lunes, 7 de junio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… El Enemigo Es Echado de Delante De Mi.

Enviaré delante de ti la avispa, que echen fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti. Éxodo 23:28.

No incumbe examinar aquí lo que eran las avispas.
Fueron el ejército que Dios mandó delante de su pueblo para picar a sus enemigos y facilitar así las conquistas de Israel.
Nuestro Dios escogió sus medios y peleará en favor de su pueblo y afligirá a sus enemigos antes de que se entable la batalla.
A veces confunde a los adversarios de la verdad por medios en los cuales ni sus mismos defensores habían pensado.
El ambiente está lleno de influencias misteriosas que molestan a los enemigos
de Israel.
Leemos en el Apocalipsis que «la tierra ayudó a la mujer».
Nunca debemos temer.
Las estrellas mismas, en su curso, pueden pelear contra los enemigos de nuestras
almas.
Muchas veces, cuando vamos a la pelea, nos encontramos sin enemigos.
«El Señor peleará por nosotros, y vosotros estaréis quietos».
Las avispas de Dios pueden más que nuestras armas.
Jamás podremos imaginarnos que la victoria podía conseguirse por los medios que Dios emplea.
Obedezcamos a la orden de marcha y salgamos a la conquista de los pueblos por
Jesús.
Veremos que el Señor nos ha tomado la delantera y preparado el camino, de suerte que al final podremos cantar con gozo: «Su diestra lo ha salvado y su santo brazo».
Hoy no preocupa lo que hay delante de mi, sino que me satisface quién está delante mi y es el Señor.
Gracias, Señor tú eres grande en Victoria. Poderoso en batalla y mi libertador. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De la Fe.

domingo, 6 de junio de 2010

ACERCANDOME AL REY



El Mejor Regalo de los Abuelos

Uno de los mayores regalos que los abuelos pueden darles a sus nietos es el tiempo. Los padres no siempre tienen tiempo para jugar con sus hijos. Los abuelos casi siempre encuentran el tiempo para lanzar una pelota, hornear panecillos o salir a caminar. Pueden hablar el tiempo para enseñar a sus nietos a atarse los cordones de los zapatos, a montar en bicicleta o a hacer sándwiches de mermelada.

Los abuelos de Esteban iban a cada juego de pelota , partido de fútbol y programa de Navidad. Recuerda muy bien verlos cuando se sentaban en la primera fila en la iglesia o en el gimnasio del instituto para animarlo. Su abuelo siempre se ponía uno de sus sombreros grises. La abuela casi siempre llegaba con sus vestidos floreados.

Asistían a cada graduación, día del maestro y ferias de ciencias. Esteban rememoraba las muchas veces que disfrutaron juntos un helado los miércoles por la noche después de la iglesia. pensaba a menudo en los almuerzos del domingo y los refrescos fríos al terminar los juegos de pelota en las noches cálidas de verano.

“Para mi cumpleaños, mis abuelos me compraban regalos que me gustaban de verdad”, reía Esteban. “Pensaban mucho los regalos que me compraban. No compraban lo que les gustara a ellos. Dedicaban el tiempo para decidir qué le gustaría a un niño de mi edad y comprobaban ese especial tesoro sin tener en cuenta el precio”.

Después que Esteban se casó y llegaron sus hijos, su vida estaba muy ocupada. Sin embargo, Esteban hizo una prioridad llamar a sus abuelos todas las semanas. Sus abuelos estuvieron dispuestos a darle su tiempo cuando era un niño, y él decidió que les daría un poco de su tiempo ahora que era adulto.

Con frecuencia, los niños y los abuelos deletrean así la palabra amor: T-I-E-M-P-O.


Debido a que los amaron desde el principio los niños aman a sus abuelos con todo su corazón.

Salmo 127:3
Los hijos son un regalo de Dios; recompensa suya son.

ACERCANDOME AL REY



Haciendo todo con fe

El gran reformador protestante Martín Lutero escribió una vez acerca del papel del padre y esposo.

Ahora viene la hábil mujer de la calle, mira a la vida de casados, levanta la nariz y dice: ¿Por qué debo mecer al bebé, lavar sus pañales, cambiar su cama, sentir su erupción, cuidar de esto y de lo otro, hacer una cosa y otra? Es mejor permanecer sin casarse y vivir una vida tranquila y despreocupada. Podría convertirme en sacerdote o monja y decirles a mis hijos que hicieran lo mismo.

Sin embargo, ¿qué dice de esto la fe cristiana?

Los padres abren sus ojos, miran a estas modestas, poco agradables y menospreciadas cosas, y comprenden que están adornadas con la aprobación divina como con el oro y la plata más preciosos. Dios junto con sus ángeles y criaturas, sonreirá… no porque los pañales hayan sido lavados, sino porque esto se hizo con fe.

Incluso las tareas más mundanas pueden llegar a ser un acto de adoración… un acto de servicio ofrecido no a otros sino a Dios mismo.

