miércoles, 7 de abril de 2010

ACERCANDOME AL REY



Es Asunto de Escoger

inicio de mi clase de las 8:00 a.m. un lunes en la Universidad de Nevada en Las Vegas (UNLV), alegremente le pregunté a mis estudiantes cómo habían pasado su fin de semana.

Un joven me dijo que su fin de semana no había sido muy bueno. Le habían extraído su muela del juicio. El joven procedió a preguntarme por qué siempre parecía tan feliz.

Su pregunta me recordó algo que había leído en algún lado antes: “Cada mañana que nos levantamos, podemos escoger cómo queremos enfrentar la vida ese día”. Le dije al joven: “Escojo estarlo”.

“Déjeme darle un ejemplo”, continué. Los otros sesenta estudiantes en la clase dejaron su tertulia y comenzaron a escuchar nuestra conversación.

“Además de enseñar aquí en la UNLV, también lo hago en la universidad comunitaria en Henderson, a unas diecisiete millas de donde vivo, por la autopista. Un día, hace algunas semanas, conduje esas diecisiete millas hasta Henderson. Salí de la autopista y me dirigí hacia la calle de la universidad.

Sólo tenía que conducir otro cuarto de milla por esa calle para llegar a la Universidad. Pero justo entonces, se me paró el auto. Intenté darle ignición de nuevo, pero el motor no arrancó. Así que puse mis luces tintineantes, tomé mis libros y me encaminé hacia la universidad”.

“Tan pronto como llegué, llamé a la Asociación de Automovilistas de los EUA (AAA) y les pedí que me enviase una grúa. La secretaria en la oficina del director me preguntó qué había pasado. Este es mi día de suerte”, contesté sonreído.

“Su auto se descompone y ¿hoy es su día de suerte?” Ella estaba sorprendida. “¿Qué quiere decir?”

“Yo vivo a diecisiete millas de aquí”, le contesté. “Mi auto pudo haberse descompuesto en cualquier lugar de la autopista. No lo hizo. En vez de eso, se descompuso en el lugar perfecto: a la salida de la autopista, a una distancia que yo pudiera caminar hasta aquí.

Todavía puedo dictar mi clase, y he podido hacer los arreglos para que la grúa me encuentre después de clases. Si mi auto debía dañarse hoy, no pudo haber pasado de mejor manera”.

Los ojos de la secretaria se abrieron por completo y luego sonrió. Le sonreí de vuelta y me dirigí hacia el salón. Así terminó mi historia a los estudiantes de mi clase de Economía en UNLV.

Observé los sesenta rostros en el salón. A pesar de lo temprano de la hora, nadie se había dormido. De alguna manera, mi historia los había tocado. O tal vez no fue la historia en absoluto. De hecho, todo había comenzado con el comentario del estudiante de que me veía alegre.

Un sabio dijo una vez: “Quienes somos habla más alto que cualquier cosa que podamos decir”. Supongo que así debe ser.

Lee Ryan Miller, copyright 2004, extracto de su libro “Enseñando entre Palmas de Neón”

Es asunto de decidir y saber que escojer. Cuando escojemos mirar el lado bueno de la vida, siempre encontraremos una chispa encendida para sonreir e impactar a otros.

Siete días celebrarás fiesta solemne a El Señor tu Dios en el lugar que Dios escogiere; porque te habrá bendecido tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre. Deuteronomio 16:15.

Grandes cosas ha hecho El Señor con nosotros; Estaremos alegres. Salmo 126:3

martes, 6 de abril de 2010

ACERCANDOME AL REY



El Misterio De La Voluntad De Dios

Nelly se me acercó hace muchos años con signos de interrogación reflejados en su rostro. “Pastor…Cómo hago para conocer la voluntad de Dios para mi vida?” . Me preguntó. Le dije..Que deseas conocer de la voluntad de Dios?. Me dijo ella: Por lo menos quiero saber si la voluntad de Dios para mi es casarme un día o quedarme soltera.

