miércoles, 12 de mayo de 2010

ACERCANDOME AL REY



Ser o No Ser…

Cuando yo era pequeño, los niños en el parque citaban en broma la famosa frase de Shakespeare: “Ser o No Ser; Esa es la Cuestión”. Pero en realidad no entendíamos lo que significaba.

Más tarde supe que el personaje de Shakespeare. Hamlet, quien dice estas líneas, es un príncipe melancólico que se entera de que su tío ha asesinado a su padre y se ha casado con su madre. El horror de esta realidad es tan perturbador que él piensa en el suicidio. Su duda era: “Ser” (continuar viviendo) o “No Ser” (quitarse la vida).Aveces, el sufrimiento de la vida puede llegar a ser tan abrumador que somos tentados a caer en la desesperación.

Las pruebas pueden hacer parecer que la vida no vale la pena. Centrarnos en nosotros mismos puede llevarnos a la desesperación. Pero poner nuestra confianza en Dios nos da una perspectiva completamente diferente. Mientras vivamos en este mundo, podemos tener la certeza de que nuestro Dios Todo-suficiente puede sostenernos. Y como sus seguidores, siempre tendremos un propósito divino para “Ser”.

Las pruebas nos hacen pensar; pensar nos hace sabios; la sabiduría hace que la vida sea provechosa.

Nuestro Pan Diario
Edición Anual 2010

Hermanos, no queremos que ignoréis acerca de la tribulación que nos sobrevino en Asia, pues fuimos abrumados en gran manera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. 2 Corintios 1:8

martes, 11 de mayo de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… Dios Proveerá Lo Que Mi Vida Necesita.

Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? Mateo 6:30.

Los vestidos son costosos y los creyentes poco afortunados tal vez vivan inquietos preocupándose cómo adquirirán un nuevo vestido.
Las suelas de sus zapatos están ya gastadas, ¿cómo comprar unos nuevos?
Mirad con cuánta solicitud ha provisto a esta necesidad.

El Padre celestial viste la hierba del campo con tal esplendor que ni el mismo Salomón pudo igualar, ¿y no vestirá a sus propios hijos? No lo dudemos.
Tal vez llevamos muchos remiendos y zurcidos, pero iremos vestidos.
Un ministro del Señor, que era muy pobre, llevaba su ropa tan raída que se le caía a pedazos; pero como fiel siervo de Dios, esperaba que su Maestro le proveería vestidos.

Cuando el que escribe estas líneas fue a visitar a un amigo suyo, le invitó a predicar a este buen siervo y se le ocurrió hacer una colecta para ayudarle; de este modo pudo obtener un traje.

¡Cuántos casos como éste se han repetido en los siervos de Dios, en los cuales se ha visto cómo el Maestro se ha preocupado de proporcionarles vestidos!
El que proporcionó al primer hombre ropa después de su caída, también se la procurará en su misericordia; y la que el Señor dio a los primeros padres fue mucho mejor que la que ellos se hicieron para sí mismos.
Hoy no viviré sumido en preocupación por lo que me hace falta porque se que Mi Señor es Mi Pastor y Nada me Faltará.

Señor, Gracias por ser mi proveer y por tomar en cuenta mis necesidades básicas. Hoy descanso en tu altar creyendo que no me faltará.

Amén.

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques del Banco De La Fe.

lunes, 10 de mayo de 2010

ACERCANDOME AL REY



La Otra Mujer

Después de varios años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa.

“Tú sabes que la amas.” Me dijo un día, tomándome por sorpresa. “La vida es demasiado corta, debes dedicarle tiempo.”
“¡Pero yo te amo a ti!” Protesté.
“Lo sé. Pero también la amas a ella.”

La otra mujer, a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi MADRE, quien era viuda desde hacía 19 años, pero las exigencias de mi trabajo y mis 3 hijos hacían que solo la visitara ocasionalmente Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine. “¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?” Me preguntó mi madre. Ella es el tipo de mujer que una llamada tarde en la noche, o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.

“Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo.” Le respondí. “Los dos solos.”

Reflexionó sobre ello un momento. “Me agradaría muchísimo.” Dijo.

Ese viernes mientras conducía para recogerla después del trabajo, me encontraba algo nervioso, era el nerviosismo que antecede a una cita… Y ¡por Dios, cuando llegué a su casa, advertí que ella también estaba muy emocionada con nuestra cita. Me esperaba en la puerta con su abrigo puesto, se había rizado el cabello y usaba el vestido con que celebró su último aniversario de boda, su rostro sonreía e irradiaba luz como un ángel.

“Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo, y se mostraron muy impresionadas.” Me comentó mientras subía a mi auto. “No pueden esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada.”

Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero sí acogedor, mi madre se aferró a mi brazo como si fuera -La primera dama-. Cuando nos sentamos, tuve que leerle el menú. Sus ojos solo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levanté la vista; mamá estaba sentada al otro lado de la mesa, y me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios.

“Era yo quien leía el menú cuando eras pequeño.” Me dijo.

“Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor.” Respondí.

Durante la cena tuvimos una agradable conversación; nada extraordinario, solo ponernos al día con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.

“Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar.” Dijo mi madre cuando la llevé a casa. Asentí.

“¿Cómo estuvo tu cita?” Quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche.

“Muy agradable… Mucho más de lo que imaginé.” Contesté.

Días más tarde mi madre murió de un infarto masivo, todo fue tan rápido, no pude hacer nada. Al poco tiempo recibí un sobre con copia de un cheque del restaurante donde habíamos cenado mi madre y yo, y una nota que decía:
La cena la pagué por anticipado, estaba casi segura, de que no podría estar allí,
pero igual pagué 2 platos uno para ti y el otro para tu esposa,
jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mí.

Te amo.

En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo: “TE AMO” y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu familia, dales tiempo, porque ellos no pueden esperar.

Exodo 20:12 “Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que el Señor tu Dios te da.”

domingo, 9 de mayo de 2010

ACERCANDOME AL REY



Aprendiendo a Vivir

La vida es un don que se nos da a todos y cada día.

Soñemos acerca de mañana, pero vivamos para el hoy.

Para vivir un poco, necesitamos amar bastante. El amor convierte lo ordinario en extraordinario.

La vida es una jornada que vale la pena tomar.

Tomemos tiempo para oler las rosas… y los tulipanes… y los narcisos… y las lilas… y los girasoles…

Contemos nuestras bendiciones como los niños cuentan las estrellas.

El secreto de una vida feliz no está enterrado en un cofre de tesoro… se halla dentro de nuestro corazón.

Son los pequeños momentos los que hacen grande la vida.

No esperemos.

Fabriquemos memorias hoy.

¡Celebremos la vida! Aprendamos a Vivir.

Autor Desconocido
La más grande lección diaria es aprender a Vivir y Vivir en Abundancia.

Ven pues, ahora, y toma mi consejo, para que conserves tu vida, y la de tu hijo Salomón. 1 Reyes 1:12

La vida te será más clara que el mediodía; Aunque oscureciere, será como la mañana. Job 11:17

Vida te demandó, y se la diste; Largura de días eternamente y para siempre. Salmo 21:4

sábado, 8 de mayo de 2010

ACERCANDOME AL REY




Hoy… Produciré Gozo Al Señor.


La oración de los rectos es su gozo. Proverbios 15:8.

Estas palabras son una verdadera promesa, porque atestigua un hecho actual que se repite a través de todos los tiempos.
Dios se alegra en las oraciones de los hombres rectos, y las llama su gozo.
La rectitud ha de ser nuestro primordial anhelo.
Mantente íntegro sin declinar ni a la diestra, ni a la siniestra.
No procedas torcidamente, ni te postres para ceder al mal; antes al contrario, dirígete en todo con la más estricta sinceridad, porque si tratáremos de engañar y buscar subterfugios, quedaremos a merced de nuestros propios engaños.
Si seguimos caminos torcidos, veremos que no nos será posible orar, y si fingimos hacerlo, no serán escuchadas nuestras oraciones.
¿Obramos con rectitud y seguimos la voluntad revelada por Dios?
En este caso, oremos mucho y con fe.
Si nuestra oración es agradable a Dios, jamás omitiremos hacer lo que a Él le place.
Él no mira ni la gramática, ni la metafísica, ni la retórica de nuestras oraciones.
Como padre se complace en los balbuceos de sus pequeñuelos.
¿No deberíamos gozarnos nosotros en la oración, ya que Dios tanto se goza en ella? Llevemos nuestras súplicas ante su trono.
El Señor nos presenta sobradas razones para orar, y deberíamos darle gracias porque así es.

