sábado, 15 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Clavos

Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia debería clavar un clavo detrás de la puerta.

El primer día, el muchacho clavo 37 clavos detrás de la puerta.

Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta.

Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.

Después de informar a su padre, este le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter.

Los días pasaron y el joven pudo anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta…

Su padre lo tomo de la mano y lo llevo hasta la puerta. Le dijo: “has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, y te enojas eres capaz de dejar cicatrices en las personas exactamente como las que aquí ves, y es necesario que estas luego sean sanadas “.

Tu puedes insultar a alguien y retirar lo dicho o disculparte, pero del modo como se lo digas, lo devastará, y la cicatriz podría perdurar para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física. Los amigos son en verdad una joya rara. Ellos te hacen reír y te animan a que tengas éxito. Ellos te prestan todo, comparten palabras de elogio y siempre quieren abrirnos sus corazones.

Proverbios 15:1
La blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra áspera hace subir el furor.
Proverbios 12:18
Hay quienes hablan como dando estocadas de espada: Mas la lengua de los sabios es medicina.

Proverbios 15:2
La lengua de los sabios adornará la sabiduría: Mas la boca de los necios hablará sandeces.
Proverbios 21:23
El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.
Salmos 119:172
Hablará mi lengua tus dichos; Porque todos tus mandamientos son justicia.

viernes, 14 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



El Paraguas

En un pueblito de zona rural en los años 50, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes, debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. A pesar de que la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante la situación límite, marcharon a ver al Ministro religioso local y le dijeron:

- “Si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación.”

- “Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable.”

- “¡Díganos cuál es!”, respondieron todos.

- “Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el Líder.”

- “¡Así lo haremos, y también vendremos a la iglesia todos los días!”

Los campesinos comenzaron a ir a la iglesia todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente. Un día, fueron todos a enfrentar al ministro y reclamarle:

- “Usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias, Él iba a acceder a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna.”

- “¿Han ustedes pedido con fe verdadera?”, les preguntó el ministro.

- “¡Sí, por supuesto!”, respondieron al unísono.

- “Entonces, si dicen haber pedido con Fe Verdadera… ¿porqué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?”

Hebreos 11:1 “Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Mateo 21:22 “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”

Juan 15:16 “No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.”

jueves, 13 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Vuela Más Alto..!

Enseguida después de la 2a Guerra Mundial, un joven piloto inglés probaba un frágil avión monomotor en una peligrosa aventura alrededor del mundo. Poco después de despegar de uno de los pequeños e improvisados aeródromos de la India, oyó un ruido extraño que venía de atrás de su asiento y se dió cuenta que había una rata a bordo y que si roía la cobertura de lona, podía destruir su frágil avión.

Podía volver al aeropuerto para librarse de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero. De repente recordó que las ratas no resisten las grandes alturas.

Volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro su viaje.

Puede que hayan situaciones u obstáculos que estén poniendo en peligro tu vida espiritual, NO permitas que esto te derribe, VUELA MÁS ALTO..!!

Elévate a la presencia de Dios, Él te hará levantar vuelo y te hará volar siempre alto, muy alto, y desde arriba podrás ver tus problemas como insignificancias y en Su presencia perecerán…!

Habacuc 3:19
”Señor es mi fortaleza, El cual pondrá mis pies como de ciervas, Y me hará andar sobre mis alturas”

Job 16:19
”Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, Y mi testimonio en las alturas.”

Job 25:2
”El señorío y el temor están con él: El hace paz en sus alturas.”

Salmos 93:4 “Dios en las alturas es más poderoso Que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas de la mar.”

Amós 4:13 “Porque he aquí, el que forma los montes, y cría el viento, y denuncia al hombre su pensamiento; el que hace á las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Dios de los ejércitos, es su nombre.”

Hebreos 1:3″El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó á la diestra de la Majestad en las alturas,”

miércoles, 12 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Amor En Cajita de Leche

Dos hermanitos en puros harapos, uno de cinco años y el otro de diez, iban pidiendo un poco de comida por las casas de la calle que rodea la colina.