Usted sabe pastor que tengo ya 33 años y tengo miedo de quedarme soltera, pero a la vez no sé si es que la voluntad de Dios es que no me case. Tengo además miedo de pedirle que me dé el esposo que el quiera, no sea que me diga que es Julio”. (Julio era un hermano soltero de 50 años que asistía a la misma iglesia).

Le mostré entonces Romanos 12:2.
“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”.

Le dije mira acá las palabras claves de este verso en relación a la Voluntad de Dios.

La Primera es “Amoldar”.
La Segunda es “Transformar”.
La Tercera es “Renovar”
La Cuarta es” Comprobar
”.

Esta es la regla básica para conocer la Voluntad de Dios.

Veamos cada una por separado y luego las podemos juntar todas las cuatro en un hermoso ramillete de rosas que Dios tiene para ti.

La primera Palabra es AMOLDAR: Pablo dice en primer lugar si quieres conocer la Voluntad de Dios, No se amolde. No se adapte al molde del mundo actual. El molde de este sistema mundial no encaja en el molde Divino. Muchas veces queremos conocer la Voluntad de Dios pero anhelamos que sea de acuerdo a la perspectiva de este mundo en el cual nos desenvolvemos y no es así. Queremos forzar la Voluntad de Dios para que encaje en nuestra corteza cerebral.

Tratamos de reducir la voluntad de Dios a los limites escasos de nuestro cerebro. Pero la Voluntad de Dios no es ni lógica ni lineal…a veces es como un espiral o remolino que desciende y que me deja confundido. La razón de sentir eso, es porque estoy mirando los moldes de este sistema mundial donde nos desenvolvemos. Es un molde determinado por su influencia, su publicidad y la manera de ver y analizar las cosas que están en nuestro entorno. Por eso Jesús dijo a Pilato. “Mi reino No es de este mundo”.
La Mayoría de Nosotros no sabemos donde estamos yendo la mayoría del tiempo, porque el molde este mundo es estático no dinámico. Usted no puede vivir en Fe y a la vez estar aburrido, porque Fe y aburrimiento se contraponen.

La Segunda Palabra es TRANSFORMAR: (De la palabra griega Metamorpho) De donde viene metamorfosis, el proceso de conversión de gusano a Mariposa.
“Nunca creí que pudiéramos transformar el mundo, pero creo que todos los días se pueden transformar las cosas”. Françoise Giroud (1916-2003) Escritora y política francesa.

No solo se me pide que salga del molde de este sistema y que este listo a entrar en el proceso doloroso de salir del capullo para que mi mente y perspectiva pase el proceso de gusano a la bella y libre mariposa.
Mientras estoy en la condición de gusano no puedo comprender los horizontes divinos reservados por el Padre para mi. Necesita desplegar las alas de mariposa para poder contemplar las flores y los horizontes infinitos y ahí podré ver la inmensidad de la voluntad de Dios que me sorprende. En alas de Mariposa seré llevado por el Espíritu Santo a lugares, regiones, paisajes jamás imaginados y comprenderé que la voluntad de Dios me sorprende, me desafía, me impulsa y me coloca en el borde del trampolín para luego desafiarme a lanzarme en el vació.

“El verdadero heroísmo está en transformar los deseos en realidades y las ideas en hechos”.
Alfonso Rodríguez Castelao (1886-1950) Escritor español en lengua gallega.

Ese proceso es doloroso. Significa despedirme de algo cómodo, amado, esplendoroso para entrar en un túnel hacia lo desconocido. Y es aquí donde muchos se quedas atascados en el camino, por miedo a lo desconocido. Pero, sin transformación no hay Mariposa.

La Tercera Palabra es RENOVAR: Y acá está hablando de renovar la mente o el entendimiento. Pero esto no viene sino consecuencia de decidir salirme del molde de este mundo y luego aceptar la dolorosa etapa de metamorfosis.

“El verdadero progreso consiste en renovarse”.
Alejandro Vinet (1797-1847) Literato y teólogo suizo.