Mientras ayuda a su esposa e hijos con la más simple de las faenas, imagine que está desempeñando esta tarea para el beneficio del propio Señor.

El tipo de hombre que piensa que ayudar a lavar los platos está por debajo de él, también pensará que ayudar con el bebé está por debajo de él y luego por cierto no será un padre exitoso.

Mateo 20:26
El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.

sábado, 5 de junio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Con Dios, nada es imposible.

¡Los científicos dicen que no puede ocurrir! ¡Es imposible! La teoría de la aerodinámica es muy clara. Los abejorros no pueden volar.

Se debe al tamaño, el peso y la forma del cuerpo del abejorro no está en relación al tamaño de sus alas, lo que, aerodinámicamente, hace imposible que pueda volar. El abejorro es demasiado pesado, ancho y largo para volar con alas tan pequeñas.

Sin embargo, el abejorro sabe todas esas proporciones y datos científicos y vuela.

Dios creó al abejorro y le enseñó a volar. Obviamente que el abejorro no le preguntó a Dios sobre el problema de la aerodinámica. Él, simplemente, voló. Tampoco le preguntó a Dios si sabía lo que estaba haciendo. Él, simplemente, voló. No se preguntó si Dios lo amaba, al darle esas alas tan pequeñas. Él, simplemente, voló.

Cuando Dios nos creó nos equipó para la vida que tenemos por delante. Dios sabe los planes que tiene para nuestra vida. Como nos ama, nos prometió estar con nosotros, enseñarnos, guiarnos, ser nuestra roca. Todo lo que tenemos que hacer es confiar y obedecer.
Dios no está limitado por nuestra comprensión de cómo suceden las cosas. Sólo porque no vemos algo, no significa que no sea real. La fe es, verdaderamente, la sustancia de las cosas que no se ven. A veces, la vida es inexplicable y sucede lo imposible. No siempre podemos explicar las cosas.

Y el hecho de que no entendamos cómo se hace algo, no significa que el Dios Todo poderoso no pueda hacerlo.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13

Fuente: En el jardín con Dios. Edit. UNILIT

viernes, 4 de junio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… No Me Extraviaré.

Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino; por torpe que sea, no se extraviará. Isaías 35:8.

El camino de la santidad es tan recto y claro que si las almas sencillas lo siguen con perseverancia no se pueden extraviar.
Los sabios del mundo dan muchas vueltas, y, sin embargo, se equivocan lastimosamente, y de ordinario no llegan al final.
La prudencia del mundo es algo despreciable y tan corta de vista que quienes escogen su camino andan por valles obscuros y sombríos.
Las almas sinceras no saben hacer otra cosa mejor que lo que el Señor les manda. Por eso las mantiene en el camino real y caminan bajo la protección del Rey.
Lector querido, nunca pretendas salir de alguna dificultad por medio de una mentira o por alguna acción dudosa; consérvate en medio de la calzada de la verdad e integridad; esto será para ti lo más acertado.
En nuestra vida nunca debemos navegar con rodeos, ni pensar en engaños.
Sé justo y no temas.
Sigue fielmente a Jesús, y no te preocupes de las consecuencias.
Aun cuando pudieras evitar el peor de los males cometiendo una mala acción, el solo intento bastaría para hacerte caer en otros mayores.
El camino de Dios es el mejor de todos.
Síguelo, aun cuando los hombres te juzguen por insensato, y serás verdaderamente sabio.
Señor, guía a tus siervos por la senda de la rectitud a causa de sus enemigos.
Hoy..Caminaré en los senderos de Dios y seguro estaré de no ser extraviado. Dios me guiará.
Señor, Gracias por darme la guía que tanto necesito. Como dice el Salmo 23 tu vara y tu cayado me infundirán aliento. A ti te seguiré. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.

miércoles, 2 de junio de 2010

ACERCANDOME AL REY



Sobrepasando El Fracaso.

Que haces tu cuando has fracasado? Que haces cuando fallas o cometes un error?

Hay muchas cosas que van a salir mal en la vida. A Dios no le preocupan tanto nuestros errores, a Dios lo que le preocupa básicamente es como resolvemos estas fallas o que actitud tomamos frente a esos errores o fracasos.

Estas son algunas de las formas como nosotros tratamos de resolver nuestros errores:

1. Culpando—En vez de estar buscando a alguna otra persona quien culpar de ciertas cosas, es simplemente mejor y mas rápido el optar por disculparnos o pedir perdón. Por ejemplo puedes decir algo como “ Te pido perdón por haberte hecho sentir de esa forma, la verdad es que no fue mi intención.” Cámbiate al lado de la solución de los problemas. El examen de tu humildad, muchas veces, no será cuando tu estés equivocado. El examen de tu humildad será probado cuando tu estés en lo correcto.

2. Excusas—Somos muy rápidos en hacer excusas, pero el antídoto es no seguir excusándote y simplemente confronta la situación.

