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Entre los años 1118 y 1119 d.C. un grupo de franceses crearon “La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón” con el propósito de proteger a los cristianos y guiar a todos los peregrinos en su viaje a Jerusalén.
Conocidos de mejor manera por su nombre corto, “Los caballeros templarios” tuvieron un crecimiento imparable y muy pronto se convirtieron en una de las fuerzas militares más poderosas y ricas de su época. En sus dos siglos de existencia acumularon toda clase de riquezas que no usaban para extravagancias o banalidades individuales, ya que uno de los requisitos para ingresar a la orden era hacer un voto de pobreza.; más bien se podía decir que ellos únicamente eran coleccionistas y guardianes.
Sin embargo, no todos estaban de acuerdo con el poder que habían ganado y muchos de sus opositores eran sus propios aliados, los cuales no tardaron en convertirse en sus verdugos. Hicieron planes, los persiguieron y los aniquilaron sin piedad.
Al enterarse del destino que podía correr toda esa riqueza por la persecución, algunos hombres decidieron huir con todo lo que habían reunido: cargaron todo en 18 buques y fueron a esconderlo en distintos países del mundo, incluso algunos historiadores creen que ellos llegaron a América mucho antes que Cristóbal Colón. De esa manera se expandió la leyenda del tesoro de los caballeros templarios.
Muchos arqueólogos sueñan con ser quienes encuentren esa cuantiosa fortuna ya que eso significaría riqueza y fama, sin duda seria la cúspide a su profesión. Pero no sólo ellos, también los buscadores de tesoros rastrean apasionadamente los posibles lugares donde pudieron haberlo escondido.
Cualquiera que tuviera una oportunidad de encontrar este tesoro, sin dudarlo, dejaría todo lo que tiene para enfocarse únicamente en la manera de obtenerlo, quizás vendería todo lo que tiene y aun trabajaría el doble para comprar el terreno en el que lo halló. Y tú ¿Qué es lo que harías tú si encontraras una riqueza de esa magnitud?
El tesoro escondido de los templarios no deja de ser una simple leyenda. Pero Jesús en una ocasión contó una parábola donde también había un tesoro.
Mateo 13:44 dice: “Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Versión Reina-Valera 1960
La parábola habla de un tesoro real y va dirigida a las personas que ya lo hallaron pero que aún están en proceso de obtenerlo. La verdad es que todos los que fuimos llamados al conocimiento de Dios ya lo descubrimos, pero aún no lo estamos disfrutando en su totalidad. No es una riqueza terrenal sino celestial y aunque en esta tierra podemos gozar de múltiples bendiciones, lo que nos espera allí en la eternidad es infinitamente más grande y mejor.
“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” 1 Corintios 2:9 Versión Reina-Valera 1960
¿Cómo estás luchando por este tesoro? Héctor Colque
CVCLAVOZ
Es difícil poder tener contacto con alguna personalidad, ya sea un artista, político, etc. En nuestros días casi siempre se debe pasar por una serie de protocolos y personas antes de poder presentarse ante alguien que ocupa un puesto importante en nuestra sociedad. De la misma manera ocurría en el tiempo en que Jesús estuvo en la tierra.
En Marcos 5:21 en adelante podemos leer acerca de la vida de Jairo y su hija. Se dice que Jairo era uno de los principales de la Sinagoga, eso quiere decir que era una personalidad importante, que tenía varias personas a su servicio por el grado que ocupaba, si necesitaba algo solamente lo pedía por medio de ellos.
Jairo buscó a Jesús y dejó a un lado la posición que tenía, rompió protocolos para poder presentarse ante el Maestro con un corazón humillado y angustiado por la enfermedad de su hija.
A Cristo no le interesa tu posición ni tus grados, sólo desea que te acercas sin protocolos, sin ceremonias, con un corazón sincero y creyendo que Él es fiel y único.
Al igual que hizo Jairo, nosotros también debemos de romper todo muro, toda barrera que quiera impedir que podamos estar en presencia de nuestro Dios, tenemos que tener presente que nada somos y nada tenemos sin Él.
“Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.” Deuteronomio 4:29 (RVR-1960)
Hoy puedes buscar a Cristo y acercarte a Él, no pongas barreras a tu intención de hablar con Dios, Él quiere que seas tú quien lo busque porque quiere bendecirte. No le interesa tu posición, lo que tengas o hayas logrado, Dios mira el corazón, somos nosotros los que ponemos límites para poder ser humildes y acercarnos.
Telma Céspedes
CVCLAVOZ
Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó. Génesis 5:23-24 (NTV)
Enoc es uno de esos personajes bíblicos de quien, aunque vivió 365 años, no se conoce mucho, pero lo poco que la Biblia dice de su vida es que él tuvo una vida digna y agradable delante de Dios. A tal punto que Dios se lo llevó sin que Enoc conociera la muerte física.