No es simplemente pensamiento positivo, porque se pueden tener pensamientos positivos sin tener transformación, sin metamorfosis. Y eso simplemente ayuda pero no funciona para conocer la Voluntad de Dios. Renovar el entendimiento significa acá permitir que la Metamorfosis haga la transferencia de la mente de Cristo hacia mi limitada mente y abrir las compuertas de la eternidad para que fluyan los ríos de agua viva contenidos dentro de nosotros por el Espíritu. Sin duda, es la Palabra de Dios la que renueva mi mente con la obra silenciosa del Espíritu Santo dentro de mi.

La Cuarte y Ultima Palabra clave acá es COMPROBAR: La Voluntad de Dios no se prueba, se comprueba. Y se comprueba a medida que en el camino él nos va conduciendo. A Abraham le dijo. “Vete de la casa de tu padre a una tierra que te mostraré”. NO le dijo que te muestro ahora, sino en el camino, mientras marchamos te lo muestro. La Voluntad de Dios es como firmar un contrato en blanco con Dios. El te dice..Fírmalo y en el camino lo llenamos. Estarías listo a firmar algo en blanco sin saber que dirán las cláusulas? Con Dios, si puedes.
Los contratos de Dios no tienen cláusulas con letras pequeñas. Pablo dice para que luego de salir del molde de este mundo, luego de aceptar el proceso doloroso de la metamorfosis y dejar que el Espíritu Renueve tu mente, podrás comprobar la Voluntad de Dios que es, BUENA, AGRADABLE Y PERFECTA.

ESTO ES TREMENDO. El problema nuestro es que queremos entender la voluntad de Dios primero y según este pasaje es de último. El Misterio de la Voluntad de Dios no se puede revelar sin antes romper el molde, entrar en la transformación dolorosa y en la Renovación de mi entendimiento y es allí donde finalmente podré comprobar que esa Voluntad misteriosa de Dios es 
BUENA.

No traerá nada malo a mi vida, es la hermosura de lo bueno traducido en última instancia en excelente.

AGRADABLE… Porque tiene el gusto celestial, es el postre que Dios tiene reservado para quienes le aman y quieren vivir para él, donde todo lo demás pierde atractivo y seducción.

Y Finalmente es PERFECTA. Porque cada pieza encaja perfectamente, cada tornillo y arandela tiene su función , Cada resorte amortigua los golpes de la vida y cada gota de aceite del Espíritu lubrica los engranajes perfectos de la mejor máquina inventada en la eternidad conocida como la Voluntad de Dios.

Por esa razón es que María, la escogida de Dios para ser el vaso humano para la venida del Mesías aceptó voluntad de Dios con estas palabras.
“El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios. También tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que decían que era estéril ya está en el sexto mes de embarazo. Porque para Dios no hay nada imposible.

—Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho”. Lucas 1:35-38.

No lo entendió todo, pero lo aceptó y finalmente lo comprobó, porque ella no acepto el molde de ese tiempo, sabía que tendría que entrar en el proceso doloroso de la Metamorfosis, donde sería incomprendida, criticada, juzgada pero que renovaría su mente para finalmente comprobar que esa Voluntad Divina era Buena, Agradable y Perfecta.

Vamos… Rompamos el Molde… No retrocedamos ante el dolor de la Transformación… Soltemos nuestro entendimiento para que sea renovado por el Espíritu de Dios y saltemos la barda del conformismo para poder comprobar que lo que parecía misterioso de la voluntad de Dios es Bueno, Agradable y Perfecto.

Con amor
Su hermano y amigo
Dr. Serafín Contreras Galeano.

lunes, 5 de abril de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hay Un Gigante en Tu Cuerpo

“Si he visto mas allá que otros hombres es porque soy un gigante” Anónimo

Cierto día Napoleón señalando a China en el mapa, hizo la siguiente declaración: “Ahí yace un gigante dormido. Déjenlo dormir. Para cuando despierte, él moverá el mundo”. Transcurrieron dos siglos para nosotros ver hoy en día del despertar de este gigante.

Sin embargo, hace muchos milenios el apóstol Pablo escribió lo siguiente a los Efesios: “y cuán incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en las regiones celestiales” Ef.1:19 (NVI).

