jueves, 13 de agosto de 2015

Descubierto


 
Se sospechaba que hacía mucho tiempo un empleado postal estaba robando sellos.
Los investigadores escribieron unas palabras al dorso de unas hojas de sellos con tinta especial y las metieron con las otras hojas en el lugar donde trabajaba el sospechoso. Más tarde las encontraron en posesión del empleado. Éste insistió en que había comprado las hojas de sellos.
       - ¿Estás seguro? ¿Estas hojas también?-  Le dijeron los investigadores, y pasaron una brocha húmeda por las hojas haciendo aparecer en grandes letras rojas lo que había escrito en ellas: “Robado de Correos”. El culpable tuvo que confesar. Hay mucha gente que cree que, al igual que el empleado de correo, nunca nadie sabrá lo que hace, confían tanto en sus capacidades y habilidades que en lugar de arrepentirse tratan de perfeccionar su técnica del engaño.
No faltan quienes llevan una doble vida, tratando de agradar a todos, mostrándose compasivos y misericordiosos, tratando de ser un ejemplo de personas piadosas, buscando que la gente los admire o los siga;  sin embargo, tienen tanta maldad en el corazón que sus palabras y actitudes pueden ser sumamente hirientes con otros si éstos no cumplen sus propósitos o no estuvieran de acuerdo con ellos. No se hacen problema de mentir, engañar, robar, traicionar ni de cometer ningún otro pecado.
Lo cierto es que aunque las cosas malas parezcan bien ocultas y pareciera que esas personas saldrán victoriosas, eso no sucederá. En Jeremías 17:10 se nos revela una gran verdad: “Pero yo, el Señor, investigo todos los corazones y examino las intenciones secretas. A todos les doy la debida recompensa,  según lo merecen sus acciones”. (NTV)
Dios ve todo lo que hacemos y conoce los secretos de nuestros corazones, no hay nada que pueda ocultarse y Él nos recompensará a todos de acuerdo a nuestros hechos. Tarde o temprano nuestras acciones, buenas y malas,  saldrán a luz y tendremos que hacernos responsables por nuestros actos.
Que en todo tiempo podamos vivir tranquila y reposadamente, sabiendo que nuestro actuar público y privado es acepto a los ojos de Dios, que todo lo que hicimos fue de corazón y no como una simple pantalla.
Todos cometemos errores pero lejos de encubrir nuestros pecados, que nuestra oración humilde y sincera de todos los días sea como el Salmo 139: 23, 14: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna".
No dejes pasar un instante más sin confesarle a Dios tus pecados y esfuérzate por vivir íntegramente, recuerda que todo sale a luz.

 Ana María Frege Issa 
        CVCLAVOZ

miércoles, 12 de agosto de 2015

Un Paso de Fe

Un Paso de Fe 
 Tú nunca estás solo y puedes lograrlo.
Solo debes dar un paso audaz de fe y observar lo que Dios va a hacer.
Hebreos 4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Efesios 3:12
en quien tenemos libertad y acceso a Dios con confianza por medio de la fe en El.
Hebreos 3:6
pero Cristo fue fiel como Hijo sobre la casa de Dios, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza.
Hebreos 7:19
(pues la ley nada hizo perfecto), y se introduce una mejor esperanza, mediante la cual nos acercamos a Dios.

