domingo, 10 de enero de 2016

Encomienda todo a Dios

 
Un día, un millonario excéntrico reunió a sus amigos para pasar el fin de año en su yate de 10 millones y gastó un millón de dólares en la fiesta. Aquella noche, los fuegos artificiales iluminaron la oscuridad en el mar y todos levantaron los vasos de champán deseándose “salud, dinero y amor”, pero el siguiente enero no llegó, por lo menos para él no porque un infarto fulminante segó su vida.
La vida humana es tan frágil como una flor. Hoy es, y mañana no existe más. Por esa razón, pon a Dios en el centro de tus proyectos, porque sin su bendición, “De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor”. (Salmo 127:2 DHH)
Que este día Dios encuentre en ti un corazón agradecido por todas las bendiciones que disfrutaste el año pasado y que tus labios no cesen de alabar su nombre por su infinita misericordia.
Sé que no hemos sido destruidos porque Dios nos tiene compasión. Sé que cada mañana se renuevan su gran amor y su fidelidad. Por eso digo que en él confío; ¡Dios es todo para mí! Lamentaciones 3:22-24 (TLA)
Enfrenta los desafíos de este nuevo año con la seguridad de que Dios estará a tu lado y te dará la fortaleza y paz que necesitas para ganar cualquier batalla que tengas que enfrentar. En ningún momento te sueltes de la mano de nuestro Padre Celestial, haz que nuestro Señor Jesús sea el centro de tu vida y tu inspiración diaria, y pídele al Espíritu Santo que te dé la guía y el consuelo que nadie más puede darte para seguir adelante.
Pon todo lo que hagas en manos del Señor, y tus planes tendrán éxito. Proverbios 16:3 (NTV)
¡Feliz Año Nuevo!

Brisna Bustamante
      CVCLAVOZ

sábado, 9 de enero de 2016

El lazo invisible

 
Bajo la calurosa luz del sol, una caravana atravesaba las arenas del desierto. Poco antes del atardecer se detuvieron para preparar el campamento donde iban a pernoctar. Un joven al que habían contratado para que se ocupara de los camellos se le acercó al jefe del grupo diciéndole:
- Tengo un problema, son 18 camellos y solo tengo 17 cuerdas para amarrarlos.
- Eso no es ningún problema – le dijo el jefe – los camellos no son muy inteligente. Amarra los primeros 17 y luego te acercas al último y simulas amarrarlo a él también. Como habrá visto que todos sus compañeros fueron amarrados y habrá sentido que te acercaste a hacerle lo mismo, se quedará quieto toda la noche pensando que él también está atado.
El joven fue a hacer lo que le dijo el jefe sin protestar pero sin creer nada de lo que había escuchado. Al terminar se percató de que el último camello se quedó tranquilo junto a sus compañeros.
Al amanecer el joven vio con alivio que el camello permanecía allí donde lo había dejado. Entonces liberó a los otros 17 camellos ya que pronto debían partir. Cuando la caravana se puso en camino, el joven corrió hacia su jefe diciendo:
- Espere, espere, hay un camello que no nos sigue.
- ¿Es el mismo camello al que simulaste amarrar anoche? – contestó el jefe con una media sonrisa en los labios.
- Sí ¿Cómo lo sabe?
- Seguro que esta mañana se te olvidó soltarlo
- Pero no tiene amarras
- Lo sé – contestó pacientemente el jefe –, pero el camello todavía piensa que está amarrado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino.
Muchas veces nosotros pasamos por lo mismo que el camello de esta historia. Alguien pudo atarnos con algo que no existe. A  veces creemos lo que nos dicen y permitimos que nos dejen quietos, atados a complejos e ideas falsas acerca de nuestra capacidad, de nuestros dones y talentos. Nos quedamos quietos en un lugar inmovilizados por algo que no existe y perdemos oportunidades, dejamos que la vida se pase sin que podamos cumplir nuestro propósito.
¿Tienes sueños? Ve por ellos, ponte de pie y empieza a caminar, sal de la zona donde te has quedado esperando que alguien desate esa cuerda inexistente. Dios preparó cosas buenas para ti desde  hace mucho tiempo, pero debes levantarte.
“Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” Efesios 2:10 (NTV)
Dios ya te dio la libertad que necesitabas, camina sin temor y no permitas que nadie te quite ese hermoso regalo;  cuida de no ser carcelero de nadie, recuerda que con  nuestras palabras y acciones podemos atar a las persona, destruirlas e impedir que Dios cumpla el propósito en sus vidas e incluso tú podrías ser presa de tu propia trampa al no reconocer el valor que Dios te dio, no te menosprecies y lucha por alcanzar aquello que Dios te prometió. 