Estaban hambrientos: “vaya a trabajar y no molesten”, se oía detrás de la puerta; “aquí no hay nada, pordiosero…”, decía otro…Las múltiples tentativas frustradas entristecían a los niños…Por fin, una señora muy atenta les dijo: “Voy a ver si tengo algo para ustedes… ¡Pobrecitos!”
Y volvió con una cajita de leche.
¡Que fiesta! Ambos se sentaron en la acera.

El más pequeño le dijo al de diez años: “tú eres el mayor, toma primero…y lo miraba con sus dientes blancos, con la boca medio abierta, relamiéndose”.

Yo contemplaba la escena como tonto… ¡Si vieran al mayor mirando de reojo al pequeñito…!

Se lleva la cajita a la boca y, haciendo de cuenta que bebía, apretaba los labios fuertemente para que no le entre ni una sola gota de leche.

Después, extendiéndole la lata, decía al hermano:

“Ahora es tu turno. Sólo un poquito.”

Y el hermanito, dando un trago exclamaba: “¡Está sabrosa!”

“Ahora yo”, dice el mayor. Y llevándose a la boca la cajita, ya medio vacía, no bebía nada.

“Ahora tú”, “Ahora yo”, “Ahora tú”, “Ahora yo”…

Y, después de tres, cuatro, cinco o seis tragos, el menorcito, de cabello ondulado, barrigudito, con la camisa afuera, se acababa toda la leche… él solito.

Esos “ahora tú”, “ahora yo” me llenaron los ojos de lágrimas…

Y entonces, sucedió algo que me pareció extraordinario.

El mayor comenzó a cantar, a danzar, a jugar fútbol con la caja vacía de leche.

Estaba radiante, con el estómago vacío, pero con el corazón rebosante de alegría.

Brincaba con la naturalidad de quien no hace nada extraordinario, o aún mejor, con la naturalidad de quien está habituado a hacer cosas extraordinarias sin darles la mayor importancia.

De aquél muchacho podemos aprender una gran lección: “Quien da es más feliz que quien recibe.”

Es así que debemos amar. Sacrificándonos con tanta naturalidad, con tal elegancia, con tal discreción, que los demás ni siquiera puedan agradecernos el servicio que les prestamos.”

¿Cómo podrías hoy encontrar un poco de esta “felicidad” y hacer la vida de alguien mejor, con más “gusto de ser vivida”?

¡Adelante, levántate y haz lo que sea necesario!

Cerca de nosotros puede haber un amigo que necesita de nuestro hombro, de nuestro consuelo y, quizá aún más, de un poco de nuestra paz….

Hechos 20:35
“Más bienaventurada cosa es dar que recibir”.
Lucas 6:21
“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.”

martes, 11 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Cuarto para las doce

¿Has observado que el panorama suele verse más negro poco antes de ocurrir un viraje positivo?

El hombre de negocios afirma que justo antes de hacer su fortuna, estaba a punto de claudicar. Le llegaba el agua al cuello cuando, de repente, todo empezo a cambiar.

A punto de renunciar, se mantuvo firme justo lo necesario para dar a su trayectoria un giro de ciento ochenta grados y cosechar los frutos.

Quizás te haya ocurrido que cuando sientes que no vale la pena vivir, aparece una persona en tu vida que eleva tu ánimo hasta las nubes.

La vida es así porque existe el principio del “cuarto para las doce”.
 Siempre hace mas frío y esta más oscuro antes del amanecer. Si resistimos lo suficiente, recibiremos nuestra recompensa.

En el acto de dar a luz, este principio entra en acción. Justo antes del gran milagro de la vida, la resistencia de la futura madre es sometida a una prueba de fuego, por medio de intensos dolores y gran angustia
. (¡dice mi mamá que valió la pena!).

En cuanto reconocemos la existencia del “cuarto para las doce”, la vida pierde mucho de su carácter traumático. En efecto, la creación parece someternos a prueba todo el tiempo, para ver si en verdad tomamos en serio nuestras metas. Si resistimos ese poquito mas… ¡oh alegría!

Conocer este principio es tener una buena ventaja, cuando todo es un caos, podemos decirnos: “¿de modo que todo marcha mal? Eso quiere decir que aquello por lo que tanto he luchado puede estar a la vuelta de la esquina”.