Hoy con mis oraciones produciré el gozo que al Señor le satisface. Que gran privilegio tengo hoy de alegrar el corazón de Dios.
Señor, Gracias por darme tu amor y tu bondad y abrirme la puerta para hablar contigo por medio de la oración. Quiero alegrar tu corazón con mis oraciones. En el Nombre de Jesús. Amén.


Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De la Fe.

viernes, 7 de mayo de 2010

ACERCANDOME AL REY



Una Vida Gozosa.


Nunca he visto a un camión de remolque detrás de una carroza. Lo único que nos llevamos cuando morimos es lo que dejamos atrás. Somos golpeados cuando venimos a este mundo y nos arrojan tierra al partir. Así es nuestra vida… la de todos. Son las “tapas” de la vida. Pero lo que realmente cuenta es lo que pasa en el medio. Que seamos gente apasionada, gente a la que le importan los demás, ¡gente que vive!

La gente a la que he tenido el privilegio de observar tener éxito es intensa. Demanda todo de sí misma. Están presentes todos los días, de hecho, en todo momento, y son responsables ante sí mismos. Todo lo que hacen tiene fuerza y saben cuando detenerse. Muy impresionante.

La verdadera belleza se halla dentro de nosotros mismos. Aquella es la playa tranquila, el hermoso atardecer. No es una ubicación… somos nosotros mismos. Viajar es hacerlo hacia nuestro interior… aquella es la mejor vacación.

Convirtamos nuestras debilidades en fortalezas. El éxito es el fracaso volteado. Necesitamos hallar un significado más profundo en la vida. Nuestra obligación como artistas, es tocar aquellas notas que resuenan en todos nosotros. No dormitar por la vida, como un paciente no hospitalizado… sino hacer vibrar una cuerda.

No podemos capturar la bondad en una red ó con un revolver. Cuando ésta se nos da, es por escogencia. Necesitamos adoptar una actitud de gratitud.

Podemos convertirnos en prisioneros de nosotros mismos. Necesitamos excavar túneles y escapar de nuestra propia mente ya que sólo se nos da esta vida. Necesitamos dejar de sólo marcar tiempo y vivir como lo planeamos en nuestra juventud. Sin importar cuán viejos seamos, siempre podemos alcanzar nuestros sueños.

Toda nuestra vida seremos juzgados; lo que importa es mantener intacta nuestra alma y hacer trabajo que cuente. Debemos dejar de decirle a la gente lo que vamos a hacer, lo que todavía no hemos logrado, y decirles más bien lo que hemos alcanzado. Sólo de esta manera podremos rendir cuentas por nuestras acciones. No somos responsables por las metas todavía no logradas, pero sí por lo que ya alcanzadas.

Es cuando dejamos de forzarlo, intentando impresionar, que realmente brillamos. Comenzamos a ver gente fuerte como nosotros caer en nuestro regazo… y a los débiles, potenciados por nuestro tono de voz. Levantémonos y hagamos; palabras sin acción son muerte. Tenemos que dejar de estar sentados y esperando… pasemos al frente. Al frente de la vida, una gozosa.

Mi madre me dijo a una tierna edad: “Miles, somos puestos en este planeta para ayudar a otros. Sal y ayúdalos”. Así que, por sus palabras, trato de moldear y remodelar mi vida. Sí, cada día seremos desafiados por gente indiferente y en la mayoría de los casos, no es su culpa. Estamos condicionados por la vida (los medios, la sociedad) a vivir como cavernícolas ó bárbaros (una sociedad no contemplativa, que hay que darle todo). A vivir como los sujetos sin criterio en los comerciales de cerveza. Sus ideales tal vez: “merecemos algo mejor, más que los demás, somos los más importantes”.
Después de un tiempo, lo creemos: lavado de cerebro. Divirtámonos… diversión es una palabra limitante. ¿Por qué limitaríamos nuestra existencia a sólo eso? ¿Será eso todo lo que apreciamos de la vida que nos ha sido dada?

La vida es una celebración 24/7 de la palabra misma (existencia). Así que tal vez necesitemos cambiar la palabra “diversión” (una creada por los medios para mantenernos abajo, para cebarnos, para vendernos cosas, para decirnos qué necesitamos) por la palabra “gozoso”.

