sábado, 7 de febrero de 2015

Nosotros decidimos ser o no felices. Ahora tener…

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La señora Pepita, bien equilibrada y orgullosa de sus 92 años de edad, estaba completamente lista como cada mañana a las 8 en punto, con su cabello bien peinado y un maquillaje perfectamente aplicado pese a ser casi ciega, dispuesta a mudarse hoy a un asilo de ancianos.
El que había sido su marido durante 70 años había muerto, lo que hacía necesario el traslado.
Después de muchas horas de esperar pacientemente en la recepción del asilo de ancianos, ella sonrió dulcemente cuando le comunicaron que su habitación ya estaba lista. Mientras ella maniobraba su andador al ascensor, yo le daba una descripción detallada de su pequeño cuarto, incluyendo las sábanas y cortinas que habían sido colgadas en su ventana.
“Me encantan”, dijo ella con el entusiasmo de un chiquillo de 8 años al que acaban de mostrar un nuevo cachorro.
“¡Sra. Pepita! usted aún no ha visto el cuarto…. espere”.
“Eso no tiene nada que ver”, dijo ella. La felicidad es algo que uno decide con anticipación.
El hecho de que me guste mi cuarto o no me guste, no depende de cómo esté arreglado el lugar, depende de cómo yo arregle mi mente. Ya había decidido de antemano que me encantaría”. “Es una decisión que tomo cada mañana al levantarme”.
“Estas son mis posibilidades: puedo pasarme el día en cama enumerando las dificultades que tengo con las partes de mi cuerpo que ya no funcionan, o puedo levantarme de la cama y agradecer por las que si funcionan.
Cada día es un regalo, y por el tiempo que mis ojos se abran me centraré en el nuevo día y en las memorias felices que he guardado en mi mente… sólo por este momento en mi vida.
La vejez es como una cuenta bancaria… uno extrae de lo que había depositado en ella”.
“Entonces, mi consejo para ti sería que deposites gran cantidad de felicidad en la cuenta bancaria de tus recuerdos”.
Recuerda estas simples 5 reglas para ser feliz:
(a) Libera tu corazón de odio,
(b) Libera tu mente de preocupaciones,
(c) Vive humildemente,
(d) Da más y
(e) Espera menos.
Enviado por Sara de Montemayor
Muy buen ejemplo para nuestra vida. Necesitamos entender que nada nos hace felices o alguien nos hace felices. Nosotros decidimos ser o no felices. Ahora tener al Señor en nuestra vida, es la principal razón para ser felices.
¿Ya lo eres?
No esperes mucho. Hazlo antes de que termine este año.
Haced todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo, sosteniendo firmemente la palabra de vida, a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano. Fil 2:14-16

viernes, 6 de febrero de 2015

A Dios le agradezco…

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Por mi hijo (a) que está viendo la tele en su cuarto, aunque no lo limpie… porque significa que está en casa y no en las calles…
Por el desorden que tengo que limpiar después de una fiesta, porque significa que estuve rodeado  de seres queridos
Por las ropas que me quedan un poco ajustadas… porque significa que tengo suficiente para comer…
Por mi sombra, que me ve trabajar… porque significa que puedo salir al sol…
Por el césped que tengo que cortar, ventanas que limpiar y cortinas que lavar… porque significa que tengo una casa…
Por el lugar para estacionarme que se encuentra hasta  el final del estacionamiento… porque significa que tengo auto…
Por la señora que está detrás de mi en la iglesia y que desentona al cantar… porque significa que puedo oír…
Por la cantidad de ropa que tengo que lavar y planchar… porque significa que tengo ropas que vestir…
Por el cansancio y los dolores musculares al final del día… Porque significa que tengo un empleo…
Por el despertador que suena tan temprano todas las mañanas… porque significa que ¡¡¡estoy vivo!!!
Descarga esta diapositiva aquí:     A Dios Le Agradezco

