sábado, 7 de diciembre de 2013

¿Cuál es el momento más feliz de tu vida?


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¿Cuál es el momento más feliz de tu vida?
La diplomática y ex-estrella infantil, Shirley Temple Black contó una historia sobre su marido, Charles y la mamá de este. Cuando Charles era niño, preguntó a su madre cuál era el momento más feliz de su vida.
—Este momento, ahora mismo—respondió ella.
—Pero, ¿Qué de todos los momentos felices de tu vida?—dijo sorprendido—¿Qué del día de tu matrimonio?
—En ese entonces mi momento más feliz fue ese—respondió ella—. Ahora mi momento más feliz es ahora. Solo puedes vivir realmente el momento en el que estás. Por eso para mí siempre es ese el momento más feliz.
La madre de Charles Black mostró sabiduría al decir esto. Cuando usted se enfoca en el pasado o en el futuro, le resta potencial al presente. Pero cuando presta atención a lo que está ocurriendo en el momento y trata de tener una actitud positiva al respecto, usted se abre a todas las posibilidades que contiene el presente.
Maxwell, J. C. 2003; 2003. El mapa para alcanzar el éxito; Your Road Map for Success . Thomas Nelson, Inc.
Hoy es un día clave. No permitas que las experiencias de ayer te roben la oportunidad de ver las bellezas de hoy. Muchas personas viven mirando hacia atrás y en ese desespero, pierden de vista las bellas flores al lado del camino que hoy transitan. Que este sea el día feliz de tu vida y recuerda, solo Jesús te da la verdadera felicidad.
Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz. Salmo 36:9
He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor está con los que sostienen mi vida. Salmo 54:4
Así te bendeciré en mi vida; En tu nombre alzaré mis manos. Salmo 63:4

viernes, 6 de diciembre de 2013

VERDADEROS AMIGOS




En cierta ocasión, Jesús estaba enseñando en una casa. Allí se encontraban sentados algunos fariseos y ciertos maestros de la Ley, que habían llegado de pueblos cercanos para oírlo.

Como el poder de Dios estaba con Él para sanar enfermos, llegaron unas personas cargando una camilla, en la que llevaban a un hombre que no podía caminar. Querían poner al enfermo delante de Jesús,
pero no podían entrar en la casa porque había mucha gente en ella. Entonces subieron al techo y abrieron allí un agujero. Por el mismo, bajaron al enfermo en la camilla, hasta ponerlo en medio de la gente y delante del maestro.
Jesús, al ver la fe que aquellos hombres tenían en él, le dijo al enfermo: -¡Hombre, tus pecados te son perdonados!
Este milagro no sólo requirió la fe de aquel hombre enfermo sino también la de sus amigos, porque si ellos no hubieran tenido la determinación de bajarlo por el techo, posiblemente no hubiera podido recibir su milagro. Por esa razón, es que debemos rodearnos de personas que nos acerquen más a Dios, que nos alienten y animen a obedecerlo y a seguir creyendo en Él.
Si tienes la bendición de tener un buen amigo, valóralo, porque su amistad es un hermoso regalo que Dios te dio y que debes cuidar. Al igual que una planta necesita agua para crecer y mantenerse viva, nosotros también necesitamos dedicarles tiempo a nuestros amigos para que nuestras relaciones se fortalezcan cada día más.
Este día agradezcámosle a Dios por los amigos que tenemos pero también pidámosle que nos enseñe a nosotros a ser amigos leales y verdaderos, que ponga en nuestros labios las palabras precisas para consolar, alentar, apoyar y exhortar con amor a todos los que nos rodean, que podamos permanecer al lado de ellos, en los buenos y malos momentos, aún cuando todos los demás se hayan ido.
Hay quienes parecen amigos pero se destruyen unos a otros; el amigo verdadero se mantiene más leal que un hermano. Proverbios 18:24
Quién descubre una verdadera amistad, encuentra un gran tesoro.


