sábado, 16 de enero de 2016

Para valientes

 
Isaías 58:11 (NTV) dice: El Señor los guiará continuamente, les dará agua cuando tengan sed y restaurará sus fuerzas. Serán como un huerto bien regado, como un manantial que nunca se seca.” Esta promesa genera mucha paz, y esperanza, ¿Quién no quisiera que su vida esté siempre saciada de la bendición de Dios? Para esto necesitamos poner de nuestra parte pues no se obtiene lo que uno desea sin hacer algo al respecto.
Las promesas de Dios están dispuestas para quien se atreva a luchar por ellas con fe y constancia. Los logros son el resultado de sacrificio. Jesús nos enseñó cómo se obtiene un propósito, a él le costó, para tener una íntima plática con Dios sacrificaba su sueño, para ser lleno del Espíritu Santo ayunó cuarenta días, para salvar a la humanidad de la muerte eterna sacrificó su vida.
“Ser honesto con tu condición no es suficiente si no tienes la disposición de cambiar” dijo un Pastor ¿Cuántas veces somos sinceros con nosotros mismos y reconocemos nuestros errores y barreras que impiden apropiarnos de las promesas de Dios? Sin duda muchas, pero ¿hacemos algo al respecto? No es sencillo, suele costar mucho.
La valentía y la decisión son requisitos: “Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él.” Mateo 11:12 (TLA) Sin dejar de lado la fe: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6
Cuánta satisfacción producen las promesas de Dios a sus hijos, cambia el panorama por el cual  pasamos, lo que antes nos llenaba de angustia y dolor se torna en esperanza y paz, lo que parecía el fin se transforma en abundancia de vida.
Te animo a que pongas tu vista firme a lo que Dios te ofrece pero también a que te esfuerces en agradarle y obedecer su palabra, porque sin duda Él responderá, su fidelidad es eterna.
¡Se valiente!

Soraida Fuentes
     CVCLAVOZ

miércoles, 13 de enero de 2016

No desfallezcas

 
El profeta Elías había anunciado que vendría una gran sequía en Israel y que no llovería ni habría rocío hasta que él lo dijera.
Después de permanecer escondido en el arroyo de Querit y ser alimentado por cuervos, Elías recibe palabra de Dios y se dirige a Sarepta de Sidón a buscar a una viuda para que lo sustente.
Cuando Elías llegó al lugar y le pidió a la viuda que le trajera un poco de pan la mujer le expuso la terrible situación en la que se encontraba. Ella había salido a buscar leña para preparar su último pan, para después dejarse morir junto a su hijo. En ese momento el profeta hizo una declaración, le dio una promesa de Dios: “La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.”· (1 Reyes 17:14)
Pese a la terrible condición en la que estaban esta mujer y su hijo,  ella  le trae pan a Elías y cuál no habrá sido su sorpresa al ver que ese puñado de harina y el poco aceite que tenía no se terminaban, sino que tuvieron comida para muchos días.
Dios podría haber seguido enviando cuervos para alimentar a Elías o podría haber hecho que llueva maná del cielo o quién sabe qué milagros más. Pero  Dios decidió que una viuda, que no tenía  posibilidades lógicas de sobrevivir  con sus escasos recursos, iba a ser quien alimentaría a su siervo. Cuando Dios envió a Elías a buscar a la viuda no lo hizo porque se le había olvidado cuál era la terrible situación de la mujer o porque se confundió; Él tenía un plan que iba mucho más allá de alimentar a  su profeta,  quería bendecir ese hogar.
La fe de esta mujer fue recompensada por Dios. ¿Cuántos de nosotros podemos creer la palabra de Dios sin ver señales previas? Tal vez nosotros, en la situación de la viuda, hubiéramos pedido ver que se multiplique la harina y el aceite antes de obedecer y probablemente habríamos querido hacer unos cuantos panes para nosotros antes de darle algo a Elías. Pero esta mujer simplemente creyó  e hizo lo que el profeta le había ordenado.
Dios nos pide que tengamos la misa fe que esa viuda, quiere que creamos en sus promesas, que demos el primer paso con fe.
No importa lo que estés atravesando ni el tiempo que dure la prueba, lo importante es que no dudes de las promesas que Dios te ha dado.
Tal vez estás como la viuda, preparándote para tu último bocado de alimento y has perdido la esperanza, pero no desfallezcas, cobra ánimo porque  en cualquier momento Dios puede sorprenderte. Él sabe perfectamente cuál es tu situación, cuál es tu necesidad y responderá, pero quiere que confíes plenamente en Él aunque no veas señales. Entrégale tus cargas, descansa en Dios y recibe las bendiciones que tiene reservadas para ti.
“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo”. 
Salmos 55:22

