viernes, 8 de abril de 2016

Contentamiento

 
Cuando nos encontramos con amigos que no veíamos hace mucho tiempo o  vemos sus fotos y leemos sus comentarios en las diferentes redes sociales, a veces nos alegramos por su situación actual, pero otras ocasiones nos deprimimos al cometer el error de compararnos con ellos, con los bienes que poseen y todo lo que han alcanzado.
La teoría de Maslow indica que tenemos una jerarquía de necesidades, que conforme se satisfacen las más básicas, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados, lo cual nos da a entender que jamás llegaremos a estar completamente satisfechos. Pero en contraste, Filipenses 4: 12-13 dice: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Todos los días debemos renovar nuestra mente y hacer las cosas de manera diferente, porque nada se obtiene sin esfuerzo, dedicación, perseverancia, sacrificio y trabajo. Algo que no podemos olvidar, es ser agradecidos con Dios por todo lo que nos provee cada día: por estar vivos, tener salud, una familia, un trabajo, una casa, un carro, un ministerio, etc.
Dejemos de enfocarnos en lo que no tenemos y más bien apreciemos todo lo que poseemos, gracias al amor y la bondad de Dios. Valorémonos a nosotros mismos también, porque somos sus hijos, hechura suya, con dones específicos que el Espíritu Santo nos dio.
No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Filipenses 4:11
La verdadera felicidad no depende de cuánto tengamos sino de cómo cuidamos y valoramos lo que tenemos.

 
Brisna Bustamante
      CVCLAVOZ

jueves, 7 de abril de 2016

¿Estás donde debes o donde te conviene?

 
Dios se agrada mucho de las buenas acciones que tengamos hacia nuestro prójimo y en su obra, pero lo que tal vez no hemos tomado en cuenta es que Dios escudriña primero el corazón. “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” 1 Samuel 16:7 (RVR-1960)
Dios considera los propósitos de nuestro corazón, si todo lo que estamos haciendo y el servicio que prestamos es motivado por una convicción sincera de amor hacia Él o tan solo un impulso para salir del paso, por conseguir algo, o fingir lo que no somos.
Es por esa razón que debemos preguntarnos si estamos donde estamos porque es lo mejor o porque nos conviene.
Debemos estar conscientes que lo que desea Dios de nosotros es que realmente deseemos vivir como Él manda, que nuestras acciones sean el reflejo de nuestras convicciones, de una fe no fingida y no de una búsqueda de ventajas. Porque si nuestra motivación no es la correcta, al menor obstáculo el escapar será nuestra mejor opción, el abandonar la obra será lo más conveniente para nosotros.
Es hora de no fijarnos en hacer lo más fácil, lo más conveniente para nosotros, sino lo correcto y lo que le agrada a Dios.
Hoy te invito a que hagas una auto evaluación de lo que estás haciendo y cómo estás viviendo, no es tarde para cambiar. Comienza a vivir en base a tus convicciones, si crees en Dios vivirás para agradarle verdaderamente, no por conveniencia sino porque tu corazón quiere estar ahí, agradando a tu Padre.
Telma Céspdedes
     CVCLAVOZ

miércoles, 6 de abril de 2016

¿Estás donde debes o donde te conviene?

 
Dios se agrada mucho de las buenas acciones que tengamos hacia nuestro prójimo y en su obra, pero lo que tal vez no hemos tomado en cuenta es que Dios escudriña primero el corazón. “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” 1 Samuel 16:7 (RVR-1960)
Dios considera los propósitos de nuestro corazón, si todo lo que estamos haciendo y el servicio que prestamos es motivado por una convicción sincera de amor hacia Él o tan solo un impulso para salir del paso, por conseguir algo, o fingir lo que no somos.
Es por esa razón que debemos preguntarnos si estamos donde estamos porque es lo mejor o porque nos conviene.
Debemos estar conscientes que lo que desea Dios de nosotros es que realmente deseemos vivir como Él manda, que nuestras acciones sean el reflejo de nuestras convicciones, de una fe no fingida y no de una búsqueda de ventajas. Porque si nuestra motivación no es la correcta, al menor obstáculo el escapar será nuestra mejor opción, el abandonar la obra será lo más conveniente para nosotros.
Es hora de no fijarnos en hacer lo más fácil, lo más conveniente para nosotros, sino lo correcto y lo que le agrada a Dios.
Hoy te invito a que hagas una auto evaluación de lo que estás haciendo y cómo estás viviendo, no es tarde para cambiar. Comienza a vivir en base a tus convicciones, si crees en Dios vivirás para agradarle verdaderamente, no por conveniencia sino porque tu corazón quiere estar ahí, agradando a tu Padre.


