jueves, 14 de junio de 2012
ACERCANDOME AL REY
Hoy… El Señor Me Abrirá Nuevos Caminos
El Señor le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma. Hechos 23:11.
¿Eres tú uno de los testigos del Señor y te ves ahora en peligro? Acuérdate de que eres inmortal hasta que termine tu trabajo. Si el Señor quiere que sigas todavía dando testimonio de Él, vivirás para darlo. ¿Quién podrá quebrar el vaso que el Señor quiere utilizar?
Si tu Maestro no te confía trabajo alguno, no te lamentes de que te lleve a su morada adonde no llegarán los dardos de tus enemigos. Tu principal negocio es dar testimonio de Jesús, y nadie podrá impedirte esta empresa hasta que esté terminada. Por tanto, vive tranquilo.
La vil calumnia, la falsedad, el abandono de los amigos, la traición de aquellos en quienes has confiado, todo lo que pudiera acontecerte, jamás podrán torcer los designios que el Señor tiene sobre ti. El Señor te ampara en la noche de tu aflicción y te dice: «Así es menester que testifiques».
Cálmate y regocíjate en el Señor. Si no necesitas ahora de esta promesa, tal vez la necesitarás mañana. Guárdala como un tesoro. Acuérdate de orar por los misioneros y por los perseguidos para que el Señor los guarde hasta que terminen su trabajo en esta vida.
Hoy estoy seguro de que él me abrirá nuevas puertas para ministrar y cuando él las abra, yo entraré con confianza y seguridad.
Señor, Gracias por ayudarme a ver la vida de otra manera y estar seguro de que mientras tenga vida, tú me abrirás nuevas puertas. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe
miércoles, 13 de junio de 2012
ACERCANDOME AL REY
Recuerdos
Tengo muchos recuerdos de mi padre y de cómo crecí a su lado en nuestro departamento junto a las vías del tren elevado.
Durante veinte años oímos el rugido del convoy cuando pasaba por la ventana de su dormitorio.
De noche, tarde, papá esperaba solo en las vías el tren que lo llevaba a su empleo en la fábrica, donde trabajaba en el turno de medianoche.
Esa noche en particular, esperé con él en la oscuridad para despedirlo.
Su rostro estaba triste. Su hijo menor, es decir yo, había sido reclutado.
Le tomarían juramento a la mañana siguiente a las seis, mientras él estaba en su máquina de cortar papel en la fábrica.
Mi padre había hablado de su rabia. No quería que “ellos” se llevaran a su hijo de sólo diecinueve años, que nunca había bebido o fumado un cigarrillo, a pelear en una guerra en Europa.
Puso sus manos en mis delgados hombros.
-Ten cuidado, Jorge, y si alguna vez necesitas algo, escríbeme y me ocuparé de que lo consigas.
De pronto oímos el rugido del tren que se aproximaba. Me abrazó con fuerza y me besó suavemente en la mejilla. Con los ojos llenos de lágrimas murmuró:
-Te quiero, hijo mío.
Entonces llegó el tren, las puertas lo encerraron dentro y desapareació en la noche.
Un mes mas tarde, a los cuarenta y seis años, mi padre murió.
Tengo setenta y seis en el momento de sentarme a escribir esto.
Una vez oí a Pete Hamill, el periodista de Nueva York, decir que los recuerdos son la mayor herencia de un hombre, y tengo que coincidir con él.
Sobreviví a cuatro invasiones en la Segunda Guerra Mundial. He tenido una vida llena de todo tipo de experiencias.
Pero el único recuerdo que permanece es el de aquella noche en que mi papá me dijo:
“Te quiero, hijo mío” .-
Romanos 12:9
El amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos á lo bueno;
Efesios 5:2
Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo
por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.
1 Juan 4:18
En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor.
Romanos 8:39
Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor
de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Efesios 3:19
Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para que
seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
martes, 12 de junio de 2012
ACERCANDOME AL REY
Los tres últimos deseos de Alejandro El Grande
Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:
1 – Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.
2 – Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y…
3 – Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos.
Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones.
Alejandro le explicó:
1 – Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.
2 – Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.
3 – Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo.
Al morir nada material te llevas, aunque creo que las buenas acciones son una especie de cheques de viajero.
“EL TIEMPO” es el tesoro más valioso que tenemos porque ES limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo.. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar, nuestro tiempo es nuestra vida. EL MEJOR REGALO que le puedes dar a alguien es tu tiempo y SIEMPRE se le regala a la familia o a un buen amigo.
Eclesiastés 3:1-2
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:
Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado…
lunes, 11 de junio de 2012
ACERCANDOME AL REY
Hoy… El Señor No Se Olvidará De Mi
Siervo mío, eres tú; Israel, no me olvidaré de ti. Isaías 44:21 .
Nuestro Dios jamás podrá olvidarse de sus siervos hasta el punto de cesar de amarles. No los ha escogido para un poco de tiempo, sino para la eternidad. Cuando los llamó a formar parte de su familia, sabía lo que serían. Él disipa sus pecados como una nube; y podemos tener la seguridad de que no les echará fuera a causa de los pecados que ya ha borrado.
Pensar tal cosa sería blasfemia. Jamás los olvidará hasta el punto de dejar de pensar en ellos. Un momento de olvido por parte de Dios sería nuestra ruina. Por eso dice: «No me olvidaré de ti». Los hombres nos olvidan; aquellos a quienes hemos favorecido se tornan en contra nuestra. No tenemos morada permanente en el corazón inconstante de los hombres, mas el Señor jamás se olvidará de sus fieles servidores.
