miércoles, 7 de julio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… Me Moveré Detrás Del Señor.



Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque el Señor saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos. 2 Samuel 5:24.


Hay indicios de que el Señor se mueve, los cuales deben ponernos a nosotros en movimiento. El Espíritu de Dios sopla donde quiere y oímos su sonido.
Entonces es cuando más activos debemos mostrarnos.
Aprovechemos tan preciosa oportunidad y saquemos de ella el mejor partido posible.
Nuestro deber es pelear en todo momento contra los filisteos; más cuando el Señor va delante de nosotros, deberíamos mostrarnos más valientes todavía.
La brisa sacudió las copas de los árboles, y David y los suyos tomaron esto por señal de ataque, y mientras avanzaban, el Señor hirió a los filisteos.
¡Quiera nuestro Dios brindarnos una ocasión de hablar de Él a quienes nos rodean!
Sepamos sacar provecho de las ocasiones que se nos presentan.
Quién sabe si no será este día de buenas nuevas, tiempo de ganar almas.
Tengamos atentos nuestros oídos para oír el ruido del viento, y pronto nuestros entendimientos para obedecer a esta señal.

«Porque el Señor saldrá delante de ti».
¿No es esta promesa estímulo suficiente para que nos armemos de valor?
Si el Señor va delante, no nos quedemos nosotros rezagados.
Hoy es el momento de moverme. Y para moverme con seguridad necesito estar atento al mover de Dios.

Gracias Dios, Eres el único Dios que está en constante movimiento por su pueblo. Quiero este día moverme de acuerdo a tu movimiento. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro de Cheques del Banco De La Fe.

martes, 6 de julio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… Sembraré Para El Espíritu.

El que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Gálatas 6:8
.

Alguien pensará que sembrar es una ocupación vana porque depositamos buen trigo en la tierra y ya no lo vemos más.
Sembrar para el Espíritu puede también parecer una quimera, un sueño, porque nos negamos a nosotros mismos y en apariencia nada recibimos.
Mas si sembramos para el Espíritu procurando vivir para Dios, obedeciendo su voluntad y esforzándonos en fomentar su gloria, nuestra siembra no será infecunda.
La vida será nuestra recompensa: la vida eterna.
Ahora bien, esta vida la poseemos tan pronto como comenzamos a conocer a Dios, entramos en comunión con Él, y nos gozamos con Él.
Esta vida sigue su curso como un río que va ensanchándose y profundizando hasta llevarnos al océano de la felicidad infinita donde la vida de Dios nos pertenece para siempre.
No sembremos hoy para nuestra carne porque la siega será corrupción, ya que la carne siempre tiende a eso; antes por el contrario, venciéndonos a nosotros mismos con la santidad, vivamos para fines más elevados, más puros y espirituales, buscando la gloria de nuestro Dios por la obediencia a su Espíritu de gracia.
Qué siega tan admirable será la siega de la vida eterna!
¡Qué gavillas de bendición eterna recogeremos!
¡Qué día de fiesta el día de tan hermosa siega!
Si todo lo que se siembra se cosecha, entonces hoy quiero sembrar para las cosas del Espíritu sabiendo que eso producirá fruto espiritual.

¡Señor, concédenos por amor de tu Hijo, que seamos del número de estos afortunados segadores! Amén.

Charles Spurgeon
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.

lunes, 5 de julio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Decide Hoy

“La peor decisión es la indecisión.” Benjamín Franklin.

¿Eres indeciso? ¿Te cuesta tomar decisiones? ¿Eres de las personas que piensan mucho para tomar una decisión y nunca la toman?

Sabías que la indecisión es una decisión. Cuando la gente elige no tomar una decisión ya ha tomado una. Así que debes estar listo para tomar una decisión. La mayoría de las personas no toman decisiones por temor a equivocarse. Todos los días tanto en el hogar, como en la universidad o en la empresa nos enfrentamos a decisiones que debemos tomar.

Una de las historias que comparto con las personas a las cuales entreno es esta: “Todas las mañanas en África, una gacela se despierta. Ella sabe que debe correr más rápido que el león o morirá. Cada mañana un león se despierta. El sabe que debe correr más rápido que la gacela o morirá de hambre. No importa si tú eres un león o una gacela. Cuando sale el sol, es mejor estar listo para la acción.”

Cada día debes estar listo para tomar decisiones. Probablemente te equivoques, pero eso es mejor que quedarse con las ganas de nunca tomarla y preguntarse después ¿Qué hubiese pasado?