Aquí podemos ver que hay un poder a favor de los que creen. Hay un poder dentro de ti que todavía no te has dado cuenta que lo tienes. Has venido atravesando situaciones en tu vida ignorando que en ti había un poder. De repente te has encontrado siendo victima de las circunstancias, de los problemas cuando tu has sido llamado a ser protagonista. Hay un gigante en tu cuerpo dormido que necesitas despertar. Ya has escuchado y quizás has leído unas cuantas veces la historia de David y Goliat. El verdadero gigante fue David porque sabía el poder que habitaba en El debido a la confianza que tenía en Dios.

La palabra poder viene del griego: “dúnamis”, tiene diversos significados como fuerza, es poder milagroso, es eficacia, es maravilla, es capacidad, es dar, es potencia, es potestad; todo en nosotros. Ese poder no está destinado para ciertas personas especiales, está destinado a todos los que creen. Si tu crees ya tienes ese poder. Ese poder es el que te va a hacer mas eficaz en la vida, ese poder te va a llevar a mejorar tu vida, tus relaciones. Ese poder te lleva a amar y a servir, ese poder te lleva a dar no a quitar. Recuerda que es el mismo poder de Cristo.

¿Cómo despertar el gigante?

■1. Enójese con usted mismo. ¿Estás cansado de tu manera de vivir? ¿Todo te parece una rutina? ¿No estás disfrutando la vida abundante? Si su respuesta es si, es tiempo de enojarse consigo mismo pero para bien. No es para que caiga en sentimientos de culpa y frustración, es para que se levante y diga: “Hoy me levanto como un gigante para derrotar a la rutina, a la frustración, a la culpa y a todo aquello que me ha querido mantener dormido”. “Hoy comienzo a vivir en libertad”. Enójese para bien y no volver a caer en lo mismo.

■2. Tenga una visión. Es muy importante que estés claro con lo que quieres. Para tener las cosas que queremos es necesario verlas primeramente. Si no puedes ver a donde quieres llegar nunca llegarás. Para desarrollar una visión necesitas tener sueños y los sueños son los que te hacen crecer.

■3. Tenga Fe. “Sin fe es imposible agradar a Dios”. Antes de conseguir ese resultado que buscas debes creer que ya lo has conseguido sin dudar nada.

■4. Tenga buenos pensamientos y buenos planes. Quien piensa bien, razona bien y quien razona bien, actuará bien. ¿Cómo son tus pensamientos? ¿Están filtrados y alineados con la Palabra de Dios? Si piensas de acuerdo a lo que Dios piensa de ti, tú actuarás como un gigante.

■5. Tenga presente siempre esforzarse. La grandeza exige esfuerzo. Si piensas lograr cosas sin que te cuesten nada grande vas a lograr. Debes estar dispuesto siempre a ir por más, dar la milla extra.

El Rey David decía: “No daré nada que no me cueste”
Hoy es tu elección comenzar a vivir como un gigante o seguir viviendo con la vida que llevas. Hoy sabes que hay un poder dentro de ti que es para bendecir a otros mientras tú eres bendecido. No te quedes con ese poder dentro de ti, sal y bendice al mundo.


En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

domingo, 4 de abril de 2010

ACERCANDOME AL REY




Un Día Hable con Dios


Un día, temprano por la mañana, me levanté para observar la salida del Sol.
¡OH, la belleza de la Creación de Dios queda más allá de la descripción!


Mientras observaba, alababa a Dios por su bella obra.
Mientras estaba sentado ahí, sentí la presencia del Señor conmigo.

Entonces, Él me preguntó, “¿Me amas?”
Yo contesté, “¡Por supuesto, Dios!
¡Tú eres mi Señor y Salvador!”

Entonces me preguntó “Si estuvieras físicamente incapacitado, ¿aún me amarías?”
Me quedé perplejo, baje la mirada, me quede unos minutos en silencio.
Y contesté, “Seria difícil, Señor, pero aún así te amaría”

Entonces el Señor dijo, “Si estuvieras ciego, ¿amarías aún mi creación?”.
¡Cómo podría amar algo, sin poder verlo!
Entonces pensé en las personas ciegas que aún aman a Dios y a su Creación.
Así que contesté, “Es difícil pensarlo, pero aún te amaría.”