Telma Céspdedes
     CVCLAVOZ

martes, 5 de abril de 2016

La silla

La hija de un hombre le pidió al Ministro que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo. Cuando el Ministro llegó a la habitación del enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas.
Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae, etc., pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y salió por el otro pues no tengo idea de como hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.
Esto ha sido así en mi hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: “José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas… te sientas en una silla y colocas otra silla vacía en frente tuyo, luego con fe miras a Jesús sentado delante tuyo. No es algo alocado el hacerlo pues el nos dijo
-“Yo estaré siempre con ustedes”. Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estas haciendo conmigo ahora mismo”
“Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces”. “Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija pues me internaría de inmediato en la casa de los locos”.
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que había estado haciendo y que no cesara de hacerlo, luego hizo una oración con el, le extendió una bendición y se fue a su Iglesia.
Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: Falleció en paz?”.
“Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamo y fui a verlo a su cama, me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso. Cuando regresé de hacer compras una hora más tarde ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?”
El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le respondió:
“Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera”.
Sacarías
2:10 “porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti.”
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días. Sal 23:6
SILLA

lunes, 4 de abril de 2016

Amor que florece

 
Cuando se perdona una falta, el amor florece, pero mantenerla presente separa a los amigos íntimos. Proverbios 17:9 (NTV)
¿Cuántos nos equivocamos y ofendemos a los que amamos? La mayoría ha cometido errores, y lo importante es reconocer la falta, corregirla y evitar cometerla nuevamente.
Pero por la otra parte, cuando somos los ofendidos la tarea es un poco más difícil pero apremiante, el perdonar, ya que no muchas veces es fácil pero dice Proverbios 17:9 que hace que el amor florezca.
Un paisaje en invierno es un poco triste, aunque toda estación del año tiene su encanto, comparado con la primavera que es más deleitosa ante los ojos porque se disfruta de la belleza de las flores y el verdor de las plantas, creando así un ambiente muy acogedor e inspirador. La definición de la floración, según una página de jardinería, es la culminación del desarrollo de una planta, su momento de máxima madurez. Pero sólo es capaz de llegar a esta fase cuando se satisfacen todas sus necesidades de luz, temperatura, agua y alimento. Así el amor madura cuando se perdona.
Por otra parte, cuando una roca recibe un constante golpe de gotas de agua llegará a quebrarse, así también quien se mantiene ofendido y recuerda constantemente el dolor alejará o abrirá una grieta con sus seres queridos e incluso con los que podrían ser de bendición en el futuro.
Consideremos que cada uno es responsable de saber sobrellevar una ofensa, independientemente de quién lo haya hecho; por así decirlo, cada uno decide cómo se quiere sentir y qué quiere hacer cuando lo ofenden.
Permite que el amor florezca, con la ayuda de Dios será posible perdonar y fortalecer relaciones antes que romperlas.
 
