y disfrute.
■ Incluir actividades más reguladas para empezar a centrarse en el disfrute y buscar alternativas previas, que lo alejen de las clásicas huidas al trabajo o la sobreocupación.
Como por ejemplo descubrir un hobby o explorar “¿qué puedo hacer cuando no cumplo con mis obligaciones laborales o familiares?”. Esto le permitirá desarrollar la
creatividad, disfrutar el tiempo que invierten en él, sentir placer al realizarlo.
■ Dedicarles un tiempo en la semana a los vínculos que no solemos ocuparnos o alimentar, como pueden ser los padres, pareja, hijos, amigos, etc. Un tiempo donde enriquecer y fortalecer la relación a través de la creación de momentos de esparcimiento, diversión o de comunicación íntima.
Psicóloga CARINA SOLEDAD KEES
Bahía Blanca. Argentina

domingo, 14 de mayo de 2017

En la Vida Nada, Sucede porque Si




Un día, un muchacho pobre que vendía mercadería de puerta en puerta para pagar sus estudios, vio que solo le quedaba una simple moneda de diez centavos y tenía hambre.
Decidió que pediría comida en la próxima casa. Sin embargo, los nervios lo traicionaron cuando una encantadora joven le abrió la puerta.
En vez de comida, le pidió un vaso de agua. Ella pensó que el joven tendría hambre y le dio un gran vaso de leche. El bebió despacito y después le preguntó: -Cuánto le debo? -No me debes nada – respondió ella.
Y continuó: – Mi madre nos enseñó a no aceptar pago por una caridad. El dijo: -Pues te agradezco de todo corazón.
Cuando Howard Kelly salió de aquella casa, no sólo se sintió más fuerte físicamente, sino que también su fe en Dios y en los hombres fue más fuerte.
El ya estaba resignado a rendirse y dejar todo.
Años después, esa joven mujer se enfermó gravemente. Los médicos de su pueblo estaban confundidos.
Finalmente la enviaron a la ciudad más cercana, donde llamaron a un especialista para estudiar su extraña enfermedad. Llamaron al Dr.Howard Kelly.
Cuando escuchó el nombre del pueblo de donde era ella, una extraña luz llenó sus ojos.
Inmediatamente, vestido con su bata de médico, fue a ver a la paciente. Reconoció inmediatamente a aquella mujer. Se determinó hacer lo mejor para salvar aquella vida.  Dedicó especial atención a aquella paciente. Después de una gran lucha por la vida de la enferma, se ganó la batalla.
El Dr. Kelly pidió a la administración del hospital que le enviara la factura total de los gastos. El la pagó, después le escribió algo y mandó que se lo entregaran a la paciente.
Ella tenía miedo de abrir el papel, porque sabía que tendría el resto de su vida para pagar todos los gastos.
Finalmente abrió la factura, algo le llamó la atención, decía lo siguiente: “Totalmente pagado hace muchos años con un vaso de leche.: Dr.Howard Kelly.”
Lágrimas de alegría corrieron por los ojos de la mujer y su corazón feliz rezó:
“Gracias Dios porque tu amor se manifiesta en las manos y en los corazones humanos.”
Descarga esta diapositiva aquí:    En la Vida Nada Sucede porque Si