El Señor entonces me preguntó, “Si fueses sordo, ¿oirías mi Palabra?”.
¿Cómo podría oír algo siendo sordo? Entonces comprendí.

Escuchar la Palabra de Dios no es solamente usar nuestros oídos, sino nuestros corazones.
Contesté, “Sería difícil, pero aún oiría tu Palabra”.

El Señor entonces preguntó, “Si estuvieses mudo, ¿alabarías aún mi Nombre?”.
¡Pero cómo puedo alabar sin voz! Entonces pensé que Dios desea que le cantemos desde nuestro corazón. Entonces contesté, “Aunque no pudiera cantarte físicamente, alabaría aún tu Nombre”
Y el Señor preguntó, “¿En realidad me amas?”
Con valor y profunda convicción, le contesté,

“¡Sí Señor! ¡Te amo por que Tú eres el Dios único y verdadero!”

Pensé que había contestado correctamente, pero Dios preguntó, “¿ENTONCES POR QUÉ PECAS?”
Contesté, “¡Porque soy sólo un ser humano y no soy perfecto!”

“ENTONCES, ¿POR QUÉ EN TIEMPOS DE PAZ TE DESCARRIAS TAN LEJOS DE MI?
¿POR QUÉ SOLO EN TIEMPOS DE ANGUSTIA ORAS SINCERAMENTE?”


No hubo respuestas. Sólo lágrimas.

El Señor continuó, “¿Por qué solamente cantas en la iglesia? ¿Por qué me buscas sólo en tiempos de necesidad? ¿Por qué pides cosas tan egoístas? ¿Por qué pides sin tener fe?”

Las lágrimas, continuaron rodando sobre mis mejillas.

“¿Por qué te avergüenzas de mí? ¿Por qué no estas esparciendo las buenas nuevas? ¿Por qué en tiempos difíciles, lloras con otros cuando te ofrezco mi hombro para que lo hagas? ¿Por qué pones pretextos cuando te doy la oportunidad de servir en Mi Nombre?”

Intenté contestar, pero no hubo respuesta que dar.

“Eres bendecido con la vida. No te hice para que desperdiciaras este regalo. Te he bendecido con talentos para servirme, pero continúas dándome la espalda. Te he revelado mi Palabra, pero no obtienes el conocimiento de ella.

Te he hablado pero tus oídos estaban cerrados. Te he mostrado mis bendiciones, pero tus ojos nunca las vieron. Te he mandado mis siervos, pero permaneciste sentado inmóvil mientras ellos eran rechazados. He oído tus oraciones y las he contestado todas.”

“¿En verdad me amas?”

No podía contestar. ¿Cómo podría hacerlo? Estaba increíblemente apenado. No tuve excusa. ¿Qué podía decir?

Cuando mi corazón hubo llorado y las lágrimas habían fluido, dije “¡Por favor perdóname Señor! ¡Soy indigno de ser tu hijo!”

El Señor contestó, “Esa es mi Gracia, mi Hijo”

“¿Entonces por qué continúas perdonándome? ¿Por qué me amas tanto?”

El Señor contestó:
“Por que tú eres mi creación. Tú eres mi hijo.
Nunca te abandonaré.


Cuando llores, tendré compasión y lloraré contigo.
Cuando estés gozoso, me alegraré contigo.
Cuando estés deprimido, te animaré.
Cuando caigas, te levantaré.
Cuando te sientas cansado, te llevaré sobre mis hombros.
Estaré contigo hasta el fin de los días, y te amaré por siempre.”

Nunca antes había llorado como en ese momento. ¡Cómo pude haber sido tan frío! ¡Cómo pude lastimar a Dios con todo lo que hice! Le pregunté a Dios, “¿Cuánto me amas?”

El Señor me estrechó en sus brazos, y contemplé su Amor, su Gracia y su Misericordia.
Entonces, cuando habían acabado de desayunar, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis corderos.


