sábado, 7 de julio de 2012

ACERCANDOME AL REY


Una Puerta Abierta a tu Meta


Edwin C. Barnes tenía un deseo ardiente de convertirse en un asociado de negocios con el gran inventor Thomas a. Edison. No quería trabajar para Edison, quería trabajar con él.

Como un paso hacia convertir su sueño en realidad, Barnes solicitó trabajo en el laboratorio de Edison en Nueva Jersey. Lo contrataron como empleado de oficina y le pagaban el sueldo mínimo, lo que era algo muy lejos de una sociedad.

Los meses pasaron sin ningún cambio en su condición ni en su relación con Edison. La mayoría de la gente se habría rendido, sintiendo que su trabajo no la llevaba a ningún lado. Barnes, sin embargo, permaneció firme. Llegó a darse cuenta por completo del ambiente en la oficina y del trabajo de cada persona, y buscó maneras de lograr que el trabajo de cada uno fuera más placentero y eficiente. Sobre todo, permaneció dispuesto y optimista. Vio todo lo que hacía como preparación para el día cuando llegara a ser socio de Edison en una nueva empresa.

Llegó el día en que Edison le presentó a su personal de ventas su invención del dictáfono Edison. No creían que se vendería. Sin embargo, ¡Barnes vio esta máquina de apariencia extraña como su oportunidad! Se dirigió a Edison, anunciándole que le gustaría vender el dictáfono. Puesto que nadie más demostró entusiasmo alguno por él, Edison le dio la oportunidad al joven. Le concedió un contrato exclusivo para distribuir y promover la máquina de oficina por los Estados Unidos. Edwin Barnes tuvo éxito en alcanzar su meta de trabajar con el gran inventor, y al mismo tiempo lograr su meta de tener éxito en los negocios.

¿Tienes una meta en mente o en tu corazón hoy?

Puedes estar seguro de que la alcanzarás mientras sirves a otros y los ayudas a alcanzar sus propias metas. La ayuda que le ofreces a un miembro de la familia, a un vecino, a un compañero de trabajo o a tu jefe hoy regresará a ti en éxitos mañana.

Tal vez la oportunidad te llegue hoy disfrazada de mala suerte, derrota, rechazo o fracaso. Mira más allá de los problemas para considerar las posibilidades. En fe, ayuda a una persona a superar sus dificultades y te sorprenderás por las cosas buenas que Dios envía a tu camino.

Gálatas 6:10
Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos.


Fuente: Desayuno con Dios, Editorial Unilit.

viernes, 6 de julio de 2012

ACERCANDOME AL REY


Hoy… El Señor Reinará Otra Vez

Y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Mateo 26:64.

¡Señor, qué humillación para ti comparecer delante de tus perseguidores como un criminal! Sin embargo, los ojos de tu fe contemplaron más allá de tu humillación presente, tu gloria venidera. ¡Cuántas cosas se encierran en estas palabras: «y aún desde ahora»! En lugar de flaqueza tú tienes el poder, en vez de venganza, la gloria; en vez de escarnio, la adoración.

Tu cruz nunca pudo oscurecer el resplandor de tu corona, ni los esputos han desfigurado la hermosura de tu parecer. Todo lo contrario; has sido exaltado y engrandecido a causa de tus sufrimientos. Por eso, Señor, quisiera cobrar ánimo «desde ahora». Quisiera olvidar mi tribulación presente con la visión del triunfo futuro.

Ayúdame, y levanta mi corazón con el amor de tu Padre y con la paciencia tuya, para que cuando a causa de tu nombre, sea yo escarnecido, no vacile, sino que piense más en la otra vida y menos en la presente. Pronto estaré contigo para contemplar tu gloria.

Por lo tanto, no me avergüenzo de mi seguridad, sino que digo desde lo más íntimo de mi corazón: «Y aún desde ahora».

Hoy sé que el Señor Reina sobre las circunstancias de la vida y sobre todo las tempestades de mi corazón.