martes, 11 de agosto de 2015

El Poder de La Oración

pp-oracion20
 El Poder de La Oración
¡¡Dios aun está en el trono y la oración cambia las cosas!
Aprende cómo funciona la oración.
Genera poder ilimitado para beneficiarte y beneficiar a otros.
¡Cambia el mundo a tu alrededor!
Sigue los principios básicos que damos en esta presentación y renovarás tu vida espiritual.
Contacto
Dios no concibe la oración como un rito, sino como un animado intercambio, un diálogo afectuoso entre buenos amigos.
Lamentablemente, hoy en día impera la idea de que no es posible hablar con Dios en esos términos. Algunas personas piensan que su falta de religiosidad les impide acercarse de ese modo al Creador. Otras tienen la idea de que el Padre Celestial es tan sublime que se encuentra sumamente alejado de nuestra realidad.
Ha quienes piensan que tiene mucho que hacer para preocuparse por ellos y sus problemas, y que las cuestiones terrenales carecen de importancia para El. Unos se consideran indignos o muy imperfectos. Otros  se sienten culpables o avergonzados de ciertos actos que han cometido. Hay quienes incluso le tienen miedo.
¡Ojalá comprendieran que El lo ve todo con ojos muy distintos!
El Señor desea mantener una relación personal con cada uno de nosotros. Quiere que esta constituya el aspecto más profundo, trascendental, satisfactorio y gratificante de nuestra vida.
Eso no significa que se proponga restar categoría a las demás relaciones  y actividades que nos ocupan y que consideramos importantes. Todo lo contrario: quiere formar parte de ellas.
Pretende facilitarnos la vida cotidiana, dar un nuevo sentido a nuestras vivencias, y además disfrutar de ellas al lado nuestro.
En resumidas cuentas, quiere realzar nuestras existencia y añadir toda una nueva dimensión a cuanto hacemos por medio de Su amorosa presencia.
Pero, ¿como se entabla una relación fluida con el Padre Celestial, sobre todo cuando uno se considera insuficiente y poco espiritual?
¿Como se establece esa conexión?
Muy sencillo:
Por medio de Su hijo, Jesús.
Ninguno de nosotros es capaz de concebir lo grande y maravilloso que es Dios. El y Su Espíritu transcienden el universo. Hasta tal punto sobrepasa nuestra comprensión que tuvo que enviar a un Ser capaz de ejemplificarnos Su amor. Alguien con quien  pudiéramos identificarnos. Alguien que pusiera a Dios a las alturas de nuestro limitado entendimiento humano. Por eso nos dio a su Hijo Jesús.
La Oración es comunicación
Al igual que sucede con toda amistad, tu relación con Jesús se verá fortalecida si te comunicas con Él francamente y con frecuencia.  En realidad, esa es la esencia de la oración: comunicarse de corazón a corazón con el Señor.
Puedes orar en cualquier parte, en cualquier momento. Da lo mismo que estés sentado o de pie. No es necesario estar en un templo ni en ningún lugar en particular. La oración establece un vínculo entre el Señor y tú, te encuentres donde te encuentres.
Jesús está a tu disposición. Basta una oración para acceder a Él, Se complace en prestarte oído y te dará una mano siempre que lo necesites.  Él se interesa sinceramente por ti. Le encanta escucharte y responder tus inquietudes.
Claro que la Oración es mas que eso.
Jesús también quiere comunicarse contigo, hablarte. Quiere dirigirte palabras de amor y de ánimo. Desea ayudarte a resolver tus problemas. Tiene en Su haber todas las soluciones y respuestas, pero para poder revelártelas es preciso que lo escuches. Por eso es necesario que aprendas a reconocer Su voz cuando te hable al alma y te ponga pensamientos en la cabeza.
Beneficios que nos reporta la oración.
Pasar tiempo con El Señor rinde tantos beneficios que no podemos prescindir de ello. El puede ayudarnos a resolver nuestros problemas, responder a nuestros interrogantes, aliviar nuestras penas, consolarnos en nuestra desazón, proporcionarnos alegría, acercarnos al Cielo y muchísimo más.
¡La oración altera las circunstancias! Es uno de los medios de los que se vale Dios para satisfacer las necesidades y deseos de Sus hijos, siempre y cuando sea beneficioso para ellos y para los demás. «Todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.»   Mateo 21:22
Cuando nuestro espíritu flaquea y se nos turban los pensamientos, la oración nos proporciona descanso  y nos renueva.
«Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas: porque Mi yugo es fácil y ligera Mi carga.» 
Mateo 11:28-30
Jesús nos guía por el laberinto de la vida. Nos indica que hacer en situaciones de apuro y cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles. Ha prometido darnos instrucciones, aclararnos los pensamientos y guiar nuestros pasos.
«Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus veredas.» «Tus oídos oirán a tus espadas palabra que diga: ‘Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda’ ». 
Proverbios 3:6,  Isaías 30:21
El beneficio de nuestras oraciones en los demás
La oración puede contribuir a mejorar significativamente la vida de otras personas. Orar no es lo mínimo que se puede hacer por alguien, sino lo máximo. Nuestras oraciones mueven el corazón y la mano de Dios para que intervenga en favor de las personas por las que pedimos.
Por medio de nuestras oraciones, otras personas pueden obtener los mismos beneficios que obtenemos nosotros cuando oramos: consuelo, protección, alivio de la ansiedad y del temor, curación, provisión material y muchos otros.
Pensamientos acerca de la Oración
La oración construye los canales que van desde el ilimitado depósito de abastecimiento de Dios hacia los estanquitos de nuestras vidas.
Tienes que aprender a entablar contacto personal con el poder de Dios para dejar que El te de alegría, salud y felicidad.
La oración no tiene nada que ver con la posición del cuerpo,  todo depende de la posición del corazón.
Dedica tiempo para escuchar a Dios y El dedicará tiempo  para solucionar tu problema.
Si estas acostumbrado a orar en privado, no te resultará difícil orar en público.
No es la cantidad de tus oraciones lo que cuenta,  sino la calidad.
 «Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho.»
 Juan 15:7
Tú puedes experimentar ese poder milagroso que obra en tu vida cuando Dios te da soluciones a tus problemas, valor y fuerza para enfrentar la adversidad, al igual que paz mental, curación, perdón, amor y ánimo.
Descarga esta diapositiva aquí:   El Poder de La Oración