Ana María Frege Issa
       CVCLAVOZ

martes, 12 de enero de 2016

Contigo diariamente

 
Tal vez hoy amanecimos dando gracias a Dios por habernos dado un día más, por ver a nuestra familia, por tener un pan que llevarnos a la boca y mucho más.
Son cosas cotidianas que nos suceden, pero más allá de eso, no sólo son bendiciones lo que recibimos, si no que Dios también hace milagros en nuestras vidas; creemos que las cosas pequeñas que nos ocurren no son milagros, pero ahí están.
A veces nos reservamos el derecho que tenemos como hijos de Dios de orar y pedir por diferentes cosas que nos pasan día a día, tal vez un examen difícil, el poder arreglar el desperfecto del carro, que nuestros animalitos que están enfermos sanen, etc.
¿Crees que a Dios no le importa lo que está pasándote? Aunque creas que son cosas sin importancia o que a Dios lo molestarías con esas cosas, estás equivocado, Dios no se molesta, al contrario, aunque no lo creas Dios también está presente en esos momentos y hace sus milagros en esas cosas. Para Él todo lo que te afecte, por más sencillo y pequeño que parezca, es muy importante.
“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.” Isaías 41:13 (RVR-1960)
Dios está presente en todo tiempo para ayudarte, no sólo para librarte y ayudarte con grandes pruebas y tribulaciones sino con los problemas diarios que debes enfrentar, nuestro Padre está siempre sosteniendo nuestra mano en todo momento.
Recuerda que para Dios no existen tamaños de necesidad, todo lo que tenga que ver contigo, es importante para Él.

 
Telma Céspedes
    CVCLAVOZ

lunes, 11 de enero de 2016

Hasta que la muerte nos separe

 
¿Quién al empezar una relación seria piensa en una separación? Todos queremos y deseamos que la relación dure hasta que la “muerte nos separe”, y aún más una mujer que sueña con un final de Hollywood: “Y vivieron felices por siempre”. ¡Es posible! ¡No sólo vivir juntos hasta la muerte, sino vivir felices!
El amor se cultiva con pequeños detalles, como: abrazar, proteger, apoyar, cuidar, compartir, mensajes inesperados y hasta hacer cosas que nunca habíamos hecho. El amor no necesita ser comprendido, sino ser demostrado cada día y cada instante. Despertar y pensar en él o ella, en hacerlo(a) feliz, sacarle lágrimas de risa y felicidad, hablarle bonito y darle prioridad.
El amor durará tanto como lo cuides y lo cuidarás tanto como lo quieras.”
Muchas parejas que se han jurado amor eterno han terminado divorciándose después de algunos meses. De la misma manera, muchos cristianos que han entregado su vida a Jesús hoy se encuentran con un corazón duro y viviendo en pecado porque han descuidado cultivar ese amor. Han olvidado lo primero que hacían, permitiendo que el amor que tenían se seque y se empiece a morir.
“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras.” Apocalipsis 2:4-5
Si tu relación está colgando de un hilo, nunca es tarde para cambiar y para empezar a tener pequeños detalles que harán la diferencia. Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece y por esta razón Cristo mostró un amor sincero, ofreciendo su propia vida. ¿No deseas corresponderle? Mientras estés con vida, no es tarde para volver a sus brazos y hacer lo que hacías antes, como orar, estudiar su palabra, cantarle, y más.
Nunca des una relación por garantizada, los detalles de todos los días como las demostraciones de cariño, son muestras de que esa persona te importa. De igual forma, la oración y lectura de la palabra de Dios muestran que tanto te interesa conocerlo a Él y su voluntad.
El beneficio lo recibes tú, ya que al final la persona que amas te mostrará también su amor, y no hay nada mejor que estar en sus planes y gozar de su presencia.
¡No dejes que la rutina seque tu corazón!
Shirley Chambi
   CVCLAVOZ