miércoles, 4 de febrero de 2015

Debemos perdonar



El perdón es uno de los actos más nobles que puede consumar una persona, aunque ha sido utilizado como recurso curativo. Se ha demostrado científicamente que perdonar resulta una eficaz medicina, reduce el dolor y permite una pronta restauración emocional.
El perdón es una voz de independencia respecto de aquel que nos mantiene encadenados a la amargura. Nos ayuda a reducir el resentimiento, el enojo y la irritación; sentimientos que desarrollan en la persona un sentido de culpa y ansiedad.
El perdón es una prueba de amor hacia nosotros mismos: quien se ama, perdona.
El doctor Frederick Luskin, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California, es fundador del Stanford Forgiveness Project, que estudia los efectos del perdón en el ser humano, afirma que perdonar nos libera para vivir a plenitud y con salud de mente, cuerpo y espíritu.
Como se ha descrito en líneas anteriores, el perdonar nos trae grandes beneficios a nuestra vida, no sólo a nuestra vida emocional o sentimental, también implica todo nuestro ser. El perdón es un arma poderosa para romper con todo aquello que quiere intoxicar y dañar lo que somos y lo que puede dañar nuestra relación con Dios. 
No podemos negar que muchas veces, perdonar, puede ser difícil y hasta incomprensible por razones que consideremos propias; pero por lo que vimos y entendemos como hijos de Dios debemos perdonar a los que nos han ofendido o pedir perdón a aquellos que hemos lastimado. 
Nuestro Señor nos da el máximo ejemplo en la cruz cuando dijo: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). A pesar de ser el agredido y de no tener culpa alguna, los perdonó; entonces cuánto más nosotros que hemos sido rescatados por su sacrificio y que conocemos de su gracia deberíamos practicar el perdón. En Mateo 18:21-22 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.” 
Busca en Dios la fuerza para perdonar. Desea simplemente que Él haga desbordar de su amor tu corazón. Donde llega el amor, el odio es desalojado y si existe amor existirá perdón. Tal como lo hizo Jesús, no es imposible, sólo es cuestión de decisión.

Claudia Carvajal
    CVCLAVOZ

jueves, 29 de enero de 2015

El Mejor Socio

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Si Dios es tu socio,
puedes hacer
grandes planes
.
Filipenses 4:13
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Corintios 12:9
Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.
Efesios 3:16
que os conceda, conforme a las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior;
Colosenses 1:11
fortalecidos con todo poder según la potencia de su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia, con gozo
1 Timoteo 1:12
Doy gracias a Cristo Jesús nuestro Señor, que me ha fortalecido, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio;

domingo, 25 de enero de 2015

Lo que necesita tu corazón



Cada día vemos  como el odio, el rencor y la venganza van consumiendo el  mundo en que vivimos. Nadie está libre  de ver familias autodestruyéndose, asesinatos en las calles, peleas, conflictos entre parejas, racismo, discriminación, etc.
La falta de amor a Dios y al prójimo cada vez va aumentando en las personas.  Aun podemos ver este problema dentro la iglesia. Muchos han olvidado el amor a Dios y al prójimo, cuando Jesús dijo: “No hay otro mandamiento mayor que éstos.” Marcos 12:31.
Dios es claro.“Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios;  pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.” 1 Juan 4:7-8  (NTV)
¿Cómo estas tu?  ¿Estás amando a Dios, a tu familia y a tus enemigos? o ¿Estás dejando que el odio te domine?
Desde hace ya varios días he estado orando, pidiendo a Dios perdón por todo lo malo que hay en mi corazón, le digo: Padre ayúdame a agradarte, quiero hacerlo. Sólo sé que necesito de ti  y de tu ayuda, preciso cambios urgentes en mi corazón, en mi carácter, en mi forma de hablar y expresarme, en mi ser interior, necesito más amor dentro de mí para amarte y  para amar a mi prójimo.
Te invito a que lo hagas tú también. Cada día necesitamos buscar y conocer a Dios, porque si no lo hacemos jamás conoceremos qué es el amor. Necesitamos  sumergirnos en la presencia de Dios y dejar que Él haga su obra en nosotros. Sólo así sabremos amar a Dios y a nuestro prójimo.
Si has dejado crecer el resentimiento, el enojo,  la amargura, el odio, los celos y todo sentimiento hostil, necesitas a Dios. Porque Dios no puede habitar en un corazón contaminado. Acércate a Él y pide que te perdone y entre en tu corazón. 