CVCLAVOZ

jueves, 5 de diciembre de 2013

GASTOS E INVERSIONES



John D. Rockefeller es conocido como uno de los hombres más ricos del mundo, sin embargo, ni con todo el dinero que poseía pudo estar exento de la enfermedad.
Mientras acumulaba su gran fortuna y atravesaba la edad de los 45 años, empezó a sentirse bastante enfermo, en busca de algún remedio, visitó bastantes centros médicos alrededor del mundo, pero ninguno pudo encontrar una cura para sus malestares.  
Un día decidió visitar a un pastor, amigo de su familia para encontrar consuelo, pues creía que le faltaba poco tiempo de vida. Después de haberle contado cómo se sentía, el pastor lo llevó a una ventana y le preguntó. “¿Qué ves?”, el moribundo hombre respondió, “veo gente”, entonces el pastor lo llevó ante el espejo y volvió a preguntarle. “¿Y ahora qué ves?”,  al instante le respondió, “me veo a mí mismo.” Entonces el pastor le dijo: “Pues, en la ventana como en el espejo, hay solo un cristal, la diferencia es que el del espejo se halla recubierto por una capa de plata y, a causa de la plata, no se ve al prójimo, sino solo se ve uno a sí mismo”.
Al salir de ese lugar aquel moribundo meditó bastante en el ejemplo que le había dado aquel pastor y empezó a cambiar el rumbo de todos sus negocios dedicándose a la filantropía y a crear fundaciones de ayuda para gente pobre. Con el tiempo John Rockefeller empezó a sentirse mejor de salud y llegó a vivir 98 años.
Al final, entendió el verdadero significado de hacer un gasto  y obtener un ingreso, pero lo más importante, comprendió que la verdadera enfermedad que lo consumía era la avaricia.
Cuando una persona hace su propio presupuesto, únicamente considera dos tipos de cuentas básicas, gastos e ingresos. En el lado de los ingresos, registra todo lo que aparentemente da algún beneficio inmediato, y al lado de los gastos, muchas veces anota el diezmo, la ofrenda y si sobra algo, podemos dar para la caridad de algún necesitado; asumiendo que el dar, es igual a dinero perdido. Pero la verdad es que el diezmo y la ofrenda son las mejores inversiones que una persona puede hacer (Malaquías 3:10) y ayudar a alguna persona necesitada o pobre, como dice la biblia, representa un préstamo a Dios.
Proverbios 19:17 dice: “A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar. “
Qué increíble, que el Creador del cosmos se acredite todo lo que se le da a una persona pobre y devuelva el bien que se le ha hecho.
Al igual que aquel millonario, quizás solo haga falta mirar por una ventana cristalina para ayudar a alguna persona necesitada, esto implicará reformular nuevamente nuestro presupuesto comprendiendo que dar al necesitado es una inversión bien hecha y no un gasto.
Salmos 41:1 “Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová.”


CVCLAVOZ

miércoles, 4 de diciembre de 2013

EL HONESTO ABE



Abraham Lincoln, famoso Presidente de los Estados Unidos, mucho antes de llegar a ese cargo ya tenía renombre dentro de su comunidad por su honestidad.
De joven trabajaba en una tienda de abarrotes y se cuenta que una noche, después de cerrar, mientras revisaba sus ventas se percató de que había dado el cambio incorrecto a una señora, la misma que vivía a unos cinco kilómetros. Sin importar la hora, ni que el camino era de tierra fue hasta su casa a devolverle los aproximadamente seis centavos que le debía. Tal vez la señora nunca se hubiera percatado de esos centavos, pero él fue a devolvérselos. Y  hay otras historias más que dan cuenta de cómo Lincoln se ganó el título de “Honesto”.
Su integridad fue reconocida por todos los habitantes de su comunidad. Cuando llegó a ser presidente luchó por abolir la esclavitud a lo largo de su país y finalmente fue asesinado por un hombre que no estaba de acuerdo con sus políticas y la libertad de los esclavos.
Lincoln no esperó a ser Presidente para tomar decisiones importantes, desde su juventud su carácter lo hizo destacarse.
Dios está buscando personas comprometidas, con carácter, que sin importar si son seis centavos o miles de dólares, sean capaces de hacer lo correcto y devolverlos a su dueño, que sin importar si la gente no está de acuerdo, hagan lo correcto y defiendan sus ideales, sus creencia, aún a costa de su propia vida.
Sólo te serán encomendadas grandes cosas cuando en lo pequeño seas fiel, cuando en los detalles de tu vida cotidiana demuestres que tienes un corazón recto, cuando no necesites estar rodeado de mucha gente para hacer lo correcto.
“Al Señor le agrada más cuando hacemos lo que es correcto y justo, que cuando le ofrecemos sacrificios”. Proverbios 21:3
Dios puede darte la fuerza que necesitas para hacer lo que es correcto, pídele que guíe tus pasos, que te de la capacidad para elegir bien y la fortaleza para permanecer firme.