domingo, 9 de agosto de 2015

La oración de Asa

 
Asa fue hijo del rey Abías quien gobernó Judá durante el reinado de Jeroboam en Israel, sucedió el trono cuando su padre murió. Desde el comienzo de su reinado hizo lo que era bueno y agradable a los ojos del Señor su Dios. Quitó la idolatría de su vida y del pueblo. Era un hombre que buscaba a Dios y hacía que el resto del pueblo también lo hiciera.  Producto de ello, el pueblo tuvo un periodo de paz de largos años, donde reconstruyó las ciudades destruidas en Judá y nadie se atrevió a hacerles frente porque el Señor los respaldaba.
Después de un tiempo de paz, Asa enfrentó un tiempo de guerra, todo parecía ir en contra de él. Un ejército de un millón de soldados al mando de un etíope llamado Zera estaba frente a Aza y el pueblo. El panorama no se veía nada bien, las circunstancias  empeoraban porque el enemigo era mayor en número y cada vez estaba más cerca. Entonces Aza clamó ydijo:
Señor, para ti es igual ayudar al fuerte que al débil. Por tanto, ¡ayúdanos, Señor y Dios nuestro, ya que confiamos en ti, y en tu nombre hemos venido contra este ejército! Tú, Señor, eres nuestro Dios. ¡Muestra que nadie puede oponerte resistencia! 2 Crónicas 14:11 (DHH)
Tres enseñanzas que debemos tomar en cuenta en nuestras oraciones:
1.- Reconoce que solo no puedes: ¡Ayúdanos, Señor y Dios nuestro! Reconocer tu incapacidad no es sinónimo de debilidad, al contrario, es darle fuerza a la debilidad por medio del Todopoderoso. Es decirle: Señor! Yo solo no puedo, mis fuerzas no son suficientes, pero sé que en ti saldré victorioso de este problema!
2.- Confía en Dios y pelea en Su nombre: Confiamos en ti y en tu nombre hemos venido contra este ejército. Tener fe es lo más importante en una oración, porque sin fe es imposible agradar a Dios. Por lo tanto no la pierdas y enfrenta tu problema en el nombre de Jesús.
3.- Declara el Poder de Dios frente a tus circunstancias: Tú Señor eres nuestro Dios. ¡Muéstrate que nadie puede oponerte resistencia! Decir que Dios es Todopoderoso, es decirle a tu enemigo, que no es nada delante del Señor. Por lo tanto,   no dejes de adorarlo mencionando la grandeza de su poder.
Sin lugar a dudas una oración sincera y humilde siempre será respondida. Porque los oídos del Señor están atentos al clamor de su pueblo. “Entonces el Señor derrotó a los etíopes en presencia de Asa y del ejército de Judá, y el enemigo huyó.” 2 Crónicas 14:12
Recuerda que la oración es una de nuestras armas más poderosas para enfrentar al enemigo. No dejes de orar, porque todo lo que pidas en oración creyendo lo recibirás.  