Por lo tanto, deberíamos sentirnos mejor.

Generalmente estaremos a prueba, en alguna forma, antes de recibir algo valioso. Si estamos conscientes del principio del “cuarto para las doce” y enfrentamos las dificultades conscientes de que son parte del proceso de lograr el éxito, en primer lugar no seremos desertores y, en segundo, obtendremos lo que queremos en la vida.

Cuando todo se ve “color de hormiga” puede ser el momento de celebrar. Quizás ya estes cerca de la meta.

Amigos, que esta semana sea el “cuarto para las doce” de sus más caros anhelos.

Andrew Mathews

Juan 4:35, “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.”
Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien,”.

lunes, 10 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Hacer o no hacer ¿Qué hago con mi vida?

“Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en que puerto echar anclas.”
Proverbio americano


Uno de los asuntos que más llega a nuestro buzón de correos es la pregunta ¿Qué hago con mi vida? Estoy en una encrucijada, no se que hacer y si lo debo hacer. Están con indecisiones, no quieren tomar decisiones por temor a equivocarse, a fracasar. Razones tiene el proverbio mencionado arriba. Hay un relato árabe:

“Cuentan que aquella noche era especialmente fría en el desierto. Abdalá montó su pequeña tienda de campaña, tan pequeña que apenas cabía él acostado. Se despidió de su camello, llamado “Indecisión”, acariciándole la cabeza, pero dejándolo fuera, y se dispuso a pasar una noche tranquila y reparadora.

Apenas había conciliado el sueño cuando el camello lo llamó con voz suave, pero insistente. “Déjame meter la nariz en tu tienda, hace mucho frío y la tengo completamente helada…” Abdalá, que era un hombre bueno, accedió a la petición.

Pero ocurrió que en cuanto se durmió profundamente, el camello empujó un poco y metió la cabeza completa. Como la tienda era tan pequeña, al hacer esto topó con la cabeza del hombre y lo corrió hasta que éste sacó los pies por el otro extremo. Abdalá protestó, pero “Indecisión” le hizo ver que eso no era en realidad gran cosa. Pasó poco tiempo para el camello metiera los hombros y empujara a su patrón afuera, hasta las rodillas. Para hacer el cuento corto, “Indecisión” siguió introduciéndose en la tienda, llenándola por completo y sacando a Abdalá por el otro extremo, hasta que finalmente quedó completamente fuera.”

¿Le suena esto conocido? ¿No le ha ocurrido alguna vez que al dejar entrar un poco de indecisión ésta lo llenó todo, sacándolo de las cosas buenas de la vida? La indecisión no es buena para nada, la indecisión es el obstáculo que te impide alcanzar ese resultado extraordinario en la vida, en tu matrimonio, en tus finanzas, en tu carrera o en tu ministerio. Debes tomar decisiones.

Día a día las personas enfrentamos el desafío de tomar decisiones y es que la vida es un asunto de decisión. Nos preguntamos: ¿Qué carrera voy a estudiar? ¿Con quién me casaré? ¿Me conviene esta persona? ¿Cuántos hijos tendré? ¿Dónde viviré? ¿Cómo viviré? ¿Cómo pagaré esta deuda? Entre otras preguntas que nos hacemos, es un hecho que todos los días tenemos que tomar decisiones, pero no nos gusta tomarla y esperamos que alguien decida por nosotros. Es tiempo de hacer decisiones, no temas.

La Biblia enseña en el Salmo 32:8: “Tú me dijiste: “Yo te voy a instruir; te voy a enseñar cómo debes portarte. Voy a darte buenos consejos y a cuidar siempre de ti.”

Las decisiones que tomamos hoy afectarán nuestro rumbo mañana., lo que decidamos hoy no solo impactará nuestro futuro, sino también el de otras personas y todo lo que nos rodea. Tomar buenas decisiones dependerá de los valores que hemos incorporado en nuestra vida. Una carrera, un matrimonio, el estilo de vida que deseo o aun cosas sencillas como qué comeré o cómo me vestiré serán decisiones que tomaré por los valores que poseo. La mayoría de las decisiones no son tomadas en una sola vez. Las decisiones toman tiempo para ser completadas, por ello es importante que aprendas a escuchar a Dios.

