sábado, 10 de septiembre de 2016

¿Te da vergüenza?



“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.” (Romanos 1:16-17)
El apóstol Pablo no se avergonzaba del Evangelio porque tenía muy claro que es poder de Dios para salvación y liberación. El hombre solo puede conseguir esta salvación cuando responde personalmente creyendo y confiando en la Palabra de Dios.
Según el teólogo John Piper existe una diferencia entre sentirse avergonzado del evangelio y ser avergonzado por él. Todo cristiano fiel, será avergonzado por el evangelio. Es decir, probablemente será el blanco de ataques de burlas y oprobio. Pero hay una buena razón por la cual no debemos avergonzarnos  cuando esto suceda y esta está relacionada con lo dicho acerca de Jesús en Hebreos 12:2 dice, “por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio”. El oprobio recibido por Jesús, fue en extremo desagradable, cruel y humillante, sin embargo no dejó dominarse por él, sino que cuando fue avergonzado, se enfocó en el gozo puesto ante sí, dejó de lado sus propios sentimientos para asegurar la victoria a largo plazo.
El Evangelio es poder de Dios para salvación para todo él que cree, ¿Pero que significar creer? La palabra griega pistevo tiene un significado bien profundo, por un lado implica creer en las verdades del Evangelio, en cuanto a su contenido, pero también su concepto abarca la confianza, la entrega personal que debe tener la persona que cree, poniéndose completamente a disposición de Jesús. Por lo tanto creer en Cristo no es simplemente algo que se hace simplemente desde lo intelectual sino que requiere una entrega mas profunda.
Pablo destaca además que la justicia de Dios es por fe y para fe. Solo de esa manera alcanzamos justificación delante de Dios, por lo cual y de esta manera el justo como hombre justificado por Cristo, vive por la fe. La pregunta que podemos hacernos hoy es: ¿Realmente creemos que el Evangelio es poder de Dios? Si la respuesta es afirmativa, sería muy raro que nos avergonzaramos de predicarlo.
Aún siendo cristianos por muchos años podemos olvidarnos del tremendo poder que lleva en sí misma la Palabra de Dios. En dicho caso sería útil preguntarnos que nos hizo perder esta seguridad. Muchos creyentes no se identifican como tales en sus trabajos por miedo a ser perseguidos o que decir de nuestros niños y jóvenes en escuelas y universidades quienes muchas veces son objeto de bullying simplemente por sostener sus creencias. En otros casos ni siquiera los familiares conocen que uno de los suyos es un cristiano nacido de nuevo.
Es tiempo de volver a creer, con la seguridad y valentía de los que están dispuestos aún a soportar el oprobio por causa de la predicación del Evangelio en lugar de avergonzarse de él.


                Daniel Zangaro
                   CVCLAVOZ    

viernes, 9 de septiembre de 2016

Toda la gloria sea para...