domingo, 10 de enero de 2016

Encomienda todo a Dios

 
Un día, un millonario excéntrico reunió a sus amigos para pasar el fin de año en su yate de 10 millones y gastó un millón de dólares en la fiesta. Aquella noche, los fuegos artificiales iluminaron la oscuridad en el mar y todos levantaron los vasos de champán deseándose “salud, dinero y amor”, pero el siguiente enero no llegó, por lo menos para él no porque un infarto fulminante segó su vida.
La vida humana es tan frágil como una flor. Hoy es, y mañana no existe más. Por esa razón, pon a Dios en el centro de tus proyectos, porque sin su bendición, “De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor”. (Salmo 127:2 DHH)
Que este día Dios encuentre en ti un corazón agradecido por todas las bendiciones que disfrutaste el año pasado y que tus labios no cesen de alabar su nombre por su infinita misericordia.
Sé que no hemos sido destruidos porque Dios nos tiene compasión. Sé que cada mañana se renuevan su gran amor y su fidelidad. Por eso digo que en él confío; ¡Dios es todo para mí! Lamentaciones 3:22-24 (TLA)
Enfrenta los desafíos de este nuevo año con la seguridad de que Dios estará a tu lado y te dará la fortaleza y paz que necesitas para ganar cualquier batalla que tengas que enfrentar. En ningún momento te sueltes de la mano de nuestro Padre Celestial, haz que nuestro Señor Jesús sea el centro de tu vida y tu inspiración diaria, y pídele al Espíritu Santo que te dé la guía y el consuelo que nadie más puede darte para seguir adelante.
Pon todo lo que hagas en manos del Señor, y tus planes tendrán éxito. Proverbios 16:3 (NTV)
¡Feliz Año Nuevo!

Brisna Bustamante
      CVCLAVOZ

sábado, 9 de enero de 2016

El lazo invisible

 
Bajo la calurosa luz del sol, una caravana atravesaba las arenas del desierto. Poco antes del atardecer se detuvieron para preparar el campamento donde iban a pernoctar. Un joven al que habían contratado para que se ocupara de los camellos se le acercó al jefe del grupo diciéndole:
- Tengo un problema, son 18 camellos y solo tengo 17 cuerdas para amarrarlos.
- Eso no es ningún problema – le dijo el jefe – los camellos no son muy inteligente. Amarra los primeros 17 y luego te acercas al último y simulas amarrarlo a él también. Como habrá visto que todos sus compañeros fueron amarrados y habrá sentido que te acercaste a hacerle lo mismo, se quedará quieto toda la noche pensando que él también está atado.
El joven fue a hacer lo que le dijo el jefe sin protestar pero sin creer nada de lo que había escuchado. Al terminar se percató de que el último camello se quedó tranquilo junto a sus compañeros.
Al amanecer el joven vio con alivio que el camello permanecía allí donde lo había dejado. Entonces liberó a los otros 17 camellos ya que pronto debían partir. Cuando la caravana se puso en camino, el joven corrió hacia su jefe diciendo:
- Espere, espere, hay un camello que no nos sigue.
- ¿Es el mismo camello al que simulaste amarrar anoche? – contestó el jefe con una media sonrisa en los labios.
- Sí ¿Cómo lo sabe?
- Seguro que esta mañana se te olvidó soltarlo
- Pero no tiene amarras
- Lo sé – contestó pacientemente el jefe –, pero el camello todavía piensa que está amarrado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino.
Muchas veces nosotros pasamos por lo mismo que el camello de esta historia. Alguien pudo atarnos con algo que no existe. A  veces creemos lo que nos dicen y permitimos que nos dejen quietos, atados a complejos e ideas falsas acerca de nuestra capacidad, de nuestros dones y talentos. Nos quedamos quietos en un lugar inmovilizados por algo que no existe y perdemos oportunidades, dejamos que la vida se pase sin que podamos cumplir nuestro propósito.
¿Tienes sueños? Ve por ellos, ponte de pie y empieza a caminar, sal de la zona donde te has quedado esperando que alguien desate esa cuerda inexistente. Dios preparó cosas buenas para ti desde  hace mucho tiempo, pero debes levantarte.
“Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” Efesios 2:10 (NTV)
Dios ya te dio la libertad que necesitabas, camina sin temor y no permitas que nadie te quite ese hermoso regalo;  cuida de no ser carcelero de nadie, recuerda que con  nuestras palabras y acciones podemos atar a las persona, destruirlas e impedir que Dios cumpla el propósito en sus vidas e incluso tú podrías ser presa de tu propia trampa al no reconocer el valor que Dios te dio, no te menosprecies y lucha por alcanzar aquello que Dios te prometió. 