Sófocles decía: Las decisiones rápidas son decisiones inseguras. Deje ya de decidir a la ligera y aprenda a hacer buenas decisiones. No siga el camino que le lleva atrás, marche hacia adelante sabiendo y tomando decisiones de manera personal. Quiero compartir contigo algunas ideas que te ayudarán a tomar buenas decisiones:

1. Se lo más PRECISO posible. ¿Qué es lo quieres lograr? Examina y encuentra cuáles son las cuestiones importantes y cuáles no. ¿Qué dice la Biblia respecto a ese asunto?

2. Busque soluciones. Vea todas las POSIBILIDADES existentes en relación con la cuestión que hemos de resolver. ¿Qué es sabio hacer? ¿Qué haría JESUS?

3. ELIGE la solución que más convenga para lograr el resultado que busca. Nunca tomes una decisión basada en una emoción o en un sentimiento. ¿Lo qué decido agrada a Dios?

4. PON EN MARCHA la decisión. No tema al fracaso, este dispuesto a aprender de sus errores, pero decida.

5. EVALUE cómo le está yendo, para rectificar en caso de que los resultados no hayan sido los esperados.

¿Tiene dificultad para hacer decisiones? Dios te ayudará, confía en El. La Biblia enseña en Santiago 1:5, “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie”.

Recuerda antes de decidir ten presente que es tu decisión, nadie debe decidir por ti. Que puedes hacer lo que quieras, pero lo tienes que hacer tú, y hoy porque el mañana aun no llega, no postergues o no esperes a decidir después. La mejor decisión que puedes hacer hoy es adquirir sabiduría. Hoy tu puedes elegir la persona quien te gustaría ser, la vida que quieres vivir. La decisión es tuya.

“La mejor decisión que podemos tomar es la correcta, la segunda mejor es la incorrecta, y la peor de todas es ninguna.” Theodore Roosevelt

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

Conferencista y Entrenador de Liderazgo y Coaching.

Panamá.

domingo, 9 de octubre de 2011

ACERCANDOME AL REY



Dios aprieta pero no ahorca

“No te preocupes por lo que no entiendas de la Biblia. Preocúpate por aquello que entiendes y no aplicas en tu vida.” Corrie Ten Boom

Cuantas veces nos hemos encontrado en una situación difícil, con un problema muy grande donde no vemos solución, solo vemos nubes grises o negras sobre nuestra cabeza. Pensamos que Dios la tiene agarrada conmigo, y nos decimos: “Pero ni siquiera pego una con Dios”, “la vida es dura”, “nunca debí haber nacido”, “nunca debí haber hecho esto”, “como fui tan tonto” y pare usted de contar las conversaciones y juicios que tenemos de nosotros y del mundo que nos rodea. Me hace pensar en la vida de José el Soñador, todo lo que le tocó vivir antes de llegar a ser el Gobernador de Egipto, el pudo haber tenido esa clase de conversaciones pero lo que aprendemos de José es su actitud ante la adversidad.

Qué triste sería que tu vida se detuviera ahí en el problema, perdiéndote de muchas cosas que puedes disfrutar si tan solo cambiaras tu actitud sobre lo que te puede llegar a suceder. Como a José el Soñador Dios puede tornar todo el mal en bien.

Hay muchas historias sobre las actitudes, esta me pareció interesante: Se trata sobre la manera en que una madre criaba a su hijo.

“Entraba en su dormitorio y lo despertaba a las 5:30 AM, diciendo “Luis, hoy va a ser un gran día”. Pero eso no era lo que el niño deseaba oír a esa hora de la mañana. Su primer trabajo cada día era salir y traer el carbón para encender el fuego y calentar la casa. Lo aborrecía.