Uno de los personajes sanguinarios más conocidos de la historia de la humanidad, es el emperador Romano Nerón. Aunque la mayoría de los historiadores dicen que sus inicios en el trono fueron tranquilos, en algún momento perdió completamente la cabeza al asesinar a su hermanastro y a su madre por considerarlos una amenaza para su reinado.
Poco a poco su poder y autoridad fueron creciendo por las perversiones que cometía. Tácito, un historiador y senador romano dijo: “la ciudad estaba llena de cadáveres”, refiriéndose a la gran cantidad de hombres asesinados sólo por ser considerados enemigos del imperio. Constantemente organizaba banquetes que culminaban en orgias para satisfacer sus apetitos carnales, en un viaje a Grecia se enamoró de un joven con quien contrajo matrimonio vistiéndolo de mujer. Llegó a un punto en el que se proclamaba a sí mismo como un dios, buscando que le rindan culto y tratando de perpetuar su nombre. Mandó a hacer un sinfín de esculturas, canciones y pinturas para  homenajearlo. Incluso trató de cambiar el nombre del mes de Abril a Neroniano y el nombre de Roma a Nerópolis.
A todo esto podemos sumarle el afamado incendio a la capital Romana por órdenes suyas, pero al ser confrontado por el senado, Nerón decidió usar a los cristianos como chivo expiatorio; es decir, los culpó de ese y muchos otros crímenes. En ese momento comenzó una feroz persecución a todo aquel que profesaba el nombre de Jesús y predicaba el evangelio.
Paralelamente, mientras Nerón cometía todo tipo de aberraciones, se estaba desarrollando el ministerio del Apóstol Pablo. Un insigne hombre de Dios que dejó plantadas varias iglesias en sus viajes misioneros e instruyó a hombres de confianza para que continúen la obra que había comenzado.
En sus cartas, más allá de las múltiples recomendaciones sobre convivencia dentro de la iglesia, orden del liderazgo, explicación sobre dones y servicio, y amonestaciones por algunas prácticas aparatadas de la sanidad, el mensaje de Pablo era el sacrificio de Jesús en la Cruz del Calvario. Desde su conversión (Hechos 9), hasta la segunda epístola a Timoteo (considerada su última carta), todos su ministerios siempre estaban centrados en Jesús.
Nunca se distrajo demasiado en ningún tema sin culminar mencionando la Gracia de Dios demostrada por medio del sacrificio de Jesús. De hecho, Filipenses 3:8 dice: “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús…” Versión Reina-Valera 1960
Hoy en día, Pablo es uno de los hombres más respetados en la historia de la fe cristiana. Por otro lado, Nerón es considerado uno de los peores emperadores Romanos, sus intentos de hacerse como dios fallaron rotundamente y no consiguió perpetuar su nombre.
Esto es lo que sucede cuando uno busca satisfacer caprichosamente sus propios intereses y sus deseos egoístas. Es verdad que no podemos compararnos a los niveles monstruosos de Nerón o a la grandeza del trabajo misionero que hizo Pablo, pero Dios en su sabiduría nos ha puesto en el lugar exacto para que elijamos a quién queremos dar gloria: a Él o a nosotros mismos.
Mateo 23:12 dice: “Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.” Versión Reina-Valera 1960


                Héctor Colque
                   CVCLAVOZ    

miércoles, 7 de septiembre de 2016

¿Qué es lo que ven?



Christian Herald cuenta una historia acerca de un joven que atendiendo a un anuncio se presentó  en una ladrillera que ofrecía trabajo.
     - ¿Cuánto paga? – preguntó el muchacho.
     - Diez pesos por semana y alimentos – respondió el hombre
     - ¿Qué clase de alimentos? – inquirió el muchacho.
     - Bueno- Balbuceó el corpulento fabricante con buen humor- son los que yo como.
     - Deme el empleo- se apresuró a decir el joven sonriendo, mientras miraba atentamente al gran hombre.

Puede sonar gracioso el hecho de que haya sido la apariencia del fabricante de ladrillos lo que convenció al joven para pedir el puesto, pero sin duda alguna, la gente seguía más por lo que ve, por lo que hacemos y somos que por lo que decimos.
Nuestras vidas deben ser un ejemplo del amor y el poder transformador de Dios, debemos reflejar en cada acto que somos verdaderos discípulos de Jesús. Sin duda alguna no es fácil ser como Él pero no llegaremos muy lejos ni alcanzaremos vidas si nos dedicamos solamente a hablar.
“Y sé tú mismo un ejemplo para ellos al hacer todo tipo de buenas acciones. Que todo lo que hagas refleje la integridad y la seriedad de tu enseñanza. Enseña la verdad, para que no puedan criticar tu enseñanza. Entonces los que se nos oponen quedarán avergonzados y no tendrán nada malo que decir de nosotros”. Tito 2:7,8 (NTV)
Que nadie tenga nada que reprocharte, ni ninguna cosa mala que decir acerca de tu vida y conducta, por el contrario, procura que te conozcan como una persona recta, sabia, digna de ser imitada.
Nuestros actos hablan más alto que nuestras palabras, al punto de poder callarlas. Procura que tus actos y palabras digan lo mismo, que tu vida sea una demostración práctica de tu fe
, que la gente al verte busque ser como tú, anhele la vida que tienes y el gozo que muestras pese a las adversidades.