El no tomar decisiones es para cobardes, por cierto que Dios dice que los cobardes no heredaran el reino de los cielos. Igual sucede con los indecisos no conquistaran reinos ni ciudades, ni ganaran los tesoros escondidos. La indecisión no te lleva al éxito, te lleva es al fracaso.

Si quieres alcanzar tus sueños tú debes saber que es lo que quieres. Si no sabes lo que quieres vas a vivir en la tierra de la ingratitud, donde solo hay quejas, murmuración y críticas. En la tierra de la ingratitud hay llanto y dolor, mientras que en la tierra de la gratitud hay paz y gozo.

Tú decides como vivir. Decidir es elegir, y Dios siempre espera que nosotros elijamos. El nos da a decidir entre la vida y la muerte, la bendición o la maldición, la queja o la gratitud. ¿Cuál es tu decisión hoy?

Ahora no es solamente tomar una decisión y elegir, hay que buscar que eso ocurra. Hay que generar las posibilidades, de los imposibles se encarga Dios. Debemos hacer todo lo que este a nuestro alcance para ser las personas que queremos ser.

¿Qué persona quiero ser? ¿Qué matrimonio quiero tener? ¿Qué negocio me gustaría desarrollar? ¿Qué relaciones debo tener? ¿Qué viajes quiero hacer? Y hay otras preguntas sobre las cuales debe tomar decisiones, deje ya de decir no se y enfóquese sobre lo que desea, y actúe inmediatamente.

“La acción tomada no siempre trae la felicidad pero no existe la felicidad sin tomar acción.” Benjamín Disraeli

Comienza hoy a hacer una lista de todas las decisiones que tomarás. Son decisiones que tienen que ver con el ser, el hacer y el tener. Algunas decisiones que puedes hacer hoy:

1. Seré el amigo que mi esposa necesita.
2. Tendré buenos amigos.
3. Haré ejercicios físicos para mantenerme en forma.

Y la lista puede continuar, hay cosas que para ti son importantes. Cuando termines la lista, piensa en las acciones que tienes que tomar para lograr lo que buscas. Hoy es el mejor día para decidir. Toma la decisión de elevarte hacia las alturas.


En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach Personal

domingo, 4 de julio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… El Señor Me Hará Bien.


Y tú has dicho: Yo te haré bien. Génesis 32:12.

Esta es la manera cierta de vencer al Señor por la oración.
Podemos recordarle humildemente lo que Él ha dicho.
Nuestro Dios es fiel y jamás faltará a su palabra, ni la dejará sin cumplimiento; sin embargo, le place que su pueblo busque y le recuerde sus promesas; con ello le refresca la memoria, fortalece la fe y renueva la esperanza.
Dios ha empeñado su palabra, no en provecho suyo, sino en el nuestro.
Sus designios son definitivos, y nadie puede obligarle a que haga bien a su pueblo; empero nos ha hecho la promesa para alentarnos y consolarnos.
Su deseo, por tanto, es que se la recordemos y digamos:
«Tú has dicho».
«Ciertamente Yo te haré bien», tal es la esencia misma de las palabras del Señor. Toda la importancia está en el término «ciertamente».
Él nos hará un bien verdadero, real, duradero, y nada más que bien.
Nos hará santos, y esto es hacernos bien en el más alto significado de la palabra.
Nos tratará como trata a sus elegidos mientras vivamos en la tierra, y esto es un bien por excelencia.
Pronto nos llevará con Jesús y con todos sus escogidos; y esto es el bien supremo. Con tal promesa, no temamos la cólera de Esaú, ni la de nadie.
Si el Señor nos hace bien, ¿quién podrá causarnos daño?
Hoy, es una tremenda oportunidad para ver el bien que Dios me hará bien. Y quiero compartir ese bien con otros.

Señor, Gracias por derramar tu bendición en mi vida. Te alabaré y adoraré por siempre. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro de Cheques del banco de la Fe

sábado, 3 de julio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… Dejaré La Venganza Al Señor.

No digas, yo me vengaré; espera al Señor, y él te salvará. Proverbios 20:22.