Ana María Frege Issa
        CVCLAVOZ

viernes, 8 de enero de 2016

Puesto a prueba

 
2 Reyes 7:3-8 narra que a la entrada de la ciudad había cuatro hombres con lepra, Giezi y sus tres hijos, quienes se decían entre ellos: “¿Qué estamos haciendo acá sentados esperando morir? Si entramos en la ciudad, moriremos de hambre, pues no hay nada para comer, y si nos quedamos sentados, también moriremos. Mejor vayamos al campamento de los sirios; si nos perdonan la vida, qué bueno, y si nos matan, no importa, de todos modos vamos a morir”.
Al anochecer, fueron allá. Cuando llegaron al lugar, se dieron cuenta que no había nadie. Dios había hecho que el ejército de Siria escuchara ruidos como de carros de guerra, de caballos y de un gran ejército, por lo que huyeron, abandonándolo todo.
Al entrar a una de las carpas, se pusieron a comer y a beber. También tomaron oro, plata y ropa, y todo eso lo escondieron. Luego entraron en otra carpa, tomaron las cosas que allí había, y fueron a esconderlas. Pero después dijeron: “No estamos haciendo lo correcto. Hoy es un día de buenas noticias. Si nosotros nos callamos y esperamos hasta que amanezca, nos van a castigar. Mejor vayamos al palacio y avisemos lo que sucede”.
El sabor amargo de los recuerdos hizo que Giezi recapacitara en la manera que había procedido 7 años atrás, cuando la codicia lo había condenado a la enfermedad, la miseria y el olvido. Otra vez se encontraba frente a la misma prueba, pero no la reprobó, porque en vez de pensar nuevamente sólo en él y en su familia veló por el bienestar de todo su pueblo, al decidir confesarle al rey todo lo que habían encontrado en el campamento de los sirios.
Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades.  Por lo tanto, deben resistir la prueba hasta el final, para que sean mejores y puedan obedecer lo que se les ordene. Santiago 1:3-4 (TLA)
Sin importar lo que hiciste en el pasado, déjame recordarte que las misericordias de Dios son nuevas cada día y que Él está dispuesto a darte una nueva oportunidad si te arrepientes genuinamente del estilo de vida que has estado llevando. Empieza a poner en práctica todos los principios que tenemos en su Palabra y esfuérzate diariamente por ser una persona íntegra, que con sus acciones agrade a Dios y a través de ti se salven muchas vidas en vez de alejarse de Él por tu egoísmo y mal testimonio.
En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto. Y los que somos de Jesucristo ya hemos hecho morir en su cruz nuestro egoísmo y nuestros malos deseos. Gálatas 5:22-24 (TLA)
Mientras tengas vida tienes la oportunidad de resarcir algún daño causado y no volver a equivocarte, sólo necesitas proceder correctamente bajo la guía del Espíritu Santo.
¡No vuelvas a cometer los mismos errores, toma sabias decisiones con la dirección de Dios!
Brisna Bustamante
     CVCLAVOZ


miércoles, 6 de enero de 2016

¡A descartar lo viejo!

 
Hace poco mi hermana se trasladó de casa, así que la ayudé empacando. Al llevar todas sus cosas al camión de mudanza dejó varias que obviamente no servían pero que habían estado con ella por mucho tiempo, lo interesante fue escuchar a su amigo decir: “Lo bueno de la mudanza es desechar todo lo viejo y lo que no sirve, para empezar a comprar cosas nuevas
Muchas veces vamos acumulando cosas que no nos sirven, y continuamos viviendo con esto sin darnos cuenta de que son un estorbo, quizá sea necesario que cada uno dedique un tiempo importante para limpiar su corazón, guardar aquello que es valioso como la familia, el amor, la paz y el perdón, y desechar lo inservible como el resentimiento, falta de perdón, recuerdos tristes, el pesimismo y más.
No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Isaías 43:18-19
Aunque hayas sentido el cansancio, aunque el triunfo se visualizó lejos de ti, cometiste muchos errores, te traicionaron y lastimaron, tus ilusiones se apagaron, el dolor haya quemado tus ojos de tanto llorar tus esfuerzos fueron ignorados, te pagaron con ingratitud, no fuiste comprendido… aunque todo parezca nada ¡Vuelve a Empezar!
La vida no es fácil, a veces pasamos por pruebas difíciles, pero este nuevo año Dios no desea que recuerdes el pasado, así podrá abrirte caminos en el desierto y ríos en la soledad. El Señor quiere que seas prosperado en todo lo que emprendas este año, solamente esfuérzate y sé muy valiente para obedecer su palabra y no apartarte de Él.
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Josué 1:7
Más que una tradición, más que una fiesta en el calendario, cuando un nuevo año empieza, comienzan 365 nuevas oportunidades, días renovados con el amor de Dios, días para mostrarle al mundo que eres un vencedor, que a pesar de lo que la vida te haya traído ¡tú saldrás adelante! ¡Te animo a hacer espacio para lo nuevo y maravilloso que trae el Año Nuevo!
¿Si no sueltas lo viejo, como recibirás lo nuevo que Dios tiene para ti?
 