martes, 3 de diciembre de 2013

¡ESA MOLESTOSA GOTERA!



Alguna vez has estado bajo una gotera? ¡Es tan molesto!

Las goteras son filtraciones que se producen en los techos de las viviendas, aparecen de a poco, pequeñas gotas empiezan a caer hasta que se vuelven un hilo de agua que empieza a arruinar nuestras paredes y el piso si no las reparamos a tiempo.
Del mismo modo, una relación puede convertirse en una molestosa gotera cuando no arreglamos los pequeños inconvenientes a tiempo. Dejamos pasar por alto algunas situaciones sin solucionar hasta que hacen que la relación sea insoportable.
“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo” Efesios 4:26
Generalmente esto pasa cuando no obedecemos a Dios y dejamos sin solucionar un pequeño enojo que hemos tenido, alimentando éste sentimiento por más tiempo del que Dios nos permite. Como no hemos solucionado el problema lo más seguro es que vuelva a pasar y a provocar que nuestro enojo vaya creciendo hasta darnos cuenta que la relación está totalmente arruinada.
En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado. Salmos 4:8
¿Te das cuenta que el ruido que más molesta el de una gotera en la noche? Si nuestro corazón no está bien porque estamos almacenando en él sentimientos negativos, lo más seguro es que “No” tengas paz y no duermas tranquilo porque todavía sigues confiando en tu orgullo, en tus propias fuerzas y no en Dios, quién te manda a perdonar.
Si ya estás cansado de esas molestosas goteras en tu vida, es importante que empieces a reparar lo antes posible esas imperfecciones de tu casa. Comienza orando, pidiendo a Dios por la vida de esa persona, luego búscala y dile lo que te molesto, arregla cuentas siempre presentado soluciones, pide perdón y perdona si es necesario; decide vivir una vida sin goteras y en paz.
El orgullo y desobediencia te alejan de Dios, por tanto, no permitas que pase más tiempo. Hoy, has a un lado tu enojo, toma una decisión y cántale a Dios ésta hermosa canción: “Por un momento en tu presencia, por un destello de tu gloria, por un minuto nada más, todo daría, no importaría lo que tenga que pasar, lo que tenga que esperar…”


¡Hoy decídete por Él, ya no decidas por ti!

CVCLAVOZ

lunes, 2 de diciembre de 2013

S.O.S.




 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
“Dedíquense a la oración con una mente alerta y un corazón agradecido” Colosenses 4:2 (NTV)