3. Negamos—Somos muy buenos para negar que hemos hecho algo malo o incorrecto. Nosotros debemos aprender a enfrentar la realidad y trabajar para resolver las situaciones.

4. El ignorar—Tu tienes que tener mucho cuidado cuando ignoras una situación porque: Cuando tu ignoras las situaciones no puedes discernir problemas, tu nunca creces, tu nunca mejoras, te estancas, te quedas igual para el resto de tu vida. Tu vas a seguir envejeciendo, pero vas a parar de crecer.

Un ejemplo en el Antiguo Testamento de alguien quien entendió estos principios, puede ser encontrado en Primera de Samuel 25.

Aunque Abigail no hizo nada malo, ella fue donde David aceptando toda la culpa por lo que su esposo Nabal había hecho. “En mi únicamente, sea la culpa.” Ella no trato de culpar a otros. Ella tampoco busco o invento excusas. Mucho menos lo negó o ignoro la situación. Ella dijo,“perdón, cúlpenme.” Ella supo disculparse aun cuando ella no había hecho nada malo. A medida que lees la Biblia encuentras ejemplos de estos principios puestos por obra en las vidas de las personas. Estos no son solamente buenos principios de vida; estos son ejemplos basados bíblicamente que nosotros podemos poner en practica. Abigail lo hizo bien; pidió perdón aun cuando ella no había hecho nada malo.

Encontraras personas que van a venir en contra tuya, y tu necesitas saber como tratar o comportarte con ellos. En segunda de Timoteo, “Alexander me hizo mucho mal; el Señor le pagará ( Vengara ).” Quien le pagará (Vengará)? “ El Señor le pagará (Vengará) de acuerdo a sus hechos.” Hay ocasiones en donde tienes que dejar o soltar ciertas situaciones. Quita tu mano!
Nosotros debemos parar de culpar a otros, estar excusándonos, negando la realidad, o ignorando el problema en su totalidad.

Es hora que enfrentemos nuestros errores, resolverlos y seguir andando. Dios tiene grandes cosas adelante para todos nosotros, pero nosotros debemos escoger el no permitir que errores del pasado nos detengan.

Pastor Wayne Cordeiro.

martes, 1 de junio de 2010

ACERCANDOME AL REY



¿Por qué tuvo que pasarme a mí?

La tropa avanzaba paso a paso. La selva estaba espesa y húmeda, el suelo, lleno de barro y el peligro acechaba en cada metro del sendero.

En eso Lewis B. Puller, teniente del ejército estadounidense que peleaba en Vietnam, pisó una trampa explosiva. Para todo soldado que hablaba inglés, era literalmente una “trampa caza-bobos”. La explosión no lo mató, pero le mutiló las dos piernas y parte de las manos.

Librado de la muerte, Lewie Puller regresó a su país, estudió derecho a fin de convertirse en abogado, se casó y tuvo hijos y hasta escribió un libro titulado Hijo Afortunado que le ganó un premio. Pero su vida nunca dejó de arrastrar el dolor de la guerra. Un día, no aguantando más su pena, se suicidó. La revista Time publicó su obituario y le puso por título: “La herida que nunca sanó”

Las guerras de este mundo siguen cobrando sus víctimas, aún después de pasados muchos años. El Teniente Puller, hijo del General Puller, el hombre más condecorado de la marina estadounidense, parecía ser un triunfador. Se sobrepuso a la pérdida de sus piernas. Vivió veintiséis años con su esposa. Y escribió, con éxito , su autobiografía. pero la Psicosis de la guerra lo tenía marcado.

Puller se sumergió en el alcohol. Eso provocó problemas en su matrimonio, acelerando la separación de su esposa. La herida psicológica de Vietnam, que nunca sanó, terminó destruyéndolo.

Hay heridas del alma peores que las del cuerpo. Muchos hombres lisiados de gravedad han podido sobrevivir, recuperarse y hasta ser felices. Pero Puller cayó víctima de otra herida. Allá en el fondo de su alma hubo siempre una úlcera, una llaga abierta que continuamente preguntaba: ¿Por qué tuvo que pasarme a mí?

Buscó alivio en el alcohol, pero éste también es una “trampa caza-bobos” tan destructiva como aquella otra que le mutiló las piernas en plena selva.

Nos gustaría poder dar a conocer otros detalles agradables respecto a este hombre y darle a su biografía un final feliz. Pero la realidad suele a veces ser cruel. No hay consuelo en el alcohol. No hay salvación en las drogas. No hay fuerza vital verdadera en la erudición ni en la literatura. Lo único que puede sanar las heridas del alma es una experiencia espiritual.

Jesucristo es quien consuela a los afligidos, levanta a los caídos, anima a los deprimidos y libera a los cautivos. Sólo Cristo salva, restaura, redime y transforma. Vengan a mí, nos dice a todos. Aceptemos su invitación.

Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda. Jeremías 30:17

He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Jeremías 33:6