Tal vez pudiésemos ser más felices si viviésemos una vida que desde que despertemos hasta que nos vayamos a dormir, sea gozosa. Sólo se nos da una vida; una sola oportunidad a hacerlo bien a largo plazo. Hallemos un empleo que amemos y comenzaremos a traer gozo a nosotros mismos y a los demás en nuestra vida.

Las palabras no son ni negativas ni positivas. ¿Pudiera ser que todo este tiempo, “diversión” es realmente una palabra negativa y “gozo” una positiva? Tal vez necesitemos pensar un poquito.

Miles Patrick Yohnke
Fuente: www.AsAManThinketh.net.

La reflexión de hoy tiene todo el potencial de agregar valor a nuestro fin de semana. ¿Cómo enfrentar el resto de nuestra vida? ¿Buscaremos divertirnos más o más bien, disfrutar más de la vida? El autor del pensamiento de hoy nos plantea que una vida gozosa es en realidad el secreto de una vida satisfactoria… que al involucrarnos en ayudar (bendecir) a aquellos que Dios ha puesto a nuestro alrededor ó en nuestro camino, es vital si le hemos de sacar el máximo provecho a la vida.

¡Lo interesante es que tales observaciones coinciden precisamente con los principios y enseñanzas de la Palabra de Dios! Una vida centrada en nosotros mismos acaba por aburrirnos y asfixiarnos, sin importar cuánta “diversión” le metamos al asunto.

¿Por qué no tomar un tiempito este fin de semana para congregarnos con tantos otros que declaran su dependencia del Salvador y pedirle Su dirección para hacer ajustes que hagan de nuestra vida una verdaderamente gozosa? Dejemos que el Señor nos hable mientras le adoramos y estudiamos Su Palabra en compañía de los santos… estoy seguro de que será el comienzo de una nueva etapa para cada uno de nosotros. Adelante y que el Señor les continúe bendiciendo… y que disfruten de un maravilloso fin de semana junto a los suyos.

Raúl Irigoyen.

El Pensamiento Del Capellán

jueves, 6 de mayo de 2010

ACERCANDOME AL REY




La carga de la Vergüenza

Pedro no podía negar su negación. La tumba vacía no borró el canto del gallo. Cristo había regresado, pero Pedro se preguntaba, o debe de haberse preguntado: «Después de lo que hice, ¿volvería Él por alguien como yo?»

Nosotros nos hemos preguntado lo mismo. ¿Es Pedro la única persona que ha hecho lo que prometió que no haría jamás?

«¡Basta de infidelidades!»

«De ahora en adelante voy a poner freno a mi lengua».

«No más tratos oscuros. He aprendido la lección».

¡Qué volumen el de nuestra jactancia! ¡Qué quebranto el de nuestra vergüenza!

En vez de resistir el coqueteo, lo correspondemos.

En vez de desoír el chisme, lo difundimos.

En vez de apegarnos a la verdad, la escondemos.

El gallo canta, y la convicción de pecado nos taladra, y Pedro halla un compañero en las sombras. Lloramos como Pedro lloró, y hacemos lo que Pedro hizo. Nos vamos a pescar. Volvemos a nuestra vida antigua.

Volvemos a nuestras prácticas de antes que conociéramos a Jesús. Hacemos lo que viene en forma natural, en vez de hacer lo que viene en forma espiritual. Y dudamos que Jesús tenga un lugar para tipos como nosotros.

Pero un unos días luego de su resurreción Jesús Invitó a Pedro a tomar desayuno. Jesús lo preparó.

Por cierto, el desayuno fue un momento especial esa mañana. Estuvo la gran pesca y el reconocimiento de Jesús. La zambullida de Pedro y el chapoteo de los discípulos. Y en un momento llegaron a la playa y Jesús estaba junto al fuego. Los pescados chirriaban en la sartén y el pan esperaba; aquel que derrotó al infierno y es el rey de los cielos invitó a sus amigos a sentarse a comer.

Nadie podía haber estado más agradecido que Pedro. El que había sido zarandeado como trigo por Satanás comía pan de la mano deDios. Pedro fue invitado a la comida de Cristo. Allí mismo, para que el diablo y sus tentadores lo vieran, Jesús «aderezó mesa en presencia de sus angustiadores».

Lucado, M. (2001). Aligere su equipaje Caribe-Betania Editores.

Nunca es tarde con Dios para volver a empezar. Él sabe como quitar la carga de nuestra verguenza.

Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Salmo 32:1

Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado. Salmo 130:4.

Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados. Hechos 13:38.