En el libro “Compañeros de Oración” de John Maxwell,  hay una historia que cuenta que en una noche de 1968 el piloto de un avión de pasajeros con destino a Nueva York se dio cuenta de que el tren de aterrizaje de su jet estaba trabado. Al acercarse cada vez más a su destino, continuaba luchando con los controles tratando de que las ruedas cayeran en su lugar, pero sin éxito. Dando vueltas alrededor del aeropuerto, pidió instrucciones a la torre de control. El personal de tierra, respondiendo a la inminente crisis, roció la pista con espuma y los vehículos de emergencia se colocaron en posición. Le dieron instrucciones al piloto de que aterrizara lo mejor que pudiera.
La tripulación pidió  a los pasajeros que se prepararan para lo peor y se colocaran en posición de descenso. Momentos antes del aterrizaje el piloto anunció por el intercomunicador: “Estamos comenzando nuestro descenso final, es mi obligación informarles que si creen en Dios, deben comenzar a orar”. Entonces, el avión hizo un aterrizaje de barriga y milagrosamente se detuvo sin causar daños a los pasajeros.
Si aquel piloto no se hubiera encontrado en una crisis ese día, sus pasajeros nunca hubieran utilizado el recurso más importante que tenían: la oración.  Pero, ¿no ocurre lo mismo con la mayoría de las personas? Mientras todo va bien, rara vez piensan en hablar con Dios pero cuando el asunto es de vida o muerte, se vuelven a Él para pedir ayuda.
Lo relevante es que muchos piensan que la oración es tediosa y que sólo lo hacen las personas de la tercera edad;  se conforman con decir: “Dios es bueno”, “Dios es misericordioso”, “demos gracias por nuestros alimentos” y esto es suficiente para ellos. Pero, contrariamente a todo esto, la oración es un tiempo de comunicación con nuestro creador, es como el matrimonio, si no hay una buena comunicación éste se destruye. 
Si usted observa algunas parejas de matrimonios que conoce, podrá darse cuenta de que en una buena relación de esposos, estos hablan de todas las cosas, su comunicación es espontanea, transparente y franca. En cambio, cuando en un matrimonio no hay una buena comunicación estos tienden a deteriorarse y acaban muy mal.
Nuestra relación con Dios también debe ser de esta forma, cada día debemos dedicarle un tiempo de oración de por lo menos una hora.  ¿Te parece mucho? Si dedicas a hablar con tus amigos más de una hora, ¿por qué no puedes hacerlo con Dios?
No seas como los pasajeros de ese avión que esperaron hasta el último momento para pedirle ayuda a Dios, al contrario mantén una buena comunicación con Él a través de la oración.

“Dios no está más lejos de usted que a la distancia de una oración”. (William A. Ward)
 
CVCLAVOZ
 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Hoy… Me Alumbrará La Estrella De La Mañana


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Hoy… Me Alumbrará La Estrella De La Mañana
Y le daré la estrella de la mañana. Apocalipsis 2:28.
Hasta que el día llegue y las sombras huyan ¡cuán grande bendición es ver en Jesús «la estrella de la mañana!». Los periódicos refirieron la reaparición de la estrella de Belén. Después de las oportunas indagaciones, se vió que no era otra cosa que «la estrella de la mañana».
Después de todo, no fue tan grande la equivocación. Mucho mejor es ver a Jesús como el sol; mas cuando así no podemos hacerlo, que por lo menos sea para nosotros como la estrella que anuncia el día y que nos muestre que se aproxima la luz eterna.
Si no soy ahora lo que yo deseara ser, sin embargo ya veo a Jesús, lo cual me asegura que un día seré semejante a Él. Ver a Jesús por fe es ya para nosotros la garantía de que le veremos en su gloria y que seremos transformados a su imagen. Si al presente no poseo toda la luz y todo el gozo que quisiera, pronto lo tendré, porque con la misma certidumbre con que veo la estrella de la mañana, así veré el día. La estrella de la mañana no está lejos del sol naciente.
Alma mía, ¿te ha dado el Señor la estrella de la mañana? ¿Conservas tú esta verdad, esta gracia, esta esperanza y el amor que de Él has recibido? ¿Entonces ya ves la aurora de la gloria venidera? El que te da fuerzas para vencer el mal y perseverar en la justicia, te ha dado también la estrella de la mañana.
En este día la estrella de la mañana, Jesús de Nazaret me alumbrará en mi camino.
Señor, Gracias por ser mi luz y mi salvación. Gracias por darme la vida y el amo eterno. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.