No te apresures.
Deja que se apacigüe tu ira.
Nada digas ni hagas para vengarte.
Seguro estarás de haber obrado impunemente si tomas las armas y peleas tus propias batallas, pero no mostrarás el espíritu del Señor Jesús.
Mucho más noble es perdonar y olvidar la ofensa.
Guardar rencor en tu pecho, y maquinar la venganza, es mantener abiertas las viejas
heridas y producir otras nuevas.
Cosa más excelente es olvidar y perdonar.
Tal vez digas que debes hacer algo, o de lo contrario perder mucho.
En tal caso obra en conformidad con la promesa de hoy:
«Espera al Señor, y Él te salvará».
El seguir este consejo no te costará dinero, y sin embargo, tiene mucho valor.
Espera en el Señor, cuéntale tus agravios; extiende ante sus ojos la carta de Rabsaces y esto aliviará tu alma apesadumbrada.
Además, atiende a la promesa: «El te salvará».
Dios hallará los medios de librarte.
¿Cómo? Ni tú ni yo lo sabemos, pero lo hará.
Y si el Señor te salva, esto será mucho mejor que meterte en míseras pendencias cubriéndote de barro para luchar con los malvados.
No te irrites más.
Deja tus pleitos en las manos del soberano Juez.
Hoy es un día para librarte de la amargura de la venganza y ver la misericordia del Señor.

Señor, Gracias porque tu mano salvadora nunca me dejará y tú eres mi refugio. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.

viernes, 2 de julio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Cuando cometes un error…

Un conserje del Banco First Security en Boise, Idaho, en una ocasión, por accidente, puso en la basura una caja de ocho mil cheques que valían ochocientos cuarenta mil dólares. Esa noche, el operador del triturador de papeles con diligencia vació la caja de cheques en su máquina cortando así los cheques en pedacitos de papel de un cuarto de pulgada. Luego vacío los pedacitos en un latón de basura en las afueras del banco. A la mañana siguiente, cuando el supervisor se percató de lo que había pasado, quería llorar.

La mayoría de los cheques habían sido cambiados en el banco y estaban esperando ser enviados a la casa de cobro. Su pérdida representaba la pesadilla de un contador ya que la mayoría de los cheques estaban aún sin registrar y como resultado, los banqueros no podían saber quién pagó qué a quién.

¿Qué hizo el supervisor? Ordenó que los pedacitos de papel fueran reconstruidos. Entonces, cincuenta empleados trabajaron en dos turnos, seis horas al día dentro de seis habitaciones, cambiando, combinando, pegando los pedazos como si fuera un rompecabezas, hasta que los ocho mil cheques fueran reconstruidos.

Humpty Dumpty puede que se haya caído de la muralla. ¿Pero los hombres del rey acaso trataron de pegar sus pedazos?

¡Si cometes un error, trabaja en la solución!

Un error no se vuelve una falta hasta que rehúsas corregirlo.

Proverbios 10:17
Por senda de vida va el que guarda la instrucción mas el que abandona la represión se extravía

jueves, 1 de julio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy…El Señor Cumplirá Su Propósito En Mi.

El Señor cumplirá su propósito por mí. Salmos 138:8.

Aquél que ha comenzado la obra en mi alma la perfeccionará.
Todo lo que me concierne, interesa también al Señor.
Todo lo que es bueno, aun cuando no sea perfecto, será por Dios vigilado, guardado y realizado.
Tal es nuestro consuelo.
Por mí mismo no podría yo terminar la obra de la gracia.
Mis culpas cotidianas lo demuestran suficientemente, y si hasta el momento he perseverado es porque el Señor me ha socorrido.
Si me abandonara un solo instante, de nada me valdría mi pasada experiencia, y sucumbiría en el camino.
Pero el Señor perfeccionará mi fe, mi amor, mi carácter y el trabajo de mi vida.
Él seguirá bendiciéndome.
Y lo hará ciertamente porque ha comenzado en mí esta obra.
De su mano me viene el interés que pongo en mi perfeccionamiento, y, en cierta medida, ha cumplido mis anhelos.
Nunca puede dejar una obra incompleta, porque esto ni sería propio de Él, ni redundaría en gloria suya.
Él conoce la manera de realizar los designios de su gracia, y aunque mi torcida
naturaleza, el mundo y Satanás conspiran para detener su obra, yo nunca dudaré de su promesa.
Ciertamente cumplirá por mí y yo le alabaré para siempre.
Hoy es el día para contemplar con los ojos del Espíritu como Dios cumple su propósito en mi plenamente.

¡Señor, haz que la obra de tu gracia prospere en mí durante este día! Que nada ni nadie detenga tu propósito en mi. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.