Y volvió a decirle por segunda vez: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Pastorea mis ovejas.
Le dijo por tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Juan 21:15-17

sábado, 3 de abril de 2010

ACERCANDOME AL REY



¡Súbete a la silla!

“Lo que separa de veras a las personas alegres u optimistas de las que están sumidas en la desdicha, es la forma de interpretar y procesar las circunstancias de la vida”.


¡SÚBETE A LA SILLA!

Hoy pensaba en la superación, ¿qué es realmente?

Hago memoria de algunos momentos de mi vida, en los cuales me sentí diferente o especial: cuando no podía alcanzar algo, como el vestido del armario, encender la luz, abrir la ducha, tocar el timbre de la casa, marcar un teléfono público, etc… Todos podían hacerlo, excepto algunos niños pequeños, y yo una mujer en cuerpo de niña.

En mi mente siempre ha existido un pensamiento positivo y dentro de mí, predomina un fuerte espíritu luchador, con un corazón soñador… que no cree en la limitación. Ante estas pequeñas dificultades, encontré una solución: LA SILLA… era fácil tomar una, hacer una maroma y alcanzar aquello que quería o necesitaba…

¿Y los demás? Me aplaudían, como si hubiese hecho una gran hazaña… ¿por qué?

Si no había en ello ninguna dificultad ni mucho menos limitación… Estamos en un mundo construido por gente grande… es sólo eso… pero Dios, a todo nos da la solución, sólo que muchas veces somos ciegos y no lo vemos. Subirse a la silla, implica otro gran paso:

Pensarlo

Decidirse

Atreverse

Hacerlo


Pensarlo: hay que ser creativo, no decir simplemente: no puedo y esperar a que otros nos realicen aquello… debemos ser recursivos, ver en ello una posibilidad de alcanzar lo que queremos.

Decidirse: Vemos la silla, sabemos lo que puede servirnos, pero no nos decidimos, porque hay quienes nos dan otras opciones, esperar, pedir el favor, renunciar… ¡Es necesario tomar la decisión!

Atreverse: Porque el qué dirán se convierte en una piedra en el zapato, ¡qué pena que me vean!… ¿que dirán de mí?, ¿se reirán, se compadecerán?… ¿qué pensarán? Ahí los demás pueden ser obstáculos para ese gran paso que me ayudará a hacer realidad lo que espero.

Hacerlo: de una vez, sin dar vuelta… tomar la silla, subirse a ella y luchar por lo que se quiere. Continuar: porque podemos caernos, pero no detenernos… al subirnos en la silla pueden surgir muchas cosas, que pueden estancarnos, pero la vida sigue, y una meta alcanzada no es el final, es el inicio de otra y otra meta más…

Y surge una pregunta: ¿Cómo superar aquellas cosas que no se alcanzan subiéndose a una silla?

Haciendo referencia a la sociedad, las miradas, las risas, los comentarios, la falta de fe de algunos, el que nos midan por nuestro tamaño y mucho más. Pensándolo bien son cosas que no sólo los pequeños y especiales tenemos que enfrentar, es algo con lo que vive toda la humanidad.

Esas cosas de la vida diaria, se logran superar, con el amor de la familia, el sembrar sentimientos de fe, esperanza y paz… el creer que al lado de Dios, todo se puede lograr…

Y ¿Qué es la Superación… ¿Acaso hacer una hazaña que el mundo cree que no puedo hacer? Superarse es lograr llegar mucho más allá… es aprender a no dejarse vencer de los obstáculos, es hacer realidad los sueños, es sentir que se alcanza lo que se ha propuesto, no para que ser aplaudido, sino para sentirse realizado…

Superarse es saber caer y levantarme, es madurar, actuar por mí mismo… confiar en Aquel que nos Creó y que me hizo Pequeña para cosas Grandes. Todos los seres humanos tenemos limitaciones, en ello está nuestra humanidad. Todos tenemos cosas que no podemos hacer… pero hay algo, nada es imposible para el que tiene fe.