          Ana María Frege Issa
                   CVCLAVOZ    

martes, 6 de septiembre de 2016

Tú vales mucho más


Cuando algo nos cuesta mucho, ya sea en esfuerzo o dinero, lo valoramos y no dejamos que así como así se nos escape de las manos después de habernos esforzado tanto en obtenerlo, ya sea algún objeto, condición o persona.
Un claro y gracioso ejemplo es cuando alguien deja caer su celular al sanitario, algo que a varios les ha sucedido, pero en esto podemos ver que la reacción que ha tenido la mayoría, sin dudarlo, ha sido rescatarlo no importando en qué condiciones esté y eso ocurre porque ese objeto es algo que la gente valora y que no desea perder porque le costó mucho.
Algo así Dios hizo por nosotros,  nos sacó de lo malo, de lo inmundo y no le importó que estuviéramos afectados o manchados, fue más importante sacarnos de ahí porque nos ama y valora.
Obviamente lo que hizo Dios por ti fue algo invaluable, dio a su único hijo para que muriera por ti, así que no pienses que no vales para Él, pues cuando Cristo te ve en una situación terrible, no duda en ayudarte, no piensa dos veces para agarrarte en sus brazos y mostrarte su amor.
“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” Lucas 19:10 (RVR-1960)   
Hoy te invito a verte y valorarte como Dios lo hace, tu vida le costó la vida de su hijo, es hora de vivir dándole el merecido valor a nuestra vida, a la forma en que Dios nos creó y, sobre todo, agradecer por el amor tan grande e invaluable de nuestro Padre.


             Telma Céspedes
                 CVCLAVOZ    

lunes, 5 de septiembre de 2016

Aguas negras


Es lógico que las personas se alarmen cuando se daña el sistema de alcantarillado del lugar donde viven. Un solo día que esté dañado ya es mucho y  no sólo por el olor, sino por las enfermedades  que se pueden contraer de las aguas negras; por lo cual no es de extrañarse que rápidamente se exija a las autoridades su reparación.
Las aguas negras son aquel tipo de agua que se encuentra contaminada con sustancia fecal y orina, que procede de los desechos orgánicos tanto de animales como de los humanos, su nombre no sólo es por el color que tiene, sino por las consecuencias negativas que trae.
Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 1 Pedro 1:15-16
El Señor pide que seamos “santos” porque Él es “Santo”,  pero lamentablemente muchos viven en medio de aguas negras; es decir, no le dan importancia a la santidad. Ser santo no significa que seas perfecto y nunca comentas un error, sino que te encuentras en una lucha constante para cambiar y hacer lo correcto.
¡Ojala viéramos el pecado como aguas negras!
El pecado vuelve nuestra vida como aguas negras,  nadie quiere estar  cerca porque enferma nuestro espíritu y trae consecuencias negativas. Si nuestra alma está negra difícilmente podremos ser de bendición para otras personas; por tanto, deberíamos alarmarnos cada vez que hacemos algo que ensucia nuestra alma y no tendríamos que tolerar que el pecado more en nuestra vida.
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al SeñorHebreos 12:14
Muchos ignoran la importancia de caminar en santidad, siendo que la ausencia de ésta es un obstáculo para estar en la presencia de Dios. Si realmente deseas ver a Dios y lo que tiene para ti, entonces ¡preocúpate por andar en santidad! Limpia tu corazón, pídele perdón por tus pecados para que seas purificado y entonces, rendirás como ofrenda tu vida, ofreciendo cada día un olor grato delante de su presencia.
¡No permitas que el pecado te siga robando grandes bendiciones!


              Shirley Chambi
                 CVCLAVOZ    

domingo, 4 de septiembre de 2016

¡A congregarnos!