Él se une a nosotros, no porque hayamos hecho algo por Él, sino por lo que Él ha hecho por nosotros. Hemos sido amados hace mucho tiempo, y comprados a gran precio para ser olvidados. El Padre ve en nosotros a la esposa de su Hijo, y el Espíritu Santo ve en nosotros el resultado de su propia obra.
El Señor piensa en nosotros. En este día seremos socorridos y sustentados.¡Que nunca sea olvidado de nosotros el Señor!
Hoy estaré consciente de que en los pensamientos de Dios yo estoy encajado perfectamente.
Señor, Gracias por darme la seguridad de que piensas en mi. Para ti soy importante y eso llena mi alma profundamente. Por eso hoy también quiero que estés en mi pensamiento. Amèn.
Charles Spurgeon.
Libro De Cheques del Banco De La Fe.
domingo, 10 de junio de 2012
ACERCANDOME AL REY
La Crisis según Albert Einstein
“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.
La crisis, es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”
Albert Einstein.
1879-1955.
Filipenses 4:13
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
sábado, 9 de junio de 2012
ACERCANDOME AL REY
Hoy… El Enemigo Es Echado de Delante De Mi
Enviaré delante de ti la avispa, que echen fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti. Éxodo 23:28.
No incumbe examinar aquí lo que eran las avispas. Fueron el ejército que Dios mandó delante de su pueblo para picar a sus enemigos y facilitar así las conquistas de Israel. Nuestro Dios escogió sus medios y peleará en favor de su pueblo y afligirá a sus enemigos antes de que se entable la batalla.
A veces confunde a los adversarios de la verdad por medios en los cuales ni sus mismos defensores habían pensado. El ambiente está lleno de influencias misteriosas que molestan a los enemigos de Israel. Leemos en el Apocalipsis que «la tierra ayudó a la mujer». Nunca debemos temer.
Las estrellas mismas, en su curso, pueden pelear contra los enemigos de nuestras almas. Muchas veces, cuando vamos a la pelea, nos encontramos sin enemigos. «El Señor peleará por nosotros, y vosotros estaréis quietos». Las avispas de Dios pueden más que nuestras armas.
Jamás podremos imaginarnos que la victoria podía conseguirse por los medios que Dios emplea. Obedezcamos a la orden de marcha y salgamos a la conquista de los pueblos por Jesús. Veremos que el Señor nos ha tomado la delantera y preparado el camino, de suerte que al final podremos cantar con gozo: «Su diestra lo ha salvado y su santo brazo».
Hoy no me preocupa lo que hay delante de mi, sino que me satisface quien está delante mi y es el Señor.
Gracias Señor, tú eres grande en Victoria. Poderoso en batalla y mi libertador. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De la Fe.
viernes, 8 de junio de 2012
ACERCANDOME AL REY
Hoy..Pediré A Dios Lo Que Conviene.
Se congregaron los de Judá para pedir socorro al Se;or; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Dios.. 2 Crónicas 20:4
¿Qué y cómo debo pedirle a Dios?
Pídele a Dios que te ayude en formas muy prácticas. Pídele que haga que las cosas funcionen cuando de otro modo no resultaría.
Dios quiere abogar por ti. A Él le importan las necesidades diarias de tu vida y quiere ayudarte con los pequeños detalles.
Reflexiona sobre las cosas que has hecho mal en tu vida.
Recuerda que el amor de Dios cubre una multitud de faltas y equivocaciones. Dios encubre las cosas para liberarnos de su poder humillante. Agradéceselo.
Da gracias a Dios de que en cada momento de tu vida eres bendecido por Su amor. El amor del Señor te consuela, te calma y te levanta.
Cuando tengas necesidad de consuelo, debes saber que Dios siempre está justo ahí contigo. En la presencia de Dios el desánimo se transforma en valor y la esperanza se hace realidad.
Como parte de tu tiempo de oración con Dios, es posible que quieras incluir la siguiente oración:
Padre eterno: Estoy asombrado por la posibilidad de que Tú puedas realmente amarme de esta forma; estás tan lleno de deleite y eres tan acogedor. Ni mi corazón ni mi mente lo puede captar.
Yo suponía que Tú serías menos íntimo, que estarías menos dispuesto a estar cerca de mí. Creo que ésa es la razón por la que me he quedado distante y he sido impersonal contigo, excepto en aquellos momentos de gran necesidad.
No eres impersonal ni remoto en lo absoluto, ¿verdad? Me abro a Tu amor asombroso, Señor, y pido que me ayudes a superar este tipo de temor hacia Ti.
Te agradezco porque no tengo que trabajar para ganarme Tu aprobación; fuiste Tú quien me quiso antes de que yo ni siquiera comenzara a quererte a Ti.
Ahora vengo a Ti, con el deseo de confiar más en Ti por todas las cosas que Tu amor provee: ventajas, refugio, aliento, esperanza, misericordia y satisfacción.
Recibo el regalo de amor que me ofreces en la persona de Jesús, Tu Hijo.
Estoy tan humildemente agradecido que me recibas en Tu presencia por medio de Él, y de compartir con Él todos los privilegios de ser llamado Tu Hijo amado. En el nombre de Jesús. Amén.
Dr. Daniel A. Brown.
Disfrute Tu Diario Vivir.
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