Es el momento para que tal vez quienes nunca se han creído pequeños y habrán sentido que son del mundo los dueños, tan sólo porque tal vez nunca han necesitado subirse a una silla para alcanzar algo material… piensen en aquellas cosas que en el interior sienten que no han podido lograr, porque han tenido miedo, han pensado en el que dirán o no han creído en los sueños…

Súbanse a la silla de la superación, aquella que mantiene su equilibrio en la fe, para que no se voltee, para aprender a levantarse si tal vez han de caer. Superarse es ser capaz de subirse a la silla… y alcanzar los sueños…continuar la vida, luchando por llegar más lejos. Y cuando esté allá arriba y toque con mis manos el firmamento, sentiré que desde abajo, se ve más la grandeza del cielo.
Autor: Desconocido.-

Y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella. Josué 3:3


Entonces marchó el resto de los nobles; El pueblo de Jehová marchó por él en contra de los poderosos. Jueces 5:13
Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena; ¿y vosotros no haréis nada? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesión de la tierra. Josué 18:9

viernes, 2 de abril de 2010

ACERCANDOME AL REY



La Ventana Rota

Hay una ventana en tu corazón a través de la cual puedes ver a Dios.

Hubo una vez en que esa ventana era transparente.

Tu visión de Dios era clara.

Podías ver a Dios tan vívidamente como podías ver un hermoso valle o una colina.

Entonces, de pronto, la ventana se quebró.

Una piedra rompió la ventana. Una piedra de dolor.

Y de repente ya no fue tan fácil ver a Dios. La vista que había sido tan clara había cambiado.

Estabas confundido. Dios no permitiría que algo como eso ocurriera, ¿verdad?

Cuando no lo puedas ver, confía en Él … Jesús está más cerca de lo que jamás soñaste.

En el ojo de la tormenta

Lucado, M., & Gibbs, T. A. (2001). Promesas inspiradoras de Dios (Page 59). Nashville, TN: Caribe-Betania Editores.

Aunque no lo veas, él esta tan cerca de ti que ni te imaginas cuán cerca está. Deja de mirar la ventana rota y comienza a ver quién está más cerca de esa ventana. Te sorprenderás!!.

El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.
Salmo 91.1–2
.

Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra. Salmo 138.7

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Juan 14.27.

jueves, 1 de abril de 2010

ACERCANDOME AL REY



Hoy… El Señor Bendecirá A Los Que Le Temen

Bendecirá a los que temen a Jehová; a pequeños y a grandes. Salmos 115:13.

He aquí una promesa consoladora para todos aquellos que viven en humilde posición. Nuestro Dios mira con bondad a quienes carecen de fortuna, talento e influencia.
Dios se preocupa de las cosas más insignificantes de la creación.
Ve a los pajarillos cuando caen en tierra.
Nada es pequeño para Dios, porque el Señor se sirve de los más viles instrumentos a nuestros ojos para realizar sus propósitos.

Que el más pequeño entre los hombres pida a Dios una bendición sobre su pequeñez, y verá su persona, por insignificante que sea, iluminada por la felicidad.
Entre los que a Dios temen, hay pequeños y grandes.
Algunos son niños, otros gigantes.
Mas todos son benditos.

La fe, por pequeña que sea, es bendecida.
La esperanza, por pequeña que sea, es bendecida.
Todo don del Espíritu Santo, aunque en germen, lleva dentro de sí una bendición.
El Señor Jesús ha comprado con su sangre a grandes y pequeños, y tiene cuidado tanto de los corderos, como de las ovejas crecidas.
No hay madre alguna que no se preocupe de su hijo, por pequeño que sea; antes al contrario, cuanto más pequeño, con mayor ternura le cría.

Si el Señor pudiera tener preferencias para con los suyos, a buen seguro que no las pondría en la gradación de «grandes y pequeños», sino de «pequeños y grandes».
Hoy..No importa si soy grande o pequeño y le temo a Dios, la bendición de Dios estará sobre mi vida.

Gracias Señor, No haces acepción de personas y lo único que miras es el corazón. SE que tu bendición estará sobre mi vida si te miro y respeto como Mi señor. Amén.

Charles Spurgeon.
Libro de Cheques Del Banco De La Fe.