Shirley Chambi
    CVCLAVOZ

lunes, 4 de enero de 2016

Promesas para empezar el 2016

 
“…como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.” Josué 1:5
Josué, hijo de Nun, fue elegido por Dios como representante y sucesor de Moisés para guiar al pueblo de Israel.  Recibió la seguridad de que entraría a la tierra prometida y así fue, porque lo que Dios promete cumple.
Este 2016 Dios promete que su presencia real estará envolviéndote siempre. Te conducirá, te proveerá y te protegerá en todo tiempo. Lo único que necesitas es orar, confiar, escuchar y obedecer sus mandamientos.
Tres promesas que no puedes olvidar este año y de las cuales debes apropiarte, porque recordando y obedeciendo lo que Dios escribe en su palabra tendrás una vida cristiana de éxito:
1.- Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé (Josué 1:5). Ninguna persona, ni siquiera satanás podrá  detenerte y mucho menos derrotarte, porque el Dios Todo poderoso está y estará contigo todos los días de tu vida.  Por lo tanto no te detengas y sigue adelante. No importa tu condición levántate y anda.
2.- Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien (Josué 1:8). La voluntad de Dios para tu vida y la mía, están escritas en su palabra, no puedes ignorar sus instrucciones y consejos, de lo contrario te irá mal en el camino y nada te saldrá bien. Si quieres agradar a Dios y recibir sus bendiciones, nunca te apartes de su palabra.
3.- Todo te saldrá bien. (Josué 1:8). El deseo de Dios es bendecirte y lo hará este año. Solamente confía, esfuérzate y sé valiente en el Señor. Él hará que lo imposible se haga realidad.
Que Dios te llene de su presencia cada día y supla los anhelos que hay en tu corazón. 

Diego Jora
   CVCLAVOZ

sábado, 2 de enero de 2016

¿Nuevo año, vida nueva?

 
La mayoría de las personas espera con ansiedad un nuevo año para emprender con nuevos proyectos, ilusiones o continuar con metas que se estancaron. 
¿Debemos esperar un nuevo año para empezar de nuevo? No, pues no debemos demorar en resolver las dificultades o determinaciones que tomemos, porque si lo hacemos postergamos soluciones, decisiones y por ende bendiciones, dice Eclesiastés 3:1 “Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo.” 
Siempre habrá tiempo para todo, para cada actividad en el cotidiano vivir. La clave es vivir el día a día con Cristo, depender de Él y dejar que lleve nuestras cargas y problemas como nos dice Mateo 11:28 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” 
Si para este nuevo año has hecho tu lista de metas, objetivo y demás, y en el transcurso del tiempo no puedes conseguirlos no esperes al siguiente año para empezar de nuevo; no es el año nuevo que trae nuevas oportunidades o esperanza, es nuestro carácter lo que hará la diferencia este 2016. El carácter de Cristo es el que debemos de seguir como ejemplo en nuestras vidas, perdonar a los que nos ofenden, amar a nuestros enemigos, arrepentirnos de nuestros pecados y vivir en santidad. 
Que las metas y logros a conseguir no sean tu motivación sino Cristo, ten presente: “Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten. Así que no se preocupen por lo que pasará mañana. Ya tendrán tiempo para eso. Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día.  Mateo 6:33-34 TLA
Está en tus manos encomendar a Dios tu vida cada día.
“…todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!” 2 Corintios 5:17 (NTV)

Soraida Fuentes
    CVCLAVOZ

viernes, 1 de enero de 2016

Receta para un Nuevo Año

Tomemos doce meses completos, límpielos prolijamente de toda amargura, odio y celo, póngalos tan fresco y limpios como sea posible.
Ahora corte cada mes en veintiocho, treinta o treinta y un partes diferentes, pero no junte todos los pedazos al mismo tiempo. Prepárelo un día a la vez a partir de estos ingredientes.
Mezcle bien en cada día una parte de fe, una parte de paciencia, una parte de valor y una parte de trabajo.
Agregue a cada día una parte de esperanza, fidelidad, generosidad y bondad. Combine con una parte de oración, una parte de meditación y una de buenas obras. Sazone el todo con una dosis de buen ánimo, un rocío de diversión, una pizca de juego, y una taza de buen humor.
Vierta todo esto en un recipiente de amor. Cueza a fuego lento sobre gozo radiante, aderece con una sonrisa y sirva con quietud, desprendimiento y alegría.
Está en camino a tener un feliz año nuevo.
Fuente: www.motivateus.com
Hasta que el Señor les dé reposo, como lo ha hecho con ustedes, y hasta que ellos tomen posesión de la tierra que el Señor su Dios les da. Sólo entonces podrán ustedes retornar a sus tierras y ocuparlas. Son las tierras que Moisés, siervo del Señor, les dio al este del Jordán.
Ellos le respondieron a Josué:
Nosotros obedeceremos todo lo que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos envíes.
Te obedeceremos en todo, tal como lo hicimos con Moisés. Lo único que pedimos es que el Señor esté contigo como estuvo con Moisés. Josue 1:15-17