¿Qué hermoso verdad? Irse con el Señor y estar al lado de él todos los días de nuestra vida, sin tener necesidad de nada. Pues esa es nuestra esperanza: “Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” Juan 3:16. (NTV)
“Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.” Juan 3:36. (NTV)
“Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.” Romanos 6:23. (NTV)
Una de las características de Enoc, por la cual fue llevado al cielo, era que caminaba en íntima comunión con Dios. Y es que el Señor creó a la humanidad para que ésta tuviera en una relación personal de amor con él. Más que cualquier otra cosa, Dios desea que le amemos con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas.
No estoy aquí para juzgarte ni hacerte sentir mal, pero si no estás manteniendo una relación personal con Jesús, amándolo como Él se merece, ni siendo obediente a lo que el Señor te pide en Su palabra, entonces terminarás mal.
No te puedes pasar la vida diciendo que todo está bien cuando tú sabes que en tu interior las cosas no están tan bien como tú piensas. No podemos engañarnos a nosotros mismos, cada uno sabe cómo esta nuestra relación con Dios y qué cosas están impidiendo que caminemos como Dios quiere que lo hagamos.
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.” Salmos 139:23-24. (NTV)
Es hora de que te levantes en el nombre del Señor y que comiences a vivir en íntima comunión con Dios. Tus errores no te van alejar de Dios si tu no lo permites, Él siempre está dispuesto a perdonar y levantar a aquellos que se arrepienten.
Diego Jora
CVCLAVOZ
La Palabra de Dios da a conocer la historia de un hombre que buscaba a Jesús desesperadamente porque su hija se encontraba en un estado crítico.
Mientras él regresaba con Jesús, vinieron de su casa para decirle que no moleste más al maestro porque su hija había muerto, en otras palabras, que deje de clamar y pedir porque no había esperanza.
Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar. Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.
Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. Marcos 5:21-24
Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente. Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.
Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente. Marcos 5:35-42
¿Cuál es la dificultad que estas enfrentado? Es posible que las personas que te rodean crean que no existe esperanza para ti, incluso que tú mismo pienses que tu problema no tiene solución y que estás perdiendo el tiempo buscando a Jesús; pero en este momento Él te dice: “No temas, cree solamente”
Las personas que no conocen a Dios nunca creerán en lo que Él puede hacer, sólo pensarán que eres una molestia, así que apártalos de tu vida. Si en este momento estás sufriendo alguna aflicción en tu vida o por alguien que amas no tengas miedo y cree en Él, entrégale tu vida y la de tu familia así como lo hizo Jairo ¡No dejes de clamar porque nada es imposible para Dios!
Shirley Chambi
CVCLAVOZ
Muchas veces equivocadamente ponemos nuestra confianza en personas y circunstancias sin pensar que las personas son propensas a fallar y las circunstancias pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos; hoy podemos estar con una salud buena y mañana en la cama de un hospital o estar tener estabilidad económica y de un momento a otro no contar con un peso en el bolsillo.
Sin embargo nadie es más idóneo para confiar como Dios porque es único, celestial, todopoderoso, infinito, omnisciente, omnipresente y nos ama con amor eterno. ¿En quién o en qué está tu confianza?
El Apóstol Pablo se dirigió a Timoteo en 2da Timoteo 2 alentándolo a que no deje de compartir con los demás acerca de Jesús, porque Dios los salvó para este propósito y para que vivan una vida santa aunque ellos no lo merecieran, sino por la gracia (regalo) por medio de Jesucristo; Pablo desde la cárcel le dijo: Por eso estoy sufriendo aquí, en prisión; pero no me avergüenzo de ello, porque yo sé en quién he puesto mi confianza y estoy seguro de que él es capaz de guardar lo que le he confiado hasta el día de su regreso. 2 Timoteo 1:12 (NTV)
Pablo no declinó su fe en Dios a pesar de estar en situaciones adversas al contrario, esa fuerte pasión por el Señor crecía cada vez más y alentaba a Timoteo que tampoco decaiga.
Recordemos que Pablo, antes de tener un encuentro personal con Jesús tenía como meta acabar con los cristianos, después fue un asiduo predicador del evangelio que incluso soportaría y arriesgaría su vida para la expansión de la Verdad a todas las naciones: “Debido a que predico esta Buena Noticia, sufro y estoy encadenado como un criminal; pero la palabra de Dios no puede ser encadenada. Por eso estoy dispuesto a soportar cualquier cosa si esta traerá salvación y gloria eterna en Cristo Jesús a los que Dios ha elegido.” 2 Timoteo 2:9-10 (NTV)
Si nuestra confianza está en el lugar correcto podemos seguir el propósito de Dios a pesar de los muchos problemas que se puedan presentar. Que tu fe no mengue ni tus principios sean dejados de lado por las presiones a tu alrededor, di como Pablo: Sé en quién he puesto mi confianza y sigue predicando con tu vida las buenas nuevas de Salvación.
Soraida Fuentes
CVCLAVOZ
Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra. (Números 11:31).