  Diego Jora 
    CVCLAVOZ

viernes, 7 de agosto de 2015

Funcionando por la Fe

art-fe04
Había una vez un viajero, que caminaba por el desierto cuando llega al borde de un cañón. Buscando la manera de cruzarlo, se da cuenta que hay una larga cuerda extendida hacia el otro lado. Mientras sus ojos empiezan a seguir la cuerda hacia la otra orilla; se queda atónito al ver a un hombre caminando hacia él, confiadamente conduciendo una carretilla. Al llegar a la orilla de su lado, el viajero exclama:
—¡Eso es asombroso!
El hombre de la carretilla le pregunta:
—¿Crees que lo pueda volver hacer?
—Estoy seguro que  sí, contesta el viajero. —Si lo has hecho con tanta confianza.
—¿En verdad crees que sí lo puedo volver hacer?
—Sí, definitivamente sí.
—Muy bien, de acuerdo, dijo el hombre de la carretilla, —Súbete y te llevo al otro lado.
La mayoría de las veces nuestra falta de fe limita nuestras posibilidades.
La fe es creer lo suficiente para actuar. Lo que sucede es que a la hora de la verdad nos da miedo dar el paso y por consiguiente nos paralizamos.
El miedo siempre paraliza y terminamos siendo prisioneros del presente. Muchos se pierden las oportunidades por miedo al fracaso o a lo incierto.
Es por eso que el miedo siempre es derrotado por la fe.
La fe es creer lo suficiente para estar abiertos a lo improbable pero el primer paso lo tenemos que dar nosotros. Como puedes ver, la fe y la valentía van de la mano.
Mas de la Vida  con Jorge Cota
www.JorgeCota.com
Contacto: masdelavida@cvclavoz.com

jueves, 6 de agosto de 2015

Escondido en la roca

 
La ardilla de manto dorado, es un roedor que mide alrededor de 30 cent. Se la puede reconocer fácilmente porque tiene unas líneas doradas desde la cabeza hasta la cola.
Este animalito suele cavar madrigueras para invernar durante la temporada de frío para esconder sus alimentos y sobre todo para ocultarse de sus depredadores naturales. Lo interesante es que las entradas a sus pequeñas cuevas siempre están bajo árboles caídos, pero sobre todo, bajo rocas grandes porque son más fuertes y difíciles de roer.
Durante el tiempo en el que duermen mientras pasa el invierno, al cuidar a sus pequeñas crías, cuando almacenan sus alimentos o simplemente para sentirse refugiadas, esconderse bajo una roca se ha convertido en el escondite perfecto para estas pequeñas ardillas.     
2 Samuel 22:3 “Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; Salvador mío; de violencia me libraste.” Versión Reina-Valera 1960        
Hace mucho tiempo, un pastor se puso a componer una canción que en cierta parte dice: “Mi roca fuerte eres tú. Señor, pacientemente espérame, sólo te pido que me des fuerza y poder en la tentación…”  
Quizás ese himno nunca ganó un premio, nunca haya sido parte de las más escuchadas de su época, quizás nadie lo recuerda como un clásico, tal vez nunca lo oíste y no forme parte de tus canciones preferidas, pero en una sola estrofa encierra una verdad: Jesús como Roca de Salvación. 
Cuando el hijo de Dios vino al mundo y caminó entre los hombres, muchos se sentían alentados por las palabras de verdad que decía y los seguían, porque encontraban en Él al mesías prometido y a un libertador.
Aunque hoy no podemos verlo físicamente, Jesús sigue caminando en medio de nosotros, dando fuerzas a quienes lo buscan, alentando al caído y al humilde, presente en los momentos más duros que atraviesa la humanidad, continua salvando vidas y venciendo  en medio de toda batalla.
Jesús continúa siendo el camino la verdad y la vida. Él sigue siendo la roca de salvación a la que se puede aferrar todo aquel que está en medio de los maremotos que provoca el pecado y los diversos problemas con los que nos encontramos en la vida, en esos momentos difíciles puedes hallar un escondite y un refugio.
Salmos 18:2 “Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.” Versión Reina-Valera 1960 
 