Señor, Gracias porque por encima de tu sufrimiento te haz magnificado con realtad y esplendor. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.

jueves, 5 de julio de 2012

ACERCANDOME AL REY



Salto Olímpico


Cuenta este relato de un joven que fue entrenando para Salto Ornamental a nivel olímpico, la única influencia religiosa que recibió en su vida, le llegó a través de un amigo cristiano. El deportista no prestó mayor atención a los sermones de su amigo, aunque los escuchaba con frecuencia.

Una noche, fue a la piscina de la universidad a la que pertenecía. Las luces estaban todas apagadas, pero como la noche estaba clara y la luna brillaba, había suficiente luz para practicar. El joven se subió al trampolín más alto y a lo que volvió la espalda a la piscina al filo de la rampa y extendió sus brazos,


vio su propia sombra en la pared. La sombra de su cuerpo tenía la forma exacta de una cruz. En lugar de saltar, se arrodilló y finalmente le pidió a Dios que entrara en su vida. Mientras el joven permanecía quieto, el personal de limpieza ingresó y encendió las luces. Habían vaciado la piscina para repararla.

Si, yo amo a Jesús. Él es mi fuente de existencia y mi Salvador. Me mantiene funcionando cada día de mi vida. Sin Él, no sería nada. Sin Él, soy nada, pero con Él, “Puedo hacer todas las cosas a través de Cristo que me da fuerzas”

Esta es la prueba más simple que existe, si amas a Jesús y no te averguenzas de las cosas maravillosas que ha hecho El por ti.

Fiipensesl 4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me Fortalece”

miércoles, 4 de julio de 2012

ACERCANDOME AL REY


Hoy… Dejaré La Venganza Al Señor

No digas, yo me vengaré; espera al Señor, y él te salvará. Proverbios 20:22.

No te apresures. Deja que se apacigüe tu ira. Nada digas ni hagas para vengarte. Seguro estarás de haber obrado impunemente si tomas las armas y peleas tus propias batallas, pero no mostrarás el espíritu del Señor Jesús. Mucho más noble es perdonar y olvidar la ofensa.

Guardar rencor en tu pecho, y maquinar la venganza, es mantener abiertas las viejas heridas y producir otras nuevas. Cosa más excelente es olvidar y perdonar. Tal vez digas que debes hacer algo, o de lo contrario perder mucho. En tal caso obra en conformidad con la promesa de hoy: «Espera al Señor, y Él te salvará». El seguir este consejo no te costará dinero, y sin embargo, tiene mucho valor.

Espera en el Señor, cuéntale tus agravios; extiende ante sus ojos la carta de Rabsaces y esto aliviará tu alma apesadumbrada. Además, atiende a la promesa: «El te salvará». Dios hallará los medios de librarte. ¿Cómo? Ni tú ni yo lo sabemos, pero lo hará. Y si el Señor te salva, esto será mucho mejor que meterte en míseras pendencias cubriéndote de barro para luchar con los malvados. No te irrites más. Deja tus pleitos en las manos del soberano Juez.

Hoy es un día para librarte de la amargura de la venganza y ver la misericordia del Señor.

Señor, Gracias porque tu mano salvadora nunca me dejará y tú eres mi refugio. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.

martes, 3 de julio de 2012

ACERCANDOME AL REY


Hoy… El Señor Cumplirá Su Propósito En Mi

El Señor cumplirá su propósito por mí. Salmos 138:8

Aquél que ha comenzado la obra en mi alma la perfeccionará. Todo lo que me concierne, interesa también al Señor. Todo lo que es bueno, aun cuando no sea perfecto, será por Dios vigilado, guardado y realizado. Tal es nuestro consuelo.

Por mí mismo no podría yo terminar la obra de la gracia. Mis culpas cotidianas lo demuestran suficientemente, y si hasta el momento he perseverado es porque el Señor me ha socorrido. Si me abandonara un solo instante, de nada me valdría mi pasada experiencia, y sucumbiría en el camino. Pero el Señor perfeccionará mi fe, mi amor, mi carácter y el trabajo de mi vida.

Él seguirá bendiciéndome. Y lo hará ciertamente porque ha comenzado en mí esta obra. De su mano me viene el interés que pongo en mi perfeccionamiento, y, en cierta medida, ha cumplido mis anhelos. Nunca puede dejar una obra incompleta, porque esto ni sería propio de Él, ni redundaría en gloria suya. Él conoce la manera de realizar los designios de su gracia, y aunque mi torcida naturaleza, el mundo y Satanás conspiran para detener su obra, yo nunca dudaré de su promesa. Ciertamente cumplirá por mí y yo le alabaré para siempre.