Un día, cuando su madre entró al cuarto y dijo “Va a ser un gran día”, Luis respondió bruscamente: “No mamá. Va a ser un día asqueroso. Estoy cansado. La casa está fría. No quiero levantarme y traer carbón. ¡Es un día horrible!”. Querido, ella contestó, no sabía que te sentías así. ¿Por qué no vuelves a la cama y duermes otro poco? ¿Por qué no pensé en esto antes?, Se dijo creyendo que había dado en el clavo.
Despertó dos horas después. La casa estaba caliente, y podía oler el desayuno que estaba preparando. Salió de la cama, se vistió y fue a sentarse a la mesa de la cocina. Estoy hambriento, dijo. He descansado bien. Ya está listo el desayuno. Esto está perfecto.
Querido, dijo la mamá, hoy no hay comida para ti. ¿Recuerdas que dijiste que iba a ser un día horrible? Como madre, voy a hacer lo mejor que pueda para que tengas un día horrible. Vuelve a tu dormitorio y quédate allí todo el día. No tienes permiso para salir de allí, y vas a tener poco que comer hoy. Nos veremos mañana a las cinco y media. Luis regresó a su dormitorio desanimado y se acostó. Pudo dormir más o menos otra hora. Pero eso era todo lo que una persona puede dormir. Pasó todo el día deprimido en la habitación, con un hambre que crecía con el paso del tiempo. Cuando oscureció volvió a meterse en la cama y trató de dormir. Despertó varias horas antes del amanecer. Se vistió. Estaba sentado en la orilla de la cama cuando la mamá abrió la puerta de su habitación a las cinco y media. Antes que ella dijera algo, Luis se puso de pie de un salto y dijo “Mamá, va a ser un gran día”.

Lo que era cierto para Luis es cierto para usted también. Podemos cambiar nuestra actitud hacia Dios, hacia la vida, hacia otras personas. Quizás hay cosas que no pueda cambiar, pero usted puede hacer que su actitud sea más positiva. Cuando nuestras actitudes superan nuestras habilidades, aún lo imposible se hace posible. Hay muchos beneficios en mantenerse con una actitud positiva.

Se han realizado investigaciones donde se ha comprobado que mantenerse positivo trae ventajas como buena salud, larga vida, felicidad, buenas relaciones, ascenso laboral, aumento de sueldo, buenos negocios, entre otras ventajas. Siendo positivo no es solamente un modo agradable de vivir, es el modo con el cual debemos vivir, vivir con amor, fe y esperanza.

A continuación te muestro nueve ventajas de mantener una actitud positiva.

1. La gente positiva vive más tiempo – aquellos que con regularidad expresan emociones positivas viven 10 años más sobre el promedio.

2. La gente positiva, optimista obtienen más que la gente pesimista, aquellos que dicen que la situación está dura.

3. Las personas positivas son capaces de hacer mejores decisiones bajo presión.

4. Los matrimonios tienen mayor probabilidad tienen éxito cuando la pareja experimenta actitudes positivas.

5. La gente positiva que con regularidad expresa emociones positivas son más resistentes afrontando la tensión, desafíos y adversidad.

6. La gente positiva es capaz de mantener una perspectiva más amplia y ver el cuadro completo que les ayuda identificar soluciones donde la gente negativa mantiene una perspectiva más estrecha y tiende a enfocarse en los problemas.

7. Emociones positivas como la gratitud y la apreciación ayudan a los atletas funcionar en un nivel más alto.

8. La gente positiva tiene más amigos que son un factor clave de felicidad y la larga vida. 9. Las personas positivas y sociables tienen más probabilidades para recoger el apoyo de otros, y recibir aumentos de paga y promociones y alcanzar el mayor éxito en el lugar de trabajo.

Sin entrar a analizar cada una de las ventajas, quedémonos con la enseñanza. Mantengamos buena actitud frente a la vida, seamos positivos. No te conviertas en un derrotista, Dios no patrocina fracasos ni perdedores. Hay asuntos en la biblia que usted entiende y son claras para su vida, póngalas en práctica, la obediencia es el lugar donde caen las bendiciones. En muchas situaciones el mensaje de Jesús fue: “conforme a tu fe, sea hecho” y el autor de los Hebreos nos recuerda: “sin fe es imposible agradar a Dios”. Hoy es el mejor día para cambiar nuestras actitudes, para ser positivo ante la vida. Tu puedes!
En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

Conferencista y Entrenador de Liderazgo y Coaching. Fundador y Director del Centro de Liderazgo Creativo. Pastor del Centro Familiar Internacional Las Buenas Nuevas, Panamá.