Soraida Fuentes
     CVCLAVOZ

domingo, 3 de abril de 2016

El día del Señor se acerca

 
“En realidad, no es que el Señor sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Al contrario, es paciente por amor a ustedes. No quiere que nadie sea destruido; quiere que todos se arrepientan.” 2 Pedro 3:9 (NTV)
Hace un tiempo, la iglesia donde congrego hizo un evento de evangelismo al aire libre por la zona que vivo. Entre los que escucharon el mensaje estaban amigos míos del lugar. En aquella oportunidad  el pastor predicó sobre los tiempos finales y el arrepentimiento.
Semanas después, cuando me encontré con los mismos jóvenes que habían escuchado la palabra de Dios, uno de ellos me dijo: "¿No que Jesús ya iba volver? ¿Qué castigaría y que el mundo sería destruido? Todo lo que dijo el pastor es mentira, todo está igual. " Afirmación  que los demás respaldaron.
Aclaro que el pastor en ningún momento dijo que el Señor vendría la siguiente semana o mes, sólo anunció que el regreso de Jesús está pronto y que todos necesitamos arrepentirnos.
Increíble, pero el Señor sabe cómo hablarnos, en 2ª Pedro el capítulo 3, el apóstol Pedro dice lo siguiente: “Sobre todo, quiero recordarles que, en los últimos días, vendrán burladores que se reirán de la verdad y seguirán sus propios deseos. Dirán: «¿Qué pasó con la promesa de que Jesús iba a volver? Desde tiempos antes de nuestros antepasados, el mundo sigue igual que al principio de la creación".  2 Pedro 3:3-4 (NTV)
¿Tienes amigos y familiares que te han dicho que el regreso de Jesús es un cuento? No te desanimes y sigue adelante, orando y predicando la palabra de Dios. Espera con ansias ese día, has todo lo posible por llevar una vida pacífica, pura e intachable. Y no olvides crecer en la gracia, y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador.
Y si aún no estás seguro del retorno de Jesús, de su existencia y durante años no has creído en Él, te animo a leer detenidamente lo que Él mismo dijo en Mateo 24:37-39 acerca de Su regreso. "Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre. Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre, pues como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre."
La gente en el tiempo de Noé no estaba preparada y no creía en el mensaje de Dios, así que todos fueron destruidos. Hoy en día pasa lo mismo, muchos no creen en Su regreso y viven como ellos quieren.
No esperes para aceptar a Jesús en tu corazón,  podría ser  demasiado tarde cuando decidas hacerlo; entrégale tu corazón ahora que hay tiempo. Haz una oración de corazón y pide perdón por tus pecados. Jesús te espera con los brazos abiertos.
“Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy.” Juan 14:3 (NTV)

 Diego Jora
    CVCLAVOZ

sábado, 2 de abril de 2016

Enviados por Dios

 
Un joven de apenas 15 años estaba en un autobús cuando sintió que Dios tocó su corazón, se levantó de su asiento y comenzó a hablar en voz alta a los pasajeros sobre la venida de Cristo, enseguida un hombre que estaba sentado detrás le gritó:
– ¡Cállate y siéntate! el joven se sentó avergonzado.
De pronto volvió a sentir que Dios le pedía que volviera a decir las mismas palabras, el hombre amenazó con darle una paliza si no se sentaba y callaba; entonces el joven de nuevo se detuvo. Pero sintió una vez más que Dios le motivaba a hacer lo mismo, se puso de pie y gritó que Jesús se acercaba.
El hombre que lo había amenazado tenía un niño en su regazo, se levantó y fue hacia el joven para atacarlo, cuando su pequeño niño le dijo:
– Papá no lo golpees, no hagas eso. ¡Él es un enviado de Dios!
El hombre se puso a llorar y el joven le preguntó:
– ¿Por qué llora señor?
Con lágrimas en su rostro, arrodillado y abrazando a su hijo le respondió:
– ¡Mi pequeño era mudo y ahora está hablando!
Cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador y empezamos a dar nuestros primeros pasos como cristianos, no sentimos vergüenza al compartir con otras personas lo que Él hizo y está haciendo en nuestras vidas. Lo que sucede muchas veces, es que permitimos que los afanes de este mundo consuman esa pasión y empezamos hacer todo por rutina.
El amor es una decisión y no un sentimiento, por esa razón es que no debemos permitir que nada ni nadie apague ese fuego ardiente que Jesús puso en nuestros corazones el día que decidimos seguirlo.
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. Romanos 1:16 (RVR)
Si sientes que has perdido esa pasión por servirlo, te animo a que le pidas a nuestro Señor que te la devuelva, para que cumplas con amor y gratitud, el propósito con el que te llamó. Debemos llevar a cabo la gran comisión que nos encomendó: “Ir y hacer discípulos a todas las naciones” (Mateo 28:19) y seguir compartiendo el mensaje de esperanza y salvación con todos aquellos que no lo conocen y creen que ya no tienen una razón para vivir.
Jamás permitas que nadie te impida hablar de Jesús ni de compartir su amor a otras personas, porque mientras lo hagas, Él estará obrando y haciendo milagros a través de ti, aún sin que te des cuenta.
 
Brisna Bustamante
      CVCLAVOZ