Hoy es el día para contemplar con los ojos del Espíritu como Dios cumple su propósito en mi plenamente.

¡Señor, haz que la obra de tu gracia prospere en mí durante este día! Que nada ni nadie detenga tu propósito en mi. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.

lunes, 2 de julio de 2012

ACERCANDOME AL REY


Hoy…El Señor Me Abrirá Su Buen Tesoro

Te abrirá Jehová su buen tesoro. Deuteronomio 28:12.

Este pasaje se refiere ante todo a la lluvia: el Señor la enviará a su tiempo. La lluvia es emblema de tiempos del refrigerio celestial, que Dios está siempre dispuesto a derramar sobre su pueblo. ¡Ojalá hubiera abundancia de lluvias para regar la heredad del Señor!

Creemos a veces que los tesoros de Dios sólo pueden ser abiertos por un gran profeta como Elías, y estamos equivocados, porque esta promesa ha sido hecha para todos los fieles de Israel y para cada uno de ellos. ¡Oh amigo mío! «te abrirá el Señor su buen tesoro».

Tú también puedes ver el cielo abierto y meter la mano para sacar tu porción y la de todos tus hermanos que están cerca de ti. Pide cuanto desees y no te será negado si permaneces en Cristo y sus palabras en ti. Hasta el presente no has conocido los tesoros de tu Señor, pero Él abrirá tu entendimiento.

De seguro no has gozado todavía de la plenitud de las riquezas de su alianza, pero el Señor encenderá tu corazón en su amor y manifestará a Jesús en ti. Sólo el Señor podrá hacerlo; tal es su promesa, y si con diligencia escuchas su voz y obedeces a su voluntad, tuyas serán las riquezas de la gloria en Cristo Jesús.

Hoy quiero mirar al cielo con ojos de fe para ver que en el tiempo de Dios él abrirá su buen tesoro en mi favor.

Señor, el más grande tesoro ya lo he recibido y eres tu mismo como mi especial tesoro, sin embargo tu prometes que aún abrirás mas los cielos sobre mí. Te alabo. Amén.

Charles Spurgeon
Libro De Cheques Del Banco De La Fe

domingo, 1 de julio de 2012

ACERCANDOME AL RE


Hoy… Quiero Ser Generoso

Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice el Señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3:10.

Muchos leen esta promesa y en ella apoyan sus oraciones sin parar mientes en la condición impuesta a las bendiciones que se prometen. No podemos esperar a que se abran los cielos para que desciendan esas bendiciones, si antes no pagamos a Dios y a su causa todos nuestros derechos.

No habría escasez de fondos para las buenas obras si todos los que llevan el nombre de cristianos pagaran la parte que les corresponde. Muchos son pobres porque roban a Dios. Asimismo, muchas iglesias dejan de ser visitadas por el Espíritu porque dejan morir de hambre a los siervos del Señor.

Si negamos al siervo de Dios el alimento temporal, no nos extrañemos de encontrar en su ministerio poco alimento espiritual para nuestras almas. Cuando las misiones languidecen por falta de recursos y la obra del Señor queda paralizada por una caja vacía, ¿cómo podremos tener la esperanza de prosperar espiritualmente?

Veamos: ¿Qué he dado yo en último término? ¿He sido tacaño con Dios? ¿He regateado algo a mi Señor Jesús? En adelante obraré de otro modo. Daré mi diezmo al Señor ayudando a los pobres y a su obra y así experimentaré su poder para bendecirme en abundancia.

Hoy es una tremenda oportunidad que tengo para expresar mi generosidad al Señor. Tantas cosas que el me da cada día sin cobrarme nada y a veces tan mesquino que soy.

Señor, Acá estoy tan agradecido por tus bondades que no quiero cerrar mi corazón ni a ti ni al pobre. Vivo para ti y quiero ser generoso cada día. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro de Cheques del Banco De la Fe.