¡Vengan, cantemos al Señor! Aclamemos con alegría a la Roca de nuestra salvación. Acerquémonos a él con acción de gracias. Cantémosle salmos de alabanza, porque el Señor es Dios grande, un gran Rey sobre todos los dioses. En sus manos sostiene las profundidades de la tierra y las montañas más imponentes. El mar le pertenece, pues él lo creó; sus manos también formaron la tierra firme. Salmos 95:1-5 NTV
En este salmo el salmista David hace una invitación: ¡Venid, cantemos al Señor! La misma hace mención a un llamado al pueblo a congregarse y adorar a nuestro Salvador por todo lo que Él hizo y por las cosas que aún hará. ¿Y dónde podemos adorar y recibir palabra de Dios en libertad sin ninguna distracción? Con seguridad en la casa de Dios, donde todas las personas que creen que Jesucristo es el Señor, el Dios poderoso, el gran Rey, el Mesías y Salvador del mundo, se reúnen para alabar y ser ministrados.
Pero muchas veces uno se cuestiona y dice: ¿Porque debo ir a la iglesia si puedo orar, adorar y leer la biblia en casa? La respuesta es sencilla, porque es el propósito de Dios para tu vida. Jesús fundó la iglesia para que convivas y estés unido como una familia con tus hermanos (as) en Cristo.
Ir a la iglesia te da la oportunidad de alabar y adorar a Dios. También de fortalecerte en la fe y recibir instrucción a través de la predicación y las lecturas bíblicas. Si no fuera tan importante el llamado a congregarnos y a adorar al Señor, creo que no estaría en la palabra del Señor.
 “Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca.” Hebreos 10:25 (NTV)
El Señor no quiere que endurezcamos nuestro corazón como muchos lo hacen, porque el corazón que se aleja de Dios  y se rehúsa a hacer lo que Él pide, terminará mal.
No dejes que las actividades, las dificultades o cualquier otra cosa terrenal te impidan congregarte y adorar a Dios con todo tu ser este día. Estoy seguro que hoy hay culto en la Iglesia a la que asistes, por lo tanto no esperes mucho y trata de llegar temprano. Dios te espera.
“Vengan, adoremos e inclinémonos. Arrodillémonos delante del Señor, nuestro creador, porque él es nuestro Dios. Somos el pueblo que él vigila, el rebaño a su cuidado…” Salmos 95:6-7 NTV


                  Diego Jora
                 CVCLAVOZ    

jueves, 1 de septiembre de 2016

Fiel


El oso perezoso es un animalito propio de Centro y Sudamérica, tiene pelaje gris muy grueso, cabeza redonda, nariz achatada, orejas no muy visibles, cola pequeña y unas garras muy fuertes, con las que se sujeta de los árboles.
Esta especie está distribuida a lo largo de las selvas, bosques secos y áreas naturales de reserva ecológica. Es normalmente solitario, nocturno y diurno, se alimenta de hojas de muchas clases de árboles, pero sobre todo de eucalipto.
El perezoso es un animal mamífero, se reproduce una vez al año y sólo puede tener una cría en cada parto. Tras el alumbramiento, el recién nacido permanece abrazado a los lomos de su madre por 8 meses continuos debido a que es muy débil y dependiente. En este periodo ella tiene un especial cuidado al balancearse por los árboles para evitar a los depredadores terrestres y para encontrar el alimento adecuado para su subsistencia.
¿Puedes imaginar a un pequeño oso perezoso sujetándose fuertemente de la espalda de su madre? Estoy seguro que sí. Esa imagina nos ayudará a comprender una cualidad innata de Dios descrita muchas veces en la Biblia: Su fidelidad.
La raíz hebrea de esta palabra es “aman” que se traduce como “leal” o “fiel”, también significa “apoyar”, “permanecer”, “ayudar” y una traducción más exacta es: “descansar en.” Entonces, cuando la Biblia declara que uno de los atributos de Dios es ser FIEL, nos está diciendo que podemos “descansar en” Él para tener firmeza en nuestras vidas y protección frente a toda adversidad.
2 Tesalonicenses 3:3 dice: “Pero el Señor es fiel, y él los mantendrá a ustedes firmes y los protegerá del mal.” Versión Dios Habla Hoy
La cría del oso perezoso se sujeta fuertemente de los lomos de su madre porque sabe que en ese lugar encontrará refugio, alimento seguro y protección de todo depredador. El pequeño puede descansar en ese lugar.
La Biblia nos invita a confiar en Dios porque sus promesas son verdaderas, Él siempre cumple su palabra, Su lealtad permanece por encima de nuestros errores y tiene el Poder para ayudarnos en cualquier problema que estemos atravesando. Realmente podemos descansar en Su presencia.
Salmos 55:22 dice: “Deja tus preocupaciones al Señor, y él te mantendrá firme; nunca dejará que caiga el hombre que lo obedece.” Versión Dios Habla Hoy
¡Dios es fiel!


              Héctor Colque
                CVCLAVOZ