El pueblo de Israel pedía carne, los reclamos y las presiones eran cada vez más fuertes sobre Moisés y él parece contagiarse del sentimiento popular y reclama a Dios: ¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿Y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí? (v. 11), y más adelante: “No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía. Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.” (V. 14, 15).
Atrás habían quedado tantas manifestaciones de Jehová respaldando a Moisés, las plagas enviadas contra Egipto, el milagroso cruce del mar Rojo librándolo del ejército del faraón, la provisión diaria del maná, la nube que los guiaba y la columna de fuego que le daba calor.
Pero el pueblo quería carne, comenzaron las murmuraciones, ¿para que salimos de Egipto si allí estábamos mejor?, añoraban el pescado, los pepinos, melones, puerros, las cebollas y los ajos que comían en la tierra de esclavitud. Parecían adherir al conocido dicho popular que reza: “Todo tiempo pasado fue mejor”.
Al leer esto, me surge la pregunta: ¿Cómo este pueblo pudo olvidarse tan fácilmente de las maravillas que había hecho Dios con ellos? No cabía duda de su respaldo y su presencia. ¿O como Moisés, siendo quien hablaba cara a cara con Dios, se deprimió de tal manera que le pidió su propia muerte?
Estas actitudes parecen poco razonables, Dios los había sacado de la esclavitud, iban hacia la tierra prometida, pero llegaron al punto de preferir la vida de esclavos en lugar de marchar hacia un futuro de libertad que Dios había preparado para ellos. No parecían dispuestos a soportar la dureza del desierto para finalmente alcanzar la tierra prometida. Si analizamos estas actitudes parecen raras y poco razonables sin embargo, creo que en ocasiones obramos de manera bastante similar.
El maná significaba la diaria provisión de Dios para su pueblo, cada día al levantarse veían este milagro, sin embargo nadie daba gracias por el maná. Ni siquiera Moisés estaba mejor, sino que desbordado por la situación y el reclamo popular, solo veía la muerte como salida.
¡Cuántas veces el desierto se hace tan largo y tan difícil que comenzamos a mirar atrás y con esta actitud dudamos de la fidelidad de Dios para con nosotros y de su propósito para nuestra vida!
Hay veces que el desierto se hace más largo de lo que esperábamos. Cada día se nos presentan desafíos que nos hacen que instintivamente miremos atrás recordando los viejos tiempos. El desierto suele atacarnos con dureza y la bendición de Dios aún se ve como algo lejano. Intentamos avanzar por todos los medios, pero pareciera que nada funciona y siempre estamos en el mismo lugar.
Si el desierto se hace largo y te sientes sin fuerzas, quizás con ganas de abandonar, si parece que no hay salida y no ves un futuro que resulte promisorio, te invito a que mires hacia el cielo y comiences a hacer lo que el pueblo de Israel no hizo y por esto debió soportar la ira de Dios.
Comienza a dar gracias por el maná, esto representa todo lo que Dios hizo en tu vida. Si tienes a Jesús en tu corazón dale gracias por haberte rescatado de la muerte y la esclavitud del pecado. Dale gracias también porque el desierto no es tu residencia, sino un lugar de paso. Recuerda que vas en camino, tomado de su mano a la tierra de bendición. Dios te llamó a libertad, no mires para atrás, deja de lado la queja que solo podrían dejarte a mitad de camino.
Daniel Zangaro
CVCLAVOZ
¿Tienes un amigo inseparable? Es decir, no te imaginas la vida sin su existencia, han vivido momentos inolvidables, confían mutuamente a tal grado que no existen secretos entre ambos, están tan unidos que sólo pensar en que un día este amigo no estuviera sería pensar en un día sombrío.
Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Génesis 5:24
La Biblia hace referencia a que Enoc “caminó con Dios”. Caminar con alguien es ir en una misma dirección, al mismo ritmo, en unidad y comunión, de tal manera que ambos se acompañen y ninguno quede atrás. Es decir, Enoc vivía una amistad genuina con Dios, estaba su lado, caminando junto a Él en una relación estrecha como si fuera su mejor amigo.
Enoc estaba tan unido al Señor, que Dios decide llevárselo ¿No te gustaría tener esta misma amistad con Dios? La larga vida de Enoc terminó de forma maravillosa al ser arrebatado repentinamente a los cielos.
Los hijos de Dios tenemos la misma esperanza de ser arrebatados al cielo para encontrarnos con el Señor.
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. 1 Tesalonicenses 4:16-18
¿Eres amigo de Dios? En este momento examina si estás siguiendo los pasos de Jesús, en unidad y comunión con Dios, de lo contrario, te animo a ser como Enoc.
Un día Dios nos llevará en un abrir y cerrar de ojos para encontrarnos con Él. Si te desviaste nunca es tarde para volver a sus sendas y empezar a ser amigo, y si te encuentras en la dirección correcta te aliento a seguir adelante porque Él cumplirá su palabra. Shirley Chambi
CVCLAVOZ