 Héctor Colque 
    CVCLAVOZ

miércoles, 5 de agosto de 2015

La esposa olvidada

 
Cuenta una antigua historia que había una vez un rey que tenía cuatro esposas. Él amaba a su cuarta esposa más que a las demás, la adornaba con ricas vestiduras y la complacía con las delicadezas más finas. Sólo le daba lo mejor.
También amaba mucho a su tercera esposa y siempre la exhibía en los reinos vecinos. Sin embargo, temía que algún día ella se fuera con otro.
A su segunda esposa también la amaba porque ella era su confidente y siempre se mostraba bondadosa, considerada y paciente con él. Cada vez que el rey tenía un problema, confiaba en ella para ayudarle a salir de los tiempos difíciles.
La primera esposa del rey era una compañera muy leal y había hecho grandes contribuciones para mantener tanto la riqueza como el reino del monarca. Sin embargo, él no amaba a su primera esposa, y aunque ella lo amaba profundamente, apenas se fijaba en ella.
Un día, el rey enfermó y se dio cuenta que le quedaba poco tiempo. Pensó acerca de su vida de lujo y reflexionó: "Ahora tengo cuatro esposas conmigo, pero cuando muera... ¡estaré solo!".
Así que le dijo a su cuarta esposa: "Te he amado más que a las demás, te he dotado con las mejores vestimentas y te he cuidado con esmero. Ahora que estoy muriendo... ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?"
"¡Ni pensarlo!", contestó la cuarta esposa, y se alejó sin decir más palabras.
Su respuesta penetró en su corazón como un cuchillo afilado.
El entristecido monarca se dirigió a su tercera esposa:"Te he amado toda mi vida. Ahora que estoy muriendo, ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?"
“¡No!”. Contestó su tercera esposa. "¡La vida es demasiado buena! ¡Cuándo mueras, pienso volver a casarme!" Su corazón experimentó una fuerte sacudida y se puso frío.
Entonces preguntó a su segunda esposa: "Siempre he venido a ti por ayuda y siempre has estado allí para mí. Cuando muera, ¿estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?"
"¡Lo siento, no puedo ayudarte esta vez!", contestó la segunda esposa. "Lo más que puedo hacer por ti es enterrarte". Su respuesta vino como un relámpago estruendoso que devastó al rey.
Entonces escuchó una voz: "Me iré contigo y te seguiré donde sea que tú vayas". El rey dirigió la mirada en dirección de la voz y allí estaba su primera esposa. Se veía tan delgaducha, sufría de desnutrición. Profundamente afectado, el monarca dijo: "¡Debí haberte atendido mejor cuando tuve la oportunidad de hacerlo!"
Todos tenemos cuatro esposas es nuestra vida. Nuestra cuarta esposa es nuestro cuerpo. No importa cuánto tiempo y esfuerzo invitamos en hacerlo lucir bien, nos dejará cuando nos muramos.
Nuestra tercera esposa son nuestras posesiones, condición social y riqueza. Cuando muramos, irán a parar a otros.
Nuestra segunda esposa es nuestra familia y amigos. No importa cuánto nos hayan sido de apoyo aquí, lo más que podrán hacer es acompañarnos hasta el sepulcro.
Y nuestra primera esposa es el alma, frecuentemente ignorada en la búsqueda de la fortuna, el poder y los placeres del ego. Sin embargo, ella es la única que nos acompañará donde quiera que vayamos.
En la Biblia, encontramos la parábola del Rico Insensato (Lucas 12:13-1), un hombre que se dedicó a acumular riquezas y cuando pensaba que podría disfrutar de ellas murió. Nunca había dedicado tiempo a lo verdaderamente valioso.Eso mismo sucede con nosotros, dedicamos tiempo a nuestro cuerpo, las posesiones y la familia pero olvidamos nuestra alma.
“¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma?¿Hay algo que valga más que tu alma?” Mateo 16: 26 (NTV)
Te has puesto a pensar ¿Qué pasaría si hoy mismo murieras?,  ¿Dónde irías? ¿Dios te consideraría sabio o necio?
No está mal darle tiempo a las otras áreas de nuestra vida, pero no descuides lo verdaderamente importante, no dejes de lado tu alma, es lo más valioso que tienes y es la única que sobrevivirá este plano terrenal y te acompañará a la eternidad. Cuídala, cultiva tu relación con Dios, no dejes que pase más tiempo antes de darle atención porque ciertamente ninguno de nosotros sabe cuándo morirá. Que cuando llegue el momento de partir no te arrepientas por no haberle dedicado más tiempo a tu alma y al destino final que tendrán.

 
Ana María Frege Issa 
        CVCLAVOZ