viernes, 12 de mayo de 2017

Aprendiendo A Mirar El Fracaso


El mayor obstáculo al éxito para algunas personas es el temor al fracaso.  El fracaso es sólo un evento negativo cuando le permitimos convertirse en un obstáculo a nuestro éxito.
Hace un año, comprendí el concepto de fracaso cuando decidí explorar un enfoque nuevo y diferente en mi negocio.  ¡Mi primer intento falló estrepitosamente!  El segundo fue ligeramente mejor, pero seguí sin obtener el resultado deseado.  Estos intentos junto a los constantes ajustes en el proceso me mostraron una nueva manera de ver al fracaso que nunca había notado en mis fracasos anteriores.
Esto es lo que descubrí en el proceso: el fracasar era un proceso natural para poder recoger data y conocimiento para poder intentarlo de nuevo.  La calidad y cantidad de esa data y conocimiento estaba ligada a mi éxito.  Entre más rápido yo estaba dispuesto a acumular la data/conocimiento, más rápido podría eliminar los callejones sin salida y crear los resultados que buscaba.  Para mí, la manera más rápida de aumentar mi ciclo del éxito era eliminar el temor al evaluar mis errores e implementar una nueva acción totalmente nueva.
No temamos intentar cosas nuevas en nuestras vidas personal y profesional; entre más fracasemos, más rápido aprendemos y crecemos.  La palabra (fracaso) conjura energía negativa, conceptos e imágenes para algunos.  Digamos que intentamos algo y que los resultados no fueron favorables.  En vez de rendirnos, usemos esta oportunidad para evaluar la experiencia.  Este es el tiempo para dar un paso atrás y observar, ajustar, planear y tomar acción de nuevo.  Y es la manera más fácil de mirar al temor en los ojos; eso es lo que se requiere para aumentar nuestro índice de éxito.
También necesitamos estar al tanto de cómo nuestros egos pudieran entrometerse en aquello del temor al fracaso.  ¿Está nuestro temor al fracaso ligado a nuestro estatus, finanzas ó posición?  Y ¿estaremos más preocupados con aquello que los demás puedan pensar?
La vida misma está basada en los fracasos.  No estaríamos aquí ni seríamos quienes somos si no fuese por nuestras propias experiencias y equivocaciones.
Así que fracasemos hacia adelante.  Es la manera más rápida de acortar nuestro ciclo del éxito.
Cherri Walston
Fuente: www.AsAManThinketh.net
La autora del pensamiento de hoy acierta en el blanco en cuanto a su perspectiva del fracaso y el temor que todos le tenemos.  Se da cuenta—y aprovecha para compartírnoslo—que el fracaso en sí puede convertirse, si así lo permitimos, en un escalón hacia el éxito.  Lo interesante es que afirma también que entre más rápido fracasamos, más rápido pudiésemos estar acercándonos al éxito.
Recuerdo las palabras de un antiguo jefe que al contemplar un proyecto que sentía que no iba a prosperar, nos solicitaba que lo “acelerásemos hacia el fracaso”, para salir de aquello de una vez por todas.  Resulta obvio que la clave está en nuestra disposición a aprender de cada fracaso… como se le atribuye al inventor Tomás Alva Edison tras haber fracasado con más de 900 versiones del bombillo eléctrico: “ya sé 900 maneras en que no va a funcionar”.  Tal vez nos falte la visión y la fortaleza para seguir intentándolo.  Adelante y que el Señor les continúe bendiciendo.
Raúl Irigoyen
El Pensamiento Del Capellán

jueves, 11 de mayo de 2017

Cruz


Nuestras cargas nos pueden hacer mejores de lo que imaginamos: más fuertes, más pacientes, más valientes, más amables, y más amorosos de lo que hubiéramos sido de no ser por ellas.



Un joven, que no sabía que hacer con tantos problemas, oraba en su cama, y así cayó en un profundo sueño.
En sus sueños él ve a Dios, y le dice: “Señor, no puedo seguir, mi cruz es demasiado pesada”.
El Señor, lo lleva ante un ángel, el cual le muestra una opción y le dice:
“Joven, si no puedes llevar el peso de tu cruz, puedes guardarla dentro de esa habitación que ves ahí. Después, escoge de entre todas las demás cruces que ahí se encuentran, la cruz que tu quieras”.
El joven suspiró aliviado.
-“Gracias”, dijo, e hizo como le indicó el ángel. Entró a la habitación y entregó allí su cruz y continuó su recorrido a través de toda esa enorme habitación buscando una cruz que le viniera más cómoda de llevar. Vio muchas cruces, algunas tan grandes que no les podía ver la parte de arriba, pero siguió su búsqueda por la habitación que pareciera no tener fin, probó toda clase de cruces que ahí se encontraban.
Algunas fueron muy pesadas, otras tan pequeñas que le parecían muy fáciles de sobrellevar, y él no quería decepcionar al Señor, así que siguió caminando hasta que vio una cruz apoyada en un extremo de la habitación, al probarla sintió que le quedaba muy bien, no era ligera y sin embargo no pesaba demasiado, así que decidió tomarla con un poco de esfuerzo…se la acomodó a su espalda y buscó al ángel.
“Angel”, susurró, “quisiera ésta”.
El ángel empezó a exclamar algunas palabras, pero el Señor se dirijió al joven diciéndole:
-“Hijo mío, no existe mejor elección, felicidades”. -El joven se retiró lleno de alegría.
El ángel le dijo a Dios:
“Pero Señor, el joven se lleva la misma cruz con la que llegó aquí.”
Cualquiera que sea tu cruz, cualquiera que sea tu dolor, siempre brillará el sol después de una tormenta.
Cuando los problemas de la vida nos parecen abrumadores, Debemos, estar gozozos y agradecidos porque sabemos que el Señor no nos va a dar más carga que la que podamos llevar, y aún, con nuestras cargas, sus brazos estarán alrededor de nuestra vida para ayudarnos a llevarla.
Mateo 11:28-30
Jesus dijo:
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga.


viernes, 5 de mayo de 2017

Hacer o no hacer ¿Qué hago con mi vida?


“Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en que puerto echar anclas.”
Proverbio americano
Uno de los asuntos que más llega a nuestro buzón de correos es la pregunta ¿Qué hago con mi vida? Estoy en una encrucijada, no se que hacer y si lo debo hacer. Están con indecisiones, no quieren tomar decisiones por temor a equivocarse, a fracasar. Razones tiene el proverbio mencionado arriba. Hay un relato árabe:
“Cuentan que aquella noche era especialmente fría en el desierto. Abdalá montó su pequeña tienda de campaña, tan pequeña que apenas cabía él acostado. Se despidió de su camello, llamado “Indecisión”, acariciándole la cabeza, pero dejándolo fuera, y se dispuso a pasar una noche tranquila y reparadora.
Apenas había conciliado el sueño cuando el camello lo llamó con voz suave, pero insistente. “Déjame meter la nariz en tu tienda, hace mucho frío y la tengo completamente helada…” Abdalá, que era un hombre bueno, accedió a la petición.
Pero ocurrió que en cuanto se durmió profundamente, el camello empujó un poco y metió la cabeza completa. Como la tienda era tan pequeña, al hacer esto topó con la cabeza del hombre y lo corrió hasta que éste sacó los pies por el otro extremo. Abdalá protestó, pero “Indecisión” le hizo ver que eso no era en realidad gran cosa. Pasó poco tiempo para el camello metiera los hombros y empujara a su patrón afuera, hasta las rodillas. Para hacer el cuento corto, “Indecisión” siguió introduciéndose en la tienda, llenándola por completo y sacando a Abdalá por el otro extremo, hasta que finalmente quedó completamente fuera.”
¿Le suena esto conocido? ¿No le ha ocurrido alguna vez que al dejar entrar un poco de indecisión ésta lo llenó todo, sacándolo de las cosas buenas de la vida? La indecisión no es buena para nada, la indecisión es el obstáculo que te impide alcanzar ese resultado extraordinario en la vida, en tu matrimonio, en tus finanzas, en tu carrera o en tu ministerio. Debes tomar decisiones.
Día a día las personas enfrentamos el desafío de tomar decisiones y es que la vida es un asunto de decisión. Nos preguntamos: ¿Qué carrera voy a estudiar? ¿Con quién me casaré? ¿Me conviene esta persona? ¿Cuántos hijos tendré? ¿Dónde viviré? ¿Cómo viviré? ¿Cómo pagaré esta deuda? Entre otras preguntas que nos hacemos, es un hecho que todos los días tenemos que tomar decisiones, pero no nos gusta tomarla y esperamos que alguien decida por nosotros. Es tiempo de hacer decisiones, no temas.
La Biblia enseña en el Salmo 32:8: “Tú me dijiste: “Yo te voy a instruir; te voy a enseñar cómo debes portarte. Voy a darte buenos consejos y a cuidar siempre de ti.”
Las decisiones que tomamos hoy afectarán nuestro rumbo mañana., lo que decidamos hoy no solo impactará nuestro futuro, sino también el de otras personas y todo lo que nos rodea. Tomar buenas decisiones dependerá de los valores que hemos incorporado en nuestra vida. Una carrera, un matrimonio, el estilo de vida que deseo o aun cosas sencillas como qué comeré o cómo me vestiré serán decisiones que tomaré por los valores que poseo. La mayoría de las decisiones no son tomadas en una sola vez. Las decisiones toman tiempo para ser completadas, por ello es importante que aprendas a escuchar a Dios.
Sófocles decía: Las decisiones rápidas son decisiones inseguras. Deje ya de decidir a la ligera y aprenda a hacer buenas decisiones. No siga el camino que le lleva atrás, marche hacia adelante sabiendo y tomando decisiones de manera personal. Quiero compartir contigo algunas ideas que te ayudarán a tomar buenas decisiones:
1.      Se lo más PRECISO posible. ¿Qué es lo quieres lograr? Examina y encuentra cuáles son las cuestiones importantes y cuáles no. ¿Qué dice la Biblia respecto a ese asunto?
2.      Busque soluciones. Vea todas las POSIBILIDADES existentes en relación con la cuestión que hemos de resolver. ¿Qué es sabio hacer? ¿Qué haría JESUS?
3.      ELIGE la solución que más convenga para lograr el resultado que busca. Nunca tomes una decisión basada en una emoción o en un sentimiento. ¿Lo qué decido agrada a Dios?
4.      PON EN MARCHA la decisión. No tema al fracaso, este dispuesto a aprender de sus errores, pero decida.
5.      EVALUE cómo le está yendo, para rectificar en caso de que los resultados no hayan sido los esperados.
¿Tiene dificultad para hacer decisiones? Dios te ayudará, confía en El. La Biblia enseña en Santiago 1:5, “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie”.
Recuerda antes de decidir ten presente que es tu decisión, nadie debe decidir por ti. Que puedes hacer lo que quieras, pero lo tienes que hacer tú, y hoy porque el mañana aun no llega, no postergues o no esperes a decidir después.  La mejor decisión que puedes hacer hoy es adquirir sabiduría. Hoy tu puedes elegir la persona quien te gustaría ser, la vida que quieres vivir. La decisión es tuya.
“La mejor decisión que podemos tomar es la correcta, la segunda mejor es la incorrecta, y la peor de todas es ninguna.” Theodore Roosevelt
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes

jueves, 4 de mayo de 2017

No Desistas!


Cuando todo salga mal y ya intentaste todas las alternativas, no te desesperes… Dios proveerá de una solución.
EL ES UN DIOS FIEL Y TE GUARDARÁ DE TODO MAL.
¡Los momentos difíciles no son eternos!
Son como tempestades, sólo duran un momento.
Mira hacia atrás y ve cuantas cosas peores ya pasaste y superaste.
Algunas veces necesitamos las tribulaciones en nuestra vida
para hacernos madurar.
Por tanto, ¡ANÍMATE!
Cuando estés triste,
mira al cielo y fíjate. ¡Cuán grande es!
Si Dios fue capaz de crear el cielo, ¡Imagínate resolver tus problemas …
que son tan pequeños comparados con una obra tan grandiosa
como es el cielo!
TUS PROBLEMAS NO SON
MAYORES QUE EL PODER DE DIOS.
Haz como los atletas de las Olimpiadas.
Aunque no consigan llegar en primer lugar, ¡luchan por llegar hasta el fin!
Por lo tanto, no desistas de tus ideales.
LUCHA HASTA EL FIN,
NO DESISTAS
A LA MITAD DEL CAMINO,
DI: “¡YO VOY A VENCER!”
Si estuvieras triste, ¡llora!,
¡alivia el alma!
¡Jamás dejes que la tristeza
te venza!
Jesús dice:
“¡ALEGRATE! TEN BUEN ANIMO
QUE YO ESTOY CONTIGO!”
¡Busca a Dios con todo el corazón!
Recuerda que buscar a Dios es una búsqueda constante, diaria.
Dios tiene una solución para tus problemas.
¡¡¡Para Dios nada es imposible!!!
LLEVA UNA VIDA EN COMUNION CON DIOS.
Ten amigos, nunca en cantidades, más bien en cualidades,
Busca amigos que te hagan crecer personal y espiritualmente.
Si no te hacen crecer …
¡¡¡APARTATE!!!
LAS MALAS COMPAÑIAS
¡HACEN PERDER LOS HABITOS UTILES!
¡TEN SUEÑOS!
Es en nuestros sueños que Dios nos revela su infinito poder.
¡NUNCA DEJES DE SOÑAR!
¡TEN OBJETIVOS!
¡Rema contra la marea!
En el recorrer de tu vida encontrarás personas que serán como “agua fría”
Dirán que eres incapaz … ¡que es imposible!
Dirán que aquello que tanto anhelas no es para ti.
¡NO DESISTAS!
EL DIOS AL QUE SERVIMOS
ES EL SEÑOR DEL UNIVERSO
Y ten la certeza que días mejores vendrán.
Y todo tiene un propósito en nuestra vida.
Nada es por casualidad.
ENTREGA TUS PASOS AL SEÑOR,            CONFIA EN ÉL Y ÉL TE GUIARA.
Descarga esta diapositiva aquí:   No Desistas