No esperes otro día más, hoy debes entregar tu corazón a Cristo y dejar que Él lo limpie.
¡Dios habita en el corazón limpio! 


Diego Jora
      CVCLAVOZ

sábado, 24 de enero de 2015

Existe una manera

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Las dificultades hacen que algunos hombres se dobleguen,
a otros les permite pasar la prueba superando la adversidad.
Sea creativo al enfrentar hoy sus problemas.
¡Existe una manera!
Proverbios 24:10
Si eres débil en día de angustia,
tu fuerza será limitada.
Joel 3:10
Forjad espadas de vuestras rejas de arado y lanzas de vuestras podaderas; diga el débil: Fuerte soy.
Job 4:5
Pero ahora que te ha llegado a ti, te impacientas; te toca a ti, y te desalientas.
Jeremías 51:46
Y que no desmaye vuestro corazón, ni temáis al rumor que se oirá en la tierra;
porque el rumor vendrá un año, y después otro rumor en otro año, y habrá violencia en la tierra con gobernante contra gobernante.

miércoles, 21 de enero de 2015

No dejes que te Roben tus Sueños!

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 No dejes que te Roben tus Sueños!
Ante un grupo de niños un hombre narró la siguiente historia:
Había una vez un muchacho quien era hijo de un entrenador de caballos. El padre del muchacho era pobre y contaba con apenas unos pocos recursos para mantener a su familia y mandar al muchacho a la escuela. Una mañana en la escuela, estando el muchacho en la clase, el profesor le pidió a los alumnos que escribieran la meta que quisieran alcanzar para cuando fueran adultos.
El joven escribió una composición de siete páginas esa noche en la que describía su meta. Escribió su sueño con mucho detalle y hasta dibujó un plano de todo el proyecto:
el rancho, las pesebreras, la ganadería, el terreno y la casa en la que quería vivir; en fin, puso todo su corazón en el proyecto y al día siguiente lo entregó al profesor.
Dos días más tarde, recibió de vuelta su trabajo reprobado, y con una nota que decía:”venga a verme después de clases”. El chico del sueño fue a ver a su profesor y le preguntó ¿por qué me reprobó? El profesor le dijo:”es un sueño poco realista para un chico como tú. No tienes recursos; vienes de una familia pobre. Para tener lo que quieres hacen falta muchas cosas y además mucho dinero.
Tienes que comprar el terreno, pagar por la cría original y después tendrás muchos gastos de mantenimiento. No podrías hacerlo de ninguna manera. A continuación el profesor agregó: si vuelves a hacer el trabajo con objetivos más realistas, reconsideraré tu nota”.
El chico volvió a su casa y pensó mucho. También le preguntó a su padre qué debía hacer. Éste le respondió:” mira hijo, tienes que decidir por ti mismo; de todos modos, creo que es una decisión importante para ti, ¿cierto?”
Finalmente después de reflexionar durante una semana, el chico entregó el mismo trabajo, sin hacer cambio alguno.
Le dijo al profesor:”usted puede quedarse con mi mala nota, yo me quedaré con mi sueño”.
Al concluir el hombre miró a los niños y les dijo:”les cuento esta historia porque es mi historia. Aquí estamos en medio de la casa de mis sueños, dentro del rancho que me propuse conseguir por que esa era la meta de mi vida. Aún conservo aquella tarea del colegio enmarcada sobre la chimenea”.
Luego agregó: “lo mejor de la historia es que hace dos años, ese mismo profesor trajo a treinta chicos a visitar mi rancho”. Y al irse el profesor me dijo: “mira, ahora puedo decírtelo. Cuando era tu profesor, era una especie de ladrón de sueños. Durante esos años, le robé un montón de sueños a los niños. Por suerte tuviste la suficiente fortaleza para no abandonar el tuyo’.”
No dejemos que nadie nos robe nuestros sueños, ni tampoco le robemos a otros los suyos.
Salmos 37:4 “Pon asimismo tu delicia en el Señor, y él te dará las peticiones de tu corazón.”