Ana María Frege Issa
        CVCLAVOZ

viernes, 8 de enero de 2016

Puesto a prueba

 
2 Reyes 7:3-8 narra que a la entrada de la ciudad había cuatro hombres con lepra, Giezi y sus tres hijos, quienes se decían entre ellos: “¿Qué estamos haciendo acá sentados esperando morir? Si entramos en la ciudad, moriremos de hambre, pues no hay nada para comer, y si nos quedamos sentados, también moriremos. Mejor vayamos al campamento de los sirios; si nos perdonan la vida, qué bueno, y si nos matan, no importa, de todos modos vamos a morir”.
Al anochecer, fueron allá. Cuando llegaron al lugar, se dieron cuenta que no había nadie. Dios había hecho que el ejército de Siria escuchara ruidos como de carros de guerra, de caballos y de un gran ejército, por lo que huyeron, abandonándolo todo.
Al entrar a una de las carpas, se pusieron a comer y a beber. También tomaron oro, plata y ropa, y todo eso lo escondieron. Luego entraron en otra carpa, tomaron las cosas que allí había, y fueron a esconderlas. Pero después dijeron: “No estamos haciendo lo correcto. Hoy es un día de buenas noticias. Si nosotros nos callamos y esperamos hasta que amanezca, nos van a castigar. Mejor vayamos al palacio y avisemos lo que sucede”.
El sabor amargo de los recuerdos hizo que Giezi recapacitara en la manera que había procedido 7 años atrás, cuando la codicia lo había condenado a la enfermedad, la miseria y el olvido. Otra vez se encontraba frente a la misma prueba, pero no la reprobó, porque en vez de pensar nuevamente sólo en él y en su familia veló por el bienestar de todo su pueblo, al decidir confesarle al rey todo lo que habían encontrado en el campamento de los sirios.
Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades.  Por lo tanto, deben resistir la prueba hasta el final, para que sean mejores y puedan obedecer lo que se les ordene. Santiago 1:3-4 (TLA)
Sin importar lo que hiciste en el pasado, déjame recordarte que las misericordias de Dios son nuevas cada día y que Él está dispuesto a darte una nueva oportunidad si te arrepientes genuinamente del estilo de vida que has estado llevando. Empieza a poner en práctica todos los principios que tenemos en su Palabra y esfuérzate diariamente por ser una persona íntegra, que con sus acciones agrade a Dios y a través de ti se salven muchas vidas en vez de alejarse de Él por tu egoísmo y mal testimonio.
En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto. Y los que somos de Jesucristo ya hemos hecho morir en su cruz nuestro egoísmo y nuestros malos deseos. Gálatas 5:22-24 (TLA)
Mientras tengas vida tienes la oportunidad de resarcir algún daño causado y no volver a equivocarte, sólo necesitas proceder correctamente bajo la guía del Espíritu Santo.
¡No vuelvas a cometer los mismos errores, toma sabias decisiones con la dirección de Dios!
Brisna Bustamante
     CVCLAVOZ